Obra de Teatro La Dama Blanca
PERSONAJES
Albina: Madeleine
Aldeana: Azalea
Aldeano: Alec
Enemigo 1: Astrid
Enemigo 2: Líre
ACTO 1:
*En una calle de una ciudad cualquiera. La protagonista habla de sus penas, algo más atrás un par de aldeanos cotillean.*
ALBINA
Albina blanca delicada nací
Y a pesar de ser color de pureza
Las gentes me miran cual rareza
Y en la soledad me entierran a mí
Por mi diferencia repudiada soy
En este mundo de dificultades
Las apariencias son banalidades
Puede que al fin lo muestre a todos hoy
ALDEANA
Allí va esa extraña mujer sin color
Mal engendrada por la natura es
Su presencia provoca un gran horror
A todo el que por desgracia la ve
ALDEANO
Callad mujerzuela no vaya a escuchar
Algún hechizo podría arrojar
ACTO 2:
*Un ciudadano corre dando voces, cunde el pánico en la aldea.*
ALDEANO
¡Que vienen! ¡Que ya se acercan!
¡Huid y cerrad las puertas!
¡Una horda nos acecha!
ALBINA
¿Posible es que sea esto de verdad?
¿Vienen enemigos hasta los muros?
¡Y toda esta gente no quiere luchar!
¿Quién les habrá robado sus orgullos?
ALDEANA
Huid necia y encerraos
No os quedéis ahí parada
Que se acercan los malvados
Por mí quedáis avisada
ALBINA
No me debo esconder ante el peligro
Mujer y no ratón me he criado
Plantémosles cara yo, ahora os digo
Que un buen plan tengo yo ya bien pensado
ALDEANO
La de blanca faz ordena
Que el aceite pinte el campo
Que cerremos bien la puerta
Tras los muros bien a salvo
ALDEANA
Una flecha prende fuego
Eso es lo que ella ordenó
Con ese ejército dentro
Arderán con gran calor
ACTO 3:
*La albina y un par de defensores en las murallas y escondidos tras matorrales de decorado, hay unos cuencos con alcohol para prenderlos con flechas y que parezca que es un campo que arde. Los enemigos se acercan.*
ENEMIGO 1
Se han cerrado puertas dentro
Les venceremos por hambre
Será un asedio muy lento
Morirán aunque sea tarde
ENEMIGO 2
Con el ariete abriré
No será grande el esfuerzo
Esa puerta está al caer
Para antes de mi almuerzo
ENEMIGO 1
¡Pues avancemos ya presto!
¡Preparad vuestros escudos!
¡Corramos ya contra el viento!
¡Vivo no ha de quedar uno!
*Los arqueros hacen arder el aceite de los campos y los enemigos quedan cercados por el fuego y mueren. Las llamas acaban por extinguirse al rato entre gritos de júbilo de los defensores y la atenta mirada de la Albina*
ACTO 4:
*En la ciudad la albina y los ciudadanos, felices por estar a salvo.*
ALDEANA
¿Vuestra merced nos perdona
Por tanto año de desprecio?
Por ser yo mujer simplona
Y a vos no daros aprecio
ALDEANO
Sin vuestro gran intelecto
Hoy estaríamos muertos
Honores os rendiremos
Y ya por siempre os querremos
ALBINA
No hay nada que deba yo perdonaros
Vuestro amor a mí es suficiente pago
La ignorancia os tenía bien cegados
Las apariencias son meros engaños