Novedades

Mika Misaros

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
La luna, que no es rival para tu mirar, te observa celosa
desde su plateado pedestal.
Reina regente, de las noches más luminosas
no se puede comparar ante tus labios de rosa.

La envidia corroe a la luna, cuando en su dominio, la noche
observa tu forma caminar.
Te apoderaste de su reino, así pues, nadie la puede culpar
porque hasta las mismas estrellas, mi amor,
te miran con deseo al pasar.

Dicen que la luna está enferma, cuentan algunos poetas,
que a solas la han visto llorar.
Les ha dicho en confidencia, que una hermosa figura,
la desea destronar.
Que las estrellas ya no la acompañan, que distraídas están,
deleitadas por tu caminar.

Tanto cavila la luna, que hasta el sol se fue a acercar,
para otorgarle el consuelo,
ante su envidia con aquel mortal.
Dícese que ella rechaza, admitir la debilidad, y que prefiere
aún a sabiendas de su belleza,
combatirlo con una luz sin igual.

Aquella noche en el bosque, la luna se presentó,
y otorgó a todos los amantes
el brillo de las estrellas y el calor del sol.
Poderosa luna hechizada, dicen por fin se calmó.
Al ver los besos de amor
que con tanto esfuerzo ella misma inspiró.
​

Este poema puede verse de manera pública.
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
Las voces del Pueblo Robusto se alzan
suenan las trompetas de guerra.
Siempre dispuestos ellos se hallan
en el fragor de la batalla.

Se escucha un grito de guerra
padre e hijo se preparan.
Se apoyan codo con codo
en el fragor de la batalla.

Se cantan trovas sobre ellos
se dice de la pasión enana.
Les invade siempre este sentimiento
en el fragor de la batalla.

Hoy he visto con mis ojos
como se alzaban sus armas.
Como alcanzan la victoria
en el fragor de la batalla.

Como cuentan las historias
son un pueblo honorable.
El valor se hace ver siempre
en el fragor de la batalla.
​

Este relato puede verse de manera pública.
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
Que Sune me lleve si en mis palabras yerro
Que de lobos con piel de cordero ya entiendo
Esta es mi pequeña oda para todos ellos
Que sea para sus ardides un entierro.

Que no confundan mis señores el arte del amor
con aquello que llaman hacerlo
Que no confundan mis señores el ansia carnal
con aquello tan puro y verdadero.

Que mi cuerpo es mi templo y como tal lo entrego
en cuerpo y alma para aquel caballero
que sus sentimientos sean siempre sinceros.
Porque el amor es mucho más que besos.

La pasión de los amantes no debe ser forzada
que sus caricias y lisonjas son para mí
un motivo de devota y emocionada alabanza.
La pasión de los amantes no debe ser devastada.

Que con mi palabra se forjen lazos verdaderos
que mi violín encante a las personas desdichadas.
No hay voz tan dulce ni aterciopelada aún
que desdeñe la verdad de lo que rasgueo con mi laúd.
​

Este poema puede verse de manera pública.
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
El Sentimiento sin Nombre.​

ACTO I​

[Se abre la escena con la narradora saliendo al escenario]

Narradora: Escuchen prestos la historia que traigo para contarles, damas y caballeros, pues les será fascinante a la par de increíble. Érase una vez un joven y dulce príncipe, ducho en el arte del conocimiento, amante de la poesía y humilde caballero, que pasaba día y noche en sus aposentos en una almena de palacio acompañado de sus maestros, pues el rey así lo había decretado.

Príncipe Aden: Largos días he estudiado, mis nobles maestros, sabéis que he sido un buen estudioso, me habéis enseñado a ser un buen ciudadano. Mas...¿Cómo ser un ciudadano sin ciudad por la que pasear? Sin observar los verdes jardines, sin charlar con sus nobles gentes, sin sentir la brisa cálida en mi faz.

Maestro Desiros: Mi joven príncipe, de sobra habéis demostrado vuestra gentil bondad, vuestra inteligencia y saber estar. Mas, ya sabéis que el rey no os permite el mundo observar.

Maestro Amunot: No hay tanto que ver mi señor, si eso acaso os pudiera consolar, pues no todos los ciudadanos pueden decir que han recibido vuestra educación y son humildes y buenos como vos. Tan solo perfidia vais a encontrar.

[El joven asiente decaído, mirando por el la ventana con anhelo la ciudad y
los maestros se retiran a hablar preocupados al otro lado del escenario]


Maestro Desiros: ¡Ay! Cuantas noches revisando los escritos, tachando la palabra prohibida, os juro por los Dioses que estoy molido ante tanto trabajo sin cesar.

Maestro Amunot: Vaya si os comprendo amigo mío, cuando la palabra "amor" aparece en un escrito, me da un pálpito al corazón, y la retiro rápidamente de los pergaminos, esperando que el príncipe aún no la haya visto.
Maestros: ¡Pues que así sea, si el rey lo manda, que jamás el príncipe conozca el amor!

Narradora: El rey había caído en desgracia, en nombre del amor en el pasado, y por eso decidió proteger al joven príncipe, de caer en la trampa del amor como una vez él lo hiciese.

ACTO II​

Narradora
: El príncipe jamás oyó hablar del amor, ¡ay, que cruel castigo para él aún en pos de su protección!
Pero su alma vibraba por el ansia de conocer aquello que hay más allá de los muros de palacio, así pues, la mañana que se reunió todo el consejo del rey, decidió salir al exterior.

[Se ve al príncipe con ropas de incógnito pasear por la ciudad, con actrices o actores haciendo de extras o por el contrario maniquíes de madera de fondo]


Príncipe Aden: ¡Qué ciudad tan llena de vida, que maravilla!
Mis ojos no pueden detenerse ante el eco de sus voces vendiendo sus pertrechos, son para mí la más deliciosa melodía. Acaso hoy no encontraré yo un amigo, para hablar de nada y todo, un compañero de juegos, que cansado estoy ya de los libros.

[Aparece en escena la doncella Alistra y ambos se chocan, quedándose mirando largos minutos, se rodean el uno el otro,
mientras el tiempo se detiene, el bullicio cesa y todos se detienen, hasta que Alistra se decide a hablar]


Alistra: ¿De dónde venís, mi noble señor? Jamás vuestro rostro había visto por este mercado al pasar.
Que si así fuera lo recordaría, os lo puedo asegurar.

Príncipe Aden: Vengo de tan cerca, mi señora, que dar crédito no podríais. Sin embargo siento que he estado tan lejos siempre de toda mi gente, de sus calles y sus costumbres, que un extranjero me siento en este mercado.

Alistra: No sé porque mi señor, pero siento como si os conociera toda la vida. Ignoro de donde venís, más bien poco me importa, necesito saber más de vos, disculpadme por ser tan impetuosa.
El secreto de vuestro mirar deseo desentreñar.

Príncipe Aden: ¡Es tarde mi señora! Debo a palacio regresar. La pena me embarga al no poder volver a veros, y de algún modo, jamás he experimentado tal felicidad. Adiós, mi dulce señora, escribiré prosa en honor a la mirada que jamás haya conocido
más hermosa.

Narradora: Así el príncipe se marcha, presto a su castillo, con una pena en el alma, al igual que la misma dama,
que no puede evitar que su alma se retuerza a gritos en la mismísima desesperanza.

ACTO III​

[En cada extremo del escenario están Alistra y Aden reposan en su cama dando entender que están durmiendo, primero se enfoca al príncipe, una luna de cartón pintado queda suspendida por una cuerda y unos toques de lira indican que se trata de un sueño]


Príncipe Aden: El sueño ya no me consuela, ni el cantar de los pájaros en mi alféizar. Estoy ahora mismo en mi propio sueño, temiendo lo que siento estando despierto.

[Aparece Sune]

Sune: Joven príncipe Aden, el pesar en vuestro corazón siento. Vos no sabéis quien soy, pues se os ha privado de ese conocimiento. Que cruel castigo para un joven tan dulce, pues privaros del amor, lo es tanto que ni una Diosa como yo puede concebirlo en su seno.

Príncipe Aden
: ¿Amor decís? ¿Qué es ese palabro? He leído cientos de libros y en ninguno lo he hallado. ¿Es acaso lo que siento, cuando vi a la dama en el mercado? Siento que mi pesar se detiene al igual que mi corazón, cuando pienso en su cabello perlado.

Sune: Es en efecto ese sentimiento, el amor mismo el que os corroe, y al cambio, también puede daros toda la felicidad posible. Estáis enamorado de la dama del pueblo gentil, y solo hallaréis la paz si a su lado el camino vivís. Hablad con vuestro padre, él os debe una explicación, de toda vuestra vida la más importante.

[Se desenfoca esta escena y se va al otro extremo, donde Alistra está en las mismas que el príncipe]

Alistra: Ni en mis sueños puedo dejar de pensarte amor mío, dime porque te has ido. ¿Es que acaso, mi adorado príncipe, tú no sentiste lo mismo? De palacio llegaste, y aunque gentil soy quizá solo sea una plebeya a tus hermosos ojos. Mas en este ensueño dorado, sigo pensando en vos y no encuentro consuelo ni en la brisa ni en el agua, ni en los parajes ni en las plazas.

[Entra Hanali Cenalil]

Hanali Cenalil: Dulce agua y suave brisa, que vuestro ensueño sea una revelación, joven Alistra. Pues el joven también os ama, me lo han susurrado los bosques, entre risas comentan las hadas. Mas le está prohibido salir del palacio, el mismo rey lo manda. No culpéis al noble joven, pues él como vos carga pesar en su alma. Id a rescatarlo de la peor prisión pensada, un lujoso castillo con todas las riquezas imaginables, donde el amor no reina para su desgracia.

[Se apaga la luz para poner un par de camas a cada extremo, y al encenderlas se ve a ambos en cada una de sus camas,
despertando del sueño, jadeando]


Príncipe Aden: Que sueño tan vivido, que sueño tan intenso. Padre no osará negarme una explicación para esto.

Alistra: Que sueño tan vivido, que sueño tan intenso. Al alba me dirigiré al castillo, a liberar a mi amor preso.

Ambos al unísono: ¡El amor he encontrado al fin, al alba resolveré este entuerto!

ACTO IV​

[El rey está sentado en la mesa del consejo del reino cuando el príncipe Aden aparece]

Príncipe Aden: ¡Decidme porque, padre, aquello llamado amor me habéis ocultado!
Pues en sueños ha aparecido una dama con cabellos de fuego y de ello me ha hablado!
Me dice que me mantenéis preso, y dar fe de ello puedo. Pues en el mercado conocí a la más bella mujer del reino y mi corazón tiene hechizado. ¡Porque me negaste esto que ahora siento!

Rey Delios: ¡Como osaste desobedecerme! ¿No ves que por tu bien lo hago mi lucero? El amor me destrozó una vez el corazón, lo paladee antes de perderlo. Una ruín dama, si es que así puedo llamarla, quebró mi espíritu con el desengaño. Pues lo que para mí era amor a todas luces, para ella tan solo era un juego despiadado, mi anhelo era su corazón, el suyo las arcas de mi reino amado.

Príncipe Aden: Os comprendo padre mío, y entiendo ahora que solo queréis protegerme. Mas, creedme cuando os digo, que en esta ocasión será diferente. El amor ya he conocido, no hay vuelta atrás para mí, que me permitáis sentirlo, es la cosa en el mundo que a mí me haría más feliz.

[Aparece Alistra en escena]

Alistra: Su alteza, mi señor, vuestros guardias paso me han cedido, al contarles que vengo aquí por un suceso con su noble hijo. [Se inclina en una reverencia]

Príncipe Aden: ¡Mi amada, mi florida dama, estáis aquí conmigo!

Alistra: Podéis llamarme Alistra, amado mío, un sueño me reveló que debía estar aquí con vos y hasta aquí he venido.

Príncipe Aden: Aden podéis pues llamar a vuestro amado, pues un sueño también me reveló que no podría ser feliz si no era a vuestro lado.

[Ambos amantes se van el uno hacia el otro y se toman por las manos,
mirándose directamente a los ojos en una pose dramática. El rey interviene]


Rey Delios: ¡Basta ya de algarabía, aquí en mi mismo palacio, que alta descortesía, la cháchara sobre amor se ha acabado!

[Ambos se acercan de la mano al rey]


Alistra: Consentid, mi señor, que vuestro hijo me despose, riquezas no deseo en este mundo, ni corona ni báculo ni trono, nada es comparado al amor que los Dioses para nos disponen.

[El rey se acerca para observarla, le toma de la barbilla y se hace un tenso silencio. Finalmente cierra los ojos en un grave gesto]

Rey Delios: Veo la bondad en vuestros ojos, la pureza de vuestra alma reflejada en ellos. Haced feliz a mi primogénito, pues evitarlo yo ya no puedo. Si acaso vuestro amor no es verdadero, y le inflingís algo de dolor, haré que vuestro castigo sea severo.
[Los jóvenes se abrazan llenos de júbilo, con lágrimas en los ojos]

ACTO V.
​

[Se ve la escena de una boda, los novios el rey y más figurantes reales o de madera. Los maestros sonríen al ver al joven y cuchichean a un lado del escenario que se ve iluminado]


Maestro Desiros
: Una dama del pueblo gentil, que verá morir a su amado a edad temprana. Si esto acaso no es amor, yo ya no sé que podría serlo, mi señor.

Maestro Amunot: Un joven príncipe de una diferente cultura, dejando a una futura reina viuda. Si esto acaso no es amor, tampoco yo puedo decir que puede serlo, mi señor.

[Delante de un cura figurante o de madera los novios tomados de las manos se miran y hablan]

Príncipe Aden: Prometo darte todo el amor que pueda en mi corta vida, mi amada Alistra del pueblo gentil, y dejaros mi trono a vos y al fruto de nuestro amor, como gratitud de la lumbre que ha hecho cálido mi corazón.

Alistra: Prometo daros todo el amor que pueda en mi larga vida, mi amado Aden príncipe del pueblo humano, y cuando partáis en paz al otro reino, fidelidad juro guardaros. Seré una reina sin rey, pero en los ojos de nuestros hijos os veré siempre reflejado.

[Los novios se besan sellando el pacto y a continuación aparecen Sune y Hanali Cenalil,y todos las miran con asombro y ahogan un grito de sorpresa]

Sune: Hemos llegado a tiempo, querida amiga.

Hanali Cenalil: Ya lo creo que sí, amiga mía.

Sune: Os hemos observado de cerca, en vuestros sueños hemos caminado. Y hemos visto que vuestro amor es tan puro como el rocío de la mañana, que riega las rosas con sumo cuidado.

Hanali Cenalil: Sentimos fuerte admiración, por aquí los jóvenes enamorados, que aún con las barreras del tiempo y la muerte, desean amarse eternamente. Así pues, hemos acudido a vuestras nupcias con un regalo. ¿Deseáis, Alistra, dar la mitad de vuestra existencia a vuestro ser amado? De ese modo perviviría vuestro amor sin un luto por centurias anunciado.

Alistra: ¡Lo deseo mi señora! Hacedlo posible y me consagraré a vuestra causa por siempre.

Príncipe Aden: ¡Alistra! ¿Estás segura? ¡No puedo aceptarlo mi amor, perderéis la mitad de tu vida para alargar la mía!

Alistra: Estoy tan segura como es seguro que sale el sol cada día. Una vida más breve prefiero si es por vivirla por entero a vuestro lado. Esto es un regalo de las Diosas y no debe ser despreciado.

[Sune y Hanali Cenalil se toman de las manos y con las manos libres ante los novios hacen una conjura, cada una en su lengua, y con varitas de luz apuntan a los novios. Estos son regados desde arriba del escenario por polvos de colores verdosos y rojos, aparentemente polvos de hada.]


Sune y Hanali Cenalil al unísono: ¡Que podáis caminar juntos por la senda del amor, que vuestros hijos puedan ver a su padre y a su madre juntos, nunca envueltos en el manto del dolor!

[Todos en la boda aplauden y se levantan, y en la escena final en la que los novios son enfocados, estos se dan un beso más apasionado y se cierra el telón.]


EPÍLOGO.​

Narradora: Esta es la historia de los reyes de Cretán, el rey Aden y la reina Alistra, que fueron un ejemplo para sus súbditos de amor y misericordia. Se cuenta que fue una hera de prosperidad y bendiciones para el pueblo, dicen las leyendas que sendas Diosas del amor romántico velaron siempre por ellos.
Y que a su muerte sus hijos honraron su memoria, alzando efigies con la faz de sus padres y pidiéndole a los trovadores que hablaran de sus Diosas, que narraran su historia.

FIN.​

Esta obra puede verse de manera pública.
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
Que no entiende el amor de raza ni frontera
es un lenguaje que todos hablan sin saberlo.
Que no entiende el amor de la piel y su color
es un lenguaje que todos hablan sin saberlo.

Que no entiende, os digo, a ninguna condición
es un lenguaje que todos hablan sin saberlo.
Que no entiende de riquezas o posición
es un lenguaje que todos hablan sin saberlo.

Que el amor no entenderá de miedo nunca
es el lenguaje que hace que este nunca gane.
Que el amor no atiende al odio de las gentes
es el lenguaje que hace que este nunca gane.

Que el amor no razona con la vileza en el corazón
es el lenguaje que hace que esta nunca gane.
Que el amor no asume la oscuridad jamás
es el lenguaje que hace que esta nunca gane.

Seas de donde seas, vayas a donde vayas, no importa
porque el amor siempre está cubriendo tu espalda.
Hermanos, compañeros, amantes, camaradas, no decaigáis
porque el amor siempre está cubriendo vuestra espalda.​

Este poema puede verse de manera pública.
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
Bella senda y dulce luna, y que en tu camino atesores todo el amor que puedas encontrar. Pues aún con muerte, hambre y pena, el amor y la belleza prevalecen si es que uno las sabe apreciar.
No hay gemas ni oro en el mundo todavía, que a un beso de amor verdadero se puedan comparar; no existe tesoro encontrado aún en la vida que pueda ensombrecer los labios trémulos de los amantes embelesados al amar.

Dicen que dos damas observan desde el cielo cuando los amantes se encuentran bajo el embrujo del más puro de los deseos. Dicen que una deja escapar el perfume de sus rojos cabellos para deleitarlos y sobrecogerlos, dicen que la otra brinda su luz plateada y que sus destellos se reflejan en el lago de sus sueños.

La noche es la morada de las criaturas más perversas ¡y mentira es, os digo!La noche está reservada siempre para los amantes y los más hermosos versos, para las miradas cómplices entre estrellas fugaces y para los más sinceros besos. Son patronas las Señoras de Fuego y Plata de los más sinceros y puros deseos, son las artífices del romance y el silencio, del viento que mece los cabellos de la amado, de la luz reflejada en los ojos del enamorado.

Las estrellas, pequeñas cómplices traviesas, con su pequeña y oscilante luz señalan y comentan sobre esos dos que pasean, los observan de forma aviesa. Componen una perfecta melodía y en completo silencio lo hacen, pasando desapercibidas a primera vista de los jóvenes amantes. Pero la realidad es bien distinta, pues mucho trabajo hacen, brinda su luz, su encanto y su esencia y a cambio solo desean que la más bella pasión, al fin se desate.


Este relato puede verse de manera pública.
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
Para el Colibrí de Mil Nombres.

Rojo intenso, como el puro terciopelo, así es tu pelo vida mía, así en mi piel aún lo recuerdo. Como el fuego que arde en mi interior cuando te pienso, como la sangre que bombea mi corazón con presteza, así lo siento.

Verdes praderas son tus profundos ojos, claros como el día y enigmáticos como la noche, presentes siempre en mi corazón como lo
estaban por aquel entonces, siempre prestos para brindarme unas miradas cómplices.

Solíamos jugar afuera, cuando éramos jóvenes, y llenas de vida y llenas de amor. Tu sonrisa, siempre torcida, esperando una oportunidad para desbancar a tu oponente de la montura de su osadía, con tu agudo intelecto y tu afilada palabrería. Siempre presente estás, mi amor, cuando pienso en tu gallardía. Por mucho que pase el tiempo, aún de tu recuerdo me alimento, amada mía.

Colibrí de los Mil Nombres, con una historia distinta tras cada uno de ellos, has de saber que este roble espera en solitario que vuelvas, cuando ceses tu vuelo inquieto. Si acaso un día te sientes vencida, cansada de volar sin ceso, has de saber vida mía que hay una rama esperando para tu reposo en este anhelante corazón de roble inquieto.
Descansa ya, mi amor, yace en mis brazos sin miedo. Pues todos los pasos que has dado, yo rezo a los Dioses para que den a parar otra vez conmigo y te fundas en mil besos.

Más brillante que un lucero, cegadora como una luz intensa, tanto fue así amor mío, que sin quererlo quedé ciega. Tanto fue así amor mío, que aquella luz me impide ver ahora las estrellas. Y ahora camino sola y a ciegas, donde tu luz no llega y mi alma se lamenta, y ahora ya no aprecio tu vuelo desde mi posición con entereza, ahora solo ansío ver de nuevo el color de tus lindas alas y ese día saber que por fin te tendré de vuelta.

Deshechas en besos y caricias ¿acaso no las recuerdas? en un mar de versos y sonrisas, solíamos ser más que amigas ¿también te has olvidado de eso, vida mía? Contigo nunca eran las noches frías ni causaba tedio el pasar de los días. Contigo era hermosa la vida,todas las flores tenían un aroma especial, todos los vinos eran deliciosos a mi paladar.

Si alguna vez lees y oyes esto, dulce colibrí de mi corazón, no olvides que aún te espero, como un náufrago su salvación, pues a la deriva navego por el mar de la vida, aguardando en un rincón oscuro sin tu luz, aguardando por si acaso vuelve a darme lumbre tu hermosísima sonrisa torcida.


Este poema puede encontrarse de manera pública.
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
En la Frontera de lo Salvaje.

Había una vez un montaraz que cabalgaba y cabalgaba por unos bosques de una tierra muy lejana a esta. Se sentía pleno, se sentía
libre, sentía que todo lo tenía y nada echaba a faltar. Pero ¡ah, amigos míos! siempre en su corazón hubo un vacío que no podía llenar.

¿Qué cual era, me preguntáis? Ahora os lo voy a explicar, sed buenos y buenas, que uno no se ha de impacientar. Así pues, un buen día, el montaraz cabalgó hasta una aldea cercana, y en un pequeño huerto bañado por la luz de la solana, pudo observar que el vacío de su alma tenía algo que ver con aquella hermosa mocita huertana. Pues aunque no la conocía, ya deseaba cabalgar con ella hasta el fin de sus días, pues sin saber quien era la tenía completamente clavada en su mirar y de su corazón no escaparía.

Fue el montaraz a verla, dekhanas habían pasado, y sabía que se acaba la estación de la cosecha y que esto lo privaría de su amor
huertano. Así que en un alarde de valor, salió de entre los arbustos cercanos y alargó la mano hasta ella, presentándose con algo
de torpeza. Así le dijo que muchos días la había observado, empapada en sudor haciendo su tarea, ensimismado por el amor y el cariño que ponía en ella, tan dedicada, tan hermosa, que estaba encandilado desde hacía ya dekhanas por su carita de rosa.

La muchacha huyó despavorida ante aquesta declaración, pues el sentirse observada y referida, no le hizo demasiada ilusión. Partió
hacia los bosques más cercanos, y el montaraz hasta pasado un rato no se atrevió a buscarla. Pues al verla tan llena de temor, lo último que quería era arrebatar su vida de un susto con su persecución. Así las dekhanas pasaron, el montaraz la buscó y la buscó sin éxito y con más pesar en el alma cada vez que las lunas corrían y la culpabilidad lo ahogaba.

Se retiró el montaraz sin más, a las profundidades del bosque, donde conocía un pequeño claro para meditar y así quizás encontrar,
alivio para tal desesperanza entre los robles. Fue allí donde avistó, una silueta desde hacía tiempo conocida, a contraluz alzada en un montículo de hojarasca bajo el sol, envuelta en pobres pieles y con una puntiaguda lanza. Se quedó atónito mirándola, pues no podía creer lo que veía. Tal fue así que un rápido puma dio buena cuenta de su despiste y se aseguró de que lo pagaría.

Cuentan que forcejeó con el puma, que dentelladas lanzaba a su cuello sin darle cuartel, cuentan que cuando casi ya tenía al montaraz, una lanza silbó cortando el viento a su paso y atravesando al puma por el cuello antes de que acabara con él. Aquella silueta salvaje, no era otra que la campesina asustadiza, que del susto corrió tanto tiempo, que se topó con la zona del bosque más peligrosa, más salvaje, y de la que no sobreviviría. Pero con coraje allí se mantuvo, sin saber el camino de vuelta tras la carrera enajenada, se defendió de pumas y osos, se vistió de pieles y se hizo una lanza.

El montaraz se ayudó de la campesina para alzarse tras la escaramuza inesperada, y juntos charlaron durante horas sobre lo que fue de aquella mocita huertana, convertida ahora en una cazadora temida, en una superviviente temprana. Disculpas fueron pronunciadas, mas, para sorpresa del hombre de los bosques por la campesina no fueron necesitadas, pues esta le dio las gracias. Pues por tí he descubierto una libertad que jamás imaginaba, por ti siento el aire en mi piel y las hojas me susurran historias que nunca antes fueron contadas. Fue por tí, montaraz, que descubrí al lugar que pertenezco, que son las profundidades de los bosques, lejos de la rutina del huerto.

Cuentan historias los druidas, cuentan con asombro los elfos, que se les ha visto cabalgar juntos por los bosques, haciendo más seguros los caminos de asaltantes y animales salvajes, desprovistos incluso de vergüenza como para portar ropajes. Dicen que son tratados con respeto, y que cuando una ciudad necesita ayuda con peligros venidos de las profundidades de la naturaleza, siempre acuden a ellos. Que restauran el equilibrio y salvan la vida de los indefensos, que lucharán hasta el fin de sus días y serán recordados por todos ellos.


FIN.​

Este relato puede encontrarse de manera pública.
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
Dulce luna, luna de plata, que alumbras la noche con tu cálida estela admirada.
Dulce luna, luna de amor, amiga de la de los cabellos de fuego eres y ahora entiendo esa sensación.

Porque con tu luz llega la pasión, de los amantes recostados en las lomas, porque en tu reflejo en el río
ser pierden las ninfas en los bosques, por tu belleza eclipsadas.

Pues la noche pertenece a los amantes y las más bellas flores, que las estrellas como diamantes
dancen a tu alrededor sin temores.

Luz de luna, brillante como gema, brinda el calor que desprendes en los valles, siempre sonriente y serena.
Dulce luna, dijo el ladrón, y no sabe cuan dulce es si en ella se halla el amor.
​

Este relato es privado y no puede encontrarse.
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
Canción del Alba.​

Alba que aguarda a su amiga la luna, pues de luces plateadas el mundo pasa a las luces doradas del Astro Rey.
Con esperanza alzamos la mirada al cielo, dando las gracias por vivir para ver un día nuevo.

Que los Dioses sean vosotros, hermanas y hermanos, pues El Señor del Alba es amor y jamás soltará vuestra mano.
Que vuestros Dioses os guarden y que en vuestros corazones aflore la vida y la renovación, que en vuestras almas cale,muy hondo y muy profundo, de esta humilde trovadora su canción.

Bien hallado seas si bondad portas, pues es tu legado lo que en el mundo dejas, que orgulloso estés de él y de lo que a tus compañeros aportas.

Siempre blande una sonrisa antes que una espada, pues es mejor a veces que cruzar acero, brindar unas tiernas palabras.
Mas, contra la oscuridad no dudaremos, hermanas y hermanos, en combatir con honor y valentía, no empero, somos los hijos de la luz.

Somos la esperanza del mundo. Sí, todos nosotros, todos los que el bien desean y la oscuridad desechan, todos los que a tiempo brindan una sonrisa a quien más lo necesita, los que se desviven porque el mundo sea un lugar más brillante
día a día.


Esta canción puede encontrarse de manera pública
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
El infierno en la tierra, en las profundidades de Skraag.
Seres en llamas aguardan clamando su premio
las almas de aquellos que se atrevieron a entrar.

Brasas candentes ondean en el aire, el más puro fuego es su tierra.
Mas nosotros adentrarnos debimos, así prometimos, así sea.
Luz que quema aguarda, más allá de los lagos de magma
y si por si acaso fuera poco ¡ah, amigo! Los guardianes esperan.

Un altar al final espera en silencio, de la candente senda infernal
y aún derrotados los guardianes, aún quedaba algo más.
Avasallados por una enorme sierpe, azotados por ella sin piedad
y aún así, tras haber vencido, el elfo debe sacrificar.

Se adelanta al altar el tel'quessir, que sea su deber cumplido.
Sus compañeros lo observan con angustia y recelo
pues ya penoso hasta ahora fue el camino recorrido.
El elfo cumple con su deber, y os prometo que paga un alto precio
la impotencia se hace con las almas de los presentes, así es
al ver la transformación de su compañero tras la batalla sin cuartel.

¿Qué será de él? Yo me pregunto. ¿Qué pasará ahora? Tengo miedo.
Quiero que esté a salvo, quiero que sea feliz, quiero que esté sereno.
Deseo que sane pronto, el tel'quessir de honorable corazón.
Ojalá no sea su destino, ruego a los Dioses, perecer en esta misión
.


Este relato es privado y no puede encontrarse.
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
Elegía a Estránmalo y a la niña perdida.

En Estránmalo recordamos hoy, con infinito pesar en el alma
aquel día funesto en el que la vida fue arrebatada.
Pero somos fuertes y recios, nuestro espíritu no amedrentan
seguimos adelante os digo, aún tras esta acción funesta.

Nuestros corazones no olvidan a nuestros vecinos y hermanos caídos
pero en nuestro recuerdo queda, todo lo bueno vivido.
La catástrofe alcanzó, a una criatura más inocente que ninguna
una pequeña vecina de Estránmalo, a la que recordamos con dulzura.

Pequeña mía, guía a todos los que partieron hasta sus Dioses
pequeña y hermosa hada, deseo que de buen descanso goces.
Estránmalo recuerda, pero aún así sigue adelante, os digo
recuperaremos nuestra tierra, volverá a crecer el trigo.

La violencia no cala en nosotros, pues somos gentes de buen hacer
no podéis asustarnos, doblegar nuestra voluntad jamás podréis.
Aramos y replantamos sin descanso, reparamos la tierra de sol a sol
una triste nevada a destiempo, esa importancia os debo yo.


Esta elegía puede verse de manera pública
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
Oda a la naturaleza.​

Se escucha en los claros del bosque donde habita toda criatura viviente, cantar al son del Padre Roble, en sus raíces lo siente. Los vientos del norte se dice, que curan el alma de todo mal que uno haya vivido. Que congelan las cicatrices, se cuenta, que junto a la nieve conforman una paz digna del onírico.

Pasean los faunos y sátiros, de bosque en bosque sin ceso, y con su flauta de pan y su sabiduría, transmiten historias,y estas son de savia, de verde loma y algunas crudas como hueso, ya lo creo.
Caminan danzando con sus patitas alegres, entre las ninfas y los ents por igual. Pero no te confíes, mortal, pues el bosque protegen fieramente sin importar el enemigo a derrotar.

En lo alto de las montañas y en las lindes de los ríos, las piedras se mantienen firmes vigilantes de los viajeros y los moradores de la roca.
Los ríos, por su parte, evocan místicas e iridiscentes melodías a todo aquel que a ellos se acerca, en sus secretos se baña y entre sus peces nada como uno solo.

Escuchad Hijos del Bosque, pues entre nosotros camina Silvanus. Si sabéis ser atentos y pacientes, podréis sentir la paz en vuestros corazones, el rocío que vuestras manos baña, es el regalo al alba de los Dioses.
Escuchad os digo, pues él siempre está a vuestro lado, y aunque no podamos verlo lo sentimos en cada brote que crece, en la raíz de cada árbol.

Brotes y helechos danzan por igual, flores carmín y violácea no cesan de charlar, están los seres en armonía y comentan que el Padre Roble está presente en el claro, está presente en el bosque, en el monte y en la ría.
Que a todos nos observa con ternura, que a todos nos cuida con mimo, pero que sin pensarlo dos veces también pelea contra aquellos que osen atentar contra el equilibrio.


Poema para Breye de la tribu Vinter.

Este poema puede verse de manera pública
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
La princesa y el pastor.​

Cuenta aún hoy la leyenda, que la princesa Orihime tejía espléndidas telas para su padre, el rey Tentei, a orillas del río Amanogawa. Su padre se encontraba complacido, mas, la princesa sentía gran pena, porque tejiendo y tejiendo todo el día, no tenía tiempo para conocer a nadie y así nunca encontraría al ser amado.
Tras sus súplicas, su padre accedió a concertarle una cita con el pastor Hikoboshi, que vivía al otro lado del río Amanogawa y fue traído hasta el lado de Orihime por su padre.Cuando se conocieron, se enamoraron al instante ¡un flechazo os digo!
Así pues no tardaron en casarse para vivir felices juntos.

Pero, algo sucedía. Ocupaban mucho tiempo dándose al amor y los rebaños del pastor eran descuidados y sus reses se extraviaban.
Orihime dejó sus tareas de lado y dejó de tejer las hermosas telas al lado del río que tanto gustaban a su padre. Éste, lleno de furia, decidió castigar a Orihime e Hikoboshi por su descuido y decretó que ambos tendrían prohibido verse.
Orihime le suplicó y le rogó entre llantos desesperados que fuera clemente, pues anhelaba el calor de su marido y su amor, y su padre, conmovido, les concedió un pequeño deseo. Dejaría que ambos amantes se vieran el séptimo día del séptimo mes si Orihime había terminado su trabajo en el telar.

Pero al irse a encontrar, los amantes desolados descubrieron que no había puente en el río que pudieran cruzar para verse. ¡Cuan fue el horror de ambos, que ni barca ni puente ni camino podían atravesar ese río encantado! El llanto de Orihime, atrajo una bandada de urracas, que vinieron en su ayuda al verla tan desesperada y el prometieron que la ayudarían a ver a su amor.
La bandada se coloco en fila, disponiendo sus alas como puente entre los dos, y por fin ambos amantes se reunieron como habían esperado tan ansiadamente. Las urracas les prometieron volver cada año siempre y cuando no lloviese, y así fue que los amantes pudieron verse hasta el final de sus días.


Cantar de los deseos hacia las estrellas.
​

Las hojas de bambú susurran,
meciéndose en el alero del tejado.
Las estrellas brillan
en los granos de arena dorados y plateados.
Las tiras de papel de cinco colores
ya las he escrito.
Las estrellas brillan,
nos miran desde el cielo.


Adaptación occidental para el Festival de las Estrellas celebrado en Edive.


Este relato puede verse de manera pública
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
La Leyenda de Aeralion'Dathalar.​

Cuenta hoy y por siempre la leyenda, que hasta de oro tenía el corazón aquel dragón. Pues su lealtad y juicio mantuvo hasta el final de sus días, a su mejor amigo por largos años esperó.

Yo lo vi, os digo, en su longevidad y su esplendor ya perdido, y aún así consiguió encoger mi corazón y ensordecer mi mente pues su voz atronadora era aún más fuerte que de las campanas el tañido.

Nos aventuramos en lo desconocido, abriéndonos paso entre la muerte, un laberinto nos engulló aquel día, pero aún así llegamos a verle.

Los gólems de gemas preciosas atacaban con la furia de mil torbellinos de arena adiamantada, y aún así nos aventuramos en lo más profundo de aquella antigua y misteriosa cámara.

Nos dijo ser un guardián, nos dijo ser un protector. Nos dijo tener un gran arma, nos dijo poseer una gran prisión.
Que tan solo un Dorado se interponía entre nuestra misión y nos, que él era la clave de todo, de ladrón lo tildó.

Cual fue nuestra sorpresa, en el amanecer dorado de sus aposentos, que el Venerable dragón quejumbroso se hallaba, y ni traidor ni ser maligno que valiese, él era al auténtico guardián de aquella torre olvidada.

Aeralion'Dathalar nos contó su historia, que un día un elfo y él convivieron en armonía y compartieron con alegría la vida, que no hubo mejor amigo en su vida que él.

El elfo fue corrupto, por su ambición y su poder desmedido, y tan solo leal a él permaneció su amigo, de escamas doradas y porte divino.

De lomo de oro y corazón de león, así era Aeralion'Dathalar el dragón. De intenciones puras y lealtad inquebrantable, aún en los tiempos más difíciles, aún en las adversidades. A solas en aquella torre otrora sumergida, con tan solo la promesa de que la espera con la muerte llegaría algún día.

Aeralion'Dathalar, siempre noble y siempre leal, sierpe dorada y majestuosa, escucha mi cantar. La sangre de los dragones corre por mis venas y hoy con infinita pena te observo marchar.

Las lágrimas de la impotencia surcan mis mejillas, los corazones de los
aventureros se contraen ante tan pura alma, ante lealtad tan infinita.
Descansa ya por fin el noble guardián de la torre, su corazón bondoso y su espíritu noble se encuentran a la par surcando los cielos, entre áureos vítores de aquellos que te observan, la justicia para el justo, aunque tarde, por fin llega.


Este relato es privado y no puede encontrarse.
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
Guardiana Anorrweyn, La Gran Gema.​
En un lugar secreto, donde criaturas ya olvidadas moran, tuve la suerte de encontrarte. Te creías la última y te creías extinta, pero al verme te elevaron las alas de la esperanza.

Y yo solo me sentía pequeña a tu lado, Anorrweyn La Amatista, yo solo me sentía insignificante entre tus poderosas garras. Y sin embargo, tu me mirabas con orgullo, me mirabas como en mis sueños desee que me mirases al encontrarte.

Así queda de todos modos, pues el onírico puedo encontrarte hasta que llegue ese día, próximo a mi último aliento, que iré a buscarte. Subiré a aquella loma, diré aquellas palabras y marcharé a morir contigo, majestuosa señora, pereceré bajo tus alas. No te vayas, no te vayas antes de que yo lo haga.

Tenemos una promesa y a ambas nos liga un destino. Una sangre que preservar y un legado hermoso y sabio que dejar al mundo. No temas, señora mía, pues las alas de pulidas escamas de gema violácea surcarán los cielos por muchos años más, por mucho tiempo más. No quedas nunca en el olvido ni tampoco tus palabras.

Yo que me sentía tan pequeña entre tus garras, Anorrweyn, La Guardiana, La Gran Gema, yo que me veía insignificante y que gran tarea me encomendaste. Solo espero no decepcionarte, magnífica y hermosa mía, y que al mirarme y sentirme desde algún lugar sientas orgullo por tu estirpe, de nuestro legado en esta tierra, de aquello que de nosotros queda.


Este relato es privado y no puede encontrarse.
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
Canción de Shattar​

Hace tiempo que oí hablar de Shattar, y por ella a Edive fuimos a actuar.
Entre liras y voces unidas, bajo las estrellas la quisimos honrar.
Os contamos la historia en aquel día, de un amor y una leyenda del lejano oriente.
Florecieron los deseos entre fuego y melodía,afloraron las sonrisas en los gestos de las gentes.

Mas hoy vengo a deciros, que unas cuantas historias escuché de la liberación de esta ciudad.
Como se rompieron las cadenas, el yugo de los asesinos oscuros, y las estrellas, ah sí,
las estrellas, en todo su plateado esplendor, volvieron en el firmamento a brillar.
Shattar por fin, después de mucho tiempo, podía disfrutar de un remanso de paz.

Valientes héroes hicieron libre a esta tierra y esfuerzos titánicos se hacen,
aún hasta el día de hoy, para hacer de este lugar uno acogedor y digno de sus vecinos del Valle.
Todos vosotros sois presentes en este día de como brilla Shattar con luz propia, libre y bella.
Hermosa joya del Valle, esta noche es para ti y los que te aman. Y de corazón espera,
esta trovadora escamada, que todas las noches te pertenezcan, pues te queremos libre, te queremos bella.


Este relato puede verse de manera pública.
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
El Roble Podrido.​

Eres tu, oscura y vil, roble que espera a un colorido colibrí. Eres tu, zafia y pérfida.
¿Como pensaste que el amor está hecho para tí? Asesina sucia y fría, no hay nada más para un ser tal, que el destino de la amarga soledad. Pero ya lo sabes ¿Verdad?

No volverá a posarse el Colibrí de los Mil Nombres en tus ramas, y no es por su condición de viajero con tesón, si no por la tuya roble podrido. Pues espantas con tu hedor a corrupción a cualquiera que se acerque, pues no hay rama sana donde acaso pudiera posarse si vuelve.

Me engañaste una vez, ser astuto y depravado, hablabas de las praderas de sus ojos, hablabas de los pétalos de rosa que eran sus labios. No más que sucias mentiras dentro de tu corazón.

¿Cómo iba a latir si está muerto y enterrado en el pasado? Ahora solo queda una cáscara, un sarcófago andante de villanía, podredumbre y terror. Eso eres tú, Brynhildr Cantoscuro, que todo el mundo sea partícipe de este sentimiento.

No queda una rama sana del roble enamorado que una vez fuiste, nada más que sarmiento.
Hojas secas y flores marchitas es todo lo que a tu paso encuentras, pues fuiste débil en tu vida y en tu muerte nada más que un alma en pena.

Es tu deseo vacuo y egoísta, ser amada siendo una tirana arpía. Sigue esperando cuanto quieras, bellaca, pues no hay pájaro que en tus ramas se pose ni tierra que de tu savia podrida se nutra. No tienes nada para los vivos ni los vivos nada tienen para ti más que un digno fin a tu insultante existencia.


Este relato puede verse de manera pública.
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
Trova a Sam Pezuñaférrea​

En el curso alto del Esmel nos conocimos y con gallardía defendiste a tus compañeros.
Me creías con intenciones viles al principio, todavía hoy lo recuerdo.
Cuando las palabras fluyeron de nuestros labios, todo por fin quedó claro.
Tú eras un fiel guardián de los tuyos, yo con respeto te pedí un mágico secreto.

Y hoy en día queda entre nosotros, entre la roca y el mineral de aquel nuestro lugar.
Hice un nuevo amigo y le prometí una hermosa trova, para su lealtad honrar.
Es un héroe Sam Pezuñaférrea, de aquellos que protegen y guardan sin nada esperar.
Sin embargo no hay suficiente melodía para expresar, tu valía y tu saber estar.


Este relato puede verse de manera pública.
 

SorryButNotSorry

Discípulo comegemas
Registrado
21/4/16
Mensajes
677
OJOS VERDES.​

PRÓLOGO.​

*Se abre el telón y se ve a una muchacha paseando por una sala notablemente bien decorada, con cuadros de alto precio y alfombras
exóticas. Camina de un lado a otro con una daga de plata ricamente engarzada. Finalmente, se detiene y mira al público. Todo el
tiempo se ha creado una atmósfera tétrica con música de piano y violín*


-Chantalle: Ah ¿Más curiosos han venido a observar? Pues aquí tenéis mi desgracia y mi caída, perdido el amor de mi vida, los
ojos verdes que otrora me hicieron suspirar. Más mirones, por lo que veo, pasad y de mi miseria gozad. Poco me importa ya si
Charlotte no está conmigo, ya ni la vida ni la muerte tienen sentido, con la diferencia de que esta última me dará la paz.

*Se cierra el telón*

ACTO I: LA PASIÓN DE LOS AMANTES.​

*Se abre el telón y se ve a Chantalle y a Charlotte en un jardín, riendo y bailando juntas, saltando entre las flores y en
última instancia besándose apasionadamente ante el público. Se mantienen en esa tesitura de amor mientras una voz narra*


Narrador (No visible): Érase que se era el amor, que como todos sabemos rara vez tiene lógica explicación. Una muchacha de ojos
verdes como el jade que se llama Charlotte se entrega a la pasión de su enamorada de cabello oscuro, aquella a la que la miseria
asaltó un día sin piedad y bien habéis conocido, ella se llama Chantalle.
Pero no es oro todo lo que reluce ni tampoco el amor suficiente camino a la felicidad, y entre ambas doncellas que se devoran
entre lirios y sedas existe una disparidad: la una tiene sangre noble y un título que ostentar. La otra no tiene más que sus ojos
verdes y todo el amor que desea regalar.

*Aparece en escena el Duque Ambersienne con mirada pérfida hacia la muchacha. Estas siguen jugando discretamente a un lado
mientras en el teatro se apunta con la luz al duque que declama con voz cruel y gesto adusto al público*


-Duque Ambersienne: Mi única hija y la garantía de mi nombre, no era suficiente con no tener varón, ¡ah, Marie! Que encima me
maldeciste con una descocada muchacha, que en vez de caballero andar buscando, tan solo para esa rata tiene mirada. Pero esta
noche será definitiva, ya lo creo que sí, querida. Me dejaste solo en el mundo con semejante niña y es mi deber velar por su
bienestar.
*Realiza una floritura con la capa y se retira. Se cierra el telón*

ACTO II: EL SEGADOR DE SUEÑOS Y SU VIL DUEÑO.​

*Se abre el telón y se observa un sótano, un pentáculo en el suelo y al duque ataviado con unas ropas de cultista. Sostiene un
libro y parece que está terminando un ritual, concluyendo con estas palabras:*


-Duque Ambersienne: Segador del Sueño, yo te invoco por vez primera. Que la sangre de una pura doncella te atraiga a mí con
premura, pues yo sostengo el libro al que pertenece tu ser, soy tu amor y señor y tengo deseos que debes obedecer. Tu que
arrebatas los sueños y destrozas las esperanzas, acude a mí, pues el sueño de Chantalle debe desaparecer.

*Tras decir esto parpadean unas luces y aparece una figura de manto celeste, bastón dorado y una bola de cristal. Lleva capucha
y no se le ve, pero unos cabellos dorazos como sus propias manos caen desde dentro de la capucha. Mira al público, realizando
una reverencia leve y camina dando estruendosos ruidos con sus bastón en el entarimado sótano, observando lo que le rodea. Luego
se detiene ante el duque y le habla con una voz antinatural.*


-El Segador del Sueño: El libro posees y mi amo eres, no es preciso siquiera que pronuncies lo que quieres. Pues en tu mente
habito y por ella a mi antojo divago. Eres un ser pérfido como pocos, Ambersienne, pero la servidumbre no conoce de moral. Así
que eso que deseas, mi señor, ahora mismo te lo voy a otorgar. Mas en cuenta has de tener, pese a que tu alma es negra como el
tizne, que desgracia solo te va a traer tu egoísmo y altanería, a tu hija destrozas el corazón a propósito y con alevosía.


*El Segador tras su advertencia se marcha dando golpes de bastón, mientras el duque ajeno a lo demás y enloquecido queda riendo
maqueavélicamente al tiempo que se cierra el telón*


ACTO III: OJOS VERDES.​

*Se abre el telón y se ve caminando a Charlotte en una luz muy tenue que indica que es de noche. El Segador la encuentra y
Charlotte intenta gritar pero no es capaz del terror que siente. El Segador se acerca hasta ella y la toma por el cuello:

-El Segador del Sueño: He venido por mandato y no placer, Ojos Verdes, eso es lo primero que debes saber. Lo segundo, me temo, es
que vas a morir y no por mi mano, aunque yo ejecute, si no por el sentimiento retorcido de otro vil ser.


-Charlotte: Si vas a matarme, hazlo ya, ser extraño y aterrador. Pero concédeme una última gracia, te lo ruego. Como acto de que
solo eres una mano, aunque solo sea para demostrar que no es negra tu alma ni tiene mala intención tu corazón.
*El Segador le
indica que hable con un gesto, condeciéndole sus últimas palarbas*
No sé quien mal me desea ni porque y ahora que la muerte
muerde mi cuello poco importa. Pero dile a Chantalle, la del cabello oscuro como noche sin estrellas, que la amaré por siempre.
Dile a mi amor que la espero, dentro de mucho tiempo, en otra vida y otro lugar, donde nuestros sentimientos se comprendan y
podamos vivir en paz.


-El Segador de Sueño: Que así sea, joven Charlotte, Ojos Verdes del corazón de Chantalle. Le diré a tu amada lo que sientes ya
que mi mano el aliento te va a arrebatar. Duerme dulce niña, duerme para ya no nunca más despertar.


*Se apagan toda clase de luz, todo queda oscuro y solo se oye, esta vez si, un grito atronador de Charlotte en medio de la
oscuridad. Tras lo cual, se cierra el telón y vuelve la luz a la sala*


ACTO IV: JUSTICIA DIVINA.​

*Se abre el telón y se ve de nuevo la primera habitación con Chantalle en el centro, con una caja de madera esta vez además de la
daga de plata. El narrador habla.*

-Narrador (No visible): El Segador del Sueño dio el mensaje, y por otro lado, como debía cumplir con los deseos de su amo,
realizó su último acto tras el asesinato de Charlotte. Entregándole un pequeño cofre con los ojos de su amada. La mente no tenía
escrúpulos, pues su amo no tenía piedad.


-Chantalle: *Camina hasta el público, derrotada, abatida* Un ser cósmico más allá de toda lógica o razón me visitó una noche de
Mirtul. ¿Locura, decís? Pues hay más. Me trajo los ojos de mi amada y me dijo que jamás la volvería a ver. ¿Que no puede ser?
Su amor por mí también me hizo saber. En sus últimos momentos, mientras exhalaba su último aliento, yo fui su pensamiento.

*Repentinamente Chantalle se clava la daga en el estómago y empieza a caer sangre de sus labios. Cae arrodillada en el suelo y se
hace un ovillo entre lágrimas y gemidos de dolor*
Voy por tí, amor mío. Espérame donde los sueños habitan sin ser segados.

*Se apagan las luces, baja el telón y la voz de nuevo comienza a narrar*

-Narrador (No visible): La predicción del Segador del Sueño empero, no cayó en saco roto. Lo único que tenía el Duque para hacer
prevalecer su sangre y en el mundo se había esfumado por su egoísmo y su zafio hacer. No solo perdió sus intereses, si no que lo
poco que quedaba de amor en ese oscuro corazón se esfumó entre lágrimas y sangre, entre estertores de dolor. ¡Ah, pero amigos!
No fue la única que su vida condenó.
*Vuelven las luces y se proyecta la sombra de un ahorcardo en el terciopelo rojo del telón*

EPÍLOGO​

*Se abre el telón, la música ha cambiado completamente y se ve un esplendoroso lugar de ensueño. Un jardín como en el que solían
jugar las dos amantes pero todavía más mágico, con polvos de hada y luces de colores pálidos y acogedores. En el centro están las
dos mujeres adornadas por túnicas de gasa y tiaras de flores en sus cabezas, besándose tiernamente mientras el arpa suena y
acompaña sus movimientos. Se toman de la mano y miran al público con una sonrisa. Luego se giran, sin soltar sus manos, y se
adentran tras bastidores, haciendo mutis por el foro.*


FIN​

Elenco:

Actrices y actores.

-Chantalle: Azalea
-Charlotte: Talivia Ha'valen.
-Duque Ambersienne: Sulion Suravar.
-El Segador del Sueño: Madeleine Sweeney.
-Narradora/La Voz: Astrid Minstrel'Tides.


Músicos:

Violín 1: Mika Misaros.
Violín 2: Aionele.
Arpa: Líre Lilta.


Esta obra puede verse de manera pública.
 
Arriba