Capitanpirata
Gerardo de Amn
- Registrado
- 1/1/10
- Mensajes
- 498
- Edad
- 52
DRAMATIS PERSONAE:
- El noble y galante enano: Trust Martillo de Piedra.
- El Infame y ladrón vestido de guardia: Morgan
Derechos de la obra propiedad de: Jack Soul, entremes brebe para plazas y mercados con narrador.
En los llanos el mediodía se acercaba, llenando de gozo a todos aquellos que allí comerciaban, una adoración absoluta a Waukeen se creaba entre puesto de mercancías variadas, de compradores ansiosos ante vendedores honrados, que los laureles del comercio habían ganado, que los pilares de la ciudad se cimentaban, a sus dioses honraban y sus arcas llenaban.
El mediodía se acercaba los llanos, y las monedas por sus calles rodaban, directas a esas arcas que llenaban. Hombres y mujeres que las mercancías mas lejanas compraban reían, cantaban y bailaban, la fiesta, la alegría de Waukeen en sus puestos se creaba.
Pero quiso el diablo, el lord mas malvado de niveles del infierno, aquel que nunca debió de salir del averno, correr sembrar el caos y duda, a arrasar esta fiesta de la dama de oro, a quitar el baile, las canciones, el comercio, la riqueza, la base de esta ciudad, su fortaleza.
Vestido de azul y blanco, con lanza y escudo, caminaba el mal directo a su objetivo, consciente de que su daño a todos quitaría el sentido, abriéndose paso como una horda de orcos, como malvados minotauros, como kovols viperinos.
Y allí en medio de aquella algarabía, un defensor de la verdad contra el mal se batiría. Junto al camino, con la armadura de la verdad, forjada a yunque y martillo en el altar de Moradin, Trust Martillo de Piedra una prueba mas esperaba.
Valiente maese enano, que comerciaba honradamente con todo hermano, elfo, gnomo, humano, que llegaran a su puesto, para olvidar sus lamentos, a aquel villano su merecido daría.
- ¿De quien es este puesto?- Ladro con voz de perro el infame.
- Mío – Respondió gallardo y valiente Trust.
- ¿Chico no ves mis emblemas?- amenazo el cobarde demonio.
Chico, pensó el valiente Trust, el que había derrotado gigantes, dragones, demonios, que había devuelto el mal a sus profundos abismos. Miro fríamente al demonio en presencia de azul y blanco.
-Estás bajo MI jurisdicción mercader- Amenazaba malvado el hombre que la alegría del mercado había arrebatado, y sus beneficios a la ciudad finiquitado.
- Ya lo se- Respondió sereno y tranquilo Trust.
- Pues YO pregunto, TU Respondes, ¿Lo entiendes?- interrogo intentando aparentar seguro ante el gran paladín.
- ¿Solo he preguntado?, por que quería saberlo, nada mas – Respondió Trust el honrado, viendo a aquel bellaco infeliz, buscar su valor olvidado.
- Vuelvo a repetirlo, parece ser que no lo entiendes, lo haré despacio. YO p r e g u n t o. TU r e s p o n d e s. Te limitas a responder.- Ladraba inseguro el felón, viendo en el gran Trust esa férrea posición.
- P r e g u n t a m u c h a c h o- Respondió el heroe.
- ¿La Licencia?- Ladró el perro
- Puedes verla tu mismo en el puesto, como manda la ley.
- Bien... multa por resistencia a la autoridad – Sentencio el ladrón de uniforme, con mirada informe.
- Tenerla expuesta es lo que requiere...- le aclaraba el buen Trust a aquel ladrón que no conocía la ley que pretendía usar para robar.
- Serán 200 piezas de oro – dijo el bellaco mientras se frotaba las manos malvado. - La licencia ENANO.
-¿Resistencia a la autoridad?
- Las preguntas las hago yo- sentencio el ladrón azul y blanco.
- La ley manda que se exponga en el puesto, y ahí esta - respondió el valiente héroe, pues como gran paladín del sagrado Moradin, conocía sobradamente toda ley.
-¿Así que no quieres colaborar?- Amenazaba el malvado. - Bien... 200 más- dijo frotándose las manos mientras tomaba los papeles del puesto
-¿Tu nombre?
-Mi nombre es Trust, Trust Martillo de Piedra, caballero sacro del gran padre Moradin- Respondió tranquilo - ¿Y vos como os llamáis?, para informar de mi descontento a sus superiores- Continuo tranquilo y galante el paladín.
- Bien son 400 piezas de oro de multa. Repitió el felón mientras la mano avaro tendía.
-¿Como os llamáis? – Volvió a terciar el héroe de tantas batallas.
- Morgan – Termino por responder el bribón, mientras hacia anotaciones su cuaderno.
-Bien soldado Morgan, espero que sepas que será informado tu superior de esto- respondía elegante el paladín.
-Tu paga ENANO- ladro el corrupto.
El gran Trust el honrado saco la bolsa y miro al soldado.
-Yo mismo las llevare al cuartel.... así me aseguro de que el dinero llega a donde tiene que llegar- agrego el héroe con el metal en la mano.
- Tu ENANO, las paga aquí, ahora mismo, y yo… le doy el recibo. Si quiere luego vaya dondequiera- Respondió nervioso el malvado - Bien, espero que la próxima vez, actúe como debe actuar o la multa será mayor- Agrego el malvado mientras huía con su nuevo botín.
-Bien... de le recuerdos a Markus de parte del antiguo capitán del clan.- Dijo el paladín mientras el ladrón, huía con su botín, riendo de lo necio de tan cobardes seres que fácilmente caerían ante el.
Y así o nobles gentes, es como los perros, las alimañas se enfrentan a los grandes y gloriosos héroes, aprender a ser grandes y elegantes, gentiles y galantes, como lo fue el gran Trust Martillo de Piedra, pues su buen carácter hace que sea el favorito, del dios del yunque y el martillo.
- El noble y galante enano: Trust Martillo de Piedra.
- El Infame y ladrón vestido de guardia: Morgan
Derechos de la obra propiedad de: Jack Soul, entremes brebe para plazas y mercados con narrador.
En los llanos el mediodía se acercaba, llenando de gozo a todos aquellos que allí comerciaban, una adoración absoluta a Waukeen se creaba entre puesto de mercancías variadas, de compradores ansiosos ante vendedores honrados, que los laureles del comercio habían ganado, que los pilares de la ciudad se cimentaban, a sus dioses honraban y sus arcas llenaban.
El mediodía se acercaba los llanos, y las monedas por sus calles rodaban, directas a esas arcas que llenaban. Hombres y mujeres que las mercancías mas lejanas compraban reían, cantaban y bailaban, la fiesta, la alegría de Waukeen en sus puestos se creaba.
Pero quiso el diablo, el lord mas malvado de niveles del infierno, aquel que nunca debió de salir del averno, correr sembrar el caos y duda, a arrasar esta fiesta de la dama de oro, a quitar el baile, las canciones, el comercio, la riqueza, la base de esta ciudad, su fortaleza.
Vestido de azul y blanco, con lanza y escudo, caminaba el mal directo a su objetivo, consciente de que su daño a todos quitaría el sentido, abriéndose paso como una horda de orcos, como malvados minotauros, como kovols viperinos.
Y allí en medio de aquella algarabía, un defensor de la verdad contra el mal se batiría. Junto al camino, con la armadura de la verdad, forjada a yunque y martillo en el altar de Moradin, Trust Martillo de Piedra una prueba mas esperaba.
Valiente maese enano, que comerciaba honradamente con todo hermano, elfo, gnomo, humano, que llegaran a su puesto, para olvidar sus lamentos, a aquel villano su merecido daría.
- ¿De quien es este puesto?- Ladro con voz de perro el infame.
- Mío – Respondió gallardo y valiente Trust.
- ¿Chico no ves mis emblemas?- amenazo el cobarde demonio.
Chico, pensó el valiente Trust, el que había derrotado gigantes, dragones, demonios, que había devuelto el mal a sus profundos abismos. Miro fríamente al demonio en presencia de azul y blanco.
-Estás bajo MI jurisdicción mercader- Amenazaba malvado el hombre que la alegría del mercado había arrebatado, y sus beneficios a la ciudad finiquitado.
- Ya lo se- Respondió sereno y tranquilo Trust.
- Pues YO pregunto, TU Respondes, ¿Lo entiendes?- interrogo intentando aparentar seguro ante el gran paladín.
- ¿Solo he preguntado?, por que quería saberlo, nada mas – Respondió Trust el honrado, viendo a aquel bellaco infeliz, buscar su valor olvidado.
- Vuelvo a repetirlo, parece ser que no lo entiendes, lo haré despacio. YO p r e g u n t o. TU r e s p o n d e s. Te limitas a responder.- Ladraba inseguro el felón, viendo en el gran Trust esa férrea posición.
- P r e g u n t a m u c h a c h o- Respondió el heroe.
- ¿La Licencia?- Ladró el perro
- Puedes verla tu mismo en el puesto, como manda la ley.
- Bien... multa por resistencia a la autoridad – Sentencio el ladrón de uniforme, con mirada informe.
- Tenerla expuesta es lo que requiere...- le aclaraba el buen Trust a aquel ladrón que no conocía la ley que pretendía usar para robar.
- Serán 200 piezas de oro – dijo el bellaco mientras se frotaba las manos malvado. - La licencia ENANO.
-¿Resistencia a la autoridad?
- Las preguntas las hago yo- sentencio el ladrón azul y blanco.
- La ley manda que se exponga en el puesto, y ahí esta - respondió el valiente héroe, pues como gran paladín del sagrado Moradin, conocía sobradamente toda ley.
-¿Así que no quieres colaborar?- Amenazaba el malvado. - Bien... 200 más- dijo frotándose las manos mientras tomaba los papeles del puesto
-¿Tu nombre?
-Mi nombre es Trust, Trust Martillo de Piedra, caballero sacro del gran padre Moradin- Respondió tranquilo - ¿Y vos como os llamáis?, para informar de mi descontento a sus superiores- Continuo tranquilo y galante el paladín.
- Bien son 400 piezas de oro de multa. Repitió el felón mientras la mano avaro tendía.
-¿Como os llamáis? – Volvió a terciar el héroe de tantas batallas.
- Morgan – Termino por responder el bribón, mientras hacia anotaciones su cuaderno.
-Bien soldado Morgan, espero que sepas que será informado tu superior de esto- respondía elegante el paladín.
-Tu paga ENANO- ladro el corrupto.
El gran Trust el honrado saco la bolsa y miro al soldado.
-Yo mismo las llevare al cuartel.... así me aseguro de que el dinero llega a donde tiene que llegar- agrego el héroe con el metal en la mano.
- Tu ENANO, las paga aquí, ahora mismo, y yo… le doy el recibo. Si quiere luego vaya dondequiera- Respondió nervioso el malvado - Bien, espero que la próxima vez, actúe como debe actuar o la multa será mayor- Agrego el malvado mientras huía con su nuevo botín.
-Bien... de le recuerdos a Markus de parte del antiguo capitán del clan.- Dijo el paladín mientras el ladrón, huía con su botín, riendo de lo necio de tan cobardes seres que fácilmente caerían ante el.
Y así o nobles gentes, es como los perros, las alimañas se enfrentan a los grandes y gloriosos héroes, aprender a ser grandes y elegantes, gentiles y galantes, como lo fue el gran Trust Martillo de Piedra, pues su buen carácter hace que sea el favorito, del dios del yunque y el martillo.