Clasificación de la Schola: Dracónico Inferior / Ápodo Posterior
Nombre común: Guiverno
Nivel de amenaza: Crítico (debido a la incompetencia del aventurero promedio)
El Guiverno es, en términos del Decanato de la Materia, un espécimen dracónico simplificado. Carece de la chispa arcana superior, de las cuatro extremidades de sus primos mayores y de cualquier rastro de decencia intelectual. Es una mole de músculo de cinco a seis metros de largo que termina en un aguijón capaz de perforar el acero de Amn como si fuera pergamino húmedo
Físicamente, su fisionomía es una oda a la eficiencia brutal. Dos patas traseras masivas diseñadas para anclarse a la presa y un par de alas correosas que funcionan tanto para el vuelo como para el equilibrio terrestre. No busques fuego aquí, su único arma de hálito es el silbido casi silencioso de su picado y una neurotoxina que apaga el sistema nervioso antes de que la víctima termine de exhalar su último grito. Si un Dragón fuera un monarca, el Guiverno es un verdugo que no necesita una razón para su oficio más allá de la que le otorga el hambre
Mi encuentro con el espécimen que ocupa estas páginas sucedió en la ribera del río Alandor y, aunque en su momento no identifiqué a esta fascinante criatura, he dedicado toda la decana siguiente a subsanar ese error. He aquí el fruto de mis investigaciones.
OBSERVACIONES DE CAMPO
Rastreo (con la ayuda de un batidor): Si encuentras una de sus zonas de caza, busca la "huella de dos puntos". El Guiverno solo posee extremidades posteriores. Las marcas de garras son profundas debido a su peso y acompañadas de un surco central intermitente dejado por el aguijón
Modus operandi: Su ataque es una ejecución de precisión. Utiliza el picado cinético, por lo que se deja caer en barrido desde una altura de al menos treinta metros para maximizar el impacto de sus garras. No busca una lucha prolongada, sino un ataque certero, preciso y letal
Señales de alerta: No desprende ese olor típico del sulfuro, como lo haría un dragón real. De hecho, el Guiverno no desprende ningún olor propio en sí mismo. No obstante, si estás persiguiendo uno y te adentras en su coto de caza, reconocerás su madriguera con rapidez por el olor a carne en descomposición de sus víctimas a medio devorar, que suelen llevarse consigo
ANÁLISIS DE LA MATERIA
El aguijón: Estos Guivernos en particular suelen tener algún tipo de característica ofensiva al final de su cola. Aunque los libros que he leído y releído afirman que pueden existir otros tipos, el ejemplar que pude contemplar parece pertenecer al subtipo venenoso. No obstante, todas son peligrosas de alguna manera y si no puedes evitarlas, al menos harás bien en tenerlas en cuenta si las enfrentas en un combate directo
Química de la toxina: He catalogado su veneno como una neurotoxina proteínica altamente inestable. Al entrar en el torrente sanguíneo, desnaturaliza las propiedades esenciales de los músculos respiratorios. Es por ello que entramos en la regla de El Factor Tiempo: un sujeto afectado, especialmente el humano promedio, tiene doce segundos (2 asaltos) de capacidad motora antes de que la parálisis diafragmática bloquee los pulmones. Esto deja un margen de seis segundos (1 asalto) para suministrar la antitoxina
Biomecánica alar: A diferencia de los Dragones Verdaderos, cuya sustentación es parcialmente arcana, el Guiverno es puramente mecánico. Sus membranas son de un cuero mucho más denso de lo normal. Un daño del 20% en su estructura alar anula su capacidad de barrido en picado, reduciendo su amenaza física (que no su resistencia) en hasta un 80%
Órganos sensoriales: Carecen de visión en la oscuridad profunda, pero su sentido de la vibración térmica es excelente. Pueden detectar el calor corporal de una patrulla a trescientos metros de distancia
DINÁMICAS DE PERSISTENCIA Y CONTEXTO AMBIENTAL
Hábitat: Aunque es la primer vez que veo o escucho de un ejemplar así, mis investigaciones sugieren que de elegir un lugar en nuestras inmediaciones favorecerían los Picos de las Nubes
Dieta: Son carnívoros territoriales que consumen aproximadamente su propio peso en carne cada diez días para poder mantener el equilibrio biotérmico
Ciclo vital y cortejo: Son monógamos estacionales. El cortejo incluye un duelo aéreo donde los ejemplares entrelazan sus cola (sin picarse) para demostrar fuerza. Ponen de uno a tres huevos de cáscara pétrea
Comunicación: Inteligencia animal. Entienden el dracónico pero solo emiten chillidos y siseos. No intentes razonar con ellos, su cerebro no procesa conceptos abstractos como "tregua" o "soborno"
Domesticación: En Amn, solo los jinetes más temerarios (la Schola considera que es un término más amable para estúpidos) intentan usarlos como monturas. Requieren bridas de hierro forjado en frío para controlar el cuello y evitar que el jinete sea aguijoneado por accidente
CONSEJOS DE SUPERVIVENCIA
Si vas a ignorar mi advertencia y todo buen juicio para convertirte en aventurero, al menos lee esto con atención para que no tenga que identificar tu cadáver para tu equipo
-Cierra la boca: No intentes negociar. No entienden tu idioma y no les importa tu linaje. Si intentas hablar, solo le estás dando un objetivo estático a su aguijón
-El escudo en alza, pero no donde crees: No te cubras el frente. En su lugar, cubre tu cénit (para los aventureros: arriba). El 90% de los ataques de Guiverno vienen desde un ángulo de 75 grados sobre tu cabeza
-Antitoxina en el cinturón: Si vas a territorio de Guivernos sin una poción de antitoxina o un clérigo listo, ya estás muerto, solo que aún no has dejado de caminar
-Incapacita el vuelo: Si tienes un arco, ballesta, cañón de mano o sortilegios de precisión, no apunter al corazón (protegido por esternón duro). Apunta a las membranas de las alas. Un Guiverno en el suelo es, como yo misma he podido comprobar, solo un lagarto grande y torpe. Aunque muy, muy resistente
-Contratación a la Arcanum Schola: Este apartado se explica solo. No es el hogar de las mentes más privilegiadas del país por nada. Además, por un módico precio mejoramos tu arma con runas de encantamiento. El daño elemental no te llevará extremadamente lejos.