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Diario de un amniano-netheriliano

Nazgul

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*En uno de sus viajes a Thultanthar para reportar de los avances de sus planes e informar de sus últimos hallazgos en Candelero y el Abismo, el erudito ahora con doble nombre y nacionalidad visita su viejo despacho, su escritorio, y a su familia. Toma entre sus manos un tomo preservado de entre sus viejos diarios en una mano y en la otra su vieja pluma de cisne negro encantada para escribir sin necesitar tinta. Aunque antes de atreverse a escribir sus reflexiones, primero relee sus recuerdos grabados en tinta*

3 de Marpenot del año 1487.


Han accedido. Por fin lo he logrado, quizá por capricho del destino, por recomendación de mi maestra Sihurd o para recompensar mis esfuerzos estudiando y sirviendo en Palacio todos estos años, el plan que urdí para Amn ha llegado a oídos del Príncipe Brennus y me concederán una bolsa de oro y el permiso para salir de Thultanthar; no sólo eso si no que han autorizado a Sihurd para llevarme con magia de teleportación. Y aunque sé que eso probablemente signifique tener que someterme a otra tortura mental y aparecer en algún lugar nauseabundo y pútrido que conozca mi perturbada maestra, me ahorrará muchos quebraderos de cabeza y jornadas en la intemperie del largo viaje, esquivando sobre todo las infinitas arenas del Anauroch.

Algún día el Supremo, Lord Telamonte Tanthul, me reconocerá con una estatua en la Plaza de los Héroes como un valiente que ha devuelto parte de su gloria al Imperio.


6 de Marpenot del año 1488.

Por una vez en estas décadas, mi maestra se ha comportado, quizá estaba en esos días en los que sus brotes psicóticos la hacen confundirme con un no-muerto al que no vale la pena torturar, y que la Diosa Oscura sepa cuánto se lo agradezco. Hoy viajaré a Amn por fin, y aunque me apene en parte dejar aquí a mi familia... dejaré aquí escritas mis últimas voluntades plasmadas por lo que el caprichoso destino pudiera albergar.

Nerissa Shadowdance, amada mía, este año no celebraremos nuestro 37 aniversario de boda juntos, pero te tendré en mis pensamientos indudablemente.
Cuando nuestros padres nos prometieron yo sólo estaba interesado en acercarme a Sihurd por su prestigio sin conocer cuán envenenada estaba su mente. La mismísima discípula de Lord Hardrune, Mano Derecha del Supremo. Cuán ciego estaba al no saber que tú serías el equilibrio y la fuerza de voluntad que me mantendría cuerdo cerca de Sihurd. Entre las sombras y tejemanejes de Palacio aprendiste a desenvolverte con la soltura de alguien de la Corte, las instrucciones y legado de generaciones de mi familia conseguiste grabarla a juego en nuestros hijos. A pesar del frío que recorre mi cuerpo cuando comienzo a tejer la Urdimbre Sombría, tú siempre serás el foco de calor en mi pecho. Todo lo mío si muero en Amn, será tuyo, con la condición de que mantengas el luto y cuando te reúnas conmigo en el tranquilo vacío tras la muerte, toda la herencia pase en partes iguales a nuestros dos hijos.

Thalor y Elara, mis dos preciados hijos, sangre de mi sangre y sucesores de nuestra familia. No os alejéis de Palacio, aquí siempre estaréis protegidos. No os acerquéis en la Academia de Alquimia a los Príncipes Mattick y Vattick si no os llaman ellos, esquivad sus pesadas bromas con humildad y la cabeza gacha. Thalor, tienes todo mi conocimiento escrito en los libros del despacho, sé que superarás tu rebeldía y harás caso de los consejos de tu madre. Cuida de tu hermana pequeña e instrúyela cuando crezca y supere la Prueba como tú.
Elara, tesoro mío, algún día tu padre traerá el prestigio suficiente a la familia como para que alcances el poder: sigue perfeccionando tu magia, eres la primera innata en varias generaciones. Tu poder y belleza, tus artes sociales y tu conocimiento te harán destacar lo suficiente como para prometerte con alguno de los principitos Tanthul algún día.
Y ninguno os fiéis jamás de un sucio bedine, esos esclavos harán lo que sea por intentar ganar su libertad.

Espero volver algún día a Palacio con hallazgos y poder abrazaros: vuestro padre Uxvrek.


24 de Flamarul del año 1489.

Por fin he podido traer algunos avances y hallazgos importantes a Palacio, y ver a mi familia. Lo grande que está Elara me ha encogido el corazón como si hubiese una mano apretándolo, y no he podido contener la sonrisa de orgullo al ver que Thalor es todo un iniciado en el Arte. Nerissa sigue tan hermosa y cálida como siempre.

Aunque esta vez escribiré sobre Amn... esa lejana tierra de la que pensaba que había estudiado todo lo posible desde la comodidad de Thultanthar antes de mi primera salida.
Está llena de intrigas y problemas, parece la Corte de Palacio pero constantemente asolada por enemigos y guerras... son débiles e ignorantes. La mayoría no conoce la historia de Thultanthar, cómo nuestros Príncipes salvaron este plano de los phaerimm tras la Invocación de Lord Melegaunt. En el Vacío descanse.

No todos son tan ingenuos o estúpidos. En mi llegada pronto me presenté en un despacho que llamaba la atención frente a la pobreza e inmundicia de sus alrededores, me recibió Mercer, antaño 'Barón de las Ratas' y hoy 'Rata Coronada'. Le propuse una colaboración y el asesino entendió mi ambición y la quiso para sí, a sabiendas de que moriríamos ambos o alcanzaríamos la cima.
Hoy en día es de las pocas personas a las que podría confiar mi vida, un amigo, que en sus defectos propios de amniano sin educación se ha dejado aconsejar por mí casi desde el principio. Aunque a veces toca irse al Abismo por él, o enfrentarse a situaciones... peliagudas.
En los tres últimos años he conocido a varias figuras poderosas e influyentes en Amn: nobles, altos cargos del funcionariado, gente importante de casas comerciales.. y es que el oro lo mueve todo en Amn. Sin embargo, Mercer es sin duda la persona más poderosa de la que tengo conocimiento hasta el momento, y es que bajo ésa máscara se oculta el líder de la organización que mueve los tejemanejes de la sociedad amnia.
Una vez temí perderlo; pero logró derrotar al traidor de los Ladrones de las Sombras, su maestro, y ascender así... todo esto ocurrió nada menos que en el Palacio del Consejo de los Seis, el equivalente a nuestro Palacio Más Alto, órgano de poder de Amn. Sus lores son entidades ocultas y cobardes, a diferencia de nuestro Altísimo Príncipe y sus hijos. Llevo tiempo liderando junto con él la cofradía, guiándola hacia nuestros planes entrelazados ahora con el gremio de ladrones y asesinos.

Las otras dos personas a las que conocí como meros humanos extranjeros y que ahora son como pupilos, a los que estoy enseñando cultura netheriliana, hablándoles de nuestros Príncipes y del poder de Netheril, y a los que he ayudado y presenciado cómo recibían la Bendición Umbra .. en una misión de la que no es prudente dejar rastro alguno. Sus nombres entre nuestro círculo son 'Eclipse' y 'Penumbra', dos amantes umbras dispuestos a lo que sea para mostrar su lealtad y dignidad a Thultanthar para ser acogidos como umbrinos en pleno derecho.

He conocido a muchos arcanistas en Amn, me sorprendió la ignorancia, la poca instrucción que recibían, lo mal que usan sus hechizos incluso habiéndolos dominado... la falta de estrategia clara, y he comprendido mejor que nunca mis orígenes y el mal que causan los Magos Encapuchados a la prosperidad de su nación: y es que no quieren prosperidad si no tan sólo bañarse en oro. No piensan en sus ciudadanos, no resuelven los entresijos y secretos de la Urdimbre, los guardan con celo para sí y los entierran en un temor inconcebible hacia lo arcano. Y tan apenas he encontrado a un par de usuarios de la verdadera Urdimbre... aquí todos los magos rinden cuentas ante la debilidad de Mystra. Ven un área de magia muerta y se cagan encima como cienos.

Debo volver a Amn y seguir con el plan original, pero espero que sigáis velando por perpetuar el Legado Familiar y sigáis creciendo sabiendo que vuestro padre siempre os tiene en sus pensamientos.
Volveré pronto, ahora que he dominado la Linde y entendido mejor la Sombra Profunda y los secretos de la Urdimbre, el esfuerzo es mucho menor.

Que las sombras os guarden y el velo de oscuridad de la Diosa os ampare.
 
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Nazgul

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*Ya lejos de los tiempos donde visitaba con frecuencia la antigua Thultanthar, el mago toma su vieja pluma de cisne negro encantada para escribir sin necesitar tinta. Desliza la mirada hacia la ventana para ver el concurrido Distrito de la Gema y exhala un suspiro apesadumbrado recordando los últimos años antes de ponerse a escribir una nueva entrada*

12 de Uktar del año 1490.

Nuevos integrantes han entrado a la Cofradía últimamente, superando sus pruebas de ingreso. Y los negocios marchan mejor que nunca. Son tiempos prósperos en Amn.
Entre ellas, una joven muchacha de los barrios bajos ha mostrado su lealtad ensuciando sus manos de una forma que jamás querría para mis hijos Thalor y Elara: ha asesinado a sangre fría a un traidor con la daga umbilical de Mercer. Todavía me dan nauseas y escalofríos al recordad la escena, los charcos de sangre y el brillo rojizo de ése maligno puñal creado por la Saga Roxanne.

No pesa en mi conciencia, sin embargo. Un amnio más que uno menos, lástima que estos pobres necios sean tan atolondrados como para incumplir sus juramentos.


22 de Uktar del año 1490.

Por fin me he liberado y tengo tiempo para sentarme a mirar el firmamento desde la ventana mientras fumo de la pipa que me regaló mi amada Nerissa.
En los últimos días apresaron a Aryan el Mercenario, el prófugo más buscado de Amn (todavía no entiendo por qué, si tan solo es un crío necio e infantil para nada temible) y llegaron varias personas por separado ofreciendo generosas recompensas por su rescate.

Por esta vez puedo decir que diseñé unilateralmente los planes a seguir; el primero era bastante seguro a pesar de que los tres Maestros de los Ladrones de las Sombras nos habríamos metido a la boca del lobo desafiando toda cordura; a los propios cuarteles de las Fuerzas Armadas de la capital amnia. Sin embargo el segundo fue un éxito rotundo y hoy en día se puede decir que hemos salvado su vida, y más todavía: nos hemos cobrado algo más valioso que el Oro por ello.


26 de Uktar del año 1490.

No suelo escribir cada tan poco tiempo, pero este hecho ha sido un antes y un después.
Nedric 'El Desconocido' se reveló anoche en los callejones de Ahtkatla, nos esperaba en lo que identifiqué como un conjuro épico único, junto a algunos archimagos de los Encapuchados y varios mercenarios. Era el mismísimo Príncipe Brennus rodeado por más tesoros de los que cualquiera en Amn haya podido soñar jamás. Nos reveló los motivos de su estancia en Athkatla y sus obligaciones de volver a prisa a Thultanthar, encargándonos proseguir con ello.
Ahora los Ladrones de las Sombras tenían una nueva misión: recuperar La Lágrima de Shar. A cambio la cofradía se vería agasajada con montañas de oro. Y qué más se puede pedir en Amn.

Ni con la cera de la vela del sueño,
ni el incienso que calma la mente,
se adhieren las sábanas a mi piel.
El descanso me rehúye,
como la sombra que huye del sol naciente.
Estoy en vela, navegando en la noche,
sin puerto, ni paz, ni abrigo,
perdido en el insomnio que al alma enciende.

En efecto
: esta noche no hay forma de pegar ojo. Podría decir que es la emoción de haber estado horas desencriptando apuntes de las investigaciones del Príncipe Brennus, pero lo cierto es que las sombras están revueltas en mi mente, no puedo tomar la prisa del archimago como un buen augurio, así que mañana mismo regresaré a Thultanthar a enterarme de lo que acontece y de la urgencia.


8 de Eleint del año 1491.

Hoy retomo mi diario para escribir las últimas nuevas que he recibido, sentado en mi jardín en el Distrito de la Gema, sin tener palabras que expresar en voz alta ni dar crédito.

Mucho ha cambiado en estos últimos años: gracias al aviso del Príncipe Brennus y a la Oscura que regresé al Palacio de Thultanthar el 27 de Uktar de 1490 y me enteré de que el Supremo Telamonte Tanthul había decretado que la Ciudadela marcharía a la guerra. Por mis buenos resultados en Athkatla me ordenaron seguir allí y no asistir a la Ciudadela, y me permitieron llevarme conmigo a Nerissa, Thalor y Elara.

De lo contrario habría perdido lo que más quiero.


Las noticias que me han llegado son sobre algo que jamás habría imaginado: La Caída de Netheril. El Enclave de Thultanthar junto con la familia Tanthul y todos mis congéneres umbrinos aniquilada por culpa -supuestamente- de Elmínster. Cayó sobre Myth Drannor y nada queda ya, salvo un puñado destinados fuera como mi familia y yo, del imperio conocido por erigir las más grandes ciudadelas flotantes y desarrollar la magia hasta su época dorada.
La única parte positiva que se me ocurre, es que Eclipse y Ámbar permanecerán a mi lado en lugar de irse con el Príncipe Brennus.

La temida Plaga de Conjuros llegó a Amn, los Magos Encapuchados perdieron gran parte de su poder y yo sobreviví usando las habilidades de subterfugio y combate que aprendí de ladrones como Mercer o Eclipse en su momento y nunca he dejado de entrenar. Por primera vez sentí lo que un mago esclavo de Mystra debía sentir en una Zona de Magia Muerta: la ausencia de poder.
Sin embargo todavía tenía los conocimientos para dirigir las estrategias de los Ladrones de las Sombras, y la organización creció hasta límites insospechados. Nuestra influencia en la ciudad de Athkatla es enorme y me ha permitido convertirme en un ciudadano de clase Electro rozando el Oro; un privilegiado con varios negocios y muchos recursos.
Por mi desempeño los últimos años incluso sin magia para dar órdenes bajo el amparo de Mercer, los ladrones han empezado a llamarme 'Gobernador' olvidando el viejo 'Conde Ruiseñor'. Por algún motivo me causa algo de gracia el apodo.

Todavía recuerdo cuando entré al Palacio del Consejo de los Seis por el asesinato de la hija de un miembro del Consejo del que nos inculpaba el traidor de Aran Linvail. Quién iba a decirme que unos años más tarde desvelarían su misterioso incógnito y habría cambiado tantísimo la sociedad conocida.

Relegados a vivir en Amn ahora, he escuchado que la Arcanum Scholla abre sus puertas de nuevo. Y como Thalor ya no puede aprender en la Academia de Alquimia de Thultanthar, creo que trataré de volverme maestro de la institución para dar la mejor educación que pueda a mi hijo, y en unos años a mi preciosa Elara.
 
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Nazgul

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13 Alturiak de 1493

Queridas memorias mías. Los tiempos han cambiado a pasos agigantados. El Consejo de los Seis ha revelado sus identidades, la Orden de Magos Encapuchados de ha alzado de nuevo en el poder y erigido la Torre Capaconjuro en Athkatla. La he visto desde el Plano de Sombras, y hasta allí se dejan notar sus barreras mágicas. Siempre supe que debía unirme a esta orden, los secretos que alberga podrían ser un eco lejano de lo que alguna vez mi pueblo ahora casi extinto pudo conocer, que ya es mucho más de lo que la mayoría de Faerün tiene.

Ha surgido un nuevo oficio extendido desde la remota Lantán... ahora hay artífices y adoradores de los explosivos por doquier. Su pasión los vuelve mano de obra barata, son como chimpancés con ballesta: no profundizan en la Urdimbre pero de alguna forma la conectan con armamento y pócimas mediante tecnomagia.

La Horda Negra que mató al Rey Belhinn II, último de la Dinastía Wavegold, vuelve a hacerse sonar en los rumores de Amn amenazando ahora Náshkel, el Bosque Alandor, la Mancomunidad de mediometros hin (qué maldita conexión tiene este pueblo con la naturaleza, su conocimiento en la botánica y la estética de sus jardines es envidiable), y los aventureros y mercenarios se reúnen alrededor de Náshkel. Donde por supuesto estará mi lugar.


26 Ches de 1493

Hoy puedo decir que estoy un paso más cerca de los Magos Encapuchados: he sido aceptado como Maestro de la Arcanum Scholla logrando uno de mis objetivos, obtener la Licencia Mágica. Además he comenzado a investigar por Náshkel y desplegar un campamento con mis constructos desde donde atender a los trabajadores de las minas que me colman de material y prestigio en el Norte. Muchos aventureros y mercenarios están acudiendo a batallar contra los orcos Matabestias, así que me he tomado la licencia de encarrilarlo.

La sensación de que la gente te conozca y escuche tus consejos y estrategias a pesar de ser un arcano, es bastante agradable. La contraparte es que hace poco fue mi cumpleaños y mi hijo Thalor, ahora alumno de la Arcanum Scholla tuvo que teleportarse con Elara (cómo ha crecido, si es que no puedo quererla más. ¿Sería muy cruel convertirla en Umbra para dejar siempre así de adorable a mi ojito derecho?) para visitarme y darme un regalo de cumpleaños y mucho ánimo.. Al menos están bien con Nessara, y cada pocos días puedo dedicar un par de horas a visitarlos y cenar en familia charlando con todos. Ellos residen en nuestra casa del Distrito de la Gema, que gracias al rango Electro en la sociedad amniana puedo preservarlos en ese lugar bastante seguro.


30 de Marpenoth de 1493

Hoy casi muero. He tenido que quemar mi único pergamino de Detener el Tiempo para salvar la vida, aunque luego resulta que no hacía falta... Una misión en Murann como mercenarios, junto a Mercer, Eclipse, Ámbar, Miruh, el torpe de Aryan incluso, entre alrededor de 26 personas duchas en combate, ha terminado con un estrepitoso fracaso con centenares de escorpiones resistentes a la magia acribillándonos. Resulta que un archidruida estaba furioso porque Murann se ha aliado con la no-muerte, y amenazaba al Imperio desde sus hormigueros... y cierto es, ahora hay un barrio lleno de túmulos y se erige en el cielo la imperiosa e infame Torre de Shangalar el Negro. Ahora lo llaman 'Cónclave Negro'.

Por otra parte, lo de Mercer es increíble. Se ha encaprichado con la nobleza y en poco tiempo su fama en Athkatla como 'Don Ravenscar' un nuevo rico se ha extendido como el fuego alquimista de los artífices (cuántos hay, malditos sean). Eclipse está empeñado en hacerse ver como un modista, Mausser, Ámbar como artesana urdímbrica con un nombre que por cierto le enseñé hace tiempo, y yo disfruto liderando el campamento de Náshkel en conjunto con las Fuerzas Armadas. Recomendé a Ewan el ascenso de una recluta aasimar.. quién me lo iba a decir a mí.


24 Tarsakh de 1494

He encontrado un hueco para escribir por fin. Qué ajetreo, entre eventos de la alta sociedad, batallas contra la Horda Negra, movilizar artesanos para reforzar el campamento, ir a ceremonias y trabajos de los Ladrones de las Sombras..
Están pasando muchas cosas.
Ahora estamos buscando a un prófugo de los Capaconjuro, el Heraldo de la Muerte, pero a su vez todo se entrelaza con fiestas de la Casa Havarian (he ganado el Torneo de los Espíritus llevándome un jugoso premio de los Shou, he recorrido el Paso de los Ilustres de Amn y no solo he sobrevivido a las pullas de la cena de la alta sociedad si no que también he podido hacer un buen contacto cerca del Consejo de Seis).

Y para más tranquilidad, recorriendo Shadowfell junto con mis allegados más cercanos, por fin hemos logrado encontrar la poderosísima Lágrima de Shar. La parte negativa es que la rompí en un enfrentamiento titánico contra una especie de poderosos recuerdos con forma de slaads sombríos y la sumo sacerdotisa selunita corrompida hace mucho tiempo por la influencia de la reliquia. Pero mantengo alguno de sus fragmentos dado que ya no existe el Príncipe Brennus Tanthul quien nos ordenó localizarla, y es sorprendentemente... relajante. Hoy en día no creo que nada ni nadie me pueda alterar.

Retomando el hilo de la Mascarada... ¿Cómo diablos puede acabar una cena de la alta sociedad en un asesinato múltiple y viaje forzado a Shadowfell? Maldito Vhenomon. No le perdonaré que se haya metido en mis negocios. Pero espectacular haber conocido mi nueva segunda bebida favorita: Burbuja de Crimmor con un toque a pimienta. Por ahora en el top 1 sigue estando la Hidromiel de Náshkel con sombras de jengibre. Me recuerda a mi hogar, a la taberna de la Plaza de los Héroes de Thultantar. Es tan... nostálgico.

Elara se ha enfadado un poco por los rumores de que estuve toda la noche con la anfitriona de la fiesta y bailé con ella, pero creo que su madre Nessara entiende a estas alturas que los negocios son los negocios, y ella es mi amada esposa. Siempre fiel.
Cualquier día de estos me tomo unas vacaciones y me la llevo a Halruuaa a viajar en barco volador.

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James Kerloch, "El hombre de la boina, la pipa y los anteojos'


Este arcano sexagenario curtido en mil batallas se ganó su fama trabajando como 'consultor armado arcano', entre sus muchos logros sociales destacan los de Embajador de los Dragones Blancos de Náshkel, Magíster del Orbe del Saber Eterno, ilusionista de espectáculos y organizador de eventos; entre los militares, destacó ampliamente en varios enfrentamientos contra no-muertos durante la Cruzada de Bodhi y la Guerra de Kalanthyr, aunque los ejemplos podrían alargarse durante horas.

En los círculos de magos de Amn, a este Maestro de la Arcanum Scholla se lo conoce más que por su conocimiento teórico, por su experiencia en campo y en general su consejo suele ser el que, hasta el momento, ha marcado las estrategias a seguir que más se han apoyado, o eso es lo que dicen.

Siempre ha mantenido buenas relaciones con altos cargos como Magistrados, Nobles de Amn, miembros del Waukeenar, ciudadanos electro y oro. Sin embargo, ha sido totalmente indulgente con enemigos de Amn como desviacionistas, murannís y no-muertos. A menudo dispuesto a aconsejar y guiar a jóvenes promesas que no le parezcan 'una pérdida de tiempo'.
Aunque se dice que cada año que pasa tiene menos paciencia y tolera menos a los maleducados sedimentos al comprender mejor el sistema de economía de Amn.

Como su anterior compañero, tiene motivos para odiar a los Bormul en referencia a las nuevas leyes que pretenden sacar a la luz más pronto que tarde, o eso se afirma.

Invitados predilectos: May Havarian, con quien estuvo charlando durante toda la velada del festín y compartió después la pista de baile, prácticamente monopolizando su atención. Algunos sirvientes rumorean que escucharon charlas de negocios.
 
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