ET Faker
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Saludos, viajero. Sacúdete el polvo del camino. Mi nombre es Cormâc, Cronista de Candelero. Quizá hayas oído hablar de mí, o quizá solo seas una sombra más buscando cobijo en la inmensidad de Faerûn. Lo que traigo hoy son tres ecos que resuenan en las calles de Athkatla, capital de la intriga. No busco juzgar la historia, solo preservarla antes de que el viento se la lleve.
I. El Silencio de Hierro
Hace cinco noches, el estruendo metálico rompió la habitual cacofonía del comercio. Una marcha de caballeros negros, solemne y terrible, cruzó las Puertas de los Héroes liderada por el Cónsul de Hierro. No hubo estandartes al viento, solo el peso de un cuerpo inerte y ensangrentado sobre su oscura montura: Agarathea Narteha, Guantelete Negro de Perdición. Las puertas de la Casa Narteha permanecen cerradas y sus ventanas oscuras; no hay comunicados, ni llantos ni negaciones. En la ausencia de palabras, el rumor de su muerte se ha convertido en la única certeza que recorre los callejones. El puño de Bane se ha cerrado, pero nadie sabe todavía su propósito.
II. Estrellas Lejanas
Los cielos de Amn rara vez traen regalos, pero esta dekhana trajeron consigo un enigma. Un constructo volador, de geometría ajena a este mundo, descendió desde el vacío trayendo consigo un fragmento del Mar Astral. Una gema vibrante, gigantesca, que palpita con luz propia, eso dicen algunos; otros, que lo que alberga en su interior es mucho más importante y puro que una estela. La población observa el cielo con inquietud mientras lo desconocido descansa, temporalmente, bajo la estricta vigilancia del nuevo comandante en el Cuartel de la Moneda. Se dice que su destino final es el museo histórico de la Arcanum Schola, pero una belleza tan extraña y poderosa suele atraer miradas codiciosas antes de llegar a su vitrina.
III. La Cámara de Marelùme
Y no exento de codicia se halla este último relato. Incluso el oro más brillante proyecta largas sombras, eso dice la Amiga del Mercader. Un escándalo sacude los cimientos de la alta sociedad, pues el Palacio de Marelùme, bastión de la Gran Casa Mercader Havarian, ha sido vulnerado. No se habla de fuerza bruta, sino de una sustracción silenciosa que ha burlado las defensas de una de las familias más poderosas del Consejo de los Seis. Lord Byron Havarian ha rechazado ofrecer declaraciones públicas, manteniendo un hermetismo férreo. Sin embargo, quienes han visto su rostro aseguran que no hay duda o confusión en su mirada, sino la certeza de un cazador que ya conoce el aroma de su presa.
Lo que hagas con esta verdad, es cosa tuya.