Sariel
Enano sin acento ruso
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A la atención de los ilustres Decanos de la Arcanum, la honorable Sargento Alice y el digno representante de la Orden del Guantelete,
Con humildad y firmeza, os dirijo estas palabras tras haber confirmado lo que la sabia Decana Numina y la valerosa Sargento Alice me revelaron con anterioridad: la existencia y custodia de un artefacto de la Traidora, la funesta Dama de la Noche. Tal reliquia "Las Penas del Ocaso", según se me ha informado, permanece bajo el resguardo de la escuela de magia, los Encapuchados y la augusta Orden del Guantelete.
Como ferviente servidora de la luminosa Dama de Plata, siento en lo más profundo de mi espíritu el deber sagrado de ofrecer nuestra ayuda en esta cuestión, pues no solo es un asunto de fe, sino una obligación ineludible para aquellos que nos dedicamos a erradicar toda sombra de la Dama de la Noche allí donde se halle.
Tal artefacto no puede, no debe ni necesita seguir existiendo. Su mera presencia mancilla la pureza del mundo y amenaza con sembrar el caos y la desesperación. Por ello, y habiendo expuesto ya mis razones a la Decana Numina, os hago ahora un llamamiento formal a vuestras tres entidades para que la purificación y destrucción de dicho objeto impío sea llevada a cabo sin demora. Pues si es cierto cuanto se ha descubierto en los libros hallados, y si su peligrosidad es tal como se afirma, entonces su permanencia entre nosotros es un riesgo que no podemos permitirnos correr.
Ningún corazón noble ni espíritu recto podría rechazar semejante empresa, pues no buscamos oro, reconocimiento ni favor alguno. La erradicación de la oscuridad es en sí misma la mayor recompensa para la sagrada fe que profesamos.
Confiando en la sabiduría y honor de vuestras dignas instituciones, quedo a la espera de vuestra respuesta, con la esperanza de que este sea el primer paso hacia la purificación de tan ominoso vestigio.
Que la luz de la Dama de Plata guíe vuestro juicio y vele por vuestras almas.
Con humildad y firmeza, os dirijo estas palabras tras haber confirmado lo que la sabia Decana Numina y la valerosa Sargento Alice me revelaron con anterioridad: la existencia y custodia de un artefacto de la Traidora, la funesta Dama de la Noche. Tal reliquia "Las Penas del Ocaso", según se me ha informado, permanece bajo el resguardo de la escuela de magia, los Encapuchados y la augusta Orden del Guantelete.
Como ferviente servidora de la luminosa Dama de Plata, siento en lo más profundo de mi espíritu el deber sagrado de ofrecer nuestra ayuda en esta cuestión, pues no solo es un asunto de fe, sino una obligación ineludible para aquellos que nos dedicamos a erradicar toda sombra de la Dama de la Noche allí donde se halle.
Tal artefacto no puede, no debe ni necesita seguir existiendo. Su mera presencia mancilla la pureza del mundo y amenaza con sembrar el caos y la desesperación. Por ello, y habiendo expuesto ya mis razones a la Decana Numina, os hago ahora un llamamiento formal a vuestras tres entidades para que la purificación y destrucción de dicho objeto impío sea llevada a cabo sin demora. Pues si es cierto cuanto se ha descubierto en los libros hallados, y si su peligrosidad es tal como se afirma, entonces su permanencia entre nosotros es un riesgo que no podemos permitirnos correr.
Ningún corazón noble ni espíritu recto podría rechazar semejante empresa, pues no buscamos oro, reconocimiento ni favor alguno. La erradicación de la oscuridad es en sí misma la mayor recompensa para la sagrada fe que profesamos.
Confiando en la sabiduría y honor de vuestras dignas instituciones, quedo a la espera de vuestra respuesta, con la esperanza de que este sea el primer paso hacia la purificación de tan ominoso vestigio.
Que la luz de la Dama de Plata guíe vuestro juicio y vele por vuestras almas.



