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Misiva para la Dendravoz

Tuliosoyyo

Barril de Khaof
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18/12/18
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*Un mensajero tras toda una suerte de problemas logra entregar un pergamino para Acala Fediel, Dendravoz de Suldanessalar. Se trata de un pergamino lacrado dos veces, con el sello personal de Astrid y el sello de La Eterna Melodía. El papel es de manufactura exquisita y la tinta de la mejor de las calidades. Al romper los sellos puede leerse lo siguiente *


Estimada Acala:

Mis deseos ante todo, de que te encuentres bien y no hayas sido víctima de esas bestias muranís, los dioses los lleven al olvido absoluto.

Hace apenas unas horas nos enteramos por fuentes fidedignas que un grupo de bestias atacaron en el bosque a la dama Anith y a nuestro amigo Aravae. Con gran pesar supimos que habían sometido a torturas tanto a la sacerdotisa como a Vae, arrebatándoles parte de su anatomía. Nuestra preocupación para con ambos.

No obstante, Aravae es parte de esta compañía, La Eterna Melodía, aunque hace tiempo que escogió volar solo, los lazos de amistad asi como el amor fraternal por uno de los nuestros no desaparece y sigue tan intacto como antes. Su pesar, es nuestro pesar y su dolor, también es el nuestro. Dicho esto, te imploro me hagas llegar si Aravae se encuentra bajo la protección de los elfos o su paradero, así como su estado pues no dudaremos en procurarle los más y mejores sacerdotes cultivados en la magia curativa y costear cualquiera de sus ungüentos y preparados curativos. Tan solo nos preocupa su recuperación y bienestar.

Sin más me despido esperando que el peligro no te aceche y que Akadia te de el viento necesario en las velas para sortear esta suerte de desgracias que nos acontecen.


Astrid Minstreltides​


*Si la respuesta es afirmativa, pronto llegarían a manos de Aravae varios cestillos con los pastelillos que más le gustan al elfo como parte de su tratamiento para la pronta mejoria. También llegaría un cuadro recortado en unas mil piezas con las indicaciones si desea construir el puzzle*
 

Finnereg

Discípulo comegemas
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*Entre los papeles que se le acumulan, y las misivas que recibe en éstos días la Dendravoz, Acala observa ambos sellos sorprendida y rompe rápidamente para leer su contenido. Al poco sonríe levemente y se dispone a escribir, con caligrafía rápida y enérgica, un mensaje claro.*

Estimada Astrid,

Me agrada comunicarte que si bien por desgracia, esas bestias sorprendieron en una patrulla a la Etrielle Anith junto al Quess Aravae, en compañía del Ark Velarn Iorfindel. Hoy por hoy están estables, sus heridas están siendo repuestas, y su estado es satisfactorio.

Han sido tratados tanto con magia divina como con ungüentos naturales, y la regeneración en ellos es asombrosa.
Entregaré tu carta en mano a Aravae cuando vaya a visitarle, y le transmitiré vuestra precupación, y con suerte me invita a uno de los pastelitos que le haremos llegar.
Deseo de Corazón que en Crimmor la vida siga en calma, y que así dure por muchos años.

Atentamente

Dendravoz.​

La misiva es enviada rápidamente en correo urgente, con el resto que va hacia Amn, ese mismo día.
 

unhearted

Restos de un PJ de Aharadad
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Aravae recibió con inmensa ilusión la carta, los pastelillos y el puzzle. Sus orejas, reparadas por la milagrosa magia de la sacerdotisa Shela y la supervisión de los sacerdotes de Rillifein se movían ahora levemente, incapaz de ocultar su felicidad al ver los regalos. No había reposado en demasía, pues había empleado buena parte del tiempo en cocinar comidas y fabricar flechas para la sacerdotisa Anith y los puestos de la frontera. También había viajado un par de veces mágicamente hasta la ciudadela élfica para visitar la biblioteca Telkarar y así cumplir, en parte, el pedido de maese Gargnar. La elaboración del libro que le había encargado le había distraído del trauma del terrible encuentro con los murannís y había pasado varias tardes enteras afanándose por hacer un buen calco de las criaturas de la Infraoscuridad – que no se le había dado muy bien-, para entregarle un buen tomo al maestro herrero en cuanto volviera a verle.

Pero en su fuero interno estaba deseando que las tensiones en la frontera se relajaran y poder volver a su feliz vida de pendolista aventurero. Echaba de menos su escritorio en su habitación de la posada de los Llanos, el tablón de anuncios y a sus amigos amnianos. Se animaba con la idea de pedirle a Bentler permiso para organizar fiestas a su vuelta e invitar a todos aquellos que ahora echaba a faltar.

En un momento de descanso, tomó pluma y pergamino y escribió una agradecida respuesta:

Apreciada Astrid, Madeleine, Azalea, Onofer y demás miembros de la Eterna,
Agradezco vuestro interés por mi bienestar y, como no, ¡los pastelillos! Han significado mucho para mí en este momento aciago y de incertidumbre. Igual que aquella vez que me hicisteis llegar los títeres, aunque he de confesar que los pastelillos han tenido aún más éxito. Y casi tengo completo el cuadro del firmamento. Ya me encuentro mucho mejor. La dama Shela me ha regenerado con su magia milagrosa las orejas y son de piel suave y tersa como el culo de un bebé. Perdí mis pendientes de pirata y aún no percibo demasiado bien de dónde proceden los sonidos pero confío en que, con el tiempo, sanarán del todo.
¿Cómo estáis vosotras? Espero que os encontréis todos bien y nos podamos ver pronto. He pensado en organizar unas veladas a mi vuelta en la posada, para celebrar, si Bentler me da permiso.
No le digáis a Anhol lo de las orejas. Es mejor si no lo sabe. Os echo de menos y volveré en cuanto se relaje la tensión en la frontera.
Aravae
 
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