En la ciudad de Athkatla se dice, en algunas reuniones de aventureros, que el viejo comerciante de poemas que frecuenta Las Cinco Jarras (Distrito del Puente) ofrece una pequeña recompensa por pequeños poemas originales para ampliar su colección.
Algunos aprendices de poeta, o buscadores de alguna moneda, se acercaron al local para ofrecer sus rimas.
Offtopic :
En próximos días el comerciante volverá a estar disponible
Sheela, acercándose curiosa al lugar tras haber escuchado los rumores y tras haber mantenido alguna charla al respecto con su amada, se hubiera propuesto hacer tangibles sus palabras sobre el papel. Por tanto, se le hubiera visto asiduamente por el lugar escribiendo calmadamente hasta obtener un resultado digno que mostrar al viejo comerciante. Finalmente, se lo recitó de manera torpe y atropellada, sin perder por un momento la sonrisa casi perpetua que acompaña a sus labios.
Me ahogo en ti, suspiros en el viento brilla todo tu ser, calla mi boca. Sopla el cierzo, mi piel tu mano toca se para el tiempo, se corta mi aliento.
Luz de luna, ¡suspiros en el viento! piel de seda, el corazón de viaje. Rumbo al alba, sin miedo mi coraje a viva voz aflora el sentimiento.
Que no llegue jamás a mi el olvido, que no ignoren tus ojos mi mirada, que no pierdan mis mundos su sentido.
Que veas a mi lado la alborada, que mitigue mi amor lo que he perdido, que siga eterna, mi alma enamorada.