Superboy
Jugador de fichas de rol
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Gato negro
-Acércate mishi, pspspsps, ven aquí que no alcanzo a verte desde esta distancia.-
-Vamos, no te hare daño, al contrario, tengo comida, pspsps vente mish.-
-¿Que es ese rojizo cerca de ti? ¡OH NO, ESTAS HERIDO!-
-Con razón no venias, tranquilo que tengo vendas y puedo sanarte ¿Si? Vamos no decaigas.-
-¿Donde has estado pequeño? Estas muy lastimado... No se si sobrevivirás pero, ya depende mas de ti que de mi...-
-Eso, estas mejorando, te llevare a donde estoy quedándome yyy te cuidare, pero luego debo liberarte pues no estarás seguro conmigo, aun que tampoco creo que estés seguro si te suelto así... Esta bien, te quedaras hasta que puedas caminar sin dificultad.-
La noche llegaba, la oscuridad invadía mi pequeña cueva, éramos la mishi y yo, pero no temía, pues conozco la oscuridad y no hay nada mas tenebroso que el plano de las sombras. Tome asiento mientras comía mi manzana, mis ojos se desviaron hacia la mishi, quien le habría hecho daño a tan delicado animal o mejor dicho, que animal habría podido atrapar a un felino de estos... No hay que pensar mal pero, pobrecita, si no la habría visto quizá estaría muerta, debe ser de esos giros del destino donde ves tu propia vida reflejada en una ocasión o situación mejor dicho, ¿Sera que me siento representado por esa gata lastimada buscando ayuda estando en mis últimos momentos? Nah, estoy delirando por el incansable consumo de Muérdago, menuda adicción me inculcaste maestro, aun que gracias, esto ayuda mucho a mi desplazamiento.
Los días pasaron, la mishi y yo compartíamos comida y como no encariñarme si todo el tiempo queria mimos, parecía que no era tan brava como uno creería que podrían ser los felinos del bosque, es mas hasta podría ser una gata que se le escapo al dueño, pero no podría ser estoy muy lejos de cualquier civilización realmente así que no, no puede ser de alguien.Dia 19, parece que la mishi se recupero totalmente, es mas creo que no me necesita, ¡Se acaba de tragar 3 ratones! quien pudiera... En fin, este es el adiós mishi, espero que no te vuelvan a dañar yyy si lo hacen, encuéntrame de nuevo, te curare otra vez pero que no se te haga costumbre.
-Shuu, vete, shuuu, ¡Shuuu!-
-No se va... Creo que tendré que ocultarme en las sombras, así no me vera y se ira de aquí, aun que la voy a extrañar bastante, bueno ya no debo tenerla cerca, es un peligro para ella...-
Se desvanece en sombras comenzando a alejarse de la mishi lentamente con cierta tristeza en su andar, algo en su corazón le hace no querer alejarse sin embargo, al alejarse, la mishi iba tras el, como si pudiera percibirlo, esto le genero cierta sonrisa al joven danzarín que, con ojos ilusionados trepo un árbol únicamente para probar la teoría sobre la detección de los gatos, esta lo siguió arriba del árbol acercándose con cierto sigilo típico de los gatos, llego hasta el y sin mas vueltas se le subió a los brazos comenzando a ronronear, esto sin duda hizo que el joven danzarín decidiera adoptarla. El tiempo pasa mas rápido de lo que parece, sin pensarlo ya vamos muchos días juntos mishi, debería ponerte nombre pero no se me ocurre nada, ya me saldrá algo y serás nombrada ¡Lo prometo!
Escuchamos ruidos raros, ambos, mi oído se afilo muchísimo en aquel viaje al plano de las sombras y naturalmente la mishi tiene unos sentidos que dan miedo, parece que se trataba de una agrupación, eran 4 personas, 3 hombres y 1 mujer, aproximadamente unos 30 años, generalmente hablando claro, tenían muchos sacos y se veían pesados, ¿Por que no? me dije a mi mismo, seria una manera de probar que no estaba oxidado en el arte de danzar en sombras, la meta era clara, esconderles los bolsones de monedas para ver quien se peleaba con quien, conociendo a los maleantes se darían una paliza entre ellos hasta saber quien le robo a quien, va a ser divertido, en ese desastre podremos robarles esa comida que están preparando, se ve deliciosa, hace mucho no como algo rico y calentito, se me hace agua la boca de solo pensar en comer...
Comenzamos, mis pies respondían como queria, mi sombra y yo danzábamos a la par, mi nexo seguía intacto como aquellos días, todo estaba saliendo bien, logre poner la bolsa de monedas en la tienda de uno de ellos y nos quedamos mirando desde el árbol como se golpeaban, sin pensarlo mire a la mishi, luego a la comida y saltamos como un sapo salta al agua, tomamos la carne y corrimos sin mas, todo era nuestro, pero una duda paso por mi cabeza, ¿Qué hace esta gente por aquí en medio de la nada? Debería investigar un poco mas, quizá este cerca de algún pueblo o algo.
Emprendí la vuelta no sin antes dejar a la mishi en la cueva, sabia que intentaría seguirme por lo que tape la entrada y fui donde estaba el campamento de esos 4, llegue y ahora eran 3, quizá mi bromilla hizo que... Bueno
es un bandido, no importa, creo... Seguí mirándolos desde la altura, era un punto totalmente estratégico, escuchaba sobre una catacumba, con tesoros y peligros que, al menos ellos habrían logrado, sin embargo según decían, antes eran un grupo de 7, parece que algunos no lo lograron o ellos simplemente los "descontaron" del total, raro, pero bueno, lo que importaba era saber donde estaba la catacumba esta, quizá haya algo ahí que me pueda servir, o alguna reliquia o algo importante, ya saben, las catacumbas con trampas guardan secretos importantes, además la intriga me mataba.La noche llego y se fueron a dormir, en ese momento aproveche para tomar sus papeles, debería encontrar la catacumba, seguro tienen la información aquí en estos papeles decía yo con entusiasmo cuando mis oídos detectaron un ruido proviniendo detrás de mi, era el 4to de ellos, un hombre de casi dos metros, robusto, con una espada en mano apuntándome, claramente estaba en desventaja, cualquier movimiento haría que este me liquidase.
Hombre:-Date la vuelta niñito.-
Damián:-¿Niñito? Maldición soy un Hin ¡Sepa diferenciar don!-
Hombre:-Niñito o Hin, suelta los papeles y date la vuelta o atravesare esa espalda en menos de que imaginas-
Damián:-Vaya que amenaza, bien lo haré, pero con una condición, llévenme a las catacumbas esas, soy un gran trampero y se como moverme, si trabajamos todos juntos podemos sacar mas tesoros de ahí, vamos, se que quieren, di que si grandulón-
Hombre:-¡Al único lugar al que iras será con tu dios si eso tienes pequeña mierda, ahora muérete!-
El hombre abatió contra el hin en desventaja, introduciendo un poco de la espada en la espalda del mediano quien con un salto hacia adelante tras dejar los papeles en el piso, puso correr unos metros, en la oscuridad donde su terreno era mas claro para el, se oculto, su dolor era grande pues ese filo estaba fuerte, el mediano tomo una pasión, esta logro cerrar esa herida pero el dolor era muy áspero, como si quemara un poco, además justo en el omoplato, la mano del mediano no llegaba a tocar la herida, paso un rato escondido, esperando que el tiempo pase hasta que decidió volver a su cueva, ya a adentro estaba la mishi durmiendo al lado de las cenizas del fuego, este entro y se acerco a la mishi para darle un besito de buenas noches. Unas horas pasaron, se escuchaban pasos afuera de la cueva del pequeño Hin, este miro por un agujerito de la cueva y efectivamente estaban ahí, eran los 4, estaban los 4 esperándolo afuera, el grandulón con su espada indicaba a los demás que entraran, estos le hicieron caso y comenzaron a adentrarse en la cueva del Hin, este como reacción tomo a la gata y se fundió en las sombras intentando ocultarse con ella hasta que estos se fueran, pero para su desgracia, la gata no es parte de el, por lo que cuando este se fundió en la sombras esta cayo de sus brazos siendo visible para estos 3 bandidos, sin mas uno de los 3 se tiro sobre el felino, este lo esquivo con gracia, el otro hizo lo mismo y también lo salto, sin embargo la mujer que sabia para donde iba a saltar la gata, logro tomarla con cierto desprecio por la vida del animal y al no ver al Hin salió afuera con la gata en manos hasta el hombre de gran tamaño, el pequeño Hin sin dudarlo apareció afuera de la cueva.Damián:-¡Dámela! Ella no te pertenece, ¡No le hagas daño o juro que los matare sin piedad!-
Hombre:-¡Calla Chamaco! Aquí el que habla soy yo, como me sigas amenazando te reventare a ti y este insípido animal.-
Damián:-¡Te doy hasta 3 para soltarla si no quieren morir aquí mismo! *El mediano desenvaino el duo de letalidad con el tallado de las maniobras de Esphurta*
Hombre:*El hombre miro a la gata y con una sonrisa al Hin, saco una daga de un brillo oscuro y sin una duda atravesó el estomago de la inocente gata*-¡Te advertí que te callaras, el siguiente eres tu!-
Un semblante rodeo al mediano que, al ver como la gata caía al suelo grito intensamente mientras que, su voz parecía partirse en dos, un aura rodeando al mediano con lagrimas en los ojos, estos comenzaron a colorearse de un oscuro negro y un destello de sombras comenzó a tomar forma a su lado, se trataba de su viva imagen pero en sombras, estas tras materializarse, fundidas en un enojo fueron en dirección de estos bandidos, comenzó a rodearlo, parecía ser la distracción perfecta, pues el joven Damián aprovecho para desvanecerse y aparecer atrás de este hombre que sin darse cuenta fue atravesado por el dúo de letalidad, una y otra vez, una y otra vez hasta que estas armas estaban con un brillo rojizo hecho en sangre, no se detuvo, el hombre estaba muerto, con lentitud y desapareciendo a cada rato fue persiguiendo a los otros
que, con miedo intentaron correr, pero no sabían que el pequeño los estaba siguiendo, encontró a uno, lo apuñado en un punto vital, luego fue por otro y de la misma manera acabo con el, al avanzar se encontró con el 3cer hombre, a este también lo mato, quedaba solo la dama, quien estaba escondida en un árbol, intentando no hacer ruido pero, ella no sabia que Damián tenia los sentidos entrenados por su viaje al plano de las sombras. Una sombra sale del brazo del mediano y se dirige al árbol donde estaba esta, sin decirle nada, esa sombra tétrica, solo la miraba intentaba ser el foco de la dama, esta con miedo, al sentirse encerrada apoyo su espalda en el árbol y con dos manos sostuvo una daga apuntando a esa sombra del mediano.Mujer:-¡Espera! Por favor no me mates, sea donde sea que estés juro que no queria hacerlo, ¡Juro que no queria hacerlo!-
Damián:*Desde arriba de ese mismo árbol sentado en un ramal* -Nosotros tampoco queríamos hacerlo, ¡NOSOTROS TAMPOCO QURÍAMOS HACERLO!-
*El mediano desapareció del árbol tras hacer que ella se fijara en el, mientras la sombra atravesó a esta con fiereza y odio.*
Damián:- Es tarde para arrepentimientos, decidieron meterse conmigo, con una inocente gata, los maldigo, maldigo su muerte, que no vayan con su dios, piérdanse en los infiernos.-
La sombra volvió al Hin, se adentro como en aquellos días en el plano de las sombras, esos días que lentamente empezaron a hacer ruido en la mente del Hin, al volver a su cueva, sujeto a su mishi ahora muerta, con lagrimas en los ojos y una voz quebrada dijo.
Damián:-Se suponía que debía darte un nombre, se suponía que debíamos ser nosotros 3 hasta que decidiera volver, se suponía que debíamos sobrevivir juntos y volver a casa con la familia, te presentaría a todos, te acariciarían, te mimarían, estarías con todos y conmigo pero no pude salvarte, no pude pelear por ti, te deje morir y ahora estoy despidiéndome de ti una vez mas, debí alejarte cuando pude, debí sacarte de mi vida, te advertí que estar cerca mío era peligroso y decidiste quedarte, te advertí que... *Caería de rodillas al suelo mientras las gotas caen sobre el cuerpo sin vida del pobre animal, un llanto que hace mucho no ve sale del pequeño* Lo siento, ya es tarde para ponerte un nombre, pero a donde sea que vayas puedes decirles que tu nombre es... Escurridiza...
-Ya no queda nada en este bosque para mi, es hora de volver a casa... Adiós bosque, adiós pequeña mishi, se que me esperaras del otro lado para cuando me toque a mi, descansa en los brazos de papá, a el le gustaban los gatos y te va a cuidar como yo o mejor, envíale mis saludos y cuídalo, cuídalo pequeña.-
-Ya estamos en casa...-
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