Xhaato´s
Piedra calcinada de la Espiral
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Nuevas amistades, más caóticas que nunca
Normalmente no me preocupo por escribir trivialidades en un diario, como suelen hacer los Humanos. Sin embargo, siendo sincero, encuentro divertido la idea de registrar esos breves momentos que comparto con ellos, sobre todo cuando logran hacerme sentir más vivo de lo habitual.
Normalmente no me preocupo por escribir trivialidades en un diario, como suelen hacer los Humanos. Sin embargo, siendo sincero, encuentro divertido la idea de registrar esos breves momentos que comparto con ellos, sobre todo cuando logran hacerme sentir más vivo de lo habitual.
Caía la noche otra vez en Amn. Como siempre, me encontraba tirado en los campamentos de las afueras, fumando para disipar tensiones, la única forma que conozco de relajarme. Pasado un rato, sin nada que hacer, decidí caminar por las inmediaciones en busca de alguien con quien entablar conversación, para hacer más llevadera la oscuridad. Y será suerte o mala suerte que justo en el instante en que me entretenía dibujando un garabato gracioso en el tablón de papeles del campamento, apareció detrás de mí una figura que jamás había visto: una tiefling de cabello oscuro, piel roja y cuernos largos que parecían querer arrancarme los ojos si me acercaba demasiado. Como dicta la costumbre, era más alta que yo, la desgraciada.
No hablamos mucho en el momento. Me llamó maleducado por mis dibujos y luego intentó venderme una piedra como si fuera un artefacto mágico. Claramente, esos trucos me los sé, yo solía estafar igual y de peor forma. Así que simplemente me alejé. Me dediqué a fumar un rato mientras compartía conversación con un mestizo de la zona, Galinndan, creo que era su nombre. Buen sujeto, gracioso y con temas interesantes. Charlamos un momento e intente reclutarle a la escuela de la quimera, todo iba con tranquilidad y humor hasta que la misma tiefling apareció corriendo nuevamente, pidiendo ayuda para algo, tenía rostro de desesperada.
Normalmente me habría alejado de alguien así, pensando que podía ser una trampa. Pero vamos, ¿qué sentido tiene vivir sin acción ni peligro? La acompañé hasta el cementerio. Bajamos a unas criptas extrañas y allí encontramos a otra persona, golpeada e inconsciente, Seraphyra. (No escribiré demasiado sobre ella, pues apenas la conocí esa noche, pero algo es algo.)
Tras ayudarlas a despejar camino y asegurarnos de que llegaran sanas y salvas al hospicio para, me dediqué a dar vueltas por la zona. Galinndan se quedó con ellas un rato, seguramente charlando y contando chistes verdes, pero supongo que se marchó mientras yo no estaba. Así que quedamos los tres rondando la zona, Seraphyra, la tiefling y yo. La noche avanzó con normalidad luego de volver a juntarnos cerca del hospicio. Intentamos limpiar el camposanto de los insepultos que vagaban por allí y luego nos adentramos en una cripta. Fue al final, un paseo divertido por el sur de la ciudad sin muchas complicaciones.
Si no fuera porque esta tiefling es más desagradable que comer en el distrito del río… comentario tras comentario salido de su boca era un insulto hacia nosotros o una adulación hacia sí misma. Resulta cómico cómo alguien tan despistada, débil y llena de sí misma puede sobrevivir sin que alguien le corte el cuello. Yo, sin dudas, le habría abierto el estómago y la habría dejado tirada… pero bueno, no soy así realmente, o eso quiero pensar. pero mientras más hablaba, más se caía su mascara de auto adulación, Incluso llegue a sentir cierta responsabilidad por ella. Y, siendo justo, no está tan mal su compañía solo está perdida en sí misma supongo, como todos los que llegan a este rincón del mundo. No todos serán tan comprensivos como yo con alguien así, llegue a sentir que incluso nos parecíamos un poco.
Pasadas unas horas dedicamos tiempo a volver a las cámaras subterráneas en el camposanto, por descuidada recibió un golpe donde no debía y tuve que cargarla hasta una iglesia mediocre en los barrios bajos para estabilizarla. joder como pesaba, si debo volver a cargarla me dara algo en la espalda.
Pero bueno después de todo no fue un paseo aburrido, logré hacer dos nuevas amigas y descubrí hasta qué punto llega mi paciencia con la gente rara.

Al final, tras repartir las ganancias del viaje nuestra amiga tiefling dedico una despedida sarcástica y posterior procedió a irse caminando hacia quien sabe dónde. Seraphyra aprovecho de comentarme su preocupación y que, de ser posible, necesitaría mi ayuda para integrarla, para guiarla al buen camino, típica charla de paladín queriendo hacer su buena obra del dia, no va conmigo preocuparme de otros hasta ese punto, pero, mentiría si no dijera que me siento responsable de nuestra nueva amiga, hare lo mejor que pueda para que no le corten el cuello, ya habiendo conversado este tema, ambos tomamos caminos diferentes, Espero volver a ver a Seraphyra y a esta tiefling, cuyo nombre jamás aprendí. Así que, durante todo el trayecto, la llamé simplemente Egg.
Que emoción.
No hablamos mucho en el momento. Me llamó maleducado por mis dibujos y luego intentó venderme una piedra como si fuera un artefacto mágico. Claramente, esos trucos me los sé, yo solía estafar igual y de peor forma. Así que simplemente me alejé. Me dediqué a fumar un rato mientras compartía conversación con un mestizo de la zona, Galinndan, creo que era su nombre. Buen sujeto, gracioso y con temas interesantes. Charlamos un momento e intente reclutarle a la escuela de la quimera, todo iba con tranquilidad y humor hasta que la misma tiefling apareció corriendo nuevamente, pidiendo ayuda para algo, tenía rostro de desesperada.
Normalmente me habría alejado de alguien así, pensando que podía ser una trampa. Pero vamos, ¿qué sentido tiene vivir sin acción ni peligro? La acompañé hasta el cementerio. Bajamos a unas criptas extrañas y allí encontramos a otra persona, golpeada e inconsciente, Seraphyra. (No escribiré demasiado sobre ella, pues apenas la conocí esa noche, pero algo es algo.)
Tras ayudarlas a despejar camino y asegurarnos de que llegaran sanas y salvas al hospicio para, me dediqué a dar vueltas por la zona. Galinndan se quedó con ellas un rato, seguramente charlando y contando chistes verdes, pero supongo que se marchó mientras yo no estaba. Así que quedamos los tres rondando la zona, Seraphyra, la tiefling y yo. La noche avanzó con normalidad luego de volver a juntarnos cerca del hospicio. Intentamos limpiar el camposanto de los insepultos que vagaban por allí y luego nos adentramos en una cripta. Fue al final, un paseo divertido por el sur de la ciudad sin muchas complicaciones.
Si no fuera porque esta tiefling es más desagradable que comer en el distrito del río… comentario tras comentario salido de su boca era un insulto hacia nosotros o una adulación hacia sí misma. Resulta cómico cómo alguien tan despistada, débil y llena de sí misma puede sobrevivir sin que alguien le corte el cuello. Yo, sin dudas, le habría abierto el estómago y la habría dejado tirada… pero bueno, no soy así realmente, o eso quiero pensar. pero mientras más hablaba, más se caía su mascara de auto adulación, Incluso llegue a sentir cierta responsabilidad por ella. Y, siendo justo, no está tan mal su compañía solo está perdida en sí misma supongo, como todos los que llegan a este rincón del mundo. No todos serán tan comprensivos como yo con alguien así, llegue a sentir que incluso nos parecíamos un poco.Pasadas unas horas dedicamos tiempo a volver a las cámaras subterráneas en el camposanto, por descuidada recibió un golpe donde no debía y tuve que cargarla hasta una iglesia mediocre en los barrios bajos para estabilizarla. joder como pesaba, si debo volver a cargarla me dara algo en la espalda.
Pero bueno después de todo no fue un paseo aburrido, logré hacer dos nuevas amigas y descubrí hasta qué punto llega mi paciencia con la gente rara.

Al final, tras repartir las ganancias del viaje nuestra amiga tiefling dedico una despedida sarcástica y posterior procedió a irse caminando hacia quien sabe dónde. Seraphyra aprovecho de comentarme su preocupación y que, de ser posible, necesitaría mi ayuda para integrarla, para guiarla al buen camino, típica charla de paladín queriendo hacer su buena obra del dia, no va conmigo preocuparme de otros hasta ese punto, pero, mentiría si no dijera que me siento responsable de nuestra nueva amiga, hare lo mejor que pueda para que no le corten el cuello, ya habiendo conversado este tema, ambos tomamos caminos diferentes, Espero volver a ver a Seraphyra y a esta tiefling, cuyo nombre jamás aprendí. Así que, durante todo el trayecto, la llamé simplemente Egg.
Que emoción.
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