La “Redada”
Aquella mañana en el distrito del puerto olía a pescado, brea y corrupción. Lo normal en Athkatla, vaya.
Todo empezó cuando el pomposo, maleducado e inútil noble Gustavo, dueño de los “Tiburones Hermanos”, apareció en los cuarteles lloriqueando porque le habían quemado una taberna...