—Nunca lo reconocerás, Cira, pero para ser una buhonera trotamundos guiarte en la noche nunca se te ha dado demasiado bien. ¿Cuantas estrellas conoces? ¿dos, tres? Claro que, nadie tiene por qué saberlo y, al oportunista se le presentan las oportunidades al alcance de la mano, o de la nariz en...