¡Oíd, oíd, gentes de caminos, mercaderes, labriegos y aventureros errantes!
Sepan cuantos lean estas letras, y cuantos las escuchen en voz del pregonero, que dentro de X lunas, en la villa de Nashkel, se celebrará instrucción tan practica como necesaria ante los oscuros tiempos que nos acechan...