Cyrilet
Minsorrano sin caminos
- Registrado
- 15/8/16
- Mensajes
- 131
- Edad
- 27
I. Simulacro y Ascenso
-----------------------------------------------------
Se rumoreaba que la Alianza del Baluarte aprovechando su futuro asentamiento en la Ciudad Nevada, organizaba alguna clase de simulacro de protección de caravana, con fines de entrenamiento bélico para sus nuevos miembros y de paso asegurar los senderos en dicho trayecto.
El gentío comenzó a arremolinarse en los Llanos de la capital con intención de aportar una mano a la causa.
Para sorpresa, más manos amigas de las esperadas se sumaron, entre ellos La iglesia de Selune, Viajeros variopintos y algun otro conocido como Fery, Briz y Kharmin...
Pocos después de que el grupo se organizara, Tark procedió a hacerse con un buey que simularía el "Carromato a proteger", y no sin antes comentar la ruta y la formación que llevaría la comitiva, partieron por el Álandor, rumbo a Nashkel.
El trayecto por el bosque fue sencillo, algún que otro trasgo, una pequeña pero bien defendida "Fortaleza" de lagartijos... pero nada que la nutrida comitiva no pudiera mantener a raya.
Tras largo y tendido caminar, vieron la nieve, y con ella el comienzo del ascenso hacia su objetivo.
En el ascenso limpiaron con relativa facilidad los peligros del camino principal, aprovechando también para realizar algún desvío con el fin de mantener a raya alguna de las bestias que moraban en cuevas cercanas. Es mejor prevenir que curar, antes de que se echen a los caminos y causen desperfectos o males innecesarios.
Hicieron una pequeña pausa a mitad de camino para tomar un breve descanso, recuperar un poco el aliento y reorganizarse, antes de proseguir su travesía por aquel frio y nevado lugar, procurando mantener a la "peluda carreta" con vida.
Caminaron y caminaron .. con nieve hasta en las posaderas, topándose con aún mas bandidos y criaturas hostiles que atacaban al grupo, sin mucho éxito.
Y finalmente...
Vislumbraron en la lejanía las luces de su objetivo, Nashkel "La Ciudad Nevada".
Los ánimos del grupo aumentaron según entraban en la seguridad de la ciudad, con la certeza de que el objetivo principal de la ruta había sido completado con éxito.
Dejaron al pobre buey que poca culpa tenia de la misión que también se le había encomendado..
"Hacer de saco de boxeo creo que no es plato de buen gusto ni para un animal"
Y se dirigieron hacia su ultimo objetivo:
- Las Criptas de la ciudad.
Lo que a primera vista parecía un simple entrenamiento, sería la prueba final para alguno de los miembros de la Alianza, comprobando si realmente estaban listos para formar parte de forma oficial entre sus filas.
Y acompañados de algún que otro "susto" y "tropezón", dieron muerte a todo insepulto que allí merodeaba, dando un respiro de seguridad al camposanto de la ciudad y sobre todo a sus gentes.
Al salir de allí, la comitiva tras amistosos y necesarios agradecimientos mutuos por la ayuda y el arduo trabajo realizado, comenzo a dividirse, cada uno volviendo a sus casa a por un merecido descanso...
Y así, quedando allí solo los miembros del Baluarte y Evelyn, y sin que se esperasen lo que iba a suceder a continuación... Se llevaron a los nuevos reclutas a la taberna, donde Tark y Zyon procederían a darles la gran noticia.
- A nuestro fiel, fiero y borracho enano. ¡Kharram!
- A nuestra amable, agraciada, guerrera en potencia y pateadora de altares profesional. ¡Saravel!
La "Ceremonia" si es que puede se le puede llamar así, no duró mucho en comenzar tras su llegada a la taberna.
Zyon se puso junto a la siniestra de Tark, dejando al par de reclutas al frente de ellos...
Y comenzaron a brotar sus palabras, todas ellas transmitían el orgullo que sentían ambos varones hacia ambos reclutas por sus labores desde que se encontraban entre sus filas, el empeño y dedicación que habían puesto todo este tiempo en cada acción.
El tirador alzó una palma hacia Tark, aun mirando a ambos reclutas, esperando que le hiciera entrega de los anillos que desde hoy les convertían en miembros oficiales.
Cuando los noto en la mano, se acerco a los reclutas y les hizo entrega de estos.
Unos anillos característicos, con el emblema de la Alianza tallado en las piedras preciosas que adornaban los mismos. Cada uno de ellos con su respectivo nombre, grabado en el interior.
Los ánimos, las caras y la emoción que ambos sentían eran casi palpables en ambos antiguos reclutas. Pero la seriedad del momento duró poco y se rompió al grito de...
"¡Y AHORA A BEBER Y CELEBRAR COMO CABRONES!"
- Era un buen día, una buena noche, una de esas para recordar...
-----------------------------------------------------
Se rumoreaba que la Alianza del Baluarte aprovechando su futuro asentamiento en la Ciudad Nevada, organizaba alguna clase de simulacro de protección de caravana, con fines de entrenamiento bélico para sus nuevos miembros y de paso asegurar los senderos en dicho trayecto.
El gentío comenzó a arremolinarse en los Llanos de la capital con intención de aportar una mano a la causa.
Para sorpresa, más manos amigas de las esperadas se sumaron, entre ellos La iglesia de Selune, Viajeros variopintos y algun otro conocido como Fery, Briz y Kharmin...
Pocos después de que el grupo se organizara, Tark procedió a hacerse con un buey que simularía el "Carromato a proteger", y no sin antes comentar la ruta y la formación que llevaría la comitiva, partieron por el Álandor, rumbo a Nashkel.
El trayecto por el bosque fue sencillo, algún que otro trasgo, una pequeña pero bien defendida "Fortaleza" de lagartijos... pero nada que la nutrida comitiva no pudiera mantener a raya.
Tras largo y tendido caminar, vieron la nieve, y con ella el comienzo del ascenso hacia su objetivo.
En el ascenso limpiaron con relativa facilidad los peligros del camino principal, aprovechando también para realizar algún desvío con el fin de mantener a raya alguna de las bestias que moraban en cuevas cercanas. Es mejor prevenir que curar, antes de que se echen a los caminos y causen desperfectos o males innecesarios.
Hicieron una pequeña pausa a mitad de camino para tomar un breve descanso, recuperar un poco el aliento y reorganizarse, antes de proseguir su travesía por aquel frio y nevado lugar, procurando mantener a la "peluda carreta" con vida.
Caminaron y caminaron .. con nieve hasta en las posaderas, topándose con aún mas bandidos y criaturas hostiles que atacaban al grupo, sin mucho éxito.
Y finalmente...
Vislumbraron en la lejanía las luces de su objetivo, Nashkel "La Ciudad Nevada".
Los ánimos del grupo aumentaron según entraban en la seguridad de la ciudad, con la certeza de que el objetivo principal de la ruta había sido completado con éxito.
Dejaron al pobre buey que poca culpa tenia de la misión que también se le había encomendado..
"Hacer de saco de boxeo creo que no es plato de buen gusto ni para un animal"
Y se dirigieron hacia su ultimo objetivo:
- Las Criptas de la ciudad.
Lo que a primera vista parecía un simple entrenamiento, sería la prueba final para alguno de los miembros de la Alianza, comprobando si realmente estaban listos para formar parte de forma oficial entre sus filas.
Y acompañados de algún que otro "susto" y "tropezón", dieron muerte a todo insepulto que allí merodeaba, dando un respiro de seguridad al camposanto de la ciudad y sobre todo a sus gentes.
Al salir de allí, la comitiva tras amistosos y necesarios agradecimientos mutuos por la ayuda y el arduo trabajo realizado, comenzo a dividirse, cada uno volviendo a sus casa a por un merecido descanso...
Y así, quedando allí solo los miembros del Baluarte y Evelyn, y sin que se esperasen lo que iba a suceder a continuación... Se llevaron a los nuevos reclutas a la taberna, donde Tark y Zyon procederían a darles la gran noticia.
- A nuestro fiel, fiero y borracho enano. ¡Kharram!
- A nuestra amable, agraciada, guerrera en potencia y pateadora de altares profesional. ¡Saravel!
La "Ceremonia" si es que puede se le puede llamar así, no duró mucho en comenzar tras su llegada a la taberna.
Zyon se puso junto a la siniestra de Tark, dejando al par de reclutas al frente de ellos...
Y comenzaron a brotar sus palabras, todas ellas transmitían el orgullo que sentían ambos varones hacia ambos reclutas por sus labores desde que se encontraban entre sus filas, el empeño y dedicación que habían puesto todo este tiempo en cada acción.
El tirador alzó una palma hacia Tark, aun mirando a ambos reclutas, esperando que le hiciera entrega de los anillos que desde hoy les convertían en miembros oficiales.
Cuando los noto en la mano, se acerco a los reclutas y les hizo entrega de estos.
Unos anillos característicos, con el emblema de la Alianza tallado en las piedras preciosas que adornaban los mismos. Cada uno de ellos con su respectivo nombre, grabado en el interior.
Los ánimos, las caras y la emoción que ambos sentían eran casi palpables en ambos antiguos reclutas. Pero la seriedad del momento duró poco y se rompió al grito de...
"¡Y AHORA A BEBER Y CELEBRAR COMO CABRONES!"
- Era un buen día, una buena noche, una de esas para recordar...
Offtopic :
Agradecimiento a todos los que participasteis en lo de anoche. Un besito en cada posadera
Última edición: