-
Muni-..munifen-. ..- La sombra tosió un poco, no sin cierta exageración antes de fruncir el ceño mientras volvía a leer la carta bajo la atenta mirada de una de las curadoras del Museo.
-
Munificencia, Maestra Odger. Quiere decir-..ah...'generoso'.
La umbra mantuvo el pergamino en alto, observando hacia la mujer frente a ella en silencio, estoica. Agitó entonces el papelito antes de lanzarlo por ahí con despecho, un tanto irritada por la corrección antes de dejarse caer con un gesto de hastío en una de las sillas del claustro. Rió entonces, tamborileando con los dedos en la mesa mientras -imitando un tanto la voz del noble- parafraseaba parte del contenido en voz alta.
-' Que ni el propio Selemchant ha conseguido comprender'. Qué considerado, Lord Kapheon. El Rector tiene que estar echando humo. - deslizó su mirada en dirección a la silla vacía un instante, enfocando en ella sus ojos. Sus labios permanecían en una fina línea, severa. Las sombras se arremolinaron un tanto bajo su piel, en respuesta a la diversión que aquella ausencia provocaba en ella. Una reacción que solo quienes bien la conocían habrían adivinado en ella.
- Y pretende que su... 'reliquia' ocupe un lugar de privilegio entre las colecciones del museo. - La umbra sonrió de nuevo, alzando el mentón con una falsa dignidad herida - Ningún miembro de los seis ha cedido piezas de importancia, y este hombre ya se imagina una sala dedicada a sí mismo. - hizo una leve pausa, dejando que los labios se entreabrieran en una mueca que anunciaba una sonrisa lobuna - Me cae bien.
Jadzia se incorporó con susavidad, paseando lentamente alrededor del escritorio, con las manos cruzadas a la espalda, aparentando una indignación que, en realidad, escondía una satisfacción juguetona por ver como avanzaban sus planes.
- Preparad una respuesta formal.
- Maestra ..Odger, rechazaremos el obsequio? Parece un insult-
La umbra se detuvo, volteando el cuerpo completamente hacia la curadora. La observó en silencio, dejando que sus ojos se posaran en la mirada de la mujer, que la contemplaba con una expresión que bailaba en la cuerda floja entre el respeto y el recelo.
- ¿Rechazarlo? Semejante espectáculo? Querida-.. -avanzó lentamente hacia la mujer, posando los dedos en su mentón para alzárselo, posando su mirada directamente en sus ojos - la propia carta deberia estar expuesta, testimonio de como los grandes nombres se degradan cuando no hacen nada para perdurar su legado... Sería una pena separar una obra de arte de su descripción-.. ¿No crees?
A la atención del ilustrísimo Lord Arduino Veren Khapeon,
El Museo de la Arcanum agradece vuestra generosa donación y acepta con gratitud la incorporación de vuestra reliquia a nuestra colección.
A su llegada, la pieza será catalogada, evaluada y preservada conforme a los protocolos de la institución, determinándose posteriormente el lugar más adecuado para su custodia o exhibición en la que podréis indicar vuestras preferencias personales al respecto.
Recibid nuestro agradecimiento por contribuir al patrimonio histórico y arcano que el Museo tiene el honor de conservar.
Maestra Jadzia Odger
Arqueóloga e Historiadora