Finnereg
Discípulo comegemas
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Arabela se encontraba en el templo de Chauntea como tantas veces, ayudando un poco y escuchando las nuevas que sus antiguas compañeras sacerdotisas le transmitían entre faena y faena. Hacía tiempo que no venía y por lo que se veía la Dama de la cosecha y Semilla estaban ausentes en ese instante. En un momento en el que se encontraba limpiando el altar, oyó cómo la puerta principal se abría de par en par, Arabela se giró y observó como ésta daba paso a una pequeña comitiva de tres personas y un buey. Según se iban acercándo, escondió el trapo y se colocó junto al altar observándoles desde arriba.
Dos hombres fornidos, cubiertos con pieles y correas, sin duda fuertes y valerosos, tiraban del buey el cual iba cargado con cestos y sacos,
y un tercero más grande si es posible, un semiorco de mirada afable y buenos modales al caminar.
-Venimos desde Ideptoon…. En nombre de los halcones grises. Venimos a presentarle nuestros respetos a la Diosa de la Cosecha. Habló el semiorco bajándose la capucha y sonriendo levemente.
-Bienvenidos seáis a la casa de la madre, Soy Bela. Y sin duda ella os acoge con gusto en su casa. Dejad ahí junto al altar las ofrendas.-Habló la druida.
Según iban descargando y empujando al buey, dijo el semiorco, yo soy Oso, este es Garra (señaló a Dainan) y este de allá es Toro -(Vleid), -el cual se hallaba empujando al buey para hacerlo subir por las escaleras.- Este es uno de nuestros mejores bueyes... fuerte, resistente la mejor de nuestras carnes... .- Añadió mirando al animal.
-Sin duda grandes presentes traéis, lo primero de la cosecha y en cantidades, ¿ podéis decirme que pedís a cambio? -Dijo Bela con desparpajo.
-Claro Bela, como te dice venimos a pedir que bendiga nuestra cosecha y llamar una representacion de vuestro templo para que se haga una festividad a Chauntea y Uthgard en nuestras tierras -le dijo con gran calma y muy pausadamente.
Es bueno eso que pedís, una celebración como pocas Fertilidad y Fuerza para vuestras gentes y campos, sin duda me encantaría ayudaros yo misma, -dijo sin pensar en nada más.
Pero antes bendigamos esta ofrenda, para que quede sellada vuestra petición.
Los tres hombretones se apartaron un poco y dejaron a la druida hacer sus labores.
Arabela se colocó frente al altar, y extendiendo los brazos con las palmas de las manos hacia el suelo, se puso frente a la ofrenda con gran ceremoniosidad.
Tras estas palabras se giró con ambas manos hacia los tres Uthgard,
Terminó de esta manera, con una sonrisa las bendiciones para los Uthgard .
Tras esto, y dándo las gracias, oso se adelantó y entregó a Arabela una buena bolsa de monedas de oro, la cual Bela depositó en el altar haciendo el donativo pertinente al templo en nombre de los presentes.
Sonrió a los tres caballeros y con una espontánea pregunta salieron del templo entre sonrisas.
-Y ahora, si me invitáis a una cerveza y una buena comida, os explico cómo deben ser los preparativos de la fiesta.
Hicieron una larga travesía en barco, pues pensaron que sería más productivo que Bela les acompañara para ver in situ donde querían celebrar la festividad y atender a su invitada en su mismo hogar.
Así pues una vez en la aldea de los Halcones Grises, Arabela fue invitada a los salones y agasajada con una rica comida la cual sin duda aún recuerda sentada en los páramos, contando esto mismo a sus compañeros del círculo.
La Festividad sería dentro de cuatro lunas, comida y bebida deben prepararse para el amanecer. Sin duda, un plato de cada alimento que se sirva, debe ser enterrado cerca de los campos de cultivo, y cada tres atardeceres, removido con una pala, hasta que los alimentos se conviertan de nuevo en tierra oscura, turba para abonar los campos, procedente del mismo banquete de la fertilidad.
Tras la cena, Arabela junto a Oso servidor de la naturaleza al igual que Jaguar y ella, realizarán un ritual druídico sagrado sobre los campos, el cual durará hasta el alba.
Tras la fiesta, los comensales Uthgard que así lo quieran, a ser posible todos los de la tribu, deberán despedirse de los invitados y pernoctar sobre los campos recién labrados, dando satisfacción a sus deseos más carnales, para así, bendecir con fecundidad los campos y los vientres de sus hembras.
El alba dará por finalizada la celebración, y comenzarán las labores del campo.
Estas fueron las explicaciones de Bela y con gran agrado, la acompañaron de vuelta al barco quedando así, dentro de cuatro lunas.
Dos hombres fornidos, cubiertos con pieles y correas, sin duda fuertes y valerosos, tiraban del buey el cual iba cargado con cestos y sacos,
y un tercero más grande si es posible, un semiorco de mirada afable y buenos modales al caminar.
-Venimos desde Ideptoon…. En nombre de los halcones grises. Venimos a presentarle nuestros respetos a la Diosa de la Cosecha. Habló el semiorco bajándose la capucha y sonriendo levemente.
-Bienvenidos seáis a la casa de la madre, Soy Bela. Y sin duda ella os acoge con gusto en su casa. Dejad ahí junto al altar las ofrendas.-Habló la druida.
Según iban descargando y empujando al buey, dijo el semiorco, yo soy Oso, este es Garra (señaló a Dainan) y este de allá es Toro -(Vleid), -el cual se hallaba empujando al buey para hacerlo subir por las escaleras.- Este es uno de nuestros mejores bueyes... fuerte, resistente la mejor de nuestras carnes... .- Añadió mirando al animal.
-Sin duda grandes presentes traéis, lo primero de la cosecha y en cantidades, ¿ podéis decirme que pedís a cambio? -Dijo Bela con desparpajo.
-Claro Bela, como te dice venimos a pedir que bendiga nuestra cosecha y llamar una representacion de vuestro templo para que se haga una festividad a Chauntea y Uthgard en nuestras tierras -le dijo con gran calma y muy pausadamente.
Es bueno eso que pedís, una celebración como pocas Fertilidad y Fuerza para vuestras gentes y campos, sin duda me encantaría ayudaros yo misma, -dijo sin pensar en nada más.
Pero antes bendigamos esta ofrenda, para que quede sellada vuestra petición.
Los tres hombretones se apartaron un poco y dejaron a la druida hacer sus labores.
Arabela se colocó frente al altar, y extendiendo los brazos con las palmas de las manos hacia el suelo, se puso frente a la ofrenda con gran ceremoniosidad.
-Madre Tierra, bendice la primera cosecha de tus hijos, que tu vida recaiga en sus brotes, que tu savia recorra sus ramas, y el jugo de la vida llene sus frutos
Tierra estos frutos nos distes, Sol estos frutos madurastes,
Sol y Tierra bien amados, como Madre y Roble bien hermanados
jamás sereis ambos olvidados
Tras estas palabras se acercó al buey y posó su mano sobre su cabeza. Tierra estos frutos nos distes, Sol estos frutos madurastes,
Sol y Tierra bien amados, como Madre y Roble bien hermanados
jamás sereis ambos olvidados
-Fortaleza y plenitud para sus crias, animales de carga y pureza para sus caballos.
Tras estas palabras se giró con ambas manos hacia los tres Uthgard,
-Pureza de la raza entre sus gentes, y sabiduría para sus ancianos .
La madre chauntea os otorgue a través de estas ofrendas, la grandeza para vuestra raza,
La fertilidad para vuestros campos y para el vientre de vuestras hembras.
-Fertilidad y larga vida Oso, Garra y Toro .La bendición os acompañe por montañas, caminos y estepas .
La madre chauntea os otorgue a través de estas ofrendas, la grandeza para vuestra raza,
La fertilidad para vuestros campos y para el vientre de vuestras hembras.
-Fertilidad y larga vida Oso, Garra y Toro .La bendición os acompañe por montañas, caminos y estepas .
Terminó de esta manera, con una sonrisa las bendiciones para los Uthgard .
Tras esto, y dándo las gracias, oso se adelantó y entregó a Arabela una buena bolsa de monedas de oro, la cual Bela depositó en el altar haciendo el donativo pertinente al templo en nombre de los presentes.
Sonrió a los tres caballeros y con una espontánea pregunta salieron del templo entre sonrisas.
-Y ahora, si me invitáis a una cerveza y una buena comida, os explico cómo deben ser los preparativos de la fiesta.
Hicieron una larga travesía en barco, pues pensaron que sería más productivo que Bela les acompañara para ver in situ donde querían celebrar la festividad y atender a su invitada en su mismo hogar.
Así pues una vez en la aldea de los Halcones Grises, Arabela fue invitada a los salones y agasajada con una rica comida la cual sin duda aún recuerda sentada en los páramos, contando esto mismo a sus compañeros del círculo.
La Festividad sería dentro de cuatro lunas, comida y bebida deben prepararse para el amanecer. Sin duda, un plato de cada alimento que se sirva, debe ser enterrado cerca de los campos de cultivo, y cada tres atardeceres, removido con una pala, hasta que los alimentos se conviertan de nuevo en tierra oscura, turba para abonar los campos, procedente del mismo banquete de la fertilidad.
Tras la cena, Arabela junto a Oso servidor de la naturaleza al igual que Jaguar y ella, realizarán un ritual druídico sagrado sobre los campos, el cual durará hasta el alba.
Tras la fiesta, los comensales Uthgard que así lo quieran, a ser posible todos los de la tribu, deberán despedirse de los invitados y pernoctar sobre los campos recién labrados, dando satisfacción a sus deseos más carnales, para así, bendecir con fecundidad los campos y los vientres de sus hembras.
El alba dará por finalizada la celebración, y comenzarán las labores del campo.
Estas fueron las explicaciones de Bela y con gran agrado, la acompañaron de vuelta al barco quedando así, dentro de cuatro lunas.
Arabela Druida de Chauntea, iniciada del Círculo de los Páramos.