lilian
Enano con acento ruso
- Registrado
- 26/2/11
- Mensajes
- 10
Inicio y llegada a Athkatla
Beldur Jadon es un elfo típico con rasgos finos y cultura distinguida debido a sus estudios en la capital élfica Suldanessalar. Sus progenitores, nobles e integrantes del linaje de la Casa de Earendil, mediante espadas de alquiler, buscan al desaparecido Beldur por todas las regiones de Faerun.
Beldur, desaparecido a conciencia, busca un lugar en el mundo más a corde con sus inquietudes por la naturaleza, habiendo dejado atrás su vida de materialismo e hipocresía, se aventura por los diferentes bosques de Faerun siguiendo el hilo de la senda del druida.
Tras sus diferentes y victoriosos encuentros con los mencionados espadas de alquiler, Beldur decide buscar remedio para no ser encontrado una vez más. Durante su viaje, Beldur lleva consigo un libro en el cual toma anotaciones sobre toda criatura viviente, con el deseo de algún día poder llegar a ser un verdadero Cambiaformas. Primeramente, toma nota de criaturas sencillas e inofensivas tales como hurones, ciervos, conejos y diferentes animales del bosque. Como autodidacta, Beldur intenta cambiar su forma para parecerse a dichos animales, no controlando sus poliformaciones y cambiando a formas no deseadas y más peligroso aún cuando él no lo desea.
Largos años fueron los que Beldur viajó por todo Amn. Hasta el momento, bien asentado en Athkatla, Beldur sigue tomando anotaciones y documentándose de los diferentes seres que habitan en todo Faerun.
Lo que Beldur no sabe es que sus constantes cambios de formas le llevarán a un grave problema...
Diario de documentación
[dropshadow=blue]GNOLL:[/dropshadow]
Largo tiempo asentado en Athkatla y recabando información sobre criaturas llevaron a Beldur a tomar amistades con aventureros locales, los cuales le servían como guardianes en sus investigaciones.
Cierta luna Beldur y un joven apuesto de cabello largo y buen porte, conversaban en la fogata de los llanos de Athkatla. Tras una conversación larga ambos se pusieron en marcha camino de Misnor. Al realizar sus tareas en aquella ciudad, ambos salieron por los portones principales, bien protegidos por guardias, a explorar las afueras de la ciudad. Con su zurrón en su mano derecha y su diario en la otra caminaba agazapado detrás del joven Arnskar. Tal fue su sigilo, que se postraron frente a un campamento Gnoll.
Beldur tomó notas en su diario sobre el comportamiento de aquellas extrañas criaturas y realizó un pequeño boceto de su figura. Con el tiempo recabó información de estos recopilándola en su diario:
-Los Gnolls son nómadas, y raras veces permanecen en el mismo lugar demasiado tiempo. Cuando un Gnoll ataca y saquea un campamento no deja nada tras de sí, salvo edificios devastados y cuerpos roídos. Los Gnolls a menudo decoran sus armaduras y campamentos con huesos de sus victimas. * Deja una descripción minuciosa de los Gnolls*
[dropshadow=blue]GIGANTE DE HIELO:[/dropshadow]
Encaminado en una nueva aventura, Beldur y sus compañeros se adentraron en lo más alto de los picos de las nubes. Una pequeña mediana de pelo albino llamada Soippira encabezaba el grupo a la cual le seguía Bardo, un maestro del sigilo, y una chica que nunca vi por los llanos de cuyo nombre ni recuerdo. A la cola, Lomir el arquero loco.
Con semejante grupo avanzamos hasta mediados del pico en el que tuvimos que combatir con un grupo de lobos invernales cuyo aliento congelaría a una persona en segundos. Con algunas complicaciones, logramos seguir gracias a la pericia de Soippira y las flechas de aquel loco elfo.
El frío engarrotó nuestros huesos lo que nos obligó a pasar la noche en una cueva. Con una fogata y algo bueno que echarnos a la boca pasamos la noche como pudimos entre conversaciones de orines y otras asquerosidades. Al amanecer, el día no prometía ya que una tormenta descargó sobre nuestras cabezas cancelando la aventura y volviendo a los llanos.
Durante la dura bajada (más aún que la subida), un impresionante gigante de hielo cortaba nuestro camino. Rápidamente saqué un zurrón y mi diario y comencé a escribir una descripción y a dibujar un boceto del mismo. La pequeña mediana, ágil y fuerte cual dragón se enfrentó a aquel impresionante gigante escalando por su cuerpo torpe y lento y clavando su arma en el cráneo del mismo. Mientras tanto en mi diario, escribía todo el combate y el comportamiento del gigante ante este.
- El gigante de hielo es una criatura humanoide gigantesca, unida al elemento del hielo. Habitan en las cimas de las altas montañas nevadas y su comportamiento agresivo le lleva a esclavizar a criaturas inferiores para que construyan sus majestuosas moradas
Beldur Jadon es un elfo típico con rasgos finos y cultura distinguida debido a sus estudios en la capital élfica Suldanessalar. Sus progenitores, nobles e integrantes del linaje de la Casa de Earendil, mediante espadas de alquiler, buscan al desaparecido Beldur por todas las regiones de Faerun.
Beldur, desaparecido a conciencia, busca un lugar en el mundo más a corde con sus inquietudes por la naturaleza, habiendo dejado atrás su vida de materialismo e hipocresía, se aventura por los diferentes bosques de Faerun siguiendo el hilo de la senda del druida.
Tras sus diferentes y victoriosos encuentros con los mencionados espadas de alquiler, Beldur decide buscar remedio para no ser encontrado una vez más. Durante su viaje, Beldur lleva consigo un libro en el cual toma anotaciones sobre toda criatura viviente, con el deseo de algún día poder llegar a ser un verdadero Cambiaformas. Primeramente, toma nota de criaturas sencillas e inofensivas tales como hurones, ciervos, conejos y diferentes animales del bosque. Como autodidacta, Beldur intenta cambiar su forma para parecerse a dichos animales, no controlando sus poliformaciones y cambiando a formas no deseadas y más peligroso aún cuando él no lo desea.
Largos años fueron los que Beldur viajó por todo Amn. Hasta el momento, bien asentado en Athkatla, Beldur sigue tomando anotaciones y documentándose de los diferentes seres que habitan en todo Faerun.
Lo que Beldur no sabe es que sus constantes cambios de formas le llevarán a un grave problema...
Diario de documentación
[dropshadow=blue]GNOLL:[/dropshadow]
Largo tiempo asentado en Athkatla y recabando información sobre criaturas llevaron a Beldur a tomar amistades con aventureros locales, los cuales le servían como guardianes en sus investigaciones.
Cierta luna Beldur y un joven apuesto de cabello largo y buen porte, conversaban en la fogata de los llanos de Athkatla. Tras una conversación larga ambos se pusieron en marcha camino de Misnor. Al realizar sus tareas en aquella ciudad, ambos salieron por los portones principales, bien protegidos por guardias, a explorar las afueras de la ciudad. Con su zurrón en su mano derecha y su diario en la otra caminaba agazapado detrás del joven Arnskar. Tal fue su sigilo, que se postraron frente a un campamento Gnoll.
Beldur tomó notas en su diario sobre el comportamiento de aquellas extrañas criaturas y realizó un pequeño boceto de su figura. Con el tiempo recabó información de estos recopilándola en su diario:
-Los Gnolls son nómadas, y raras veces permanecen en el mismo lugar demasiado tiempo. Cuando un Gnoll ataca y saquea un campamento no deja nada tras de sí, salvo edificios devastados y cuerpos roídos. Los Gnolls a menudo decoran sus armaduras y campamentos con huesos de sus victimas. * Deja una descripción minuciosa de los Gnolls*
[dropshadow=blue]GIGANTE DE HIELO:[/dropshadow]
Encaminado en una nueva aventura, Beldur y sus compañeros se adentraron en lo más alto de los picos de las nubes. Una pequeña mediana de pelo albino llamada Soippira encabezaba el grupo a la cual le seguía Bardo, un maestro del sigilo, y una chica que nunca vi por los llanos de cuyo nombre ni recuerdo. A la cola, Lomir el arquero loco.
Con semejante grupo avanzamos hasta mediados del pico en el que tuvimos que combatir con un grupo de lobos invernales cuyo aliento congelaría a una persona en segundos. Con algunas complicaciones, logramos seguir gracias a la pericia de Soippira y las flechas de aquel loco elfo.
El frío engarrotó nuestros huesos lo que nos obligó a pasar la noche en una cueva. Con una fogata y algo bueno que echarnos a la boca pasamos la noche como pudimos entre conversaciones de orines y otras asquerosidades. Al amanecer, el día no prometía ya que una tormenta descargó sobre nuestras cabezas cancelando la aventura y volviendo a los llanos.
Durante la dura bajada (más aún que la subida), un impresionante gigante de hielo cortaba nuestro camino. Rápidamente saqué un zurrón y mi diario y comencé a escribir una descripción y a dibujar un boceto del mismo. La pequeña mediana, ágil y fuerte cual dragón se enfrentó a aquel impresionante gigante escalando por su cuerpo torpe y lento y clavando su arma en el cráneo del mismo. Mientras tanto en mi diario, escribía todo el combate y el comportamiento del gigante ante este.
- El gigante de hielo es una criatura humanoide gigantesca, unida al elemento del hielo. Habitan en las cimas de las altas montañas nevadas y su comportamiento agresivo le lleva a esclavizar a criaturas inferiores para que construyan sus majestuosas moradas