Prologo
Saludos buen lector. Si estas leyendo esto supongo que es porque te interesa el estudio de criaturas o te quieres preparar para enfrentarte a ellas. Y lo entiendo, de modo que he decidido anotar todos mis estudios en un mismo bestiario con el proposito de preservar el conocimiento que he ido adquiriendo en mis experiencias. Pero tambien creo necesario que conozcais al autor de este libro, es decir, yo. De modo que empezare presentandome brevemente.
El dia de mi nacimiento, despues del parto me presentaron al clan, habian preparado un banquete para la ocasion, pues las celebraciones eran algo comun y todos disfrutaban de ellas, de modo que hubo bastante asistencia. Mi padre se acerco a la mesa conmigo en brazos y delante de todos me llamo Alapin. En ese momento habia planeado con mi tio que encendiera la pirotecnia que habian creado entre los dos, para darle un toque de dramatismo que estaba seguro que encantaria a los asistentes. Estaba lloviendo, pero entre los dos llegaron a la conclusion de que todo saldria bien. Y excepto porque se quemo el granero, todo fue segun lo planeado. El clan no se lo tomo mal, ademas, un fallo lo tiene cualquiera y la pirotecnia era divertida, merecia la pena intentarlo, y ahora que ya tienen mas experiencia, la proxima vez saldria todo bien, asi que arreglaron el granero sin guardar ningun tipo de rencor.
A los 10 años mi abuela me puso mi segundo nombre, Roburto, porque decia que al nacer era regordete. No se que tiene que ver, pero ella sabra. Ese dia para celebrarlo mi abuela le robo a mi tio algunos petardos, porque queria rememorar el dia de mi nacimiento para que yo pudiera verlo, pues obviamente no me acordaba. Mi abuela, que no era tonta, se alejo un poco del poblado para evitar accidentes. Lo que no tuvo en cuenta fue que ese dia hacia bastante viento, desviando los petardos que impactaron contra el granero haciendo que este ardiera. El clan lo entendio perfectamente y no guardaron ningun rencor a mi abuela, y entre todos arreglaron de nuevo el granero. Ademas solo fue un error de calculo y ahora que ya se sabe, no lo volveria a pasar.
A los 20 años les tocaba el turno a mis tios de ponerme nombre, Arnulfo. Este era un nombre importante pues representaba que ya habia dejado de ser un niño y era la hora de empezar con mi formacion y tener algunas responsabilidades. Por lo que por supuesto, hubo una celebracion con banquete. Mi tio, queriendo redimirse, dijo que ya habia perfeccionado los petardos, y que ahora era capaz de hacer que dibujaran formas en el cielo. Todos los presentes se miraron unos a otros preocupados, pero tranquilizando a los presentes enseño que tenian preparados baldes de agua por lo que pudiera pasar. Encendieron los petardos y explotaron en el cielo creando algunas formas, todos empezaron a aplaudir, pero acto seguido las ascuas empezaron a llover sobre sus cabezas. Todo fueron a refugiarse a sus casas y nadie pudo apagar el fuego del granero. Nadie guardo rencor a nadie y el granero se reparo. Ademas, ahora ya, no volveria a pasar, pues hubo una asamblea para tratar el problema de mi tio y la pirotecnia, en la que se decidio cambiar el granero de sitio.
A los 30 años mis primos me pusieron Protasio. Para celebrarlo decidimos gastar algunas bromas. Vimos a mi tio, que estaba en su laboratorio trabajando en la pirotecnia totalmente concentrado, y decidimos darle un susto de muerte. Que os voy a contar, la broma salio a la perfeccion y solo se quemo el granero. El granero se reparo y nadie guardo rencor a nadie, es mas, el clerigo superior del clan nos dio el premio a mejor broma del mes. Ademas, ahora que ya lo sabemos, no volvera a pasar.
Despues de los 30 años empece a obsesionarme con mis estudios, y tras años de formacion, decidi empezar mi camino como aventurero para aprender en base a mis experiencias personales.
De modo que en los siguientes tomos dejare constancia de todos los datos sobre criaturas que recopile en mi aun inacabado aprendizaje.