Dhraax
Equipo Técnico
- Registrado
- 31/7/11
- Mensajes
- 4,654
Pequeño, flacucho, lacra, huerfano... Son algunos de los nombres con los que la gente solia llamarme. Nacido y criado en los barrios bajos, calles grises y peligrosas carentes de piedad.
Muchos preguntaban por mis padres, claro ellos no comprenden la cruda realidad de los miles de niños de la calle, no hay existen padres, son fantasmas del pasado que tormentan nuestro presente y crucifican nuestro futuro.
El abandono es moneda corriente y esta a la orden del dia, las protitutas suelen tirar sus bebes recien nacidos o los venden como esclavos. Tambien existen los hijos de difuntos mercenarios y asesinos que son dejados por sus vuidas para no entorpecer su existencia o su nueva conquista.
Estamos, en mi caso, los que no sabemos ni de donde venimos, ni quienes fueron nuestros padres, criados aqui y alla.
En fin, aprendes a sobrevivir sabes?, tuve la suerte de por herencia o simple capricho del destino estar dotado de una inteligencia poco comun. Me ayudo a la hora de conseguir de comer y techo donde dormir.
Por eso ten cuidado si vas a adentrarte en la ciudad, respeta las leyes y no mires a nadie a los ojos.
Por cierto *haciendo un pausa prolongada luego del verborragico discurso de advertencia*, mi nombre es Blitzkain.. pero llamame Blitz, asi pues le deseo suerte viajero espero no haberlo aburrido con mis historias.
*Sin mas el enigmatico mago, con su libro pesado de conjuros y su baston añejo se alejaba camino al distrito del templo, mascullando formulas y teorias locas, sumido en sus pensamientos*
Muchos preguntaban por mis padres, claro ellos no comprenden la cruda realidad de los miles de niños de la calle, no hay existen padres, son fantasmas del pasado que tormentan nuestro presente y crucifican nuestro futuro.
El abandono es moneda corriente y esta a la orden del dia, las protitutas suelen tirar sus bebes recien nacidos o los venden como esclavos. Tambien existen los hijos de difuntos mercenarios y asesinos que son dejados por sus vuidas para no entorpecer su existencia o su nueva conquista.
Estamos, en mi caso, los que no sabemos ni de donde venimos, ni quienes fueron nuestros padres, criados aqui y alla.
En fin, aprendes a sobrevivir sabes?, tuve la suerte de por herencia o simple capricho del destino estar dotado de una inteligencia poco comun. Me ayudo a la hora de conseguir de comer y techo donde dormir.
Por eso ten cuidado si vas a adentrarte en la ciudad, respeta las leyes y no mires a nadie a los ojos.
Por cierto *haciendo un pausa prolongada luego del verborragico discurso de advertencia*, mi nombre es Blitzkain.. pero llamame Blitz, asi pues le deseo suerte viajero espero no haberlo aburrido con mis historias.
*Sin mas el enigmatico mago, con su libro pesado de conjuros y su baston añejo se alejaba camino al distrito del templo, mascullando formulas y teorias locas, sumido en sus pensamientos*