Naestrahan
Aventurero novato y vago
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Durante mis viajes he visto cosas extrañas, unas más otras menos, pero todavía no me había encontrado con un alma atada a la voluntad de un antiguo amo, un amo que tal vez murió, una persona tan cruel que su nombre posiblemente se perdió en la historia de hombres valerosos que lo despojaron de toda vida.
Me encontraba sin rumbo, paseando por las posadas y bebiendo esa asquerosa cerveza que venden en toda Athkatla cuando un hombre, me ofreció una suculenta recompensa por recuperarle unas pocas monedas de cobre, no se a quien se le ocurriría pero yo no seré el tonto que rechace una oferta así. Me conto que alguien se las llevó al cementerio, y aunque no debería haber aceptado siendo noche, pensé que merecía la pena esconderse de esos guardias y aun mas de esos combatientes de la no – muerte.
Atravesé la cueva que se encuentra los llanos para no pasar las puertas del cementerio y me interne cada vez más abajo luchando contra esos estúpidos osgos, les patee la cara y los mande a llorar con sus pobres mamas mientras reía de lo incompetentes que pueden llegar a ser. Llegue al cementerio y me escabullí por unos tablones de los cuales me hablo el hombre que buscaba las monedas, esa parte fue más peligrosa, encontré unos espectros realmente aterradores, trampas de fuego, y los fantasmas de difuntos que defendían sus ataúdes, tuve que golpearles para poder buscar con tranquilidad, mientras buscaba, al volver a la gran sala central, encontré un esqueleto, un esqueleto que parecía rezar a la gran columna central, eso me preocupo.
- Hola *salude al tiempo que se ponía en pie y cogía la espada que tenía a su lado
- ¿Quién irrumpir en lugar de descanso? *su voz sonaba hueca, vacía y desprovista de toda vida y sentimientos, sentí pena, pena porque alguien se atreva a hacer algo así con alguien*
- Solo busco unas monedas que un hombre perdió
- Saqueador *me grito con su voz*…. Destruir…
- *en ese momento baje el arma, no quería parecer amenazador, pero mantuve el escudo en alto* Oh, no, no, no, solo busco unas monedas, me enviaron a por ellas
- ¿Te envía Nessus a buscar cosas? *parecía estar encargado solo de custodiar para evitar los saqueos, su percepción era más que reducida, asique intente aprovecharme de ello*
- Oh si, posiblemente, Nessus será el hombre que me envió a por esas monedas, no sabrás donde están o si puedes guiarme
- Yo ayudar al enviado de Nessus *dijo y su actitud cambio notablemente de hostil a amigable*
Siento decir que no me fie de él, no podía saber que aria ni que encontraría, asique le pedí que fuese delante, encontramos una bifurcación y una sala cubierta con llamas, no me pareció lógico ocultar monedas ay, asique tomamos una salida lateral a una habitación, en ella encontramos al espíritu de un antiguo mago, y tras golpearle los dos sin parar pude recuperar las monedas para mi alivio, mi nuevo aliado me acompaño hasta la salida, y después se puso a deambular para seguir su eterna protección del lugar. Me sentí mal por él, se creía que yo era el custodio que su amo enviaba a buscar unas simples monedas, no podía dejarle así, asique me volví hacia el:
- Ya puedes descansar, as cumplido tu cometido *le dije intentando que olvidara su protección de ese oscuro lugar*
- Tú no puedes liberarme de mis deberes *replico, mientras seguía patrullando*
- Pero…. *tuve que pensar rápidamente, y decidí intentar aprovecharme de su corta inteligencia* Sabes que Nessus me envía, asique eso es que Nessus confía en mi juicio, puedo decirte que as cumplido perfectamente con tu deber, ahora descansa amigo
- Tu… liberarme? *se volvió, y casi sentí esperanza en su voz*
- Así es, descansa, que te has ganado al menos eso (no se tu nombre, pero nunca olvidare tu voz)
Después se fue caminando hasta la superficie y se metió en una de las tumbas, pobre alma atormentada, y maldito el que le hizo algo así, si solo pudiese encontrarle le aria pagar todo lo que le hizo pasar, no solo eso, quien sabe si ay más como mi “pequeño guardián”? Buscare en todos los lugares y luchare por salvar de un destino así a cualquiera
Me encontraba sin rumbo, paseando por las posadas y bebiendo esa asquerosa cerveza que venden en toda Athkatla cuando un hombre, me ofreció una suculenta recompensa por recuperarle unas pocas monedas de cobre, no se a quien se le ocurriría pero yo no seré el tonto que rechace una oferta así. Me conto que alguien se las llevó al cementerio, y aunque no debería haber aceptado siendo noche, pensé que merecía la pena esconderse de esos guardias y aun mas de esos combatientes de la no – muerte.
Atravesé la cueva que se encuentra los llanos para no pasar las puertas del cementerio y me interne cada vez más abajo luchando contra esos estúpidos osgos, les patee la cara y los mande a llorar con sus pobres mamas mientras reía de lo incompetentes que pueden llegar a ser. Llegue al cementerio y me escabullí por unos tablones de los cuales me hablo el hombre que buscaba las monedas, esa parte fue más peligrosa, encontré unos espectros realmente aterradores, trampas de fuego, y los fantasmas de difuntos que defendían sus ataúdes, tuve que golpearles para poder buscar con tranquilidad, mientras buscaba, al volver a la gran sala central, encontré un esqueleto, un esqueleto que parecía rezar a la gran columna central, eso me preocupo.
- Hola *salude al tiempo que se ponía en pie y cogía la espada que tenía a su lado
- ¿Quién irrumpir en lugar de descanso? *su voz sonaba hueca, vacía y desprovista de toda vida y sentimientos, sentí pena, pena porque alguien se atreva a hacer algo así con alguien*
- Solo busco unas monedas que un hombre perdió
- Saqueador *me grito con su voz*…. Destruir…
- *en ese momento baje el arma, no quería parecer amenazador, pero mantuve el escudo en alto* Oh, no, no, no, solo busco unas monedas, me enviaron a por ellas
- ¿Te envía Nessus a buscar cosas? *parecía estar encargado solo de custodiar para evitar los saqueos, su percepción era más que reducida, asique intente aprovecharme de ello*
- Oh si, posiblemente, Nessus será el hombre que me envió a por esas monedas, no sabrás donde están o si puedes guiarme
- Yo ayudar al enviado de Nessus *dijo y su actitud cambio notablemente de hostil a amigable*
Siento decir que no me fie de él, no podía saber que aria ni que encontraría, asique le pedí que fuese delante, encontramos una bifurcación y una sala cubierta con llamas, no me pareció lógico ocultar monedas ay, asique tomamos una salida lateral a una habitación, en ella encontramos al espíritu de un antiguo mago, y tras golpearle los dos sin parar pude recuperar las monedas para mi alivio, mi nuevo aliado me acompaño hasta la salida, y después se puso a deambular para seguir su eterna protección del lugar. Me sentí mal por él, se creía que yo era el custodio que su amo enviaba a buscar unas simples monedas, no podía dejarle así, asique me volví hacia el:
- Ya puedes descansar, as cumplido tu cometido *le dije intentando que olvidara su protección de ese oscuro lugar*
- Tú no puedes liberarme de mis deberes *replico, mientras seguía patrullando*
- Pero…. *tuve que pensar rápidamente, y decidí intentar aprovecharme de su corta inteligencia* Sabes que Nessus me envía, asique eso es que Nessus confía en mi juicio, puedo decirte que as cumplido perfectamente con tu deber, ahora descansa amigo
- Tu… liberarme? *se volvió, y casi sentí esperanza en su voz*
- Así es, descansa, que te has ganado al menos eso (no se tu nombre, pero nunca olvidare tu voz)
Después se fue caminando hasta la superficie y se metió en una de las tumbas, pobre alma atormentada, y maldito el que le hizo algo así, si solo pudiese encontrarle le aria pagar todo lo que le hizo pasar, no solo eso, quien sabe si ay más como mi “pequeño guardián”? Buscare en todos los lugares y luchare por salvar de un destino así a cualquiera