Wallack
Pornorroleador en sequía
- Registrado
- 13/12/08
- Mensajes
- 569
- Edad
- 40
*Una carta dirigida al Prefecto Cuadrigaros y al Capellán Falcon se puede ver posada sobre la mesa de la comandancia. Sin sello, sin membrete ni sobre, los rumores no tardan en extenderse por todo el bastión y llegan incluso a salir de él*
Sabéis que soy un hombre de pocas palabras, soy más bien de acción, aunque solo cuando me lo permite el tiempo.
Os escribo de manera escueta para deciros que me voy.
Mi época ya ha pasado. Tengo más de 70 años y marcharé a Cormanthor, a formar parte de los Espadas Quebradas porque eso es lo que soy, una espada rota. Pero no os escribo para hablar de mi sino para deciros cuán orgulloso estoy de vos.
Capellán Falcon, capellán, suena hasta grande si miro atrás, a aquel día en aquella tarbena donde nos conocimos. Quién me iba a decir a mi que ibas a cambiar tanto, que te ibas a convertir en quién más se merece ese título de Capellán que ostentas. Estoy muy orgulloso de ti hijo, siempre confié en ti y nunca me has defraudado. Ha sido un placer compartir lo que hemos compartido.
Prefecto Cuadrigaros. ¿Recuerdas como te traté cuando te marchaste de la guardia? me dejaste plantado! Pero luego me he dado cuenta que eso lo he hecho yo más veces contigo que las que me gustaría recordar. Me he dado cuenta de que, aunque fuera solo un poco, ayudé a formarte, a tu instrucción, creéme que para mi es un orgullo poder decir, que ese Prefecto Cuadrigaros que gestiona al mejor cuerpo militar de Toril, fue un día un novato al que yo pude inculcar algo, por poco que fuese.
Nunca quise destacar y no lo he hecho, estoy contento de ello, pero más aún de que gente como vosotros dos, que por un motivo u otro hemos compartido mucho en esta vida, han brillado con luz propia y destacado sobre los demás. El hecho que algo de ese brillo me tocara, aunque fuese ligeramente, basta para irme tranquilo, con la cabeza bien alta, y a sabiendas de haber terminado mi trabajo.
Uno tiene que saber cuando llega su momento y este es el mio. Unos días fueron de matar, quizás hoy sea día de morir.
*La carta termina sin rúbrica alguna salvo el nombre de Darris*
Sabéis que soy un hombre de pocas palabras, soy más bien de acción, aunque solo cuando me lo permite el tiempo.
Os escribo de manera escueta para deciros que me voy.
Mi época ya ha pasado. Tengo más de 70 años y marcharé a Cormanthor, a formar parte de los Espadas Quebradas porque eso es lo que soy, una espada rota. Pero no os escribo para hablar de mi sino para deciros cuán orgulloso estoy de vos.
Capellán Falcon, capellán, suena hasta grande si miro atrás, a aquel día en aquella tarbena donde nos conocimos. Quién me iba a decir a mi que ibas a cambiar tanto, que te ibas a convertir en quién más se merece ese título de Capellán que ostentas. Estoy muy orgulloso de ti hijo, siempre confié en ti y nunca me has defraudado. Ha sido un placer compartir lo que hemos compartido.
Prefecto Cuadrigaros. ¿Recuerdas como te traté cuando te marchaste de la guardia? me dejaste plantado! Pero luego me he dado cuenta que eso lo he hecho yo más veces contigo que las que me gustaría recordar. Me he dado cuenta de que, aunque fuera solo un poco, ayudé a formarte, a tu instrucción, creéme que para mi es un orgullo poder decir, que ese Prefecto Cuadrigaros que gestiona al mejor cuerpo militar de Toril, fue un día un novato al que yo pude inculcar algo, por poco que fuese.
Nunca quise destacar y no lo he hecho, estoy contento de ello, pero más aún de que gente como vosotros dos, que por un motivo u otro hemos compartido mucho en esta vida, han brillado con luz propia y destacado sobre los demás. El hecho que algo de ese brillo me tocara, aunque fuese ligeramente, basta para irme tranquilo, con la cabeza bien alta, y a sabiendas de haber terminado mi trabajo.
Uno tiene que saber cuando llega su momento y este es el mio. Unos días fueron de matar, quizás hoy sea día de morir.
*La carta termina sin rúbrica alguna salvo el nombre de Darris*