Después de varios días de tira y afloja en la frondosa espesura del bosque sin expolio, tanto los elfos como el enclave esmeralda, en compañía así mismo de otros valientes aventureros lograron sumergirse en los abismos de la Infraoscuridad con el fin de encontrar el afamado musgo que crece en zonas de Faerzsress. Tras su larga travesía, estos emergieron victoriosos de los abismos de la infraoscuridad, portando algunas extrañas bolsas rellenas de un extraño elemento mágico.
Tras algunos días en el laboratorio, el trabajo combinado de los habitantes del bosque y sus amigos lograron crear un extraño ungüento de color púrpura, el cual, expuesto ante el extraño liquido negruzco como el alquitrán, parece devorar el objeto drow lentamente, hasta hacerlo desaparecer. Aunque no es capaz de curar a la flora, el mismo sí parece ser capaz de eliminar los efectos adversos que imposibilitaban la regeneración de las plantas.
Por su parte, el ejército de armas ha sufrido varias bajas en los frentes a la Infraoscuridad, sin embargo, la casa Despana y sus esclavos han comenzado a disminuir sus incursiones a la superficie tras la noticia de la cura a la avanzada alquimia de Ust Natha.
De momento, el bosque parece en paz finalmente. Los elfos silvanos realizan funerales druidicos y transforman a sus muertos en árboles a lo largo del bosque sin expolio, y sus druidas se dedican a intentar auxiliar los efectos de la ponzoña. Por su parte, los trolls del clan gran roble se han asentado cercanos a un pequeño poblado de elfos silvanos del clan Rhothomir, con su matriarca viva.
La tranquilidad parece haber vuelto al bosque después de una ardua lucha, sin embargo, los drow no son conocidos por rendirse fácilmente...