Topaz
Enano con acento ruso
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La familia Dundragon llegó a Aguas Profundas en una caravana de comerciantes a la cual pertenecían. La misma estaba encabezada por una maga retirada llamada Aurora, quien se encargó de establecer una organización para abastecer de objetos especializados a la población de la ciudad recién arribada.
Los Dundragon estaban integrados por Randan, un herrero con conocimientos de ingeniería que se encargaba de pedidos poco convencionales. Arveene, una aprendiz de maga que estaba a cargo de encantar los objetos que salían de la herrería de Randan para hacerlos aún menos convencionales. Esta pareja había sido bendecida con la fortuna de sus dos hijos mellizos; Davos y Bianca.
Davos siempre tuvo más intriga por la lectura y su curiosidad iba más allá que la de su hermana, quien se dedicó siempre a entrenar en el mundo de las armas que le robaba a su padre hasta que éste lo notaba y las devolvía a la herrería.
De cabellos rojizos y ojos verdes, el niño creció en un entorno con influencias tanto marciales como arcanas, y su curiosidad se fue viendo oprimida por la necesidad de aprender el uso de la espada, en vista de que su madre se oponía a llevarlo por el camino de la magia y porque no quería ser menos que su hermana en el combate cuerpo a cuerpo.
Pasaron los años y Davos se fue acercando más al trabajo de su padre. Aprendió lo básico de la herrería y la ingeniería, llegando a convertirse en un joven con un futuro muy prometedor en el mundo de los artesanos y comerciantes de su comunidad.
Una tarde, mientras se encontraba practicando esgrima con su hermana, Aurora se acercó a ellos y les ordenó que huyeran de inmediato de la ciudad, puesto que un grupo de hombres encapuchados estaban tras su padre y no podría defenderlos de ellos. Inmediatamente se dirigieron a la herrería y se encontraron con una escena que denotaba violencia en la habitación. Espadas en el suelo, muebles rotos y tirados, manchas de sangre y olor a pánico en el ambiente. Se apresuraron a tomar lo primero que pudieron y se marcharon con dos encapuchados siguiéndolos.
Al salir de la tienda de su padre, Aurora se encontraba ahí para facilitarles el escape. Retuvo a quienes los acechaban y fue lo último que vieron de Aguas Profundas, puesto que corrieron hacia la Ruta del Comercio, al sur de la gran ciudad, sin mirar hacia atrás.
Aterrados por la posibilidad de que los estuvieran siguiendo, continuaron su camino hacia el sur durante varias horas hasta que tuvieron que parar a descansar puesto que sus piernas ya no les respondían. Afortunadamente para ellos había una caravana al costado del camino que les sirvió para ocultarse y descansar.
En dicha caravana conocieron a varios mercaderes que se dirigían hacia el final de la Ruta del Comercio en Calimport y decidieron que sería una buena idea ir con ellos. Hablando de sus conocimientos en la herrería con el líder de los mercaderes, llegaron a la conclusión de que sería una gran idea terminar su viaje al sur de manera prematura para alistarse en la Universidad de Oficios ubicada en Athkatla, de Amn.
Luego de separarse de la caravana en el camino que une Crimmor con Athkatla, Davos y su hermana se vieron obligados a enfrentarse a numerosos trasgos y algunos orcos, de los cuales salieron con vida con la ayuda de su diosa Tymora, la Dama de la Fortuna, que los iluminó por el sendero de los bienaventurados y los hizo llegar a las afueras de la ciudad de la Moneda con vida, aunque al borde de la muerte.
Al día de hoy, Davos es un joven de 23 años, de una altura de 1.80 metros y alrededor de 80 kilos de peso. Ducho en el combate cuerpo a cuerpo, pero con una curiosidad que lo lleva a querer seguir el camino de su padre en cuanto a la herrería y la ingeniería, pero también a incorporar a sus recursos el legado arcano que su madre no le quiso dejar.
Intrigado por lo ocurrido con sus padres, se ve en la obligación de volver eventualmente a la ciudad que lo vio crecer para averiguar quiénes estaban tras ellos y por qué.
Los Dundragon estaban integrados por Randan, un herrero con conocimientos de ingeniería que se encargaba de pedidos poco convencionales. Arveene, una aprendiz de maga que estaba a cargo de encantar los objetos que salían de la herrería de Randan para hacerlos aún menos convencionales. Esta pareja había sido bendecida con la fortuna de sus dos hijos mellizos; Davos y Bianca.
Davos siempre tuvo más intriga por la lectura y su curiosidad iba más allá que la de su hermana, quien se dedicó siempre a entrenar en el mundo de las armas que le robaba a su padre hasta que éste lo notaba y las devolvía a la herrería.
De cabellos rojizos y ojos verdes, el niño creció en un entorno con influencias tanto marciales como arcanas, y su curiosidad se fue viendo oprimida por la necesidad de aprender el uso de la espada, en vista de que su madre se oponía a llevarlo por el camino de la magia y porque no quería ser menos que su hermana en el combate cuerpo a cuerpo.
Pasaron los años y Davos se fue acercando más al trabajo de su padre. Aprendió lo básico de la herrería y la ingeniería, llegando a convertirse en un joven con un futuro muy prometedor en el mundo de los artesanos y comerciantes de su comunidad.
Una tarde, mientras se encontraba practicando esgrima con su hermana, Aurora se acercó a ellos y les ordenó que huyeran de inmediato de la ciudad, puesto que un grupo de hombres encapuchados estaban tras su padre y no podría defenderlos de ellos. Inmediatamente se dirigieron a la herrería y se encontraron con una escena que denotaba violencia en la habitación. Espadas en el suelo, muebles rotos y tirados, manchas de sangre y olor a pánico en el ambiente. Se apresuraron a tomar lo primero que pudieron y se marcharon con dos encapuchados siguiéndolos.
Al salir de la tienda de su padre, Aurora se encontraba ahí para facilitarles el escape. Retuvo a quienes los acechaban y fue lo último que vieron de Aguas Profundas, puesto que corrieron hacia la Ruta del Comercio, al sur de la gran ciudad, sin mirar hacia atrás.
Aterrados por la posibilidad de que los estuvieran siguiendo, continuaron su camino hacia el sur durante varias horas hasta que tuvieron que parar a descansar puesto que sus piernas ya no les respondían. Afortunadamente para ellos había una caravana al costado del camino que les sirvió para ocultarse y descansar.
En dicha caravana conocieron a varios mercaderes que se dirigían hacia el final de la Ruta del Comercio en Calimport y decidieron que sería una buena idea ir con ellos. Hablando de sus conocimientos en la herrería con el líder de los mercaderes, llegaron a la conclusión de que sería una gran idea terminar su viaje al sur de manera prematura para alistarse en la Universidad de Oficios ubicada en Athkatla, de Amn.
Luego de separarse de la caravana en el camino que une Crimmor con Athkatla, Davos y su hermana se vieron obligados a enfrentarse a numerosos trasgos y algunos orcos, de los cuales salieron con vida con la ayuda de su diosa Tymora, la Dama de la Fortuna, que los iluminó por el sendero de los bienaventurados y los hizo llegar a las afueras de la ciudad de la Moneda con vida, aunque al borde de la muerte.
Al día de hoy, Davos es un joven de 23 años, de una altura de 1.80 metros y alrededor de 80 kilos de peso. Ducho en el combate cuerpo a cuerpo, pero con una curiosidad que lo lleva a querer seguir el camino de su padre en cuanto a la herrería y la ingeniería, pero también a incorporar a sus recursos el legado arcano que su madre no le quiso dejar.
Intrigado por lo ocurrido con sus padres, se ve en la obligación de volver eventualmente a la ciudad que lo vio crecer para averiguar quiénes estaban tras ellos y por qué.