Wisperwind
</c> de Minikanyas
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De perros va la cosa
[tab=30]El montaraz se encontraba haciendo una vigilia cerca de los llanos, el lugar curiosamente se veia tranquilo, menos caravanas de las usuales entraban a la ciudad de la moneda y arrimaba al establo.
Allí cerca del establo, dejando a su corcel fantasma, conoció a Wiltiln, un claro explorador a simple vista con su arco y cimitarra. Y con un gran conocimiento de mundo, pues en su charla se vio que había conocido el lugar en el pasado, y volvía a pisar Amn tras un largo tiempo.
Entre eso del adiestrador de perros del lugar salió un doberman ladrando y claramente molesto gruñendo a todos los que se cruzaba. El adiestrador haciendo gala de su entrenamiento de humano, pensó que el perro solo estaba molesto porque hacía tiempo no salía de caza.
Tras empatizar un poco con el perro, con gestos y señales, el montaraz calmo ligeramente al animal, aunque esta estaba deseoso de salir. Algo lo tenía así, Wiltiln entonces sugirió de llevarle al sur, donde los problemas en las granjas aún persisten con los lobos… no es culpa de ellos, pero la influencia de ese templo sin duda los reúne, los hace crecer en números peligrosos y los corrompe al final con un hambre que no pueden controlar…
Ya con el animal más calmo Erendell y Wiltiln fueron al sur a tratar ligeramente ese problema, donde se encontraron con Dartus. Claro que el perro estaba más que irascible y no daba tiempo a los demás, que se abalanzaba sobre todo lobo que veía con gran violencia… quien diría que un animal de ciudad fuera así.
Avanzaron siguiendo al perro combativo que parecía seguir un rastro hasta un pequeño claro en la zona, estaba allí rodeada de lobos una hembra de doberman, bastante herida pero defendiéndose, sin más ver eso el perro enloquecido atacó a los lobos y más llegaron.
El montaraz ahuyento a muchos de ellos, pero varios se veían con clara decisión.
Tras quitar a los lobos del camino empezaron a dejar el lugar, aunque el perro no quería que nadie se acercase a la hembra herida. Gruño y ladro a Wiltiln cuando quiso tratarla con unas vendas especiales que Dartus llevaba. Le dio un poco de comida y el perro en un ataque de enojo intento saltar y morderlo, aunque el montaraz lo detuvo él siendo mordido por el perro en el brazo.
Ahí llegaban una joven llamada Afortunada, un hombre sacerdote de Umberlee, al que ella llamaba zanahorio y posteriormente Feanaro, un elfo bastante muy solar...
El montaraz calmó al animal haciéndole ver que solo le estaban ayudando a su compañera. Regresaron entonces a llevar a los perros de nuevo… no sin antes el perro atacar y casi morder a uno de los hombres que vigilan la caravana en las granjas. Testarudo el animal, aunque un gran espíritu para haber sido criado en ese entorno.
Al llegar con los dos perros a los llanos el entrenador se veía bastante contento. En un dicho de ironía el montaraz le dijo de porque uno de sus perros había sido dejado asi, a lo que el sujeto le respondió “Es parte del negocio”.
EL perro entonces se veía iracundo con su dueño, y muchos de los presentes también… indignado con la persona que tenía delante, Erendell ofreció comprarle los animales, pagar por su libertad… a lo que el hombre respondió que no estaban a la venta.
¿Qué? ¿Perderlos y dejarlos morir a su merced es parte del negocio pero no venderlos? Viendo como venía la mano, los demás empezaron a discutir con el hombre y con los perros yendo dentro del establo el montaraz se acercó y les dejó para que huelan un último rastro, para los perros esos que puedan escapar siguiéndolo y ser libres de un sujeto así.
El hombre entonces fue dentro del establo y les dejó un pago, el cual el montaraz repartió entre los demás. Dijo saber mucho sobre animales, dijo que no sienten… vaya experto.
Algo es claro, si deseas que la naturaleza te respete, haz de respetarla tu también.
Offtopic :
Gracias DM Khaof por la escena, y todos los q participaron. 