duBal
Shevarasita que habla bajito
- Registrado
- 10/4/15
- Mensajes
- 970
Hay éxodos que constituyen la prueba inequívoca de un perjuicio. Fijaos en vuestro alrededor. Adelante, fijaos. ¿A qué ha llevado la aversión a lo desconocido? Cada ordenanza caída sobre nuestros cultos, cada falsedad arrojada contra nuestra concepción de la magia, de la muerte y del mundo, solo os ha reportado retroceso y desastre. Pusilánimes subidos en atriles esbozan una sociedad a golpe de ignorancia y desesperación, como un pintor que, creyéndose artista, ataca con una brocha sin orden ni concierto.
Cada ser capacitado, talentoso y poderoso que ha formado parte de este éxodo provocado, ha fortalecido a vuestros vecinos al norte, sur, este y oeste. Ellos aceptan a todo estudioso e investigador sin escrúpulos, a todo comerciante que pierde a sus clientes, a todo aquel que, para hacer lo que sabe, ha de buscar otra salida. Solo le preguntan qué puede aportar. Y de este modo se hacen más grandes día tras día, agrupando a vuestras espaldas a los que han sido rechazados y devolviéndoos cada golpe multiplicado por cien. Pronto, quizá, solo queden en las calles vendedores de grano y pescado, y paladines que tiran migajas al suelo buscando atraer a los que tratan igual que a una bandada de cuervos.
Tenéis en vuestras manos algo que solo tienen los más aptos: la posibilidad de cambiar. Haberos quedado de brazos cruzados no os exime de vuestra responsabilidad. En otra época esta urbe se benefició de la llegada de muchos linajes que la hicieron florecer; hoy puede volver a hacerlo. Revertir la situación.
Respetando y apoyando a los nuestros ganaréis vigor. Tomando la sabiduría que poseemos, un legado. Abriéndonos las puertas, singularidad. Numerosos artistas oscuros, ya sean clérigos o arcanos, monjes o guerreros, llegarán para cruzar estas calles y formar parte de su renovación. Los que consideren que deben exterminaros, no tendrán otra alternativa que rendirse y dar la vuelta o aceptar nuestra dirección. Y dentro, quienes lo hagan, intercambiarán sus habilidades y recursos, y el tráfico y los acuerdos fluirán, y podrá decirse que estamos frente a un auténtico centro de poder e influencia. Nada nos va a detener. Quien quiera unirse a la transformación que propugnamos puede hacer valerse ahora o continuar esperando.
Partir no es una opción para nosotros.