Novedades

Eiel Bellaure

Malaventura

Perro de Dan
Registrado
2/10/15
Mensajes
1,060
tumblr_o6pfxePhaB1ux9q6ao4_1280.jpg


Nombre completo: Eielena Bellaure De Loran´Tar
Nombre conocido: Eiel Bellaure (La enajenada)
Raza: Semielfa (De madre humana y padre desconocido, elfo lunar probablemente)
Lugar de nacimiento: Lunargéntea
Edad: 23 años
Alineamiento: Caótico Bueno
Deidad: Selûne

no title

  • [tabs: Rasgos físicos y apariencia ]

    Eiel es una joven semielfa de delicados rasgos y presencia elegante. De estatura menuda y atrayente figura. Su rostro es sin duda herencia paterna, por lo que posee la belleza del pueblo gentil, probablemente descendiente de elfo lunar por su piel clara con una leve tonalidad plateada y sus ojos grises rasgados, que son sin duda la máxima muestra de expresividad en su semblante, junto con un tic nervioso que le hace mover su no demasiado puntiagudas orejas.

    De la familia materna ha heredado su estatura menuda, la nariz respingona y unas cuantas pecas que no duda en ocultar camufladas bajo el tatuaje de siete estrellas que recorre el lateral de su ojo derecho. También le debe a ella su voz pausada, serena, amistosa pero no demasiado alegre y con un cierto ronroneo seductor según le convenga.

    El pelo, el pelo es un misterio. No es rubio casi blanquecino como el de su familia materna, ni moreno, azulado como cabría de esperar de su posible ascendencia paterna. Un insulto para su familia. Su pelo es rojizo, una voluminosa melena que gusta de adornar con abalorios en plata y suele llevar en una larga y elaborada trenza.

    Suele vestir con ropajes cómodos, una túnica o unas ropas liviana y prácticas son sus atuendos preferidos. Siempre en tonos azules, plateados y blancos propios de la Dama Luna.

    En la mano izquierda rodea su muñeca con un fino y labrado cordel en blanco, azul y plata, del que pende un curioso medallón. No es extraño verla acompañada por un pequeño búho blanco.


    [tabs: Rasgos psicológicos ]

    Eiel posee en apariencia un carácter tranquilo, es amable aunque no especialmente risueña. Parece estar sumida en pensamientos que la alejan del momento presente, como si la embriagase la nostalgia. No suele ser dada a hablar mucho de sí misma y aunque le gusta la compañía siempre parece estar rodeada por un halo de misterio. Su paciencia y calma puede estallar movida por los influjos de la luna. Como fiel devota se muestra implacable contra los enemigos de su credo.

    Suele disfrutar de las historias que hablen sobre la Dama Luna, especialmente las que traten sobre lobos blancos, siempre busca adquirir nuevos conocimientos que le hagan comprender sus dones. Amante de lo nocturno, de los cielos y las estrellas, de los elementos y los sentidos proféticos, algunos de los cuales le han llevado a protagonizar más de un entuerto.

    Bajo el halo místico y su elegancia serena es una joven amable, respetuosa y de mente abierta.
 

Malaventura

Perro de Dan
Registrado
2/10/15
Mensajes
1,060
Barcos de amplio velamen, pero sin timón, no saben adivinar su propia ruta: ignoran si irán a varar en una playa arenosa o a quedarse estrellados contra un escollo.​

La hipnótica luna se reflejaba en el estanque rodeado de hermosas flores, mientras la suave brisa mecía las copas de los árboles.
Como cada noche, una grácil figura se acercaba a la orilla, dejando ver su desnuda imagen como si de un ornamental espejo se tratase. Le gustaba nadar en la quietud de la noche, y dejar su cuerpo contagiarse de los olores florales que el estanque desprendía mientras cerraba los ojos y se dejaba llevar, feliz.

La sensación era superada tan sólo, cuando salía de las aguas y el don de la diosa se apoderaba de ella, la entrega de su cuerpo a la forma animal era algo indescriptible e insuperable. Dejaba secar su cuerpo así, mientras sentía la velocidad y la fuerza al correr, sin más obstáculo, ella y su propio ser.

La actividad en el claro reinaba aquella noche, las hogueras estaban encendidas y poco a poco enormes lobos plateados se tumbaban a su alrededor, celebraban la festividad de la luna llena, donde los ancianos contaban historias, leyendas que los sumían en sueños. Siempre se imaginaba viendo a aquellos seres, descubriendo aquellos lugares extraños de las historias, imaginaba, siempre imaginaba. Como decía Meian, siempre con la cabeza llena de pájaros.

Los lobos habían abandonado su forma animal, ahora hermosos elfos bailaban alrededor de las hogueras, sus manos entrelazadas y sus pies al son de la música que los ancianos dedicaban a Selûne cada luna llena. Sonrió abiertamente mientras su cuerpo se transformaba, no imaginaba nada tan hermoso, nada tan agradable como su familia, su hogar. Aun así su cabeza siempre volaba curiosa, siempre se rezagaba para pedirles a los ancianos más historias, que le hablasen de otras tierras, soñaba, siempre soñaba…


***

tumblr_o6pfxePhaB1ux9q6ao1_1280.jpg


Una sacudida violenta me despertó. Conformé tomaba conciencia de lo ocurrido, la portezuela del carruaje se abrió de golpe dejando ver el ajado rostro del porteador.

—¿Se encuentra bien señorita?

Observé mis brazos, mis manos y fui palpando mi rostro, la frente me dolía ligeramente, pero tras repasar con mis dedos cada palmo concluí que no tenía nada grave, como mucho obtendría un pequeño chichón. Seguramente habría golpeado con mi dura cabeza el marco de la portezuela, me dije. —Sí, estoy bien. — Contesté — ¿Qué ha ocurrido? —Quise saber algo alarmada.

El porteador me dirigió una tranquilizadora mirada —No se preocupe señorita, un lobo se cruzó en nuestro camino y los caballos se asustaron. En cuanto se calmen reanudaremos la marcha, no queda mucho para llegar a Nuncainvierno.

Cerré la portezuela y lance la exclamación ahogada que había estado conteniendo desde que había escuchado la palabra lobo. Con manos temblorosas puse en orden mis libros y pertenencias que habían caído desperdigadas por el interior del carruaje. Nos pusimos en marcha alcanzando la misma velocidad el carruaje en el que viajaba y mis pensamientos. Y sin embargo, aquellos pensamientos se fueron haciendo cada vez más distantes, más difusos...

La luna iluminaba el claro, las hogueras habían desaparecido y en su lugar un manto níveo cubría la espesura y una gruesa capa de hielo daba forma al estanque. A su alrededor ya no había danzas, ni elfos, ni lobos. Dos figuras, una frente a otra ocupaban todo el espacio. Sobre el estanque helado un enorme Lobo plateado miraba a una figura situada frente a él, una mujer, vestida con una ligera túnica igual de blanca que la nieve que la rodeaba permanecía arrodillada en el suelo mientras los incesantes copos teñían efímeramente su cabello rojizo. En sus manos los restos del saber divino y arcano mezclados en zarcillos mágicos que aún crepitaban. A su lado, en el suelo, junto a ella, un pequeño lobo exhalaba su último aliento.

El carruaje había aminorado la marcha.

Desperté abruptamente, jadeante y exhausta, como si mi cuerpo realmente hubiese realizado una transformación, como si la energía canalizada en aquel sueño hubiese salido de mí y sin embargo, la única transformación que había experimentado era la propia de quien cae en brazos del ensueño. Los rayos de la Dama luna habían sido sustituidos por el abrazo de la mañana y las tierras de lunargéntea habían sido sustituidas por el bullicio de la zona portuaria de nuncainvierno.

Me había quedado dormida nada más dejar atrás los campos de cultivo de Lunargéntea, pese a mi estúpida, pero férrea voluntad de contemplar el camino durante la noche. Me había quedado nuevamente dormida tras el incidente con el lobo y es que pese a mí deseo de contemplar el camino, de vislumbrar las desconocidas tierras por las que transcurría la carretera los nervios y el agotamiento me habían pasado factura. Todo lo que vi y aprendí durante el trayecto no fue más que los por otra parte inquietantes sueños. Era mi primer viaje más allá de la tierra conocida como Marca Argéntea y aunque no era desconocida para mí la sensación de dejar atrás el hogar, sí era esta la primera vez que fue por una decisión voluntaria.
 

Malaventura

Perro de Dan
Registrado
2/10/15
Mensajes
1,060
***
Creo que no debía tener más de seis años cuando perdí a mi madre, por lo que todo recuerdo que conservo de ella resulta confuso, vago, y probablemente alterado por las afirmaciones vertidas por el resto de la familia materna con la que me crié. De mi padre y su rama familiar no sé nada, solamente que debió pertenecer al Pueblo Gentil. Aquella despedida no fue voluntaria, pero tampoco queda de ella un poso de tristeza muy profundo, aquel apareció algo después, durante los años que permanecí al cuidado de mi tia y en compañía de mis insoportables primas, que dejaron bien claro desde el principio que no era más que una carga para ellas. No soportaban ver mis orejas acabadas en punta, ni mi pelo rojizo, tampoco aquellos sueños, por llamarlos de alguna manera, que me venían de vez en cuando y que les contaba con la intención de advertirles o protegerles de alguna desdicha. No me interesaban sus fiestas, sus bailes, ni su incesante cacareo sobre tal o cual apuesto pretendiente. No me interesaban los principios de Siamorfhe en absoluto.


No hubo manera de obtener su comprensión, ahora sé que lo que hablaba por ellas era el miedo, y sin embargo, he de estarles agradecida, pues por aquel desprecio fui enviada con doce años al servicio de la Dama de plata, al templo de las estrellas plateadas.


Parece que fue ayer cuando crucé las puertas del templo para iniciarme en su fe y recorrer así el camino para el que supuestamente estaba destinada.Había pasado a ser novicia, una llamada y ahora, sin embargo, no estaba segura de que aquel fuese el camino que me estaba destinado. ¿Cuantas veces podía uno dudar hasta encontrar la línea correcta? ¿Cuantos tumbos me concedería la vida hasta mostrarme mi lugar?

Mis preocupaciones y cavilaciones comenzaron hace un par de años, cuando mis premoniciones y aquellas visiones se hicieron más frecuentes, más vivas, tan reales que costaba discernir que seguía en la protección del templo. Casi al mismo tiempo comenzó mi interés por el arte y con ello las dudas, los problemas y las indecisiones. Hasta ahora había aprendido sobre el poder divino, todas las respuestas se explicaban mediante él y aquellas respuestas me complacían, sin embargo el arte existía, estaba allí, y yo lo había sentido. Conforme más aprendía, conforme más me sumergía en aquellos libros más insegura me sentía. Fue entonces cuando comprendí que la duda, la indecisión, son nuestro peor enemigo.

Una lágrima resbaló por su mejilla al pensar en el templo, en sus hermanas y en su aprendizaje. Instintivamente fijó la mirada en la punta de sus dedos haciendo vibrar una pequeña llama de color azulado, tan pequeña y tan dañina.

—Si eliges el camino del arte aquí no podemos ofrecerte nada. Nuestro guía es el poder divino, aquí aprendemos las enseñanzas de la Dama, a servirla y utilizar su favor para su causa. Si eliges el arte, me temo que estas estanterías te serán de poca ayuda. —La sacerdotisa y suma luz de luna Faedhara rozó mi mejilla con sus dedos. Seguí el camino que trazaban hacía aquella majestuosa estancia de elevados techos y pobladas estanterías.—Si decides quedarte, quizá este conocimiento te parezca insuficiente.

tumblr_o6pfxePhaB1ux9q6ao5_1280.jpg


Seguí a Faedhara en un recorrido por toda la biblioteca, cruzamos las blanquecinas puertas hasta llegar al jardín de luna y nos sentamos junto al pequeño estanque de aguas tranquilas. —¿Qué aconsejáis Faedhara?, ¿No habéis visto mi destino en vuestras visiones? Le pregunté, casi supliqué por que así hubiese sido, por tener la respuesta inmediata y tranquilizadora.
—Mi niña, ¿Queréis la verdad?, o queréis que os suplique que no os vayáis. —Faedhara sonrió con ternura y volvió a rozar mi mejilla con sus largos dedos. Alzo mi mentón y me hizo mirar sus marinos ojos. No hizo falta una sola palabra más, supe que no sería en ese templo, en ese jardín, ni siquiera en aquella tierra que llamaban la gema del norte donde continuaría mi aprendizaje y aun así insistí.

—¿Por qué no puedo ir a la escuela de la Dama?, ¿No puedo ir al cónclave y permanecer en el templo?, ¿No puedo aprenderlo todo? —Prorrumpí en un alarde de irritable cabezonería.

—Faedhara cerró los párpados lentamente y acompañó su gesto con una ligera negación. —No está tu destino aquí, en esta tierra. Al menos, no por ahora.

—¿Lo has visto en las estrellas? —Inquirí.

—Lo he visto Eielena, no insistas. Tu aprendizaje no será fructífero en esta ciudad y sin embargo tuya será la decisión de quedarte o partir. No me equivoco si afirmo que esa decisión ya la tomaste hace tiempo.

—¿Donde iré? — Razoné sin necesidad de confirmar sus palabras, no hacía falta.

—He preparado una misiva para que te acojan nuestras hermanas de Edive, allí podrán guiarte y podrás conocer también la prestigiosa Universidad de Myrdon Salasker.— La sacerdotisa se incorporó y me tendió la mano guiándome de vuelta al interior del templo de las siete estrellas. Como siempre, antes de volver al interior del templo contemplamos la majestuosa vista del puente de la luna en aquella hora azul. —He dado orden de que te preparen los pertrechos necesarios para tan largo viaje. Puedes pasar a recogerlos a lo largo de la dekhana en Un puñado de estrellas, Sinnera te está esperando.

tumblr_o6pfxePhaB1ux9q6ao3_1280.jpg


Asentí mientras mi mente comenzaba a pensar en aquel nombre; Edive, sonaba poético, muy propio de la Dama Luna. Mi corazón se iluminó, dividido entre el deseo de permanecer en la ciudad del puente de la luna, de ingresar en el cónclave y el por otro lado deseo de conocer otros lugares; ignorante por completo de los sucesos que acontecían en aquellas lejanas tierras en la actualidad.

—¿Cuando partiré? —Pregunté algo más animada.

— Con la primera luna llena. —Respondió Faedhara tras una breve pausa y añadió: La duda es razonable, pero no permitas que te domine, no dejes que anule tu autoestima, pues con ella ni un camino ni otro acabarás por recorrer. Quizá no recorras el camino de la fé, quizá acabes recorriendo el camino de la magia arcana, pero —¿Y si pudieras recorrer los dos?
 

Malaventura

Perro de Dan
Registrado
2/10/15
Mensajes
1,060
***

Sacudí la cabeza para alejar aquellos recuerdos y recobre la confianza. Mientras avanzábamos por las callejuelas de aquella ciudad que pasaba fugazmente ante mí, comprendí que la duda me jugaría una mala pasada si seguía anclada en la nostalgia. Estaba segura que pese a indagar en los secretos del arte, la dama no me había retirado su favor, estaba segura que había respondido a mis plegarias durante el viaje pese a haber utilizado la magia arcana y siempre me hacía la misma pregunta: ¿era aquello posible? Pregunta que como una lapa se había adherido a mí y trastocado mi mundo, pregunta para la que no encontraba respuesta.

El traqueteo había cesado, sustituido por el bullir y las actividades propias del puerto de la ciudad de Nuncainvierno. La portezuela se abrió de par en par y una robusta mano me ayudo a bajar de aquel carruaje. Abrí los ojos de par en par,extasiada, ignorando por completo el acartonamiento de mi trasero. Abrí las aletas de mi nariz, olía a mar, sentía la brisa y lo veía por primera vez en mi vida. La vida bullía,las gaviotas surcaban los cielos, los porteadores iban y venían cargados de fardos, grupos de chiquillos correteaban risueños y allí, amarrado en el puerto, destacando con sus mástiles sobre el resto de embarcaciones, un precioso galeón mercante; el Delfín Desafinado. Aquel barco me conduciría a las afamadas tierras de la intriga, donde esperaba obtener respuesta a los misterios que me acompañaban.

tumblr_o6pfxePhaB1ux9q6ao2_540.jpg
 
Arriba