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El asalto a la arboleda de los 17

eldroth12

Copia sin mente de un convocado
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6/9/09
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Poco a poco nos fuimos reuniendo. Doce éramos los que habíamos decidido por voluntad propia atender a las suplicas de madre y prepararnos para la batalla que decidirá el destino de los diecisiete. Allí se encontraban dos paladines del Radiante Corazón, Aldaris y Hamir,. Enfundados en sus corazas metálicas, brillantes. Dos arcanos, una encapuchada silenciosa y un arcano amigo del bosque. Cuatro arqueros del bosque, entre los que me contaba yo y mis hermanos Elbrihan, Ender y Uriko, los cuatro atendiéndonos mutuamente y preparándonos para lo que pudiera pasar. Silmewen de Lothar nos acompañaría en esta tarea así como Aldarion y Mekhare, Maestro y alumno que velarían por nuestra seguridad. . Presidiendo la escena y guiándonos por los caminos hasta llegar al alto circulo se encontraban Isendur y nadril, acompañado de su maestro.

La tensión recorría los músculos de los presentes, provocándonos mandíbulas tensas y nudillos blancos, apretando las armas. Cada uno batía su alma contra esa tensión de manera personal y muy diferente. Yo acariciaba mi arco mientras pedía a Solonor por nuestras flechas, Ender comió su ultimo tomate y su ultima invocación a Kelemvorn, los demás, cada uno a su manera y con sus pequeñas manías hacían lo propio. Las caras, mascaras de cera inalterables, las miradas decididas y resueltas aceptando lo que podría estar por llegar.

Despedí a Dixi, mi fiel fata, para que en caso de no volver con vida volara al enclave para informar a los druidas del fracaso de la partida de valientes y viviera en el bosque, alejada de peligros.

Una voz, femenina, susurrante nos envolvió, volví a escuchar esa voz por tercera vez en mi vida, esa voz que susurraba promesas de larga vida y servidumbre, de paz y reposo, de aceptación de la derrota y de la servidumbre al ser inmortal, imposible de vencer… seria mejor la vida bajo su tutela a la muerte segura que nos esperaba….

-¡No le escuchéis!, -Grite por encima de la voz- ¡No sucumbáis a sus falsas promesas!

Un ultimo gesto de confianza entre los cuatro hermanos de fatigas antes de entrar en el hogar ahora de el hambre que todo lo consume, un ultimo gesto de confianza y una ultima mirada al grupo, resuelto decidido preparando las bendiciones de cada uno de sus dioses o de sus poderes arcanos. Muchos pergaminos repartidos por los arcanos o por alguno de los arqueros fueron invocados en ese momento, muchas oraciones a los Seldarine y a demás dioses de los panteones humanos.

Listos.. O no había llegado el momento.

Cruzamos la puerta y la imagen nos sobrecogió…. Un lago de negro limo inundaba el centro de la sala, donde antes había verde naturaleza ahora solo quedaban negros vestigios corruptos de ella. Los cienos negros se removían inquietos, la hierba se retorcía buscando el contacto con la vida que emanaban nuestras piernas. Solo quedaba en pie un ennegrecido circulo de menhires antes sagrados y guardados ahora por elfos y humanos cubiertos de gusanos, pastores de árboles corroídos por el moho flanqueaban la entrada del circulo.

Solo dispusimos de un segundo para observar entristecidos el entorno y atacar…

Los guerreros salieron a la carrera hacia el frente de la batalla, los arqueros nos quedamos atrás descargando lluvias de flechas contra los enemigos. El cieno nos contraatacó como una ola, una ola negra se cernió sobre nosotros, los elfos y los asoladores atravesaron las líneas, pequeños charcos de limo les siguieron. Los guerreros contenían los grandes charcos mientras los arqueros defendíamos nuestra posición como buenamente podíamos. Un Asolador machacaba a Silmewen con su alabarda, así que centre mis disparos sobre el… se giro hacia mi y cargo… aguante el envite como pude, rodando y saltando pero no pude mas que acabar cayendo herido. Algunos de nosotros habíamos caído. Otro fatigados y lastimados habían conseguido acabar con ellos. Los vivos atendieron las heridas de los malheridos y reagrupándonos seguimos nuestro camino hacia la cumbre.

Después de la primera oleada, las siguientes fueron menos duras… pues los limos habían sido disueltos por el fuego de nuestras armas. Pero los elfos corruptos, los asoladores y los pastores de árboles nos atacaron. Ahora manteniendo la formación, pudimos salir mejor parados de los envites, Uriko en el centro, flanqueada por Ender y por mi, Silmewen algo detrás de Uriko y un arcano en cada extremo fue la formación que seguimos, los guerreros ligeramente adelantados luchaban contra los corruptos. Repartiendo mandobles y esquivas con sincronización perfecta. Nadril, el cuéntasenos, enlazaba las dos formaciones cantando a voz en grito animándonos a seguir luchando.

Despejamos el área y nos encaminamos a las cumbres, donde se escondía el ser, en el núcleo del poder del nodo y cerca del centro de energía natural del enclave. Allí nos encontramos unas piedras inscritas en runas en un lenguaje extraño, al parecer drow, El arcano parecía conocer el idioma e intento descifrar sus inscripciones, pero no tuvo tiempo. Un océano de limo surgió delante de nosotros. Tomando forma momentáneamente con apariencia humanoide. Volvió ha hablar con esa voz sensual y susurrarte.

- Habéis llegado hasta aquí, para nada, sucumbiréis ante mi poder y nada podéis hacer para evitar mi auge, uniros a mi o fenecer aquí y ahora….

Como respuesta a estas palabras no pude mas que dejar mi mente en blanco, cargar una flecha ígnea en el arco y tensar la cuerda apuntando al ser humanoide hecho de limo negro.

-Sea axial entonces…

Se escucho en un susurró en el interior de mi cabeza cuando el ser se diluyo y el lago de limo se transformo en ola y barrio la zona donde nos encontrábamos. Los guerreros engullidos por el limo se batían en su interior, los arqueros y los arcanos descargábamos todo nuestro poder sobre el lago.

Nada.

Las flechas apenas traspasaban el limo caían corroídas por el acido, los hechizos arcanos impactaban contra la ola y provocaban silbantes chisporroteos, los guerreros sentían como sus armas se debatían contra el acido comprobando su dureza, algunas, pasaron a ser herrumbre en poco tiempo.

Desesperados rompimos formación para ver como la flecha de destierro de Elbrihan no conseguía atravesar las barrera de acido del ser. Corrimos, huimos, dando vueltas a la cima. Los heridos caían, las flechas no llegaban a impactarle, los vivos se intentaban esconder para curarse y volver a la batalla. Los muy malheridos desparramados en el suelo esperando las atenciones de los menos maltrechos.

La desesperación y la impotencia comenzó ha hacer mella en nosotros, los malheridos resurgidos por cetros, buscaban donde encontrar un punto débil. El miedo aterrorizo mis músculos y me quede catatónico en el suelo, hasta que conseguí calmarme y continuar buscando una salida a la situación.

Cuando todo estaba perdido, los compañeros caídos en el suelo los vivos malheridos, el océano indemne, una pequeña esperanza surgió como una luz en nuestros corazones. La energía del enclave fauno y el enclave de los paramos nos brindaba un momento… una oportunidad

Los vivos recuperamos a los caídos… llevándoles hacia la salida a duras penas, arrastrándoles con mas prisa que con cuidado, todos estábamos heridos y maltrechos, pero vivos al fin y al cabo, Ender cargo la ultima flecha con el poderoso conjuro de destierro. Los combatientes comenzaron a salir ayudándose unos con otros mientras Ender descargaba la flecha.

El mundo se paro, a cámara lenta vimos la flecha entrar certera en el cuerpo del ser, impactándole y descargando el poderoso hechizo en su cuerpo. Los combatientes marchaban, los arqueros también, solo Ender espero a ver el desenlace del conjuro y yo con el, vimos como la flecha no había conseguido el efecto deseado. El ser seguía allí, aturdido pero indemne.

Salimos a la carrera, perseguidos por un ultimo oleaje de cieno tras nuestros fatigados pasos cuando en el momento del impacto una brillante luz nos envolvió y nos transporto al enclave.

Caímos fatigados y desmoralizados al suelo… atendidos por los druidas, y por los hermanos que allí se encontraban. No había consuelo posible para esa derrota, al menos no todavía, era necesario digerir el fallo en nuestra ofensiva y reposar el cuerpo y la mente durante al menos un leve periodo de tiempo. Los hermanos ajenos del bosque que habían apoyado a los guardianes del bosque marcharon dejándonos en nuestro pesar a lamer sus propias heridas.
Habíamos conseguido mermar su fuerza, habíamos conseguido vetarle de todo su poder, y habíamos escapado de sus fauces con vida….

Pero la derrota era nuestra.

Al menos…. Por el momento.

Nixi apareció volando en el enclave y corrió a abrazarme metiéndose rápidamente en mi capucha y susurrándome palabras de alivio y consuelo, solo pude arrastrarme hasta el circulo y descansar mi cuerpo durante unas horas… unas horas de paz.
 

Jose-G-C

Hipogrifo de Azalea
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// no esta nada mal la historia jejeje, voy a tener que empezar a relatar cosas yo tambien aunque me cuesta mucho :roll:
 

mochilosc

Orco del Desolado
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// madre de dios, que tension que vivimos ahi. que de leches nos comimos todos. Buen relato currante XD!
 

LoboRojo

Aventurero que viajó solo y sigue vivo
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Pititis en una escena asi tomar pantallazos es en lo ultimo que piensas XDXD

Buen relato Thod y mi enhorabuena a los que participaron , DMs y jugadores porque debio ser trepidante vivirlo en primera persona.
 

Silmëwen de Lotar

Pirata sin barco
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*se revuelve entre las sábanas soñado*
...noo.....limo Royal no.....más no...*>.<*

Ains...qué pena dimos contra el big boss =( todos cayendo sin poder hacer nada, y qué bueno recordarlo en el relato ^^
 
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