Cosoc
Orco del Desolado
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Nombre del PJ: El Coso
Nombre Original: Malha Rom
Clase: Clérigo
Raza y/o Sub raza: Humano
Lugar de Procedencia: Aguas Profundas
Deidad: Cyric
Personalidad (breve):Se mantiene callado, serio, pero en el fondo no puede evitar reír al ver el caos y desorden, oportunista,
tiene una adicción por el disfraz y alzar no-muertos, casi siempre miente sobre su nombre, incluso se confunde.
Rencoroso, nunca olvida , nunca actúa abiertamente y odia mostrar su rostro.
Y es orgulloso sobre la raza humana, pero evita mostrarlo.
Descripción física: Hombre de 27 años, media alta de corpulento, de estatura promedio.
Objetivos y metas: Asentarse en Murann para desatar su poder con la menor restricción posible donde sea.
Probablemente, Unirse a la torre del Eterno eclipse o a otros cyritas.
HISTORIA: Camino hacia la liberación.
Un joven de 16 años volviendo con su grupo de mercenarios por una ruta hacia Aguas Profundas.
El líder del grupo de mercenarios con mala gana retando al joven, como siempre- Siempre lo mismo
todo mal, todo mal!!!; Solo servís para usar esa espada de mierda mano.
-Media mano- Corrige el joven
-Pero que!!!- El joven recibe un golpe por corregir al líder del grupo, mientras los compañeros se burlan.
-Encima me corregís, no sabes hacer un campamento, no sabes limpiar las botas, no sabes afilar las espadas
de tus compañeros o preparar flechas, ohh pero tu espada bastarda se ve impecable- Comenta exagerando.
-Dame la espada esa!!!- Le da otro golpe en la cabeza quitándole su espada de media mano.
Al llegar la noche el grupo llega a Aguas profundas, recibiendo su paga y retirándose de la ciudad.
Se hacen un campamento cerca de la ciudad algo agotados, turnándose para vigilar, algunos preparándose
para robar a los que pasan por el camino solos.
-Puta madre, me quito lo único que sé usar- Piensa detenidamente haciendo guardia nocturna de mala gana.
Uno de sus compañeros de vigilancia le recrimina, -¿Se puede saber por qué siempre haces todo mal?
No te gusta hacer nada, cada vez que te corrigen decís si si, y haces lo que querés luego.
-No tengo ganas de seguir en este grupo, quiero ir solo por ahí no se- Comenta relajado e irresponsablemente mirando la nada, su compañero lo deja solo vigilando.
El joven molesto porque le quitaron su espada, se queda pensando, mirando a su alrededor que él es el único vigilando.
-Y si los mato a todos, me quedo con mi espada el oro y me voy a la mierda?
Una profunda emoción despierta en el, pero también una gran ansiedad, hacer algo que traspasa sus límites.
Piensa en como se verían sus compañeros muertos con gran curiosidad, sin culpa o remordimiento, ese pensamiento desviado lo obsesiona toda la noche.
Dos compañeros que salieron a robar, vinieron muertos de cansancio directo a dormir a la tienda, parece que no consiguieron nada.
El joven que vigila observa a sus compañeros ladrones llegar muertos del cansancio, él también está cansado, incluso está alucinando del sueño, pero su corazón se acelera al pensar en tomar la decisión de matar a todos, no puede evitar sonreír.
Un rostro delirante se expresa en el, el amanecer se hace repentino, los nervios de la emoción son claros pero el joven ve el amanecer junto a sus delirios y alucinaciones de la falta de sueño y por lo que va a hacer.
De pronto ve un amanecer de color púrpura el sol no brilla como siempre, parece un sol oscuro.
El se queda delirante observando el raro amanecer, y un poder recorre su cuerpo, una falsa sensación de seguridad y toma la decisión con una gran sonrisa en su rostro.
Apuñala en silencio al líder del grupo, toma una antorcha prendiendo fuego el campamento y a todos en él.
El se va con algo de comida y con lo más valioso, su espada bastarda que siempre afila cuidadosamente todos los días.
El joven:
El joven se marcha bien lejos, lo más lejos posible, siente una sensación de que alguien lo persigue, talves sea la culpa por matar a sus compañeros, talves el miedo a ser descubierto.
Un comerciante ambulante pasa por el lugar, el se pone su yelmo, no se lo quita por nada en el mundo, el vendedor intenta venderle algo, el hace que venderá algo, pero saca su espada y mata al vendedor repentinamente, robándose todo lo que tiene.
Completamente nervioso, se aleja del camino hacia un río que ve a lo lejos, se recuesta en la orilla mirando el cielo pensando.
-Ja, ja, ja qué mierda hice, creo que me pase carajo!
Bastaba con salir a robar y listo que mierda, porque mate a todos?- Piensa algo preocupado y se duerme en el lugar.
Al despertar ve que oscureció, durmió todo el día al parecer, se siente increíble, pero al ver que está en la orilla pone
mala cara, aún no quiere creer lo que hizo, pero....
Nadie lo está retando, se siente increíble, se siente LIBERADOR.
Una gran sonrisa se despierta en él mirando el río, pero una mano en su hombro siente desde atrás.
Todo su cuerpo se paraliza del miedo, los nervios son insoportables y su corazón acelera como una máquina.
Pasa el rato, el joven no quiere mirar atrás, pero debe hacerlo, tiene que hacerlo.
Mira detrás y un hombre vestido de negro y púrpura lo mira fijamente con una sonrisa.
El joven aterrado, talves por su sonrisa y mirada fija del hombre o talves porque no están sus compañeros
para que lo defiendan.
El joven sostiene con fuerza su espada de media mano.
-No te preocupes, no te voy a hacer daño- El hombre de ropas negras y púrpuras le habla amablemente con carisma.
Trasmitiendo una extraña confianza en él, ya que nunca le hablaron amablemente en toda su vida.
-Estuve observándote cuando pase por tu campamento sin que me detectaran, no pude- Una gran sonrisa despierta en él.
No pude evitar fijarme en como te retaban, a si que tuve que quedarme a ver por si algo podría hacer.
Comenta como si estuviera dolido al verte con cierta lástima y aparente afecto.
-Me observaste, viste lo que hice?, No me llevaran a la cárcel!!- El joven se altera otra vez agarrando fuerte su espada.
-No, no cálmate jovencito, solo vine a felicitarte, eso es todo- Le sonríe amablemente y se va despacio.
El joven se queda asombrado por su respuesta, pensativo e intrigado, comienza a seguir al hombre misterioso.
El misterioso hombre se dirige hacia una parte oscura del bosque al borde del río, el joven lo sigue pero con mucha
cautela. Al adentrarse al al bosque, dos esqueletos aparecen detrás de él, el joven se queda asombrado, nunca vio
no-muertos en su vida.
Detrás del joven aparece el hombre misterioso- Veo que al final me seguiste, bien, bien bravo- Comenta con una sonrisa malévola.
El joven no sabe qué decir, se queda sin palabras.
-Observe lo que hiciste y.... me pareció muy intrigante, creo que podrías hacerlo mejor, ¿qué te parece?- Comenta con una sonrisa de costado.
El joven se queda pensando y lo mira fijo al hombre misterioso- De que hablas? Como hacerlo mejor?
-Si podrías hacerlo, pero mucho mejor, que te parece?- Hace un gesto con la mano, haciendo desaparecer los dos alzados.
El joven mira los dos alzados intrigado y comenta- Quiero hacer eso antes, se me ocurrieron ideas.
Una sonrisa inevitable se escapa del hombre misterioso -Que bien, podrás levantar todos los cadáveres que quieras, y hacer eso que hiciste en el campamento.
El joven lo mira devuelta al hombre misterioso -Como lo del campamento?
-No directamente eso, hablo de causar desorden, es.... El hombre misterioso mira al joven fijamente y pronuncia esas palabras mágicas- Es y se siente LIBERADOR, no crees?
El joven mira al hombre misterioso, diendose cuenta de lo que habla con una gran sonrisa, cayendo claramente en la manipulación del hombre misterioso.
-Bien, lo único que te pido, es que vengas y reces todos los atardeceres aquí. Aquí, están las palabras que debes pronunciar.
De paso te iré enseñando todo lo que necesitas para hacer lo que quieras.
Los años pasan y el nombre:
Pasan ocho inviernos y veranos, a lo largo del tiempo el hombre misterioso fue convenciendo a jóvenes para adoctrinarles su religión y causar estragos, terror por los caminos.
Hay varios jóvenes emocionados por el poder, completamente convencidos por los dogmas inculcados por el hombre misterioso.
El joven que ya no es un joven, es el más viejo del grupo, los demás tienen cerca de 14 o 18 años, él es el único con 24 años.
-Malha, pronto me iré a sique te dejo este grupo a tu cargo, ahora estarás tu a cargo- Comenta el hombre misterioso.
Malha no le gusta nada su cargo, el peso de la responsabilidad es insoportable para el, no se siente liberador.
Malha con muy mala gana les enseña a los jóvenes, algunos se ríen por su nombre, uno del grupo el más bajito de todos es el más grande, con 18 años de edad, es inteligente y callado, siempre observa atentamente.
Malha nota como su presencia se destaca por su ausencia de las interacciones sociales del grupo.
Pasa una hora y decide dar por concluida la misa, con muy malas ganas.
-(Qué putada no tengo ganas de hacer esto, yo quería hacer lo que quería y ahora tengo que hacer esto no tengo ganas)
-Carajo- se le escapa una puteada inevitable mientras ordena algunas cosas.
Piensa en su mente, no puede evitar pensar en lo que le molesta.
El joven de 18 años se presenta- Hey te acuerdas de mí? soy Bom hace unos días estoy aquí.
-Qué quieres?- Comenta con menos ganas de vivir expresado en su rostro de frustracion por la responsabilidad.
-Porque haces algo que no te gusta, no tenés ganas de hacer lo que querés?- El joven Bom le pregunta con una mirada calmada y sería.
Malha no puede evitar ver que hay algo diferente en Bom. -Sí, si la verdad lo estuve pensando hace unas horas-
-Bien entiendo, pero antes.... que nombre de mierda tenés Malha, de donde sacaste ese nombre?- pregunta con total calma.
Malha se queda algo asombrado por su forma de hablar, pero más que nada por su forma tranquila de hacerlo.
-No se ni me acuerdo quien me llamaba así La Cosa es que ni me importa, quiero decir.... me importa un carajo mi nombre.
Bom señala con el dedo hacia- Si haces lo que quieres entonces, porque no llamarte como se te cante?
Déjame pensar, yo mismo te pondré un nombre.-Deja de alzar su mano mirando fijo a Malha.
-Eres muy joven y actúas como un hombre de 30 años, bueno, dale a ver tírame un nombre cualquiera, pero mucho cuidado.
Comenta con una mirada seria y amenazante.
-Calma, calma, la verdad es que a mí me molesta mucho que las cosas se nombre femeninas, me gusta que se nombren masculinamente.
Pero La Cosa es que...- Piensa con una sonrisa en su rostro alzando un dedo, otra vez.
-Ya sé, te llamarás El Coso, porque suena masculino- Deja de alzar su dedo.
-Que nombre de mierda, me gusta...- Asiente varias veces- Si me llamare así ahora en adelante...
Antes me llamaba Malha Rom, ahora me llamo EL Coso porque puedo hacerlo y quiero perfecto.-
Bom observa a los jóvenes marcharse con una mirada algo perturbadora.
-Y que piensas hacer con esos jóvenes?, que pasaría si no tienes ganas de enseñar y ellos se enojan y le dicen a todo
el mundo?.- Pregunta mirando a El Coso fijamente.
El Coso mira a Bom por un momento, luego mira sus manos pensativo, de apoco una sonrisa se le va haciendo cada vez más evidente.
-Hay una iglesia abandonada de Tempus por aquí, los mercenarios suelen usarla, pero últimamente no hay nadie yendo por ahí.
Mañana organizaré una misa, tú te quedas afuera, con la escusa de vigilar, cuando entren todos, cierra la puerta.-
Bom asiente y una sonrisa se le escapa, pero luego vuelve a mantenerse serio.
CAMINANDO ENTRE LOS NO-MUERTOS EN DIRECCIÓN HACIA UN JOVEN:
La misa es organizada en la iglesia abandonada de Tempus a la noche, todos los jóvenes van a la iglesia riéndose y con burlas.
Bom espera que entren todos, El Coso viene a lo último vestido de negro y púrpura con una espada de media mano ocultando en sus prendas.
-De donde sacaste esa ropa? Pensé que prenderíamos fuego la iglesia.- Murmura Bom con media sonrisa.
-No, no, no... estas ropas me los guardo el Hombre Misterioso, fue mi maestro durante todos estos años, algo tenía que dejarme.
Además, es hora de entrenar un poco... no olvides cerrar la puerta, tú vigila afuera.- Entra ocultando su espada bastarda.
Bom cierra la puerta con cierta queja, ya que no es como él pensaba que sería.
-Bueno, reúnanse todos, por favor, ahora vamos a hacer un ritual que los va a hacer muy poderosos, pero solo funcionara si están de rodillas todos ahora.- Comenta como si fuese algo tan normal.
Observa a una joven del grupo, tiene un estado físico atractivo, su pelo es castaño oscuro, y su mirada alegre y atrevida.
-Tu jovencita cuantos años tienes?- Pregunta estando totalmente quieto.
La joven le responde -tengo 17 años, maestro, sucede algo?- La joven mira a su maestro con cierta admiración y picara.
-Bueno, hoy vas a ser la primera en conocer el verdadero poder de Cyric- El Coso comenta, todos los compañeros se asombran.
Algunos quejándose, porque es mujer y linda, otras jóvenes se quejan, pidiéndoles que las elijan a ellas primero.
-Silencio el maestro, soy yo, a sique obedecerán, todos mirando el suelo de rodillas.- Comenta con frialdad y serio alzando levemente su tono, todos obedecen ciegamente, mientras la joven elegida de 17 años mira a El Coso como si se sintiera bendecida.
-Bueno, como decía, a si ya me acordé- Se acerca a la joven elegida de frente, la joven baja la mirada emocionada.
-Bueno, ahora conocerás el verdadero poder de Cyric.- Una gran sonrisa y emoción se despierta en El Coso, agarrando su espada bastarda, atravesando el pecho de la mujer, matándola en el proceso.
Todos los jóvenes se quedan aterrorizados mirando la escena, El Coso, saca su espada mirando al resto.
-Quien era el siguiente?- Una sonrisa con una mirada perdida de emoción y locura se presenta en El Coso, levantando su mano derecha lentamente.
De pronto la joven muerta se alza, con una mirada vacía, un no-muerto de la joven.
-Dije que sería la primera en conocer el poder de Cyric, ahora siguen ustedes- Hace un gesto con la mano, mandando al no-muerto a masacrar a los demás.
Los jóvenes intentando salir de la iglesia desesperadamente, pero, la puerta esta cerrada, el no-muerto va acabando
uno por uno. Y uno por uno se van alzando cada vez que El Coso levanta su mano derecha, deleitándose de la masacre, los gritos y la desesperación de los jóvenes.
Bom escuchando todo afuera, algo atemorizado, espera en la puerta, todo se calma al rato, un gran silencio se escucha y decide abrir la puerta.
Observa a El Coso, tiene una mirada perdida y sonriente observando todos los alzados de sus alumnos.
-Bien, creo que Cyric está muy orgulloso de nuestros servicios- Se acerca a Bom guardando su espada bastarda.
Comenta a Bom -Bueno, ahora me siento mejor, la verdad te debo una- Sigue caminando, pero para por un momento, Bom se queda mirándolo con algo de miedo.
-La verdad es mucha responsabilidad deberle un favor a alguien, no tengo ganas de pensar en eso, no se siente
LIBERADOR- Los no muertos van directo a matar a Bom, despedazándolo por completo mientras El Coso sigue caminando.
El Coso se dirige hacia ese bosque en la orilla del río donde vio a al hombre misterioso por primera vez.
Él está ahí, esperándolo con una sonrisa en su mirada, y un aura oscura a su alrededor.
-Hola Maestro, lo lamento por los discípulos, se portaron mal y tuve que hacer algo.- Comenta con total normalidad en su mirada ocultando una felicidad que se expresa como un libro abierto.
-Veo que pasaste mi prueba Malha, sabía que no me decepcionarías- Comenta con una sonrisa serena en su mirada.
-Ahora si eres libre de hacer lo que quieras- Una mirada de felicidad en el hombre misterioso está presente.
-Ya no soy Malha, ahora mi nombre real es El Coso, porque quiero ponerme ese nombre y porque puedo- Comenta con total seguridad.
-Ahh bien, bien, ese no es mi problema, pero quería comentarte que lamentablemente no podrás hacer TODO lo que quieras en todas partes, sobre todo en las ciudades.... ya sabes, las leyes- Comenta con una expresión algo dolido, poniéndose la mano en el pecho.
Luego una sonrisa se le expresa nuevamente.
-Pero, esa sonrisa que significa...- Lo mira serio al hombre misterioso.
-Hay una ciudad que es la excepción, en ese lugar los que son como nosotros no están mal vistos, ahí te protegerán las leyes mientras haces lo que quieres como siempre- Alza un dedo, una Oscuridad aparece alrededor del hombre misterioso.
-La ciudad se llama Murann, ve ahí, pero ya sabes, no debes decirle a nadie sobre tu deidad, hasta que encuentres a los nuestros-
La oscuridad del lugar desaparece, junto al hombre misterioso...
La incertidumbre:
El Coso observa el río toda una tarde pensando en nada, al rato escucha una caravana, varias familias van en esa caravana.
El Coso observa las familias, un cierto vacío se despierta en él, observa como la caravana se va poco a poco, observa
su mano derecha pensando, recordando a todos los que mato...
-Creo que me fui a la mierda- Piensa para sí y luego va directo a la caravana...
-Podría tener todo lo que quisiera, pero no podré hacer todo lo que quisiera, tendré que pensarlo..- Camina con la compañía del atardecer, frente al misterio, cada vez más grande con cada paso que da.
Nombre Original: Malha Rom
Clase: Clérigo
Raza y/o Sub raza: Humano
Lugar de Procedencia: Aguas Profundas
Deidad: Cyric
Personalidad (breve):Se mantiene callado, serio, pero en el fondo no puede evitar reír al ver el caos y desorden, oportunista,
tiene una adicción por el disfraz y alzar no-muertos, casi siempre miente sobre su nombre, incluso se confunde.
Rencoroso, nunca olvida , nunca actúa abiertamente y odia mostrar su rostro.
Y es orgulloso sobre la raza humana, pero evita mostrarlo.
Descripción física: Hombre de 27 años, media alta de corpulento, de estatura promedio.
Objetivos y metas: Asentarse en Murann para desatar su poder con la menor restricción posible donde sea.
Probablemente, Unirse a la torre del Eterno eclipse o a otros cyritas.
HISTORIA: Camino hacia la liberación.
Un joven de 16 años volviendo con su grupo de mercenarios por una ruta hacia Aguas Profundas.
El líder del grupo de mercenarios con mala gana retando al joven, como siempre- Siempre lo mismo
todo mal, todo mal!!!; Solo servís para usar esa espada de mierda mano.
-Media mano- Corrige el joven
-Pero que!!!- El joven recibe un golpe por corregir al líder del grupo, mientras los compañeros se burlan.
-Encima me corregís, no sabes hacer un campamento, no sabes limpiar las botas, no sabes afilar las espadas
de tus compañeros o preparar flechas, ohh pero tu espada bastarda se ve impecable- Comenta exagerando.
-Dame la espada esa!!!- Le da otro golpe en la cabeza quitándole su espada de media mano.
Al llegar la noche el grupo llega a Aguas profundas, recibiendo su paga y retirándose de la ciudad.
Se hacen un campamento cerca de la ciudad algo agotados, turnándose para vigilar, algunos preparándose
para robar a los que pasan por el camino solos.
-Puta madre, me quito lo único que sé usar- Piensa detenidamente haciendo guardia nocturna de mala gana.
Uno de sus compañeros de vigilancia le recrimina, -¿Se puede saber por qué siempre haces todo mal?
No te gusta hacer nada, cada vez que te corrigen decís si si, y haces lo que querés luego.
-No tengo ganas de seguir en este grupo, quiero ir solo por ahí no se- Comenta relajado e irresponsablemente mirando la nada, su compañero lo deja solo vigilando.
El joven molesto porque le quitaron su espada, se queda pensando, mirando a su alrededor que él es el único vigilando.
-Y si los mato a todos, me quedo con mi espada el oro y me voy a la mierda?
Una profunda emoción despierta en el, pero también una gran ansiedad, hacer algo que traspasa sus límites.
Piensa en como se verían sus compañeros muertos con gran curiosidad, sin culpa o remordimiento, ese pensamiento desviado lo obsesiona toda la noche.
Dos compañeros que salieron a robar, vinieron muertos de cansancio directo a dormir a la tienda, parece que no consiguieron nada.
El joven que vigila observa a sus compañeros ladrones llegar muertos del cansancio, él también está cansado, incluso está alucinando del sueño, pero su corazón se acelera al pensar en tomar la decisión de matar a todos, no puede evitar sonreír.
Un rostro delirante se expresa en el, el amanecer se hace repentino, los nervios de la emoción son claros pero el joven ve el amanecer junto a sus delirios y alucinaciones de la falta de sueño y por lo que va a hacer.
De pronto ve un amanecer de color púrpura el sol no brilla como siempre, parece un sol oscuro.
El se queda delirante observando el raro amanecer, y un poder recorre su cuerpo, una falsa sensación de seguridad y toma la decisión con una gran sonrisa en su rostro.
Apuñala en silencio al líder del grupo, toma una antorcha prendiendo fuego el campamento y a todos en él.
El se va con algo de comida y con lo más valioso, su espada bastarda que siempre afila cuidadosamente todos los días.
El joven:
El joven se marcha bien lejos, lo más lejos posible, siente una sensación de que alguien lo persigue, talves sea la culpa por matar a sus compañeros, talves el miedo a ser descubierto.
Un comerciante ambulante pasa por el lugar, el se pone su yelmo, no se lo quita por nada en el mundo, el vendedor intenta venderle algo, el hace que venderá algo, pero saca su espada y mata al vendedor repentinamente, robándose todo lo que tiene.
Completamente nervioso, se aleja del camino hacia un río que ve a lo lejos, se recuesta en la orilla mirando el cielo pensando.
-Ja, ja, ja qué mierda hice, creo que me pase carajo!
Bastaba con salir a robar y listo que mierda, porque mate a todos?- Piensa algo preocupado y se duerme en el lugar.
Al despertar ve que oscureció, durmió todo el día al parecer, se siente increíble, pero al ver que está en la orilla pone
mala cara, aún no quiere creer lo que hizo, pero....
Nadie lo está retando, se siente increíble, se siente LIBERADOR.
Una gran sonrisa se despierta en él mirando el río, pero una mano en su hombro siente desde atrás.
Todo su cuerpo se paraliza del miedo, los nervios son insoportables y su corazón acelera como una máquina.
Pasa el rato, el joven no quiere mirar atrás, pero debe hacerlo, tiene que hacerlo.
Mira detrás y un hombre vestido de negro y púrpura lo mira fijamente con una sonrisa.
El joven aterrado, talves por su sonrisa y mirada fija del hombre o talves porque no están sus compañeros
para que lo defiendan.
El joven sostiene con fuerza su espada de media mano.
-No te preocupes, no te voy a hacer daño- El hombre de ropas negras y púrpuras le habla amablemente con carisma.
Trasmitiendo una extraña confianza en él, ya que nunca le hablaron amablemente en toda su vida.
-Estuve observándote cuando pase por tu campamento sin que me detectaran, no pude- Una gran sonrisa despierta en él.
No pude evitar fijarme en como te retaban, a si que tuve que quedarme a ver por si algo podría hacer.
Comenta como si estuviera dolido al verte con cierta lástima y aparente afecto.
-Me observaste, viste lo que hice?, No me llevaran a la cárcel!!- El joven se altera otra vez agarrando fuerte su espada.
-No, no cálmate jovencito, solo vine a felicitarte, eso es todo- Le sonríe amablemente y se va despacio.
El joven se queda asombrado por su respuesta, pensativo e intrigado, comienza a seguir al hombre misterioso.
El misterioso hombre se dirige hacia una parte oscura del bosque al borde del río, el joven lo sigue pero con mucha
cautela. Al adentrarse al al bosque, dos esqueletos aparecen detrás de él, el joven se queda asombrado, nunca vio
no-muertos en su vida.
Detrás del joven aparece el hombre misterioso- Veo que al final me seguiste, bien, bien bravo- Comenta con una sonrisa malévola.
El joven no sabe qué decir, se queda sin palabras.
-Observe lo que hiciste y.... me pareció muy intrigante, creo que podrías hacerlo mejor, ¿qué te parece?- Comenta con una sonrisa de costado.
El joven se queda pensando y lo mira fijo al hombre misterioso- De que hablas? Como hacerlo mejor?
-Si podrías hacerlo, pero mucho mejor, que te parece?- Hace un gesto con la mano, haciendo desaparecer los dos alzados.
El joven mira los dos alzados intrigado y comenta- Quiero hacer eso antes, se me ocurrieron ideas.
Una sonrisa inevitable se escapa del hombre misterioso -Que bien, podrás levantar todos los cadáveres que quieras, y hacer eso que hiciste en el campamento.
El joven lo mira devuelta al hombre misterioso -Como lo del campamento?
-No directamente eso, hablo de causar desorden, es.... El hombre misterioso mira al joven fijamente y pronuncia esas palabras mágicas- Es y se siente LIBERADOR, no crees?
El joven mira al hombre misterioso, diendose cuenta de lo que habla con una gran sonrisa, cayendo claramente en la manipulación del hombre misterioso.
-Bien, lo único que te pido, es que vengas y reces todos los atardeceres aquí. Aquí, están las palabras que debes pronunciar.
De paso te iré enseñando todo lo que necesitas para hacer lo que quieras.
Los años pasan y el nombre:
Pasan ocho inviernos y veranos, a lo largo del tiempo el hombre misterioso fue convenciendo a jóvenes para adoctrinarles su religión y causar estragos, terror por los caminos.
Hay varios jóvenes emocionados por el poder, completamente convencidos por los dogmas inculcados por el hombre misterioso.
El joven que ya no es un joven, es el más viejo del grupo, los demás tienen cerca de 14 o 18 años, él es el único con 24 años.
-Malha, pronto me iré a sique te dejo este grupo a tu cargo, ahora estarás tu a cargo- Comenta el hombre misterioso.
Malha no le gusta nada su cargo, el peso de la responsabilidad es insoportable para el, no se siente liberador.
Malha con muy mala gana les enseña a los jóvenes, algunos se ríen por su nombre, uno del grupo el más bajito de todos es el más grande, con 18 años de edad, es inteligente y callado, siempre observa atentamente.
Malha nota como su presencia se destaca por su ausencia de las interacciones sociales del grupo.
Pasa una hora y decide dar por concluida la misa, con muy malas ganas.
-(Qué putada no tengo ganas de hacer esto, yo quería hacer lo que quería y ahora tengo que hacer esto no tengo ganas)
-Carajo- se le escapa una puteada inevitable mientras ordena algunas cosas.
Piensa en su mente, no puede evitar pensar en lo que le molesta.
El joven de 18 años se presenta- Hey te acuerdas de mí? soy Bom hace unos días estoy aquí.
-Qué quieres?- Comenta con menos ganas de vivir expresado en su rostro de frustracion por la responsabilidad.
-Porque haces algo que no te gusta, no tenés ganas de hacer lo que querés?- El joven Bom le pregunta con una mirada calmada y sería.
Malha no puede evitar ver que hay algo diferente en Bom. -Sí, si la verdad lo estuve pensando hace unas horas-
-Bien entiendo, pero antes.... que nombre de mierda tenés Malha, de donde sacaste ese nombre?- pregunta con total calma.
Malha se queda algo asombrado por su forma de hablar, pero más que nada por su forma tranquila de hacerlo.
-No se ni me acuerdo quien me llamaba así La Cosa es que ni me importa, quiero decir.... me importa un carajo mi nombre.
Bom señala con el dedo hacia- Si haces lo que quieres entonces, porque no llamarte como se te cante?
Déjame pensar, yo mismo te pondré un nombre.-Deja de alzar su mano mirando fijo a Malha.
-Eres muy joven y actúas como un hombre de 30 años, bueno, dale a ver tírame un nombre cualquiera, pero mucho cuidado.
Comenta con una mirada seria y amenazante.
-Calma, calma, la verdad es que a mí me molesta mucho que las cosas se nombre femeninas, me gusta que se nombren masculinamente.
Pero La Cosa es que...- Piensa con una sonrisa en su rostro alzando un dedo, otra vez.
-Ya sé, te llamarás El Coso, porque suena masculino- Deja de alzar su dedo.
-Que nombre de mierda, me gusta...- Asiente varias veces- Si me llamare así ahora en adelante...
Antes me llamaba Malha Rom, ahora me llamo EL Coso porque puedo hacerlo y quiero perfecto.-
Bom observa a los jóvenes marcharse con una mirada algo perturbadora.
-Y que piensas hacer con esos jóvenes?, que pasaría si no tienes ganas de enseñar y ellos se enojan y le dicen a todo
el mundo?.- Pregunta mirando a El Coso fijamente.
El Coso mira a Bom por un momento, luego mira sus manos pensativo, de apoco una sonrisa se le va haciendo cada vez más evidente.
-Hay una iglesia abandonada de Tempus por aquí, los mercenarios suelen usarla, pero últimamente no hay nadie yendo por ahí.
Mañana organizaré una misa, tú te quedas afuera, con la escusa de vigilar, cuando entren todos, cierra la puerta.-
Bom asiente y una sonrisa se le escapa, pero luego vuelve a mantenerse serio.
CAMINANDO ENTRE LOS NO-MUERTOS EN DIRECCIÓN HACIA UN JOVEN:
La misa es organizada en la iglesia abandonada de Tempus a la noche, todos los jóvenes van a la iglesia riéndose y con burlas.
Bom espera que entren todos, El Coso viene a lo último vestido de negro y púrpura con una espada de media mano ocultando en sus prendas.
-De donde sacaste esa ropa? Pensé que prenderíamos fuego la iglesia.- Murmura Bom con media sonrisa.
-No, no, no... estas ropas me los guardo el Hombre Misterioso, fue mi maestro durante todos estos años, algo tenía que dejarme.
Además, es hora de entrenar un poco... no olvides cerrar la puerta, tú vigila afuera.- Entra ocultando su espada bastarda.
Bom cierra la puerta con cierta queja, ya que no es como él pensaba que sería.
-Bueno, reúnanse todos, por favor, ahora vamos a hacer un ritual que los va a hacer muy poderosos, pero solo funcionara si están de rodillas todos ahora.- Comenta como si fuese algo tan normal.
Observa a una joven del grupo, tiene un estado físico atractivo, su pelo es castaño oscuro, y su mirada alegre y atrevida.
-Tu jovencita cuantos años tienes?- Pregunta estando totalmente quieto.
La joven le responde -tengo 17 años, maestro, sucede algo?- La joven mira a su maestro con cierta admiración y picara.
-Bueno, hoy vas a ser la primera en conocer el verdadero poder de Cyric- El Coso comenta, todos los compañeros se asombran.
Algunos quejándose, porque es mujer y linda, otras jóvenes se quejan, pidiéndoles que las elijan a ellas primero.
-Silencio el maestro, soy yo, a sique obedecerán, todos mirando el suelo de rodillas.- Comenta con frialdad y serio alzando levemente su tono, todos obedecen ciegamente, mientras la joven elegida de 17 años mira a El Coso como si se sintiera bendecida.
-Bueno, como decía, a si ya me acordé- Se acerca a la joven elegida de frente, la joven baja la mirada emocionada.
-Bueno, ahora conocerás el verdadero poder de Cyric.- Una gran sonrisa y emoción se despierta en El Coso, agarrando su espada bastarda, atravesando el pecho de la mujer, matándola en el proceso.
Todos los jóvenes se quedan aterrorizados mirando la escena, El Coso, saca su espada mirando al resto.
-Quien era el siguiente?- Una sonrisa con una mirada perdida de emoción y locura se presenta en El Coso, levantando su mano derecha lentamente.
De pronto la joven muerta se alza, con una mirada vacía, un no-muerto de la joven.
-Dije que sería la primera en conocer el poder de Cyric, ahora siguen ustedes- Hace un gesto con la mano, mandando al no-muerto a masacrar a los demás.
Los jóvenes intentando salir de la iglesia desesperadamente, pero, la puerta esta cerrada, el no-muerto va acabando
uno por uno. Y uno por uno se van alzando cada vez que El Coso levanta su mano derecha, deleitándose de la masacre, los gritos y la desesperación de los jóvenes.
Bom escuchando todo afuera, algo atemorizado, espera en la puerta, todo se calma al rato, un gran silencio se escucha y decide abrir la puerta.
Observa a El Coso, tiene una mirada perdida y sonriente observando todos los alzados de sus alumnos.
-Bien, creo que Cyric está muy orgulloso de nuestros servicios- Se acerca a Bom guardando su espada bastarda.
Comenta a Bom -Bueno, ahora me siento mejor, la verdad te debo una- Sigue caminando, pero para por un momento, Bom se queda mirándolo con algo de miedo.
-La verdad es mucha responsabilidad deberle un favor a alguien, no tengo ganas de pensar en eso, no se siente
LIBERADOR- Los no muertos van directo a matar a Bom, despedazándolo por completo mientras El Coso sigue caminando.
El Coso se dirige hacia ese bosque en la orilla del río donde vio a al hombre misterioso por primera vez.
Él está ahí, esperándolo con una sonrisa en su mirada, y un aura oscura a su alrededor.
-Hola Maestro, lo lamento por los discípulos, se portaron mal y tuve que hacer algo.- Comenta con total normalidad en su mirada ocultando una felicidad que se expresa como un libro abierto.
-Veo que pasaste mi prueba Malha, sabía que no me decepcionarías- Comenta con una sonrisa serena en su mirada.
-Ahora si eres libre de hacer lo que quieras- Una mirada de felicidad en el hombre misterioso está presente.
-Ya no soy Malha, ahora mi nombre real es El Coso, porque quiero ponerme ese nombre y porque puedo- Comenta con total seguridad.
-Ahh bien, bien, ese no es mi problema, pero quería comentarte que lamentablemente no podrás hacer TODO lo que quieras en todas partes, sobre todo en las ciudades.... ya sabes, las leyes- Comenta con una expresión algo dolido, poniéndose la mano en el pecho.
Luego una sonrisa se le expresa nuevamente.
-Pero, esa sonrisa que significa...- Lo mira serio al hombre misterioso.
-Hay una ciudad que es la excepción, en ese lugar los que son como nosotros no están mal vistos, ahí te protegerán las leyes mientras haces lo que quieres como siempre- Alza un dedo, una Oscuridad aparece alrededor del hombre misterioso.
-La ciudad se llama Murann, ve ahí, pero ya sabes, no debes decirle a nadie sobre tu deidad, hasta que encuentres a los nuestros-
La oscuridad del lugar desaparece, junto al hombre misterioso...
La incertidumbre:
El Coso observa el río toda una tarde pensando en nada, al rato escucha una caravana, varias familias van en esa caravana.
El Coso observa las familias, un cierto vacío se despierta en él, observa como la caravana se va poco a poco, observa
su mano derecha pensando, recordando a todos los que mato...
-Creo que me fui a la mierda- Piensa para sí y luego va directo a la caravana...
-Podría tener todo lo que quisiera, pero no podré hacer todo lo que quisiera, tendré que pensarlo..- Camina con la compañía del atardecer, frente al misterio, cada vez más grande con cada paso que da.
Offtopic :
Tenía pensado escribir algo sencillo, pero creo que me pase. 