*Como cada dekhanna en el decimo día, cuando el Ocaso corrompe al día el templo del Señor Oculto se engalana para acoger un nuevo ritual dedicado al Gargozh*
Offtopic :
//Ritual esta vez a las 20:30, para no coincidir con escenas.
*Como cada dekhana el altar del Señor Oculto se prepara para una nueva consagración, los cultistas mojan la piedra ennegrecida con sangre nueva y realizan en el suelo sendos pentagramas impíos.*
*Algunos carteles en la Joya del Imperio rezarían lo siguiente*
"Se hace saber por orden de la Consejera Velith, devota hija del Señor Oculto, que en la siguiente dekhana, con motivo de las celebraciones que tendrán lugar en honor al beneficioso desenlace que las batallas acaecidas han tenido para el glorioso Imperio de Murannheim. Se realizara un ritual de especial importancia para agradecer al Decimo de Nueve, Gargozh, su apoyo y protección a las fuerzas imperiales durante las duras contiendas."
//Buenas, haremos un evento especial con el ritual de agradecimiento a Gargozh de fondo, cualquier pj que quiera agradecer algo o simplemente prestar devoción es bienvenido.
Resucitaciones *tose* sanaciones *tose* que tos mas tonta me ha dado... _bostezou
*Después de mas de una dekhanna el olor a incienso entremezclado con azufre vuelve a inundar como etéreos riachuelos las calles del norte de La Joya del Imperio.
El oscuro altar del Señor Oculto, cubierto por la reseca sangre de impíos rituales, se vuelve a iluminar en la noche con el fuego de los braseros a la espera de una nueva ceremonia que tiña su fría piedra de cálida sangre.*
*Tras muchas lunas en silencio el oscuro altar del Señor Oculto, Gargozh vuelve a iluminarse con los fuegos rituales desdibujando las sombras de los silenciosos cultistas que siguiendo las directrices de su sierva, ultiman los detalles de otra impía ceremonia*
Offtopic :
//Jueves 27 a las 20:00 en el Altar de Gargozh, Murann Norte.
*El altar de Gargozh vuelve a rezumar poco a poco de actividad, los cultistas se afanan en preparar el impío lugar para acoger un ritual. Un ritual a través del cual su sierva Velith se encomendara a los infernales poderes de los infiernos para proteger y bendecir a las tropas imperiales bajo el sacrílego manto de su Señor ante la inminente batalla*
*El altar de Gargozh vuelve a rezumar poco a poco de actividad, los cultistas se afanan en preparar el impío lugar para acoger un ritual. Un ritual a través del cual su sierva Velith se encomendara a los infernales poderes de los infiernos para proteger y bendecir a las tropas imperiales bajo el sacrílego manto de su Señor ante la inminente batalla*
El cielo diurno corona la orgullosa Joya del Imperio. En el impío altar del Decimo Señor Infernal la sacerdotisa espera paciente la primera sombra del ocaso. Frente a ella las sedientas bestias de Murann esperan del ritual que precederá a la batalla.
Ha diferencia de otros ejércitos este caerse de total homogeneidad. Montañas colosales de mas de dos metros enfundadas en atroces placas de duro metal se entremezclan con figuras de menor tamaño y corpulencia cuyas ropas son poco mas que pieles desprovistas de toda opulencia o rastro de civilización.
Entre ellas una destacan, una figura de varios metros montadas a lomos de enorme jabalí el cual le eleva varios metros mas por encima de la multitud. Y no muy lejos un enorme minotauro que presa del entusiasmo y el ansia alza y gira su hacha sobre las cabeza de las demás bestias provocando que muchas se alejen dejando un espacio a su alrededor temerosas de perder algo mas que una oreja en su jubilo.
El momento llega y la primera sombra de la noche comienza a corromper el día dando inicio al ocaso.
La sacerdotisa serena y parsimonia hasta ese momento se gira hacia altar y con un movimiento rápido y seco despliega sus punzantes alas membranosas a la par que extiende sus brazos en gesto suplicante.
El silencio se hace entre las ruidosas bestias y las insidiosas suplicas de la baatezu comienzan a elevarse hacia su Señor, Gargozh.
"Señor Oculto
Señor Perdido del Foso
Decimo de Nueve
Escucha a tu sierva Padre Corruptor
Escucha mi plegaria oh Gargozh
Concédenos la sangre de nuestros enemigos para saciar nuestra sed
Concédenos sus corazones palpitantes para comer
Concédenos sus gritos como canción
Concédenos la indefensión de sus almas para nuestros altares
Concédenos la riqueza de sus casas para nuestras camas
Concédenos la victoria del fuego y la sombra sobre la luz
Con este indigno sacrificio te honro mi señor."
*Un nuevo ritual se prepara en el conocido Altar del Señor Oculto.
Encapuchados cultistas humanos, medianos, grandes trasgos, orcos...van y vienen como es habitual en los días que preceden a dichas impías ceremonias.
Pronto el olor a azufre e incienso volverá a recorrer las calles del oscuro lugar y el grito de un alma desgarrada volverá el corrompido cielo nocturno*
*Después de mas de una dekhanna el olor a incienso entremezclado con azufre vuelve a inundar como etéreos riachuelos las calles del norte de La Joya del Imperio.
El oscuro altar del Señor Oculto, cubierto por la reseca sangre de pasados rituales, se vuelve a iluminar en la noche con el fuego de los braseros a la espera de una ceremonia que tiña nuevamente su fría piedra de cálida sangre carmesí.*
*Al caer el sol, con la primera corrupción del día por parte de las sombras la sierva infernal se dirigió arrodillo ante el altar, sin embargo esta vez algo inusitado sucedió, antes de comenzar aquellos cuya faz no le era familiar a los cultistas fueron invitados a abandonar el lugar, lo que tuvo lugar pocos lo saben.
Por primera vez para las gentes de Murann los rituales del Señor Oculto permanecieron como tales haciendo honor al nombre de su señor.*