Novedades

El Despertar de la Luna.

Falconfeather

Admirador del brazo de Sune
Registrado
13/12/09
Mensajes
622
El Despertar de la Luna

Selune brillaba plena y sonriente aquella noche entre el brillo de miles de estrellas de plata, su imagen se desdibujaba entre la lenta y tranquilas aguas de la laguna del enclave druida mientras su reflejo era observado con pasión desde la orilla. Entre las sombras, Nym observaba con armonía y amor, la belleza de Selune y sus miles de damas plateadas, sus piernas y sus manos se agazapaban como el sueño invernal de un oso pero con sus ojos de color esmeralda siempre impregnados del reflejo del cielo nocturno, cuando incontables destellos blancos brillaron en su mas intima esencia abriendo sus pétalos al son del va y ven del viento que arrastraba la misma semilla de la vida de aquel bendito lugar.

Los blancos pétalos de las flores lunares se abrieron en armonía, alrededor del adormecido cuerpo de Nym en un mar extenso de brillante plata, estas respondían al silencioso canto de Selune como una danza siendo arrastradas por el viento en un suave remolino hacia las cristalinas aguas del lago, y una tras otra como si fuera una hermosa danza, se dispusieron en el mismo reflejo de la luna creando miles de motas plateadas. Nym impresionada por el concierto natural de las flores se arrodillo junto a la orilla observando con especial atención la brillante unión de las flores lunares con la misma Selune, el reflejo mismo de sus ojos contemplaban hipnotizada aquella misteriosa danza.

El polvo lunar de las flores bailaban y danzaban en miles de motas y cometas destellan-tes formando la esencia de miles de formas de vida natural, un hermoso oso rugiendo, luego un tigre corriendo entre el torbellino de pétalos plateados que luego se alzó hacia el cielo, en forma de un pequeño dragón blanco.

Finalmente, la vorágine plateada con infinidad de formas viajo rápida por las reflectan-tes aguas hacia la misma orilla, donde una excitada Nym esperaba con el brazo extendido hacia el cielo esperando coger aquel viento plateado entre sus manos. Miles de esferas plateadas comenzaron a bailar alrededor del cuerpo de la semielfa, inundando su piel de un manto plateado formado por la misma esencia animal y natural de los bosques. Todo acabo con la oscuridad de los sueños, en los que Nym dormía junto a sus hermanos y su madre, en las recondidas cuevas del Bosque Shilmista.


Nym
 
Arriba