Akisha
El que aplaude en los discursos Zhent
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Nació en el seno de una familia pobre,eran mercaderes que intentaban sobrevivir en las desérticas arenas de Calimport. Con la única ayuda de su triste y escasa mercancía, hacían tratos con gente indeseable a cambio de algo de alimento para que su numerosa familia pudiese llevarse algo de comer al terminar la jornada.
Kaia era la mayor de los seis hijos y por eso mismo desde muy joven tuvo que aprender a usar sus encantos para embaucar a algún que otro pobre infeliz y porque no decirlo, robar alguna que otra cosa de valor. Todo era valido a la hora de ayudar a su familia y no le temblaba el pulso para conseguirlo.
Paso gran parte de su infancia luchando por favorecer el nivel de vida de los suyos, aunque no era capaz de ofrecer nada lo suficiente bueno, solo llevaba unas tristes monedas a la mesa.
Desde niña soñaba con ser una autentica guerrera, jugaba con una daga oxidada y rota que no servia para nada,y siempre se estaba metiendo en líos.
Su madre le regañaba.
No era bueno para ojos del negocio que una de sus hijas estuviese metida en cosas turbias y que llegase la mayoría de las noches con la cara echada abajo, pero eso a Kaia no le importaba, quería mejorar su complexión y fuerza a toda costa y por eso mismo entrenaba a diario.
Con el tiempo dejo su juguete favorito de niña, aquella daga que la acompañaba a todas partes, empezó a usar armas mucho mas grandes y difíciles de manejar, ahora si parecía una autentica guerrera.
Portaba una gran guadaña que hacia mas bulto que ella, al principio su manejo era torpe, se cortaba mas ella que sus enemigos pero eso no le resulto un impedimento.
Hacia concursos de pulsos, le encantaba probar su fuerza con todo el que se cruzaba y aunque perdía la mayoría de las veces no perdía la ilusión.
Estuvo tiempo siendo integrante en una de las cofradías del lugar,no llego a mucho, pero al menos era capaz de ayudar a los suyos con algo de oro y mercancías poco legales para su posterior venta.
Allí conoció a alguien importante,le ayudo con alguna que otra noción básica sobre la magia. Lo justo para poder servirse de objetos mágicos que le ayudarían a mejorar sus actitudes tanto sociales como en combate y poder así hacer frente a algunas de las deudas de su familia.
Las deudas eran demasiadas y por mas que se esforzaba la joven no era capaz de cubrirlas.
Siempre había escuchado historias sobre Amn y las oportunidades que había allí para prosperar,y aunque no deseaba dejar atrás a su familia la idea no paraba de rondar por su cabeza
¿Será verdad y allí conseguiré hacer todos mis sueños realidad y los de mi familia?
Todas las noches la misma pregunta sin respuesta.
La cabeza de la joven estaba echa un lio,sus problemas no cesaban y aquí no era capaz de solucionarlos.
Los días pasaron, cansada de todo se armo de valor y escribió una nota donde se despedía.
La nota decía así:
Querida familia.
No he sido capaz de comunicaros la decisión que voy a tomar de frente, soy cobarde y me disculpo por ello.
Aquí no termino de encontrar mi sitio, y bien sabéis que lo he intentado con todas mis fuerzas.
No deseo daros problemas si no buscar soluciones para nuestra situación actual y por ello me iré, buscare un trabajo, cualquier cosa que me ayude a prosperar y poder daros el futuro que tanto merecéis.
Encontrareis debajo de mi cama un gran saco con cosas de valor, llevo meses detrás de la mayoría de ellas y por fin he sido capaz de encontrarlas.
Venderlas, gracias al oro que os darán seréis capaces de vivir sin preocupaciones por un tiempo.
Cuidaros y ayudaros entre vosotros. Lo único que deseo es vuestro bienestar y que algún día os sintáis orgullosos de mi, de mis actos y acciones.
Os quiero muchísimo y espero volver con grandes noticias algún día.
Firmado: Vuestro tormento.
No he sido capaz de comunicaros la decisión que voy a tomar de frente, soy cobarde y me disculpo por ello.
Aquí no termino de encontrar mi sitio, y bien sabéis que lo he intentado con todas mis fuerzas.
No deseo daros problemas si no buscar soluciones para nuestra situación actual y por ello me iré, buscare un trabajo, cualquier cosa que me ayude a prosperar y poder daros el futuro que tanto merecéis.
Encontrareis debajo de mi cama un gran saco con cosas de valor, llevo meses detrás de la mayoría de ellas y por fin he sido capaz de encontrarlas.
Venderlas, gracias al oro que os darán seréis capaces de vivir sin preocupaciones por un tiempo.
Cuidaros y ayudaros entre vosotros. Lo único que deseo es vuestro bienestar y que algún día os sintáis orgullosos de mi, de mis actos y acciones.
Os quiero muchísimo y espero volver con grandes noticias algún día.
Firmado: Vuestro tormento.
La joven con una gran tristeza en su rostro, doblo lo nota y la coloco sobre la cama de sus padres mientras alguna que otra lagrima resbalaba por su mejilla.
Asintió y agarro un par de cosas, lo justo para sobrevivir en tan largo viaje.
No quiso ni mirar atrás, le resultaba demasiado duro la separación y sin pensarlo comenzó su nueva aventura con su guadaña como única compañera.
UNA NUEVA OPORTUNIDAD
El viaje que inicio días atrás le estaba resultando mas pesado de lo que imagino, demasiados contratiempos.
El cansancio se dibujaba en su rostro, las fuerzas le fallaban y el hambre cada vez era mayor.
Intentaba cazar, cualquier animal le servia, sin controlar su fuerza con la guadaña los destrozaba de un solo golpe, aunque a ella no parecía importarle lo mas mínimo el estado de su presa, solo tenia una idea fija y era comer.
Una vez el animal había sido cazado y desollado tocaba la tarea mas difícil para la joven, cocinarlo, la pobre era una completa inútil en ese campo.
Hacía la hoguera gracias a una de sus varitas mágicas el fuego no era inconveniente y la obtención de leña tampoco, solo tenia que buscar ramas secas por el lugar y algún que otro tronco de gran tamaño, pero después de eso empezaba la “fiesta”.
El animal atravesado con un palo era colocado sobre el fuego con intención de que su carne fuese más sabrosa.
Al mirar al cielo intentaba recordar el porque se encontraba en aquella situación y entre sus recuerdos la imagen de los suyos le ayuda a seguir, su imaginación era tan grande que incluso olvidaba que la cena estaba puesta sobre el fuego y como siempre el animal terminaba chamuscado.
La joven suspiro al ver la situación.
-Parece que otro día mas me voy a tener que conformar con las sobras del día anterior, esta claro que la cocina no es mi fuerte.
Negó con la cabeza, después de agarrar algo de alimento de su zurrón y continuo su camino.
La mayoría del trayecto lo pasa invisible, no es tan buena guerrera como desearía y el viaje es demasiado peligroso para una joven sin experiencia.
Sus pasos le llevaron a Tethyr, cansada de dormir a la intemperie o en cualquier posada de mala muerte, busco un sitió donde alimentarse y poder descansar un par de días, lo justo para recobrar fuerzas y proseguir su camino.
Al llegar al lugar vio un cartel de se busca, justo enfrente del mostrador del tabernero.
Fijo su vista en el precio de la cabeza del fugitivo, era elevado, al igual que el riesgo.
Sus bolsillos estaban casi vacíos y la idea de sumar algo de oro era superior al de arriesgar su pellejo.
Busco por la taberna a alguien lo suficientemente loco como para sumarse a su aventura.
Vio a un tipo peculiar, tenia pinta de guerrero o al menos portaba la indumentaria necesaria para serlo.
El hombre de mediana edad estaba ahogando sus penas en un vino aguado, parecía invisible para el mundo, o al menos nadie fijaba su atención en el aparte de la joven.
Con paso decidido, se acerco y tras una corta presentación,fue directa al grano.
- Señor, lamento molestarlo, pero viendo que no soy lo suficientemente fuerte para agarrar sola al fugitivo por el que ponen precio, me armo de valor a expensas de que me mandes de paseo y le ofrezco compartir viaje, lo buscaremos y traeremos a las autoridades pertinentes.
El tipo levanto la mirada hacia la joven, su semblante era serio.
- Joven, ¿no sabe que no es prudente molestar a desconocidos mientras beben?
Ella lo miro y asintió
- Estoy de acuerdo con usted y por eso mismo intente no ser brusca. Me presente antes de nada, mis padres me enseñaron que la educación siempre tenia que sobresalir por encima de mi, mi intención no fue molestar su descanso, solo buscar a alguien que me ayude a completar la misión.
- Si no es usted continuare mi camino.
El hombre la miraba fijamente, termino riendo mientras asentía.
- Espero que tus ansias por conseguir tu objetivo no te lleven a la muerte. Si no le importa terminare mi vino y después de eso iremos a por aquel tipo.
La joven asintió agradecida, mientras esperaba aprovecho para comer, así recuperaría las fuerzas que le faltan para continuar.
Ambos parecían haberse entendido a la perfección, el humor de la joven alegraba al hombre y tras días sin descanso buscando al tipo por fin encontraron una pista.
Pilas de cadáveres y restos humanos en lo que parecía unas ruinas abandonadas.
El hombre ordenó a la joven que esperase, no quería ponerla en riesgo y decidió ir solo a intentar sacar al fugitivo de su escondrijo.
Al poco de su marcha, ruidos de lucha resonaban en aquel lugar, la joven corrió lo más rápido que pudo y al llegar cual fue su sorpresa.
Aquel hombre que le acompañaba no era un simple guerrero, sus movimientos en combate la fascinaron. Nunca antes había visto nada así, era como si el arma que usaba no fuese un simple arma si no una extensión de el convirtiéndose en uno solo.
No salia de su asombro, fijándose en cada uno de sus movimientos con esperanza de poder copiarlo en un futuro.
El hombre atrapo al fugitivo sin apenas sudar, lo que para ella habría sido algo casi imposible. Este la miro y sonrió
-Trabajo listo.
Ella se limitaba asentir, no le salían ni las palabras.
El hombre divertido comenzó a reir
- ¿Te encuentras bien?
- No ha sido para tanto, ahora si no te importa usare un pergamino y volveremos a Tethyr a entregarlo
Y así fue, llegaron sin que a ella le diese tiempo apenas pestañear.
Entregaron al tipo y los bolsillos de la joven se lleno de mas oro del que nunca habría podido imaginar.
El hombre la miro con una amplia sonrisa dibujado en su rostro, y dijo.
-Tengo asuntos que atender en Riatavin, si lo deseas me puedes acompañar y así vigilare que nada te suceda por el camino.
Una vez allí nuestros caminos se tendrán que separar, tengo asuntos que atender en la región.
La joven sin dudarlo ni un segundo, asintió y juntos se embarcaron en su última aventura.
Una vez allí cada uno eligió su camino no sin antes fundirse en un abrazo casi fraternal, se habían tomado mucho cariño en los meses que estuvieron juntos y no había nada más que la joven desease que cruzarse nuevamente con aquel hombre.
Estando en Riatavin, por error, la mujer termino metida en líos y fue gracias a eso como conoció a un joven monje, al que posteriormente conocería por el nombre de Titano y sería uno de sus mas fieles amigos.
El camino de ambos estaba marcado por su amistad y fidelidad, juntos, cuidando el uno del otro consiguieron llegar a tierras Amnianas donde comenzaría una de sus aventuras mas brillantes.
