Travesía por altamar ¿Como puedo comenzar esto? Pues menudo día que tuve, espero no meterme a un barco en mucho tiempo, me mantuve mareada y peor aún al ver que Liliana no podía ni moverse, no sé qué rayos tenía, pero afortunadamente estaba Hinna la sacerdotisa de Lurue para mantenerla en pie, el día de hoy un conjunto de mujeres nos habíamos aventurado hacia unas islas algo lejos de Amn. Entre ellas estaba mi amiga Anja, la hechicera norteña errante, estaba también Naevys la arcana y su amiga espadachina que actuaba como su guardiana y vanguardia Erin, los elfos se hicieron presentes gracias a Isilwen quien tenía el don de manipular lo sombrío, así como la ya mencionada sanadora Hinna y la combatiente Liliana, parecía una noche de chicas, pero no, entre nosotras estaba también un sacerdote llamado Bill Ventura. Nos habíamos embarcado hacia la isla de Kraag en donde nos atacaron diversas especies de esfinges en las afueras de un volcán en activo, en donde salí de allí muy rostizada que digamos. Tras abandonar Kraag nos dirigíamos a Nermiak en donde unos Gnolls tenían una fortaleza, allí la situación era más llevadera que meterte en un volcán para salir extra crocante, al atacar a los primeros gnolls que vimos pude darles en el pecho y caían como moscas, una de mis ventajas es que puedo atinarle a un blanco desde mayor distancia que un arquero convencional. Volviendo a la acción, junto a las mujeres nos dedicamos a arrasar con toda bestia que nos salía al paso hasta que entramos a la guarida en donde una salamandra y sus secuaces aguardaban, no fue difícil acabar con estas y por último nos enfrentamos al líder de esos gnolls así como clausurarles el ritual que estaban haciendo. Al ver refuerzos que llegaban, me encargue de clavarles flechas antes de que osaran atacarnos, una gran ventaja de tenerme entre las filas. El trayecto hacia Amn fue tranquilo salvo lo que Liliana tenía que mantuvo a algunas al pendiente de ella.
Nuevo juguete y Exterminio Orco Estando en los llanos volví a ver a la comerciante Lire Lilta quien hace unas lunas tenia a la venta un arco que poseía daños elementales, sin miramiento alguno fui a buscar oro como loca, por suerte mía la dama Hinna Marinset estaba también presente y pude completar el monto para comprarlo, sin duda es una pieza única para coleccionar, literalmente me excité demasiado al imaginarme usándolo, al usar flechas con elementos diferentes y poder maximizar la potencia de mis tiros. ¡¡Bienvenida con mami mi nuevo arco, mi nuevo tesoro!! Tras ir al banco y pasar algunas lunas, nos reunimos algunos aventureros, di la idea de ir a cazar a Arkhal, el orco de la cueva, se me unieron a la empresa el oficial Tark Miller, el lobuno y mi proveedor de flechería Boti, la sanadora Hinna, la magistrada Shiphae, la comerciante Lire y la alada Akasia. Sin duda un equipo formidable en cuanto a caza de pieles verdes se refiere, cruzamos el camino con relativa facilidad ya que los orcos no llegaban mucho a combate cuerpo a cuerpo, tanto en los exteriores como en la cueva. Hasta combatir con Arkhal resulto ser pan comido con toda la banda que hemos logrado reunir, gracias al trabajo en equipo.
Entre Gigantes y Nieve Tras haber sido aceptada como colaboradora del Enclave Esmeralda, finalmente ya no estaré errante como hace poco, mi deber como guardiana del bosque es guiar a quienes estén perdidos en terreno inhóspito como en el caso de hoy, los Picos del monte Cumbre Lanza. Recibí el llamado de la señorita Lux para ir a explorar rastros de un gigante que según Lufram no era malvado. Tras un rato en los páramos, decidimos subir la montaña para ir a por pistas, me acompañaron esta vez el redimido Lufram, el maese enano Anak, mi proveedor de flechas Boti y el pequeño Alapin. Mi misión era guiarlos por estos parajes helados que conozco desde que era pequeña, además del frio inclemente nos salieron al paso Kobolds alados como primera prueba para seguir con nuestro viaje. Tanto Lufram como Anak se dedicaron a la primera línea y fueron a decir verdad eficientes, tras ellos tanto Alapin,Boti y yo los cubríamos con tiros a distancia y magias de ataque. Al subir más alto nos encontramos con Ogros de las nieves y bichos altos de dos cabezas conocidos como Ettins, todos ellos sucumbieron ante nuestra labor de equipo. Tras un buen rato buscando pistas, hubo una sensación de estar caminando en círculos hasta que, gracias a mi memoria, recordé un atajo por el paso de los colmillos que conectaba con Nashkel, mi hogar. Por suerte mía no hubo mayor sobresalto y tras despedirme de mis compañeros en esta aventura, subí a la habitación para poder tomar un baño para recuperar energías, el camino a Athtakla no sería fácil estando yo sola.
Entre Gigantes y Nieve II En este día me llego una misiva de la señorita Hinna Marinset quien también es parte del Enclave Esmeralda, tocaba apoyar a Tark Miller y las fuerzas armadas con la desaparición de unos efectivos de su regimiento militar en el área de los picos de las nubes, según él, por culpa de un gigante, por lo cual entendí que era el mismo que Lufram quiso proteger. Para esta ocasión acudí como colaboradora del Enclave quienes cito a Loreliel, la que puede convertirse en lobo, Lux Quercus, la que tiene pelaje de oso y el buen Inti que hoy me ayudo a mantenerme abrigada en este frio, la sanadora Hinna, el arquero Orisong, mi proveedor de flechería Boti, el sabio Yara y el archi mago Arthal. Otras personas tambien se hicieron presentes como el señor Jason Parker y Corvo Sorell, ambos bajo órdenes del señor Miller, la élfica Silmewen, otro archi mago llamado Misog quien no paraba de fumar, la magistrada Shiphae y su novia Velatha, con quien tengo buena amistad al literal ser arquera como yo, el miembro de los Capas Blancas Ash Winterfell, el maese Anak quien nos ayudó como guía, la alada Akasia y, por último, pero no menos importante, el pequeño Alapin. Tuvimos que ascender hasta la cima para darnos cuenta de que los kobolds alados tenían una conducta extraña, algo así como queriendo huir de algo o alguien, más arriba nos dimos cuenta de que una partida de gigantes se había hecho con el control de las cimas, atacándonos y por ende devolviéndoles el ataque, gracias a la capacidad de rastreo de Loreliel tomamos un desvió ya que vio algo en unos arbustos que llamaron su atención. Al acercarse la elfina mitad loba, una mano gigante quiso barrer con ella, pero sin éxito alguno. Tras ello apareció aquel gigante que según Lufram no anidaba mal alguno en su corazón, su comportamiento era muy inocente y juguetón, como si de un niño de cinco años se tratase. Después de un incidente con Lore y Akasia, vino un grupo de orcos quienes venían con la intención de atacar y matar al gigante, dimos cuenta de ellos, pero, lo peor estaba por venir ya que un ente se apodero de la mente del gigante y este nos terminó atacando. Tras repelerlo, tuvimos que bajar de nuevo al campamento bárbaro en donde descansamos y seguramente Arthal disfruto en sobremanera con una mujer uthgard que se le había prendido.
Reunión Esmeralda Al fin pude ver cómo es la sede del Enclave Esmeralda por dentro, al ingresar por la puerta principal pude ver una fuente amplia que botaba agua y abajo pareciera una cámara inundada. Enormes estatuas druídicas adornaban la estancia y tras un salón amplio había un pasadizo que llevaba a las dependencias inferiores. Abajo cuentan con una sala de reuniones con mesas pulidas de roble, adornadas con hojas, dándole un toque natural a la sala, el motivo de mi presencia es el llamado para ver el tema de una petición de exploración por parte de la dama Rainde quien buscaba informar al Enclave de su misión. Durante la conferencia se pudo ver un conato de discusión ya que al parecer a Arthal no le gusto el proceder de la dama y al parecer Boti tiene un punto de vista diferente, pero lo que sucedió en esta reunión no me compete relatarlo en este diario para evitarme líos.
Buscando Gusanos Sin duda alguna me di cuenta de que a Doyle el reclutador le caigo mal ya que siempre que voy a pedirle trabajo para poder parar la olla, este me ve como posible bocado del gusano purpura abajo de Inmescar. Por suerte hoy acompañe a varias personas conocidas, como la Dragona de la Canción Valrieth, el níveo Howl, la artesana Rainde, el mediano Kip, la paladín del Juez Julieth, el guerrero Aksel, las arcanas Frael y Naevys como tambien Alexandra Milot. Todos en la mira de ir a cazar al gusano purpura, pero al parecer nadie tuvo previsto lo que paso.
Tras un buen rato dando vueltas en círculos dentro de esas cuevas laberínticas, enfrentando sabandijas, decidimos darnos la vuelta hacia la capital. Menudo fracaso el de ir a buscar esa presa, tras decirle a Doyle que nadie pudo cumplir la misión emprendí el camino al Eldath para reponer flechas, pero de camino fui atacada por dos jabatos que se habían vuelto locos, el ambiente se volvió algo más tétrico y fui a buscar a mis camaradas del Enclave Esmeralda para informarles de lo que sucedió, al parecer ya se habían enterado de que la naturaleza esta ya por cobrárselas a los amurallados. También había llegado el momento de definir mi futuro, lo medite mucho y tras ver la situación decido anunciarles de que me uno oficialmente al Enclave, como a lo que ellos definen como brote y tal cual planta o semilla, tocara poco a poco crecer.
Espinas en los Paramos I Acabamos de llegar de un paseo en las islas con un jugoso botín a ser repartido cuando vimos un tumulto arremolinarse en los llanos de la ciudad de la moneda, al parecer la madre naturaleza quería darles una lección a los amurallados de la capital amniana. Súbitamente fuimos atacados por una avispa de proporciones colosales, quien inicio por volarse medio techo de la posada. Muchos aventureros nos enfrentamos a esta pero su piel resistía bastante, a la par que sus picotazos venenosos diezmaban a los presentes, llevándose Liliana Hallend la peor parte. Tras el ataque de tremendo avispón, su enjambre de soldados atacó lo que quedaba de los llanos, causando estragos entre la población y los aventureros entre heridos y ilesos les hicimos frente logrando detener la invasión de momento. Tras un incidente con campesinos que culpaban al mundo natural de aquella desgracia y donde yo les recalque que esto es una represalia de la naturaleza por que los amurallados no supieron respetar el equilibrio, salimos a los páramos en donde nos reunimos con otros aventureros en la inminente batalla contra miles de abejas y avispas que se habían apoderado del lugar. Previamente al ataque, una de las ninfas del bosque quería que le diéramos un mensaje a los de la ciudad, el mismo que yo venía ya anunciando ya tiempo, pero no hubo tiempo ya que los bichos esos empezaron a rodear a los aventureros, quienes por un buen rato lográbamos abatir todos los ataques. Toda esta masacre acabo con el sacrificio de la ninfa a manos de la lanza de Howl, tras ello fuimos transportados hacia el claro del Weldath donde el archi druida Arkaneus Melenaplateada nos estaba esperando con respuestas.
Espinas en los Paramos II Sin duda siempre digo que la gente cosecha lo que siembra, los amurallados a lo largo de los tiempos tienen un deseo o afán expansionista y no miden las consecuencias, una de estas es que la naturaleza brinda, pero si no se respeta el equilibrio, puede tomar represalias como hace unas lunas en los llanos de la capital. Tras los ataques en los páramos, un nutrido grupo de aventureros se reunió para ir a por la fuente de lo que hace que lo natural se rebele.
Vinieron gente de todo tipo y calaña, desde los del Enclave Esmeralda hasta fanáticos acérrimos del dios Tirano conocido como Bane, uno de estos se propaso al implosionar a una ninfa que amenazaba con iniciar una guerra, claro está, la guerra el inicio ese banita ya que al rato nos atacó un enjambre de avispas venenosas lideradas por una gigante. Nos costó demasiado ya que hubo muchas bajas. Tras superar este obstáculo, la naturaleza envió a tres representantes faunos que buscaban imponer sus condiciones formando algo como una embajada natural, la cual empezó a debatir con algunos aventureros que fungieron de embajadores para los amurallados. Las cosas se tornaron peor con esos seguidores del Tirano que lo único que hacían era provocar y que las negociaciones tomen un giro inesperado cuando los faunos anunciaron que le darán tres días a los amurallados, tres días para que lo que ellos denominan como verde tome los muros de la capital amniana. Tocará prepararse y evitar a toda costa un derramamiento innecesario de sangre, pero tal como termino la cosa lo veo poco factible, es por ello que llevo ya dos días vigilando desde las alturas los páramos por si hay alguna avanzadilla natural y dar aviso a mis compañeros del Enclave Esmeralda.
Un Montón de Huesos Fue la primera vez que me llevaron a la cripta de Inmescar, un lugar que según dicen las leyendas locales oculta el mayor peligro existente a ojos de los aventureros. Al entrar al mausoleo, un silencio sepulcral se hizo presente, las voces hacían eco a través de los oscuros pasadizos que terminaban en una lápida hueca que conectaba a un piso inferior donde nos dio la bienvenida un culto de fanáticos conocido como el Culto del Dragon de Huesos, cabe recalcar que bienvenida en esta ocasión no es entrar a tomar él Te con ellos, si no, hacer lo de siempre, repartir palizas a diestra y siniestra. Tras el combate entramos a una especie de templo oculto, donde había pozos de lava candente y además trampas colocadas en el suelo por si un incauto iba a lo loco a cargar contra quienes protegían el lugar, sea ese culto o los espíritus que no encuentran el descanso. A lo lejos había un portal que desprendía energías malignas, tomando el mayor de los riesgos lo cruzamos. Llegamos a una sala enorme en donde a lo lejos nos esperaba el tan mentado y famoso dragón de huesos o draco liche, que al ver a los aventureros cargo contra ellos, nos dispusimos en diversas posiciones mientras los de vanguardia contenían al huesudo, que no dejaba de arrojar bocanadas de azufre sobre los aventureros mientras se dedicaba a volar por la sala, no sé si mis flechas pudieron hacerle algo, pero tampoco era difícil de impactar. Tras un buen tiempo el dragón emprendió vuelo huyendo de los aventureros, al parecer estaría ya planeando una represalia contra quienes irrumpimos su morada. Ya esto seguramente será parte de un siguiente relato.
Offtopic :
Primera vez en mis diez años aquí que enfrente al tan famoso dracoliche, salvando Amn una vez más
Recolección de materiales para el Torneo de los Tres Truenos El día de hoy nos reunimos un conjunto de diversos aventureros y artesanos del Gremio que Rainde y Sienna formaron hace muy poco, como aprendiz de carpintería me está ayudando mucho ya que ahora no tengo que invertir oro en algo tan efímero como las flechas que suelo usar, gracias a las enseñanzas de Doxo y Boti he llegado a dominar hasta el roble y falta muy poco para ir mejorando mi técnica en serrería, al inicio mis dedos terminaban mal ya que me cortaba, hasta he llegado a oír al maestro de carpintería en la universidad decirme masoquista, aunque en un inicio los errores son el pan de cada día. Nuestra tarea era acompañar a Howl y a sus colaboradores para recolectar material para la posterior fabricación de premios que van a ser destinados a los ganadores del segundo Torneo de los Tres Truenos. Proyecto que el hoarita está próximo a celebrar en Caravassar, partimos hacia la zona llamada Cuello de Dragon camino a Musgolito, según los elfos que nos acompañaban, terreno prohibido para los que no son parte del pueblo gentil, lo único que nos salió al paso fueron un grupo de bandidos de poca monta que el grupo dio cuenta sin sudar. Gracias a que Erin conocía la zona, nos guio a una cueva en donde el grupo extraería los materiales mientras el resto limpiábamos la misma. Al salir por el otro lado nos dimos cuenta de que había una partida de caza malarita que estaba dándoles lio a los elfos que custodian sus territorios, el grueso de los aventureros dimos cuenta de esa amenaza guiada por un sacerdote que termino siendo un licántropo, quien nos decía que íbamos a ser su presa, pero se llevó tremenda paliza que hasta termino siendo cena de un dinosaurio que Numina trajo consigo, el cazador termino siendo cazado, dicen por allí.
Offtopic :
Gracias a Sienna y a Howl por montar la autoguiada y a DM JamonConQuesito por pasarse a ambientar, también recalco que tome las imágenes que Irene (Galas) y Numina (ImVermilion) compartieron en el discord del servidor, dándoles el respectivo crédito.
El Fin del Conflicto (Final de Trama Paramos-DM Necio) Tras averiguar cómo entrar al semi plano de las setas, un nutrido grupo cruzamos un portal que nos llevaba a ese paraje extraño, en donde imperaba ese aire rojizo lleno de esporas, junto a Loreliel me coloque en vanguardia para ir explorando los alrededores, muchos obstáculos nos hacían frente debido al hongo rojo que pululaba en aquel lugar.
Tras seguir guiando al grupo, los que íbamos delante nos topamos con una secta de druidas conocido como el Nuevo Equilibrio, resguardando un hongo enorme que era el causante de la nieve y ambiente contaminado por esas esporas que nos hicieron ir con la nariz y boca resguardada por telas, los negociadores intentaron dialogar, pero era inútil, así que la batalla dio inicio, se nos acercaron moles fúngicas, no muertos y los mismos druidas de esa secta. Tras acabar con ellos, el Hongo gigante que tenía poderes telepáticos intento disuadir al grupo para que no le haga daño, pero comprendiendo que, si acabaran con el ya no habría ese ambiente contaminado, el grupo aventurero incendio ese penúltimo problema que asolaba nuestros paramos.
Tras el final de ese hongo, el ambiente poco a poco fue purificado, pero quedaba un problema más, el ente conocido como el que crece, tras un breve rato se apareció otro grupo de esos druidas guiados por una figura al parecer anciana que reclamo y hecho culpa al grupo por arruinarle los planes, tras reducirla empezó a vomitar una bilis amarilla que al final resultó ser un cieno enorme contaminado el cual fue reducido por los aventureros.
Luego al salir de ese semiplano nos encontraron un grupo de esos falsos guardias llamados Caza bestias del cual tuve gran placer de vengarme acribillando unos cuantos.
La Venganza es un plato que se sirve bien frio, dicen por allí.
Infierno Helado Junto a mis compañeros de Colmillo, se nos encargó recuperar un tesoro olvidado que termino a manos de una dragona blanca que se había asentado en los picos. Aunque sospecho que fue una venganza personal de Doyle ya que le hice ojitos y se lo tomo mal, todavía que alguien hace un ademan o broma para que pueda caerle en gracia.
La subida fue algo caótica ya que uno de la nuestra era algo novato en estas tierras y se había embarcado a una de sus primeras aventuras, aunque gracias a Julieth todo salió según lo esperado.
Se nos unieron Aryan y Jadzia en pleno viajo lo cual facilito las cosas ya que el guerrero de dorada armadura es alguien ya curtido en combate, más arriba entraron en escena gigantes de las colinas y en pasajes más estrechos gigantes de hielo, aunque con Allan y Aryan ahí delante, más Julieth y Lindaella atrás el trabajo se hizo más llevadero y la llegada a la cumbre fue sin mayor sobresalto. Con los que éramos pusimos en aprietos a la dragona la cual huyo volando después del enfrentamiento, jurando venganza por querer quitarles su tesoro, cuando el verdadero culpable de que las monedas le falten tiene nombre propio, Doyle.
Proyecto Linde Amn y Murann- Inflexión El momento que estuve esperando finalmente llego, nos habíamos reunido los miembros de Colmillo para un trabajo de reconocimiento a los alrededores de Kalathyr. Finalmente me siento que voy a la ofensiva, ya mucho sentía que estábamos puramente defendiendo Amn de las correrías de los Muranies, aun no olvido aquel día en la que Malvrax y compañía me partieron una pierna y ansié vengarme de esas bestias desde ese momento. Nos dirigimos hacia el sur de la aldea hacia un paso montañoso en donde se había asentado un campamento orco. No hubo líos en atacar y no ser detectados ya que con mis tiros derribe a los vigías desde lejos mientras mis compañeros se deshacían de las barricadas puestas por los orcos. Llegamos a un campamento externo en donde rescatamos a unos prisioneros antes de adentrarnos a una cueva en donde vivía el líder de aquella tribu. Mientras mis compañeros atacaban a los orcos, yo me ocupaba de sus brujos y chamanes, pero también había crías de orcos en aquella cueva, no tuve piedad y acribille sin miramiento, sin piedad, pero algo me hizo dudar, ¿estaba haciendo lo correcto? Una voz dentro de mi decía que pare la masacre, que no siga castigando a inocentes, hasta que volví en sí y tenia a Erevain ordenando parar esto, lo hice, pero me sentí horrible, quizás estaba cegada por mis ansias de venganza, matar crías de orco, acribillar a sus hembras no devolvería la familia que esa raza me arrebato de niña, yo asesine incontables orcos, pero realmente...... ¿Era lo correcto? ¿Quizás no quería matar a nadie después de todo, si no hubiera perdido a mi familia, hubiera estado aquí?
Lazos Eternos Nos reunimos con Alastor y los centinelas, El Enclave Esmeralda y Colmillo para acompañar al primero a conseguir un grifo que pueda ayudarle a transportarle sin magia alguna. Me reuní también con lady Ayanda Flechadas quien nos brindó un mapa con la ubicación de una caverna en donde según ella se encontraba una piedra llamada Armonía que según las leyendas ayudaría a forjar un lazo eterno con quien acepte ese regalo. Las cosas no salieron bien porque esta ruta de los dientecillos es propensa a ser zona de emboscadas por parte de orcos, una vez más generándome dolores de cabeza.
En el camino, emboscada tras emboscada llegamos cruzando a un rio en donde un ruido capto la atención del grupo, un derrumbe y una abertura en donde varios orcos salieron como alma lleva el diablo, al parecer huían de algo feo o algo grande, con recelo nos adentramos en la cueva, tras avanzar un poco nos dimos con la gran sorpresa que un enorme dragón metálico se había establecido allí, debajo de este una formación rocosa verde brillaban, al parecer lo que estábamos buscando, la roca de la armonía. Esta majestuosa criatura nos llamó y no tenía una actitud hostil, al contrario, era propensa a la música, como si de un bardo se tratase, pidió a los aventureros cantar usando letras que incluyeran hechizos arcanos como divinos, algunos empezaron a improvisar cantos, pero el que más gracia me genero fue el de Bashar, muy ingenioso, a decir verdad, tras ello el dragón nos dio una adivinanza cuya respuesta era la confianza, lazo que Alastor iba a generar con su futura montura, tras seguir una ruta de plumas de grifo en un paso montañoso, un grupo de grifos nos rodearon para que luego uno de ellos se acerque al centinela para que puedan conectarse mutuamente gracias a la roca que el mago tenía en mano.
Offtopic :
Gracias a DM Almendra por montar tremenda escena, mis dieses
El Loto Negro-Masacre en el Desolado Como puedo describir esta sensación, como sería posible superar ese éxtasis y ese paroxismo que siento después de probar ese liquido negro que conseguí en los barrios bajos, desde Crimmor entre a la ruta del desolado a comprobar si lo que dicen del Loto Negro es cierto, lo cual si fue. Lo que pude concluir fue que mi sensación de agresividad y euforia aumento veinte veces más, sentía bastante confianza además por el hecho que estaba probando unas flechas nuevas que yo diseñe, estas tienen la particularidad de que son curvas para favorecer una mayor perforación si caen en ángulos de 45 grados hacia arriba, además de que son más livianas y favorece mucho lo aerodinámicas que llegan a ser. A lo lejos parecerían gusanos con punta y plumas pintadas de rojo y la madera embarnizada en cera negra. Sentía mucha emoción y unas enormes ganas de probarlas en seres vivos, no puedo flechar a lo que se mueva en los llanos o en los caminos, así que lo primero en que pensé (y lo que la euforia creciente me conmino a moverme) fueron esas pestes del desolado, cada chaman, cada brujo, cada berserker y jefe orco muerto valía la pena.
A veces pienso que los otros aventureros me recriminan por ser más certera y rápida en abatir a los enemigos antes que lleguen a chocar espadas, pero ese es mi estilo, es lo que me hace resaltar y ganar fama de ser una buena arquera, aunque solo los chicos del Enclave y Loreliel saben cuál es mi verdadero objetivo, llegar a ser la numero uno, la mejor arquera de toda Faerun y esta droga lo que hace es acrecentar esa sensación hasta las nubes. No me arrepiento de nada, si tengo que vender mi alma o mi sanidad por demostrarlo, lo hare sin dudar.
En la Boca del Lobo- Incursión a Murann Partimos desde Caravassar luego de unos días de preparación, retoques y disfraces, se ve que Liliana tiene un toque para el tema de encubrir quien es uno en realidad. Esta vez me toco interpretar a Jazmín, una concubina calishita del Baja quien fue interpretado por Daraen, para ser algo rustico lo hizo bien a pesar de todo, nos acompañaban Kennie,Jabato y Haran quienes formaban parte de nuestra corte de comerciantes de fuego alquímico, al primer día nos cruzamos con una caravana del imperio murani, quienes tras burlarse siguieron su camino hacia Caravassar. Después de un trecho regular llegamos a una fortaleza que estaba en la frontera con Muran, donde los trasgos que la custodiaban revisaron la mercancía y nos dieron paso, pero a Liliana la miraban con recelo. El grupo aprovecho el breve recorrido para observar las fortalezas, debilidades número de personal, etc. Pasé un breve momento incomodo en donde los tacones se me hundieron en el barro y tuve esa sensación asquerosa de pisar barro descalza, al salir estábamos cara a cara con las granjas del Murkulato, se me ocurrió la idea de prenderles fuego y así ralentizar su cosecha para diezmar un poco al ejército, pero se hizo de noche y tomamos refugio en una mina cercana. Dentro había varios pasajes y en uno de ellos había movimiento ya que había guardianes patrullando, Liliana tomo una ruta bloqueada por piedras y al volver informo de un pasaje cubierto por agua. Al percibir bulla uno de los minotauros se acercó y seguido por su compañero les dimo caza, no sin antes sufrir dos bajas por que les zamparon el hacha a Haran y a Kennie. Daraen jalo al cadáver del buey con la caja de fuego del alquimista, la coloco en la entrada de la caverna en donde esos dos minotauros habían aparecido y al llegar refuerzos provoco una gran explosión que los hizo estallar en pedazos, esto provoco un derrumbe que bloqueo esa entrada y no quedaba más que nadar por esa zona acuática, en donde Kennie espanto a los tiburones que merodeaban. Al llegar a una apertura de la caverna había dos sauriones vigilandola, pero ahí entre en acción yo con mis tiros certeros, dándoles una muerte silenciosa. Al salir tomamos la ruta costera que bordeaba una fortaleza de piedra negra cercana a Kalathyr, cruzamos un bosque en donde había una cueva con muchos rastros que conducían a su interior y al frente nuestra una última patrulla de bestias las cuales evitamos con una buena ocultación. Tras dias de camino pudimos ver las empalizadas de la aldea de Kalathyr, al final un merecido descanso después de arriesgar el pellejo, una vez más....
En la Boca del Lobo II- Explorando Cuevas Continuando donde lo deje, nos habíamos internado en los bosques de los Dientecillos en búsqueda de unas cuevas en donde según rumores los muranitas estarían depositando muertos vivientes para ayudarlos en la batalla contra las fuerzas de Amn. Junto a Daraen, Jabato Harán y Kennie entramos en los bosques cercanos en Caravassar, en lo personal no me gustan esos bosques ya que son muy tupidos y en los árboles de Sombralto y ruinas unas arañas grandes y asquerosas tienen sus nidos y son depredadoras sigilosas, un asco total…. Tras cruzar ese infierno visual, llegamos a la entrada de la cueva en donde había huellas de entrada y salida además de un rastro de sangre, tras Daraen ir y volver nos adentramos. En el interior nos encontramos una carnicería entre hombres y bestias tiradas en el suelo muertas, además de cruzar un puente y evitar por poco una trampa de una fosa con pinchos, subimos al lugar en donde un ogro estaba zarandeando a un humano, tras matarlo no pudo dar con nosotros ya que somos demasiado sigilosos. Registramos el campamento en donde había una senda que subía a una apertura que desprendía luz y frio, la cual fue una escalera que seguía hasta una cadena montañosa, se pudo ver a lo lejos una enorme torre que podríamos especular como la fuente en donde se están creando ese rumor con no-muertos.
La Aprendiz- Rememorando Inicios Hace lunas había visto a una arquera novata de nombre Bea por Crimmor, yo creo que Amn requiere más tiradores con arco y ballesta ya que en lo personal me aburre que todos decidan irse al cuerpo a cuerpo o hagan esos trucos baratos de desaparecerse y luego meterte un golpe trapichero por las espaldas. Después de unos días la volví a ver en los llanos y me pregunto si yo hacía mis propias flechas así que al asentirle pidió que le ayudase a aprender el noble oficio de convertir árboles en madera útil para nuestro arte. Fuimos al Eldath a que compre herramientas para dar así su inicio en la carpintería, viéndola trabajar me hizo recordar mis inicios con Doxo y Boti quienes fueron en su tiempo mis maestros. Tras ver su progreso tengo que reconocer que su inicio fue mejor que el mío ya que pese a que solo consiguió un tablón de los 30 posibles, aprendió más rápido en la técnica de fabricación de flechas, teniendo solo un posible intento pudo hacer lo que yo hice en diez, sin duda tiene madera para ser una prodigiosa carpintera, aunque todo inicio como se lo recalqué numerosas veces es difícil, solo el tiempo y su paciencia dirá que tan lejos puede llegar a demostrarme su habilidad, pero sé que llegara lejos de todos modos.
Proyecto Linde- Batalla Final ¿Qué decir de esta batalla desatada contra las bestias en este día?
Simple y llanamente MASACRE, una lucha desigual en todo sentido, no siempre la fuerza bruta y trucos de brujo suele imponerse a un ejército liderado por un hombre como el sargento Miller, quien nos organizó diligentemente y categorizo a cada aventurero según sus aptitudes. Hoy si el sargento lo tenía en buena estima, se ganó totalmente mi respeto. Oleada tras oleada, los aventureros amnianos supimos resistir todo lo que nos mandaban, desde carne de cañón como ogros, minotauros y chamanes hasta guerreros de elite y veteranos muranitas, nada podía con nosotros, gracias en gran manera a la labor sanadora de Phyrra y Selise, pese a que quisieron emboscar al campamento amniano, se repelió el ataque, aunque el corcel de Tark Miller llamado Alazán perdió la vida salvando a su jinete. Pude entender al sargento tras la pérdida de su montura, según conto desde su infancia, si acabaran con mi compañera, perdería la poca humanidad y cordura que me queda.