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El Diario de Samira

Azug bel ya

Minsorrano sin caminos
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He llegado hace algunos dias a la ciudad, me tope con una mediana particular, que andaba pregonando con el uniforme de la guardia...

"Una cama, un techo, comida y proteger con valentia y honor las tierras que todos amamos, las gloriosas tierras de Amn, no lo dude mas, ingrese en la guardia de Athkatlan y descubra todos los beneficios... Sin contar que se brindara instruccion militar y equipamiento basico".

Vaya, me llamo la atencion, sin contar que en el letrero de anuncios lei un mensaje del cabo Whinterboth. Me interese, sin dudas y me dirigi a los cuarteles, en mi primer intento fallido al no encontrarles dentro.

Cayo la noche de ese mismo dia, estaba en los llanos exteriores, seduciendo, mas bien disfrutando de la cara de bobo que ponian los guardias al verme pasar entre ellos bamboleando mis caderas... Pero uno era diferente al resto, un hombre recto y pasivo, si bien me miraba con lujuria, disimulaba bien y era bastante respetuoso y temeroso... Me aburri de aquel sujeto, sin dudas, me dirigi a donde estaba una aglomeracion de personas y un gordo con el simbolo no recuerdo si Torm o Tyr en la capa... Era feo pero tenia un encanto diferente, una belleza exotica. Comence a hablar con él cuando un burdo campesino comenzo a insunuar cosas groseras hacia mi persona, yo me reia, pues esas cosas estaba acostumbrada a escuchar en las caravanas, pero tuvieron que llegar los paladines... jeje pensar que antes era como ellos, pobre de mi... Comenzaron a decirle que retire sus insinuaciones que heria mi honor, pues claro, no iba a salir diciendo "Dejadlo me encanta que me diga asi" tenia que guardar imagen aunque tampoco hice escandalo alguno. Simplemente deje que el gordo se hunda con sus palabras como roca en el mar.

Esa noche conoci tres personas espectaculares, Gihnnana, la bailarina exotica, tiene un toque que me encanta, a pesar de su belleza no es tan engreida como el resto de las bardas... Asey.. la pequeñaja que aun cree que Lathander le ayudara a que su vida sea mas facil, que lo intente, me da igual realmente, mientras no me joda ami, todo en paz... de momento.
Gofred mi guardia preferido, quien me brindo aquella noche permiso para poder hablar con el gordo Arto que fue el grosero que metieron finalmente preso por tachar de "idiota" a la paladin Auriel... Pobre gordo, le llevamos algo de comida, vah en realidad era la comida de Gofred pero bueeeeeno, mientras no se entere, no habra pecado. Luego de la visita a la prision, pretendia ir a asesinar a la familia de Arto, pero la posada "La corona de cobre" entre vinos y bailes con las niñas aquellas, me hicieron olvidar todo el asunto... Fue una gran y curiosa noche, donde recuerdo que termine dormida de la borrachera, aunque tambien recuerdo que estaba Didu en la habitacion con nosotras tres, que tio tan gilipollas, tres mujeres borrachas, el sobrio, dos seduciendolo y no se acosto con ninguna... Realmente un tremendo gilipollas.

Al dia siguiente, volvi a dirigirme a los cuarteles, la cabeza realmente me estallaba. Pero tenia que ir... El dinero no me iba a durar mucho tiempo mas, necesitaba comer... Esta vez tube mas exito, no solo encontre al cabo Whinterboth, sino que tambien estaba el sargento Markus Harkson, quien gentilmente me hizo seguirle por las oscuras alcantarillas, con la mision de que... de arrancales los ojos a un sujeto. Realmente no me interesaba, asi que entre insultos, insinuaciones de que era mejor que yo, que yo era una mierda y demas, matando ratas... llegamos finalmente a donde estaban los bandidos, cuando quede mano a mano con aquel bandido, que me miraba iracundo, la rabia se notaba en sus ojos, aunque en su sonrisa demostraba que estaba subestimandome.

La lucha fue larga y tediosa, con su espada logro herirme en varios sitios, profundamente, mientras que combatimos, logre verle un lugar descubierto de su armadura, en un sucio movimiento le hice bajar la guardia y clavarle la espada ahi, entre el brazo y la armadura, en la axila si no me equivoco... Cayo al piso desangrandose, perdiendo la conciencia, luego de haber recibido mas golpes de mi parte, aun gemiendo de dolor, el Sargento me ordeno arrancarle los ojos al sujeto, con mi plena confianza arranque los ojos de aquel sujeto, realmente el placer que senti en aquel momento podria compararlo en un orgasmo, el Sargento me miraba serio y solo dijo "Nada mal".

Luego de ello, comenzamos a caminar por ocuras cavernas debajo de las alcantarillas, donde el sargento me hizo luchar con goblins enormes y uno que otro hombres ratas... Finalmente llegamos al campamento de aquellos inmundos... Me ordeno seguirle y si lograba salir viva, me daria una armadura completa... Vi como apenas abrimos la puerta, numerosos magos conjuraban contra nosotros, enormes bolas de fuego se formaban en sus manos, yo cubriendome con mi escudo logre resistir la primer oleada... enfurecida por sed de sangre, luche a la par de mi sargento, mi cuerpo ya no resistia mas la batalla, la sangre que corria por las heridas... Carajo... lo ultimo que recuerdo fue aquel mago moviendo las manos mientras una enorme llamarada en forma de bola, aun mas grande que el resto, me estaba apuntando... Intente huir de aquella bola, pero me arrastro hasta la pared, donde quede inconciente, para pronto... Como dijo mi sargento... Morir...

Desperte tiempo mas tarde, me dolia la cabeza, los musculos, no poseia heridas pero sentia como me dolia todo, aun tenia las mejillas con sangre del ojo de aquel bandido, cuando el sargento me ordeno pintarme con la sangre de aquel ojo... Delante mio ahora estaba el Cabo Darris Whinterboth, quien pidiendole directamente a Tempus, logro traerme a la vida. Me regañaron, pero me felicitaron por haber muerto con honor y valentia... Eso daba muchos puntos para el ingreso a la guardia, sin duda... En ese momento mientras el Sargento Markus me decia que no obtendria la armadura que me prometio... El cabo Whinterboth me tomo la mano clavando una daga en ella, vi como pasaba la daga de lado a lado rompiendo cada musculo de ella... El dolor era placentero, pero no tanto... Cuando realmente duele y sin juego previo, no es tan exitante... Vendo mi mano y me dieron un codice de leyes para que estudie, en los proximos dias me harian las pruebas para el ingreso.

Luego ese dia fue bastante divertido... Conoci a un semidragon y tube una aventura masoquista con Gofred... Creo que pronto comenzaremos a salir, parece agradarle el dolor... Aunque en mi vision esta el Sargento Markus, tiene poder, honor, alto rango y gran postura...

Sin contar que claramente se ve atraido por mi, al molestarse en hacerme el examen teorioco y luego de aprovarlo darme de regalo la armadura completa... no como al resto de los soldados que les da una armadura de placas livianas, solo para tener una insigna...
 

Azug bel ya

Minsorrano sin caminos
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Cuando duele nunca nunca se olvida.

Pasaron varias semanas desde mi llegada, acabo de terminar mi guardia y estoy bebiendo una cerveza en la grua torcida mientras escribo esto. Durante el transcurso del tiempo he conocido varias personas diferentes de todo culto y raza. Bjolnir el semidragon sigue intentando seducirme, creera que con su cuerpo escamoso lograra algo conmigo?... Luego esta Andrew el joven salvaje... Otros tantos mas... Pero el unico en que clave mis ojos, que fue un error, fue en el joven mas apuesto, elegante, pretencioso y perfecto idiota.

Todo comenzo en el campamendo de Sherenna cuando ya terminaba de guardar los bueys en el establo me disponia a descansar, cuando estaba este sujeto... Tubimos una conversacion corta, comenzo a besarme el cuello e infrigirme dolor, pequeñas gotas de sangre caian por mi cuello, el dolor me exitaba, pero al parecer a él tambien...

Aquel que se llevo la pureza de mi cuerpo y la de mi corazon.

Joven alto, atractivo, elegante y muchas cosas mas que podria elogiarlo, fue el que por amor a otra me daño nuevamente el corazon, aquel hombre con el que sueño, aquel que deseo, porque tubo que existir otra, si estaba dispuesta a entregarme en cuerpo y arma a tus caprichos... Pero la vida es dificil, ya tendre que acostumbrarme... Primero los fieles de Torm, luego el mismo Torm y ahora al primer hombre que habia deseado... Jodida suerte la mia... Pero esta bien, no me quejo... Todo hilo de esperanza de ser algun dia feliz se ha perdido, quise ser buena, juro por mi madre que lo quise... Pero ahora ya no, me he cansado de ser pisoteada, ignorada, dejada de lado por todos a quienes valoro o valore algun dia... ¡Se pueden ir todos al carajo!.



En aquel momento, Samira se levanto, pago su cerveza y se retiro lentamente para los barrios bajos, donde en la corona de cobre pagando una buena cantidad el dueño del lugar le consedio un hombre, menor de edad, a quien comenzo azotar buscando liberar esa ira que tenia por dentro, entre risas de placer, los casi inaudibles gritos del pequeño debido a su mordaza en la boca, termino por verlo agonizando tirando en aquel piso lleno de sangre, mientras en su rostro se reflejaba un alivio un sentimiento placentero y su corazon se marchitaba lentamente, ya perdiendo aquella pizca de luz que le quedaba. Ya no existe mejor vida para Samira, luchar contra los enemigos de Amn, para protegerla. Extender su odio a todos, como si alguien tuviera la culpa de su frustraciones.




Entre las oscuras calles del barrio bajo, se escucha a dos femeninas hablar, mientras que entre forcejeos una le arrebata un amuleto a otra... Mirandole lentamente, identifica el simbolo de la doncella del dolor...

"Que es esto?"...

"Deberas averiguarlo... Mi mision aqui ha terminado"

"Mision?... de que mierda hablas mujer, dilo o te pasaras varios dias tras una reja"

"Y tu azotandome, como a aquel tipo Lamarque?, No lo creo..."

"No se de que hablas... Pero por donde empiezo..."

"En la biblioteca mas grande de Amn encontraras tu primeras pistas".

Lentamente la misteriosa mujer sale corriendo camuflandose entre las sombras, dejando un latigo, con tres ganchos en las puntas.

loviatar.jpg
 

Azug bel ya

Minsorrano sin caminos
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Todo tiene un principio, todo tiene un final...

La joven de cabellos oscuros y ojos azules, de labios carnosos y curvas prominentes, la musa de muchos, el sueño de otros. Una mujer que se paseaba con uniforme de guardia por las calles de Athkatla haciendo suspirar a mas un caballero que gentilmente se baboseaba mirandole en su andar, aquella jovencita que en un dia habia cometido su error, el mas fatal quizas, meterse con la persona equivocada en el momento equivocado. Todas aquellas personas que dicen luchar por el bien, la paz social y aquellas cosas que a los tontuelos le hacen creer, miraron como empezaba el final de su vida.

Tras un castigo impuesto por el capitan de la guardia, por error suyo quizas o de otro soldado, tal vez... Hizo que esta joven tuviera que inventar una excusa para no pasar por una de sus mayores humillaciones en la vida... Habia sido enviada a cavar letrinas en los campos de batallas junto a la mediana Aiala. Entre su seduccion y coqueteo con uno que otro soldado su trabajo se facilito, terminando la semana sin haber agarrado una pala, pero aun humillada por tener que soportar aquel lugar lleno de escrementos. Se habia ido, inventando a algunos pocos que su viaje era para la visita de su madre, la cual estaba enferma y pronto a morir, cosa que no era cierta realmente, pero que todos creyeron y le despidieron amablemente, ella decia "En una semana o quince dias regreso", mientras se alejaba de Athkatla para ir a cavar junto al resto.

Tras su regreso, estaba en los llanos exteriores, para cuando un sujeto indeseable, vago y atorrante se acerco a donde ella estaba, este sujeto le venia a la memoria a Samira desde aquella vez en que con la cabo Fetton y el recluta Rhom, les llevaron a un callejon estrecho en los barrios bajos y mientras samira latigueaba su espalda, disfrutando de ello, la cabo le rociaba de alcohol para hacerle pasar por un borracho mas de los barrios bajos. Librandose asi de culpa y cargos por su accionar. Fue asi que este susodicho cargaba un rencor especial por Samira mas que antes si es que lo tenia... Ahora queriendole dar muerte. Samira estaba desprotegida sin armadura y nadie cercano. Solo aquellas personas que "persiguen" el bien. O alguna causa en particular... que solo quedaron mirando, mientras el susodicho apodado Dyadan, sacaba sus filos de las vainas en un rapido movimiento atravesaba y destrozaba la traquea de la joven.

Ahora en una fuga tranquila sin mucho apuros el susodicho huia del campamento de Sherenna, siendo perseguido por algunos aventureros que se encontraban alli, sin demasiado ahinco, la guardia habia sido avisada y pronto acudirian al lugar de los hechos... La sangre brotaba a borbotones mientras estupefactos los aventureros miraban la escena, el piso tiñendose de rojo. Un hombre le intento detener la hemorragia sin demasiado exito mientras que un arquero llego y con algo mas de pericia le daba tiempo a la joven de llegar al templo, mientras que el hombre la cargaba, raices gruesas enroscaron sus pies, dejandole detenido en el sitio con la joven en sus brazos, mientras que lentamente el pañuelo de su cuello iba llenandose de sangre. Nada hacian quienes curoseaban la escena, dejando que coagulos de sangre ingresaran en el torrente sanguineo, la respiracion era casi nula en aquel momento, sus pulmones con sangre ya no respondian, un tono palido comenzaba a verse en la joven, mientras que su hilo de vida se fundia en la nada. Intentaron mediante una pocion curar la herida, lo cual lograron sin dudas, la herida estaba cerrada, no habia riesgo de muerte provocado por esta, todo parecia funcionar bien en su sistema, pronto el hombre llego al hospicio y la dejo a cuidado de las hermanas. Quienes hicieron lo que pudieron, mientras sin encontrar la razon, la joven daba espasmos en la cama. Su respiracion se detubo, su pulso es debil, no reacciona a estimulos... hablaban las hermanas mientras sin encontrar causa aparente de lo ocurrido. Mientras el padre rezaba por su sufrimiento, que al parecer aun peor reaccion le brindaba en su cuerpo, en su alma, que se debatia entre los muros y el plano terrenal. Pronto los espasmos dejaron de estar, mas aun la respiracion como el pulso dejaron de existir, envuelta en una sabana blanca la llevaron a otra sala, para preparar a la joven que habia fallecido por no resistir los coagulos de sangre en su interior, los cuales taponearon las arterias de la cabeza y el corazon.

Entre sus restos se pudo encontrar una carta, que junto al resto de su uniforme, equipo, les fue otorgada a la guardia. Dandole un entierro digno a la joven en el distrito del cementerio.

La noticia corrio rapido llegando a oidos de sus padres, quienes orgullosos aunque dolidos, un dolor crudo que solo pocos resisten, pues todos estamos listos para ver morir a nuestros padres, mas no a nuestros hijos.
 

Orasasue

El que aplaude en los discursos Zhent
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//Muy bien escrito Sama :) Aunque al final me pege la paliza cargandola para nada xD
 

SWOTL

Doble de Ilmater en las palizas
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Oh, vaya .-.
 

Azug bel ya

Minsorrano sin caminos
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Y al tercer dia se levanto de entre los muertos...

La joven de cabellos oscuros y ojos color zafiro, habia conseguido ganarse el respeto del actual sargento de la cuarta compania de la guardia de Athkatla, quien al enterarse de la desgracia fue a ver el cadaver de la joven. Tras un duro debate interno, esperaba paciente algo o alguien... Mientras el cuerpo inherte de la joven habia ya sido preparado por los clerigos de Ilmater para su sepultura, la cual fue retrasada por orden del sargento... Que planeaba este individuo carente de sentimientos?...

La pequeña sala del hospicio, dejaba ver al cuerpo con telas blancas envolviendolo, al sargento esperando paciente con su armadura reluciente e intimidatoria, los pasos por el pasillo de alguna especie de armadura se acercaban, un leve golpe en la puerta antes de abrirla, hizo al sargento voltear su rostro hacia ella, asomando la cabeza levemente para confirmar de haber dado con la sala correcta, se debaja ver el rostro de la Sargento de la legion Ferrea, Coria, la cual tenia en sus manos un diamante, diamante que luego de un inclinamiento de cabeza al sargento, coloco sobre el difunto cuerpo de la joven.

"Puedes hacer algo por ella?"... Pregunto el sargento, mientras la mujer en su temple rostro reflejaba tranquilidad.

Cerro los ojos y musitando plegarias a su dios, comenzo a llevar a cabo el ritual, mientras las palabras en forma de cantico salian por la boca de aquella mujer y la sala comenzaba a formarse un aura divina, como cual presencia de un Dios que se posaba en el salon. El diamante lentamente comenzo a oscurecerse, mientras que una suave brisa, cargada de maldad se adentraba en el cadaver alli tumbado. El ritual habia finalizado, ahora todo dependia del alma de la joven, un dios intercepto ante Kelemvor para regresar el alma al cuerpo de la joven, pero... Era posible que su alma aceptase?... Que habra ocurrido en aquella espera entre los mundos a la espera de un juicio sagrado, para que aquella alma oscura llena de resentimientos decidiera regresar a su cuerpo. Lentamente para el asombro de los presente una tos le hizo escupir un poco de sangre coagulada que quedaba en su garganta. El conjuro era tan poderoso que toda la sangre comenzo a fluir normalmente por el torrente sanguineo, todos los signos vitales se volvieron a su cause normal, aunque en su mente una parte habia sido arrebatada, no recordaba el porque estaba alli, que habia sucedido, cuando ni donde... Debil y confundida buscaba con la mirada respuestas, que no obtendria de momento, hasta visualizar a quien admiraba desde que llego a la capital a Markus Harkons su sargento. Alli firme con un porte sublime y majestuoso, le observaba con su tipico rostro de regaño, para cuando le ordeno ponerse de pie y seguirle. La joven debil no podia siquiera mantenerse de pie, lo cual noto Coria, la sargento y le pidio a Markus que le deje descansar, el sargento dudo mientras le interrogaba a ver si recordaba algo y ella negaba lentamente con la cabeza. Finalmente cabreado, le dio dos dias de reposo como la cleriga habia pedido, sus ultimas palabras antes de salir de la habitacion fueron...

"Haz que valga la pena haberte revivido.... Y deja de ser tan debil!"

Cerrando de un portazo.

Con una custodia para prevenir que el asesino regresara para terminar a su victima, se quedo alli en el hospicio, encerrada en aquella habitacion, descansando al ciudado de las hermanas de Ilmater.
 

SWOTL

Doble de Ilmater en las palizas
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Oh cielos, tenemos a una zombie en la guardia ¡¡

Re-bienvenida :D
 

Azug bel ya

Minsorrano sin caminos
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Ascenso...

Ha pasado mas de un mes y Dyadan continua libre... Realmente la guardia es tan eficaz como lo dicen?... Tendre acaso que enfrentarme con él y todos los peligros que eso conlleva?... Pues, tube que hablar con Stein, aquel sujeto que me llevo al hospicio y dejo una carta... Las hermanas del templo me dieron su descripcion, asi que la carta no podia ser falsa... Me dirigi a donde estaba aquel aspirante... Le mire perpiscasmente pero calle. Para ese momento ya el cabo Darris nos habia ordenado encontrarnos al alba en las puertas del cuartel. No sabiamos el motivo, solo que debiamos esperar alli... En cuanto asomo el primer rayo de sol y a lo lejos se escuchaba un gallo cantar, fue que se abrieron las pesadas puertas del cuartel, dejando ver la imponente figura que denota el cabo Darris Whinterbooth, pero no salia con unos trajes blancos... mire disimuladamente a los lados, viendo la impresion que tenian los soldados y demas reclutas. Entre ellos Dairuk, Rhom, Phill e incluso Escudodragon, si no me equivoco.

"Coloquense los uniformes que partimos de inmediato" fueron las ordenes del cabo, mientras nos iba entregando los uniformes, no eran feos, para nada, blanco y abrigados, supuse que seria el viaje que con antelacion me habia dicho el sargento Markus. Pues, rapidamente me lo coloque y me acomode nuevamente en la fila. El cabo nos instruia con sabia palabras, mientras nos ordenaba seguirle a paso ligero, no podiamos llevar armas ni nada aparte de una daga, una cantimplora. Siquiera las tiendas de campaña o algo de alimento.

Fue una excelente instruccion, el cabo sin dudas es un tipo sabio y tiene mucha experiencia en la batalla, tanto asi como en la supervivencia.

Nos llevo a los picos, alli estuvimos tres dias, nos enseño a sobrevivir por si habria alguna situacion donde quedemos solos en la nada... Realmente excelente instruccion, lo repito si, fue la mejor en mucho tiempo. Comer esas bestias de hielo fue realmente asqueroso... pero no podia quedarme con hambre.

A los tres dias bajamos, estaba tiensa del frio, me dolia desde el tabique hasta la punta de los pies... El cabo estaba por irse ya, cuando le pedi conversar...

Le explique con sinceridad mi temor de andar sola, sin proteccion por los llanos, el asesino aun continuaba libre y seguramente volveria a atacar... En esos momentos me dio unas palabras de alivio, luego me felicito por lo bien que logre terminar la instruccion de supervivencia... Luego me cito horas mas tardes en los cuarteles, tenia algo que decirme. Alli estube, golpeando a la hora indicada las puertas de los cuarteles, todo estaba en silencio siquiera amanecia. Se abrieron las puertas y con rostro severo me miro Darris... "Soldado Nath'a"... Me sorprendi, crei que se habia confundido... Para luego decirme, que desde ese momento era soldado, entregandome el uniforme de soldado y las identificaciones que habian realizado para mi...

Ahora soy la soldado Samira Nath'a, de la cuarta compania.

Pero aun, me quedan cosas por resolver... Y mi objetivo primordial es Dyadan... Que rece a todos los dioses que no lo encuentre, porque recibira una tortura tal que lagrimas de sangre le caeran... Por mas que me destituyan, juro por Loviatar que cortare cada parte de su cuerpo en pequeños trozos y se los dare de comer a los lobos.
 
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