Ulrich von Duth
Pornorroleador en sequía
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Alla iba otra vez. Sin cobrar honorarios, con poca informacion, y ademas con prisas. Vamos, pura rutina.
Todo empieza con un shebali llamado Kelnozz que, curioso o inconsciente, se dirigia al puerto a la llamada del Capitan de Patruñas. El capitan les informo de que en sorcere han detectado una brecha en la Urdimbre procedente del territorio de los herejes de Kirianshali. Alli estaban de los Dern'huz, Radok, y de los Inubrae, Ellinther, Elgg'ing, Gaundan y un faern estudiante de Sorcere de cuyo nombre no puedo acordarme.
Obviando el altercado en el que el capitan de patruñas puso al pobre Kelnozz con las posaderas en el suelo, nuestro grupo se dirigio hacia los dominios de la señora de los muertos. Al llegar alli encontraron una trampilla que, valiente o inconscientemente, cruzaron.
Bajando al agujero se encontraron un laberinto plagado de sombras infernales, esqueletos y otras criaturas que ofenden la vista. Con el valor y arrojo que caracteriza a la raza drow, nuestro grupo se adentro en el laberinto, pasando por encima de todo bicho no-viviente que se encontraba en su camino.
Obviaremos tambien la parte en la que un conjuro lanzado por un espectro dio de lleno en la cara del pobre Kelnozz y lo dejo en el suelo mas muerto que la momia de Ramses II, para mas tarde ser resucitado por un Radok deseoso de tener a un shebali como deudor.
Tras mucho batallar nuestros heroes se hallaron en una estancia en la que sobresalian una estatua de una mujer cadaverica, dos columnas que flanqueaban el paso de salida y una fuente con un liquido rojizo, espeso y a una temperatura de 36'5 grados Celsius en la que en un lado rezaba la inscripcion: "Bebe de la vida y continua tu camino". De nuevo, y con la generosidad que tambien caracteriza a la raza drow, el velgak Elgg'ing propuso al pobre Kelnozz para que bebiera del liquido y atravsara las columnas.
Valientemente el shebali se opuso a formar parte de ese ritual heretico, asi que el velgak lo obligo a cruzar sin haber bebido. Naturalmente, como ocurre en estos casos, en el instante en el que el pobre Kelnozz se situo entre las columnas, un atroz dolor de estomago lo abatio, dejandolo resollante en el suelo. En ese momento dio gracias a cualquier dios que lo guiara por el amuleto de regeneracion que en su día decidio comprar y que jamas se quitaba.
Mas repuesto gracias a la magia curativa del amuleto, el shebali opto por hacer caso al velgak y bebese la sangre (supongo que a estas alturas sabreis que ese liquido era sangre). Tras tragarse el infecto liquido, se dispuso a cruzar de nuevo las columnas. Esta vez no paso nada y pudo continuar sin problemas.
Cuando estuvo al otro lado, les dijo a sus compañeros que era seguro, y que si querian cruzar deberian participar igual que el en el heretico ritual de beberse esa sangre.
En ese preciso momento al velgak se le ocurio una brillante idea. Resulta que mas atrasado en el laberinto habia una interseccion de 3 pasillos, por el que venian , por el que fueron, y otro mas. Entonces el velgak ordeno que se diera la vuelta y se avanzara por ese otro pasillo. Sobra decir que eso a Kelnozz no le sento muy bien. Por el camino recogio un poco de esa sangre heretica en un vial, por si las moscas.
Unos cuantos montones de restos de esqueletos despues, nuestros heroes llegaron a una especie de camara de convocacion, de donde salian mas esqueletos desde un circulo en el suelo. Tras eliminar toda amenaza, unos temblores sacudieron la estancia, dejando al velgak y al Dern'huz Radok intentando mantener el equilibrio. En ese momento, un horrible ser, creado a partir de trozos cosidos de partes de demonios, aparecio en el umbral del circulo de convocacion.
De nuevo, con la valentia y arrojo que caracteriza a la raza drow, Kelnozz se abalanzo sin pensarlo contra esa abominacion. Aunque esta vez no estaba solo. El batidor Gaundan lo acompañaba en su inconsciente aremetida. Y como es de suponer, esa intrusion en el circulo rompio las barreras que contenian a la criatura, dejandola libre para arrasar con nuestros amigos.
Tras reorganizarse en el caos resultante, el grupo se dispuso a devover a la criatura al circulo de convocacion y, despues de un esfuerzo titanico, lograron conseguirlo. El faern estudiante se metio en el circulo para intentar cerrarlo. Lo echaremos de menos.
Pero el monstruo no se daba por vencido y, en un ultimo acto desesperado, agarro a Radok y lo arrastro hacia el circulo, donde viajaria con la criatura, seguramente a su plano natal.
Viendo que quedarse con el velgak, despues de haber desobedecido una orden directa suya, era como declararse oficialmente muerto y dado que le debia un favor enorme a Radok por haberlo resucitado antes, el, de nuevo, inconsciente Kelnozz, se lanzo para intentar asir la mano de Radok e intentar sacarlo de circulo. De nuevo, y con la suerte que le acompañaba ese día, el pobre Kelnozz no las tuvo todas consigo. Bueno, en realidad lo que paso es que Kelnozz se tropezo con una piedra del suelo, cayo contra uno de los pilares que rodeaban el circulo de convocacion, se abrio la cabeza contra los mismos y fue arrastrado sin sentido al circulo junto con Radok.
Los restos de la patrulla habia conseguido su objetivo, o eso creian ellos, mientras los desgraciados Radok, el faern novato, y, por supuesto, el pobre Kelnozz, viajaban hacia un plano de existencia que, estamos seguros, no sera mucho mas agradable que su querida Infraoscuridad natal.
Todo empieza con un shebali llamado Kelnozz que, curioso o inconsciente, se dirigia al puerto a la llamada del Capitan de Patruñas. El capitan les informo de que en sorcere han detectado una brecha en la Urdimbre procedente del territorio de los herejes de Kirianshali. Alli estaban de los Dern'huz, Radok, y de los Inubrae, Ellinther, Elgg'ing, Gaundan y un faern estudiante de Sorcere de cuyo nombre no puedo acordarme.
Obviando el altercado en el que el capitan de patruñas puso al pobre Kelnozz con las posaderas en el suelo, nuestro grupo se dirigio hacia los dominios de la señora de los muertos. Al llegar alli encontraron una trampilla que, valiente o inconscientemente, cruzaron.
Bajando al agujero se encontraron un laberinto plagado de sombras infernales, esqueletos y otras criaturas que ofenden la vista. Con el valor y arrojo que caracteriza a la raza drow, nuestro grupo se adentro en el laberinto, pasando por encima de todo bicho no-viviente que se encontraba en su camino.
Obviaremos tambien la parte en la que un conjuro lanzado por un espectro dio de lleno en la cara del pobre Kelnozz y lo dejo en el suelo mas muerto que la momia de Ramses II, para mas tarde ser resucitado por un Radok deseoso de tener a un shebali como deudor.
Tras mucho batallar nuestros heroes se hallaron en una estancia en la que sobresalian una estatua de una mujer cadaverica, dos columnas que flanqueaban el paso de salida y una fuente con un liquido rojizo, espeso y a una temperatura de 36'5 grados Celsius en la que en un lado rezaba la inscripcion: "Bebe de la vida y continua tu camino". De nuevo, y con la generosidad que tambien caracteriza a la raza drow, el velgak Elgg'ing propuso al pobre Kelnozz para que bebiera del liquido y atravsara las columnas.
Valientemente el shebali se opuso a formar parte de ese ritual heretico, asi que el velgak lo obligo a cruzar sin haber bebido. Naturalmente, como ocurre en estos casos, en el instante en el que el pobre Kelnozz se situo entre las columnas, un atroz dolor de estomago lo abatio, dejandolo resollante en el suelo. En ese momento dio gracias a cualquier dios que lo guiara por el amuleto de regeneracion que en su día decidio comprar y que jamas se quitaba.
Mas repuesto gracias a la magia curativa del amuleto, el shebali opto por hacer caso al velgak y bebese la sangre (supongo que a estas alturas sabreis que ese liquido era sangre). Tras tragarse el infecto liquido, se dispuso a cruzar de nuevo las columnas. Esta vez no paso nada y pudo continuar sin problemas.
Cuando estuvo al otro lado, les dijo a sus compañeros que era seguro, y que si querian cruzar deberian participar igual que el en el heretico ritual de beberse esa sangre.
En ese preciso momento al velgak se le ocurio una brillante idea. Resulta que mas atrasado en el laberinto habia una interseccion de 3 pasillos, por el que venian , por el que fueron, y otro mas. Entonces el velgak ordeno que se diera la vuelta y se avanzara por ese otro pasillo. Sobra decir que eso a Kelnozz no le sento muy bien. Por el camino recogio un poco de esa sangre heretica en un vial, por si las moscas.
Unos cuantos montones de restos de esqueletos despues, nuestros heroes llegaron a una especie de camara de convocacion, de donde salian mas esqueletos desde un circulo en el suelo. Tras eliminar toda amenaza, unos temblores sacudieron la estancia, dejando al velgak y al Dern'huz Radok intentando mantener el equilibrio. En ese momento, un horrible ser, creado a partir de trozos cosidos de partes de demonios, aparecio en el umbral del circulo de convocacion.
De nuevo, con la valentia y arrojo que caracteriza a la raza drow, Kelnozz se abalanzo sin pensarlo contra esa abominacion. Aunque esta vez no estaba solo. El batidor Gaundan lo acompañaba en su inconsciente aremetida. Y como es de suponer, esa intrusion en el circulo rompio las barreras que contenian a la criatura, dejandola libre para arrasar con nuestros amigos.
Tras reorganizarse en el caos resultante, el grupo se dispuso a devover a la criatura al circulo de convocacion y, despues de un esfuerzo titanico, lograron conseguirlo. El faern estudiante se metio en el circulo para intentar cerrarlo. Lo echaremos de menos.
Pero el monstruo no se daba por vencido y, en un ultimo acto desesperado, agarro a Radok y lo arrastro hacia el circulo, donde viajaria con la criatura, seguramente a su plano natal.
Viendo que quedarse con el velgak, despues de haber desobedecido una orden directa suya, era como declararse oficialmente muerto y dado que le debia un favor enorme a Radok por haberlo resucitado antes, el, de nuevo, inconsciente Kelnozz, se lanzo para intentar asir la mano de Radok e intentar sacarlo de circulo. De nuevo, y con la suerte que le acompañaba ese día, el pobre Kelnozz no las tuvo todas consigo. Bueno, en realidad lo que paso es que Kelnozz se tropezo con una piedra del suelo, cayo contra uno de los pilares que rodeaban el circulo de convocacion, se abrio la cabeza contra los mismos y fue arrastrado sin sentido al circulo junto con Radok.
Los restos de la patrulla habia conseguido su objetivo, o eso creian ellos, mientras los desgraciados Radok, el faern novato, y, por supuesto, el pobre Kelnozz, viajaban hacia un plano de existencia que, estamos seguros, no sera mucho mas agradable que su querida Infraoscuridad natal.