DM Caotica
Dungeon Master
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Desde la Luz del Alandor hasta la taberna más olvidada del reino cuentan la historia de aquel Don Juan, que fascinado por las hazañas de un enano, quiso igualarlo.
Desde entonces ninguna mujer ni su lencería está a salvo.

La recolección “intima”, empezó…....
Nadie era capaz de quitarle aquella idea de la cabeza y un amor enfermizo se apoderó de su cordura.
Risas en la noche acompañaban su lujuria, sus ansías de más… no era capaz de parar. Lo que empezó por una “broma” inocente, termino siendo un delito a las leyes, el hurto estaba penado en Amn.
¿Pero también lo haría las travesuras de un joven que quiso aspirar a más?
El enano era culpable, por llenar la cabeza de pájaros a Juan.
Sus historias picantonas de como salía airoso después del desliz con varías féminas, revoloteaban en la cabeza del rebelde. Su Héroe lo llamaba y no por cumplir, si no porque realmente sentía ese magnetismo por las bravuras subidas de tono que exponía en aquel lugar sagrado en el Río Alandor.
Una apuesta le hizo, él solo quería ser merecedor de toda la sabiduría que aquel hombre le podía brindar.
No tenía fin sus fechorías. Los tendederos quedaban vacíos con un juego de manos inigualable, alguien demasiado hábil para ser un principiante, algo escondía y no solo el lugar donde ocultaba su jugosa mercancía.
Notas con poca sutileza dejaba a una de nuestras magistradas, la Alta Sacerdotisa de Waukeen a la que puso su mirada en la noche estrellada.
“Tu ropa interior será mi botín más preciado y tu corazón el motivo de mi insomnio”.
Juan, El Mago. Mote curioso para este Don Juan de tres al cuarto, que recolecta prendas sin consentimiento ni vergüenza.
Desde entonces ninguna mujer ni su lencería está a salvo.

La recolección “intima”, empezó…....
Nadie era capaz de quitarle aquella idea de la cabeza y un amor enfermizo se apoderó de su cordura.
Risas en la noche acompañaban su lujuria, sus ansías de más… no era capaz de parar. Lo que empezó por una “broma” inocente, termino siendo un delito a las leyes, el hurto estaba penado en Amn.
¿Pero también lo haría las travesuras de un joven que quiso aspirar a más?
El enano era culpable, por llenar la cabeza de pájaros a Juan.
Sus historias picantonas de como salía airoso después del desliz con varías féminas, revoloteaban en la cabeza del rebelde. Su Héroe lo llamaba y no por cumplir, si no porque realmente sentía ese magnetismo por las bravuras subidas de tono que exponía en aquel lugar sagrado en el Río Alandor.
Una apuesta le hizo, él solo quería ser merecedor de toda la sabiduría que aquel hombre le podía brindar.
No tenía fin sus fechorías. Los tendederos quedaban vacíos con un juego de manos inigualable, alguien demasiado hábil para ser un principiante, algo escondía y no solo el lugar donde ocultaba su jugosa mercancía.
Notas con poca sutileza dejaba a una de nuestras magistradas, la Alta Sacerdotisa de Waukeen a la que puso su mirada en la noche estrellada.
“Tu ropa interior será mi botín más preciado y tu corazón el motivo de mi insomnio”.
Juan, El Mago. Mote curioso para este Don Juan de tres al cuarto, que recolecta prendas sin consentimiento ni vergüenza.
Offtopic :
Rumor después de la ambientación de la otra noche.
Quien quiera encontrar al ladrón que se ponga en contacto conmigo y seguiremos las hazañas de nuestro querido Juan.
Quien quiera encontrar al ladrón que se ponga en contacto conmigo y seguiremos las hazañas de nuestro querido Juan.









