[tab=15]El destino es el padre de todas las cosas. Algunos dudan de la existencia de tal adjetivo temporal, pero en realidad lo hacen por miedo de sus míseros destinos. Sin embargo, el destino no guía a cada paso de los seres vivos, él interfiere sólo en los puntos clave de la vida de cada uno, siendo el cursor a seguir y no hay forma de escapar del destino creando una realidad paralela a la escrita en el destino de cada uno. Cronomante, el Dios del tiempo cuida personalmente y celosamente de esa tarea, haciendo con que el equilibrio sea establecido de forma asidua y nadie puede cambiar ese facto, ningún ser vivo, o incluso las divinidades más poderosas, a no ser por voluntad propia del antaño llamado Jeriah Cronos.
[tab=15]Cuando un ser vivo nace, junto consigo es creada una profecía, la cual será el destino de cada uno, será la base de una estructura, los puntos clave del destino de cada uno. No obstante, junto con la profecía son creadas las tablas del destino, las cuales son las misiones personales de cada uno. Pero diferente del destino en sí, esas tablas son el paralelismo opcional de cada uno, donde cualquier puede interferir o no a su propia voluntad sin ninguna interferencia divina en tal caso. Algunos alegan ser los dueños de su destino por tal facto, el paralelismo opcional concedido por Cronomante, pero, todavía sieguen siendo sólo muñecos manipulados por la fuerza más poderosa de todas, el destino.
[tab=15]En el inicio de la vida algunos reluchan, contratacan y buscan formas de escapar de sus míseros destinos, pero la única forma de cambiar factos en el destino es obtener éxito en las pruebas impuestas por el dios del tiempo. Esas pruebas están totalmente relacionadas con el destino real de los seres, aunque todos pueden o no cumplir a tales pruebas. Asimismo, esa es la única forma de huir de una vida monótona y ser reconocido como un héroe, un vilano, un grande inventor, cada nuevo éxito tendrá una recompensa y así la huella que el ser podrá dejar detrás suya será mayor y más conocida por los otros seres vivos de misma naturaleza que la suya.
Offtopic :
Esa es sólo una introducción del "diario" del muchacho, una nota que viene junto al librito intimo digamos así
La sabiduría en el Vale – Entrada I 24 de Elcasias de 1470
[tab=15]Una noche cálida como las noches de Elcasias. Yo, estaba allí, erguido, esperando a los asistentes de la clase que iba impartir. Estaba yo dentro del majestuoso Castillo Sagrado en el Vale Minsor. Yo ante tal magnífica obra, seguía vendado, privándome de ver la belleza que había delante de mí, para honrar a Tyr, para aumentar mí conexión divina. La gente poco a poco llegaba y sólo sabía que llegaban, por el agudo sentido que he desarrollado. A cada nuevo integrante de la clase mí inseguridad aumentaba, temía no llegar a la altura debida para una clase con el nombre de la Orden del Fénix. Cada segundo parecía un minuto y cada minuto parecía una hora. Mis piernas temblaban como varas verdes. Yo buscaba en Tyr la seguridad que me faltaba.
[tab=15]En la décima octava badallada del reloj del Castillo Sagrado, he iniciado la clase esa. Todavía temía, todavía tenía miedo del nuevo, del inexistente. He dado inicio a la clase con una plegaria al Santísimo justo juez, señor de la verdad, Tyr. La plegaria duro cerca de cinco a diez minutos, pero diferente de mis rezos habituales, esa plegaria ha venido con una bendición del propio Tyr, todos han sentido una sensación de extrema paz, incluso yo, un toque inexplicable de bondad.
[tab=15]Los asistentes de la clase éramos Yo, el Maestre Ryan, Lady Auranasar, la señorita Eishan, una novicia clériga que no tuve oportunidad de conocer, un caballero de Walkin llamado Drasus y el hombre de los bosques, aquel que ha acompañado a mí y Sir Nolan en la búsqueda del foco de la plaga en Púrskull.
[tab=15]He enseñado a los presentes el conocimiento que tengo sobre los rituales básicos de las fes, como el ritual de sacralización, el ritual de redención y el ritual de santificación. Poco a poco fue soltándome en la clase, en el inicio estaba nervioso, pero como decían en mí Villarejo; Jamás se desespere en medio a las sombrías aflicciones de su vida, pues de las nubes más negras caen agua límpida y fecunda.
[tab=15]Creo que la clase duro poco menos de una hora. Al final, así como en el inicio, he realizado una plegaria para pedir que Tyr guardase a las tan amables almas de la gente que acudió a mí clase. Una vez más, el todopoderoso Señor de la justicia me ha concedido su favor, bendiciendo a los presentes y guardándolos por sus caminos.
“El secreto para caminar sobre las aguas es saber dónde están las piedras”
Offtopic :
Espero que os haya gustado de la clase, gracias por acudir!
[tab=15]“La luz de la luna traspasa la ventana de mi habitación en el Vale Minsor que, es donde os escribo este memorándum, para que un día sea leído por alguien, para que un día sea recordado, recordado no por haber sido un gran héroe, sino como un gran siervo. Mi vida he dedicado a servir, a servir una causa, la causa de la justa justicia.”
[tab=15]Hace poco acabo de administrar el primer festejo dedicado al Dios Justo, a mi amado padre Tyr. Un festejo emocionante, no por el factor de haber sido yo que lo he administrado, sino por haber visto la manifestación de mi señor delante de mí. Es cierto que antaño ya había visto manifestaciones del poder de mi señor, pero esa fue la primera vez que Él se manifestó ante mi ruego, ante mis plegarias, en forma de un martillo de un blanco cálido resplandeciente.
[tab=15]La ceremonia ministrada por mi, hace poco, ha sido el festejo Justicia Vidente, donde yo, juntamente de toda la iglesia, hemos loado al Dios Justo de una forma… mmm… emotiva, sí sí, hemos alabado el nombre de Tyr de una forma contagiosa.
[tab=15]En la celebración he enseñado el sermón sobre “la plaga de la humanidad”, “el himno de sacralización”, “el salmo del justo” y “el himno eucarístico”. Los adeptos de la Fe Tyrrana han salido del festejo con su fe renovada, es cierto que Tyr los ha tocado, que los ha purificado, que os ha dado fuerza para, este, nuestro tiempo de dificultades aquí en el reino de Amn.
[tab=15]No obstante, hago una anotación relacionada al festejo. Hoy dos cosas han llamado mi atención; primero ha sido un pequeño que se acercó al altar tras la manifestación de Tyr en la ceremonia, él mismo decía: -Dominicus, Dominicus, quiero ser igual que tú, quiero ser un caballero de Tyr. Aunque no esperaba tal manifestación por parte del pequeñito, me he alegrado bastante, pues la fe de Tyr empieza a tocar los corazones, empieza a difundirse en el alma de la gente. Espero que pronto ese peque pueda estar listo para iniciar el trayecto de servidumbre.
[tab=15]El otro facto que me ha llamado la atención fue un aparente milagro sobre un anciano; según tengo entendido, el señor que se acercó al altar tenia graves problemas de salud, siendo para él difícil hasta de caminar, pero asimismo, tras la oración empleada sobre él, sus piernas han mejorado evidentemente y caminaba nuevamente como un niño.
[tab=15]Tyr se vuelve al reino de Amn y mi corazón se llena de alegría.
[tab=15]Hoy inicio un peregrinaje por el reino de Amn; visitaré junto a los fieles las principales ciudades del país, incluso la propia Capital. Mi principal objetivo es hallar un campeón divino para la fe de Tyr, buscar a alguien que se adecue bien al dogma del padre y enseñarle todo lo que sé. Seguro que el Señor de la justicia justa me guiará hacia él.
"No hay dos caminos que llevan a los reinos Elevados; o sigues por el camino recto, o vuestra alma habitará en el más profundo Abismo."
Offtopic :
¡Gracias a los asistentes! Y a DM Darth y Triskelion por la ambientación.
Me lo he pasado muy bien, espero que os haya gustado!
“Es tan extraño ver a la gente preocupada, me hace pensar lo porque temen. Estamos en las puertas de una guerra, pero me encuentro en completa paz. Temer, es sinónimo de debilidad. Todos sabemos que el bien vencerá el mal, y en medio a este conflicto, el júbilo ha de ser nuestra coraza, la fe ha de ser nuestra arma y la temple ha de ser nuestro escudo.”
La felicidad no cabe en mi pecho. Hoy, hace poco, algunas horas quizás, el Lord Ryan Stewart me nombro Sacerdote de la Orden del Fénix. Yo no me alegro por el rango o potestad otorgada a mí en este día, sino, me alegro, me jubilo, por poder servir con mayor envergadura.
Hoy, en la ceremonia, habían varios de mis hermanos de Fé, todos tan o más contentos que yo; seguro que mi elección, la de venir al reino de Amn alistarme en la Orden del Fénix… no, no, mi elección no, la elección de mi destino, sí, la elección de mi destino, de alistarme en la Orden del Fénix fue la más acertada posible.
Yo seguramente puedo afirmar, sentí como si los ojos de la Triada estuviesen sobre mí; una ceremonia ministrada con magistral sabiduría por Lord Ryan.
Mis votos han sido el de santificación, jure santificarme por el largo de mi vida, abriendo mano de una vida ordinaria, para así alcanzar una mayor comunión. Hice el voto de abstinencia, jurando bajo los ojos de la Triada que no administraré en mi cuerpo el alcohol, ni las drogas, pues no busco a la ilusión creada por estos tipos de substancias, sino busco a una realidad feliz para todos. Hice el voto de castidad, jurando ante Yelmo y Siamorfhe que no me acostaré junto a otro ser, pues yo busco guardarme para servir mejor. Hice el voto de pureza, jurando solemnemente encontrar el vínculo con mi interior, haciendo de mi morada del Altísimo. Y por último, pero no menos importante, renové mi voto de ceguera, jurando ante el Septenario Celestial que me privaré de ver las bellezas del mundo, tapándome los ojos con una venda, para así enseñar mi amor por Tyr y mejorar mis otros sentidos, siendo que sólo me quitaré las vendas, cuando esté ante una injusticia.
La ceremonia acabó, y con ella ya se inició mi primera prueba de valor; iniciamos aquí en el Vale Minsor una santificación extrema, donde emplearemos el poder concedido a nosotros, santificando a todo el Vale Minsor.
“Nadie llega a los reinos Elevados sin sacrificio; armaros de Fé, de amor y de justicia, sólo así vuestro ser será la morada del bien.”
Offtopic :
Gracias a Nolan y William por estaren presentes, y a Ryan por la magistral escena, son todos unos guapos.
“Los hombres guerrean para adquirir un pedazo de tierra donde serán prematuramente enterrados. No hay guerra buena, ni paz mala, sino el contrario. Todo aquel que opine por la guerra, mancilla sus manos con sentimientos impíos y su corazón con la sangre de los inocentes.”
Hoy realizamos el segundo y a nuestra perspectiva ultimo concilio de la no muerte; Héroes de todo el Reino de Amn estaban presentes, todos juntos bajo el mismo teto, el teto del Santísimo Castillo Sagrado, hogar de los Héroes, hogar del inicio de la forja de nuevos Héroes.
Nuestros destinos empiezan a ser trazados; diseñados por los caprichosos contornos de la Espiral del tiempo, coloridos con la sangre que será despejada por las afiladas espadas de los valientes guerreros, que temen el dolor de sus allegados al no poder verles más por toda una eternidad. El primer acorde de la música fue tocado; una canción desagradable, una fúnebre melodía tocada por las hermosas arpas de los dioses del tiempo, por el destino. Los Dioses desde sus moradas miran hacia el Vale de la Bondad, la sabiduría de los más expertos estrategita estuvo presente.
La eminente guerra se aproxima, los tambores hechos de cuero curtido resuenan desde Muran; la incursión del mal se aproxima a la poderosa Esquirla del Abismo. Cada segundo perdido, no volverá a nosotros, incluso ese mismo segundo que pierdo al escribirles. Quizás sea mi último escrito, quizás en pocas horas estaremos todos juntos en los Reinos Elevados, pero todos con la certeza de una batalla bien luchada, una guerra donde nos donamos de cuerpo y alma, todos juntos en el mismo objetivo. Desde el más corrupto legionario, hasta el más santo ordenado del Fénix, todos buscaremos la paz entre los reinos, la justicia sobre los injustos; y si un día me lees, sepan que el Patter Dominicus, vulgo inquisidor, luchó con su alma en el filo de su espada, luchó para que vuestra alma sea libre de una eterna maldad, luchó con todas las fuerzas de sus ser, y hoy, podéis saber cuáles eran mis reales sentimientos en ese exacto momento.
Esa guerra será el divisor de aguas, será donde me haré un Héroe o moriré intentando, ni que para eso me coste la vida, pero vos, vos que me lees, vosotros vivirán en tiempos de paz, de felicidad completa, para eso sacrificaré mi vida si necesario.
La extraña sensación del helado frio en el estómago que siento ahora, es el indicio de la verdadera sensación de una guerra, donde mi mejor amigo es la Fé…
“…Hoy vivemos días de guerra, mañana viviremos días de gloria…”
“…El mal existe, pero no sin el bien, como la sombra existe, pero no sin la luz. Sólo hay una manera de poner término al mal, y es devolver bien por mal. Sí, eso es el bien; perdonar el mal. No hay otro bien…”
Una vez más he padecido ante al mal. Un error más he cometido, un error no por haber combatido al mal, sino no haberme preparado el suficiente. Un error puede que sea fatal, pero he errado dos veces consecutivamente; seguro que mi Señor me vela.
Hace una semana, me he deparado con una mujer desesperada, gritando por los llanos exteriores de la Capital. Según ella decía, el infame Duque se alocaba en una cueva cercanía, y más, la había atacado y casi la mató.
Poco a poco la situación se ponía tensa con la descripción de la muchacha. Yo, en mi sano juicio envíe al iniciado Parrel hacia el Vale de la bondad, ordenándole que hablase sobre esa situación directamente con el Lord Ryan, el resucitado. Yo en contrapartida me adentraría en la cueva, en la búsqueda del príncipe de las sombras, el infame Duque rojo.
Dentro de la cueva yo no veía mucho, mismo con mi visión mejorada, la oscuridad que había en aquel lugar, es densa y escalofriante. Mi búsqueda seguía, y el Duque parecía saber de mi presencia allí.
Después de dos horas y pico caminando dentro de tal horrendo lugar, encontré lo que buscaba, pero por engaño, o incluso por menosprecio, ese encuentro no debería de haber pasado en aquel momento.
Se alzó ante mi visión una roja armadura, bañada en sangre y maldad. Allí estaba el Duque rojo, una presencia desagradable por sí solo, aunque la piedad es mi virtud, le dije que se entregara y que pagase por sus errores; pero no, él no se rindió. El duque blandió en voz alta: “Luchemos, y que nuestros dioses decidan quien vencerá”. Yo en contrapartida le asentí firme y le dedique una última mirada ante del combate.
El combate se inició, feroces y atroces combatientes, luchando por sus ideales, sus deseos, por sus vidas. El duque y su bando me atacaban sin parar, yo desviaba como podía, un combate largo y épico entre dos meros mortales. Al fin y al cabo, el duque era más experimentado que yo, y también traicionero, pues no fue un combate justo, eran tres en contra uno, pero mismo así no me rendí. Poco a poco me fueron acertando golpes, y los golpes que yo he acertado en el Duque se regeneraban rápidamente. Al final del combate, en los últimos momentos, el Duque me acertó un golpe mortal, partiendo parte de mi armadura y cuerpo…
Cuando despierte, me deparé con el Duque ante mi visión, junto a sus lacayos alzados. Él me dedicó una mirada de superioridad, como si estuviera orgulloso de haber vencido a mí. Acto seguido empiezo a insultarme, pero alegaba que me dejaría vivo para ser testigo de su poder, de su superioridad…
Yo rezaba a mi señor, pidiéndole fuerzas, pidiéndole sabiduría y sobretodo, pidiéndole compasión por la alma de este infame ser. A cada salmo empleado, era un bofetón que yo recibía.
Por fin, el Duque robó parte de mi sangre y con él, mis alas… Yo simplemente gemía de dolor, aguantando el máximo que podía, pero no era el suficiente.
Cuando el Duque me liberó de los grilletes que me aprisionara en su “hogar”, me dijo… ¡Salid! Este no es vuestro lugar, celestial… y en seguida me dio un golpe con el pie, un no, varios golpes en mi espalda. Él me guiaba con sus lacayos hacia la salida y a cada parada que mi cuerpo hacía, era motivo para más un golpe y así consecutivamente.
Encontré la salida, me fue arrastrándome como podía hacia los llanos exteriores de Azkatla, pero mi mente solo tenía un foco, la supremacía de mi señor; yo estaba seguro que vencería esa guerra, pues no hay tempestad que sobreviva a un día claro de verano, ni tampoco el mal vencerá el bien.
Cuando llegue al hospicio de Azkatla suplique que avisasen mis hermanos que yo seguía vivo y que pronto os encontraría…
Ese fue un capítulo más de mi vida; no tan bueno como gustaría, pero nadie es tan sabio que no pueda aprender de sus errores.
Offtopic :
Gracias a DM Rain y DM Onyxia por la supervisión y a Eugene por la buenisíma escena
[tab=30]A cada uno les es dada una senda, un sendero por lo cual trillar a diario su historia, por lo más difícil que sea, los embates que enfrentamos en el día a día son, aunque imperceptibles, la chance de cambiar al destino que nos espera en nuestro próximo paso.
[tab=30]La vida es un inmenso libro, con diversas páginas, donde cuyas páginas representan a cada día vivido u por venir. Algunas ya están llenas de letras, palabras o frases, otras vacías como el futuro que nos espera. Nuestro deber, sobretodo, es dar una buena historia para lo narrador escribir, una historia llena de aventuras, errores, aciertos, y, sin duda, emoción…
[tab=30]El más difícil acierto, no es aquel donde decides cual será vuestra ropa en el día de sol que, al final, se hizo frio, sino, aquel donde podrás decidir la felicidad de terceros, es aquel donde decidirás con tan solo una palabra la felicidad de un ser que, quizá, jamás habéis conversado, o incluso visto.
[tab=30]Ni siempre la sabiduría nos hace distinguir cual paso a ser dado es lo cierto, incluso la experiencia, nada puede ayudarte a prever lo por venir.
[tab=30]Diversas vidas ya se fueron desde mi primera noche cálida en este podrido, pero hermoso reino, niños que ni pude ver, niños lindos y llenos de alegría, personas las cuales sus familiares lloran a diario por una mezcla de sentimientos, sentimientos que duelen a cualquier en sus momentos de soledad, en aquellos momento que nadie está cerca, ni mismo su propio pensamiento.
[tab=30]La verdad es que, no hay una formula, no hay un manual, no hay quien pueda enseñarnos como actuar, o incluso a hacer “el bien”, quizás no pase de una pieza teatral, donde seamos simples muñecos que interpretamos una historia que alguien escribió, aunque, por más difícil que pueda ser, mi futuro yo que lo diseñare, mis senderos soy yo quien decidiré, mi vida no será una simple pieza teatral que alguien escribió, yo desafiaré al escritor, yo le robaré la pluma y escribiré con mis palabras el futuro que está por venir, no permitiré que este reino caiga en la oscuridad vil de seres desapiadados, mi fe va más lejos que eso, no permitiré que este futuro sea el mío, ni mucho menos de los necesitados, si no es por la fe de los demás, será por la mía.
“Habrá en este mundo un día donde la felicidad será rutina y lo bien no será una novedad”