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El reflejo de su alma.

Viajero Cosmico

Adorador del Gordo
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Un día lluvioso acompaña la practica cotidiana de la mañana en el corte del viento con un movimiento artístico, Raralia practicaba con su espada como siempre, pero hay que comprar la comida y no hay monedas encima hoy, sosteniendo su espada con la mano derecha un suspiro de relajación se libera, observa su espada y el reflejo de su mirada en ella y en su mirada, una extensión de ella misma en su espada, como una parte de su cuerpo.
Sin ganas de tener que charlar con gente a la que no le importa, los rumores de que cosas interesantes llegan a sus oídos, La Costa Sur es peligrosa, sobre todo si eres nueva, se escucha de una aventurera que anda por el hospicio. Creo que olvido su nombre, no era su prioridad conocer a alguien, el oro y la necesidad de cortar a alguien estaban susurrándole la mente constantemente.
Sus pasos se dirigen al sur con la emoción de poder, matar algo talvez, unas ruinas llenas de Kobolds hay mas al fondo, ya pasando el campamento donde unos guardias vigilaban. Las expectativas no estaban tan erradas, unos Kobolds estaban asaltando por ahí, aprovechando la emoción se dirige a ellos con la determinación de encontrar algo, acabando con cada uno a su paso por cada paso a la ruina, adentrándose a la ruina con mas Kobolds muertos a su paso por fin encontró algo, unos objetos aparentemente robados (Que emoción) piensa Raralia por ver lo encontrado, aprovechando el momento para cargar con todo, sus pasos se dirigen a los llanos, lista para vender, aunque su armadura quedo manchada de sangre, (No creo que llame la atención, todo el mundo mato a alguien seguramente), una suposición que relaja sus preocupaciones deseosa por buscar trabajo sin generar miedo.
Luego de vender todo, aprovecha para limpiarse la sangre de su armadura, acercándose a mirar al grupo de gente, gente extraña, algunos tienen alas, otros tienen cuernos o escamas, cosas olvidables pasan para ella, la gente no es lo suyo, solo entrenar lo es, el camino de la espada lo es todo para ella, pero la necesidad la obliga a tener que conocer gente, desgraciadamente.
Una vendedora de vinos con buena capacidad para las palabras anda por ahí, ella la observa, la vendedora de vinos parece frágil, con un brazo cualquier hombre podría destrozarla, pero la debilidad de alguien es la oportunidad de alguien mas, acercándose a la vendedora le ofrece ser su guardia o escolta, la vendedora acepta, su habilidad social parece envidiable para Raralia, (Ojala ser así), pero tendría que tratar con la gente, asique por otro lado, (que bueno que no es así). La dualidad de querer tener y querer deshacerse se genera en su mente, o talvez siempre la tuvo y no era consiente hasta ese momento.

A las horas o talvez días, el tiempo es demasiado rápido, pero el trabajo de escolta parece ser que tendrá buena duración, -Por fin tengo trabajo-, comenta una linda noche en la posada de la Ciudad de la Moneda mientras se come una comida decente.
Al tiempo, trabajando como escolta de la vendedora de vinos, el tiempo no tarda en hacer efecto y la necesidad de compartir una charla es inevitable, ambas se conocen y la vendedora de vinos, que por cierto se llama Isebel, le cuenta sus ambiciones y como sobrevivir en este mundo despiadado pero emocionante a la vez, Raralia la escucha imaginándose ella misma con una armadura de calidad y una espada con lucecitas.
Isebel le cuenta que algún día seria alguien importante y que pronto podría necesitar de su capacidad para matar, Raralia se lo piensa pero, soñar no tiene nada de malo, asique ella sin darse cuenta como alguien tratando con el mismísimo demonio, acepta ayudarla en sus ambiciones y deseos venideros, a cambio de un buen pago por supuesto.

Espada de Alquiler.
El tiempo pasa, demasiado rápido, tan rápido que no da tiempo de meditar sobre cada momento pasado o presente, pero...
Una tarde en los barrios bajos, una armadura negra y oxidada lleva Raralia, un simple yelmo igual de oxidado que acompaña la combinacion de su armadura, acompañando a Fandar como su espada sin voz o respuesta mas que la accion de cortar a alguien por la mitad, Fandar saluda a alguien con gestos o no se que pasa, no es fácil de entender para ella, pero se adentran a una posada a la que se conoce como Corona de Cobre.
El detalle se pierde rápidamente en su atención, su mano izquierda siempre serca de su espada, por las dudas, una cueva de ladrones y asesinos, todos con el rostro cubierto, los prejuicios invaden su mente. (A quien voy a matar hoy?) el miedo es innegable, Raralia esta acostumbrada a matar y perfeccionar el arte de su espada contra maleantes y bandidos, hoy era diferente y una perspectiva nueva tocaba la puerta de sus pensamientos, deseosa de entrar con una sonrisa.
La educación y el buen trato era evidente, relajable y evidente, pero la tensión no se iba, las mascaras dejan llenar muchos huecos a la mente, miedo, incertidumbre, la sensación de las cadenas de la realidad son presentes ahí, el tiempo parece mas lento, talvez por la atención constante de que no le roben, o el miedo de llamar la atención.
La elocuencia y las palabras junto a las ideas, se comparten entre los locales del lugar, tratos y planes futuros se discuten y después de unas horas todo parece terminar, ojala, el deseo de salir de ahí no hace mas que crecer..
Un hombre aparece, Mercer lo llaman, un porte relajado con un cigarro y atención a su alrededor es palpable, sin duda el trato hacia el es diferente, y se siente en el ambiente por como se comportan todos en su presencia.
Su atención empieza a fijarse en la escolta de Fandar, Fandar habla por ella llamándola Golemcita, porque si Golemcita llegara a hablar seria un desastre, mejor es el silencio en alguien que no maneja las palabras como corresponde.
El tiempo pasa y el silencio la protege, porque sino hablaría su espada, y ese no es un lugar donde parezca tener oportunidad, es la boca del lobo donde una presa se dirige consiente de que si tropieza, seria su fin.
La Rata Coronada pone aprueba a Golemcita, en el foso lucha contra Fandar a quien le gana, pronto una de los locales a quien llaman Ambar baja, y con su magia fácilmente vence a Golemcita, la superioridad era evidente, incluso le da un consejo al terminar la prueba.
Luego de una reunión, todos se retiran, aparentemente, Fandar parece haberse esfumado, el tiempo pasa y la paciencia hace su magia en Golemcita, quien aprovecha a afilar su espada en la espera de su contratista, algunos locales aparecen y charlan entre si, el tiempo transcurre y Fandar aparece, el tiempo sigue pasando y las charlas se hacen eternas.
Ser guardia personal es un trabajo donde el tiempo pasa lento o rápido, depende del momento, pero es una prueba de paciencia constante. Fandar aprovecha a darle consejos a Golemcita, advirtiéndole sobre las leyes del lugar, si alguna se rompiera las consecuencias serian drásticas.
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Asiente a todo lo aconsejado y ya terminando su hora de trabajo se retira por fin del lugar, acercándose al Distrito del Puerto para pensar, ser espada de alquiler no están fácil, a veces terminas en los peores lugares o en los mejores lugares con la misma facilidad.
 
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Adorador del Gordo
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El consuelo y quemadura de una fogata:

Escoltándola en el camino del comercio, las ideas y las palabras se comparten, puntos de vista y encuentros con bandidos que parecen constantes, entre la caminata nocturna del viaje bajo la luz de la luna, Raralia le confiesa - Me gustas -, Isebel le responde - Tu también me gustas- la orientación de la charla se detiene, interrumpida por bandidos y peligros cotidianos. Llegadas a Purskull las dos se detienen a observar el paisaje y la orientación de la charla inevitablemente aparece para confesarse abiertamente el sentimiento mutuo de una por la otra, un sentimiento que creció con el tiempo acompañadas por fuego y pasión, saciando los deseos carnales y efímeros que luego fueron conformados en un sentimiento profundo, fuerte y vulnerable, reconfortante pero aterrador a la vez.
Donde la luz se hace mas fuerte pero las sombras pueden verse con mas claridad, la libertad de poder mostrarse y aceptarse tal cual son pero con una cadena que las ata a través del compromiso y fidelidad.

Cuatro años pasan en un suspiro, las dos se ayudan mutuamente en el oficio de la herrería, Isebel le enseña a disfrazarse, aunque Raralia va aprendiendo aun le cuesta bastante ese camino del disfraz, para ella es mas fácil ocultarse el rostro con una mascara o un yelmo y quedar en silencio, el silencio siempre llena huecos vacíos a través de la imaginación ajena.

Pero en una de las tantas noches, luego de que Raralia se entregara a todos los deseos pasionales de Isebel, Isebel contesta que tiene miedo, miedo de mostrarle quien es en verdad, la oscuridad que en ella habita, miedo al rechazo, Raralia no tiene miedo de ver quien es, porque ella desea verlo, Isebel le cuenta quien es, habla de ella misma y sus problemas, Raralia no tiene problemas y tampoco la rechaza, ya acepto hace tiempo las sombras que la luz de esa fogata provocaba junto al consuelo de su calor.
Isebel desea que Raralia la acompañe en sus ambiciones y planes futuros, a Raralia realmente no le importa, ella desea solo estar a su lado, acepta todos sus caprichos y ambiciones sin oponerse, con total fidelidad.

Raralia con su vieja identidad de Golemcita trabaja como guardia personal de Fandar en los barrios bajos, como muchos trabajos de guardia, con ropas diferentes, unas ropas de mendiga y una mascara blanca que oculta su rostro y le dificulta el habla, a Mercer le irrita su sobrenombre, así que Fandar, que nunca fue buena para los nombres, le pone otro nombre, Silenciosa, un apodo al que Raralia le puede hacer justicia sin problemas, ya que a ella no le gusta hablar en un lugar que la pone de los nervios.
El tiempo pasa, el trabajo va normal, gente reputada aparece, entre ellos se nota una pareja que parece mostrarse abiertamente aunque como todos, el rostro siempre esta oculto tras mascaras. Un hombre al que llaman Azzo acompañado de una pequeña de dulce voz que sujeta el gancho donde la mano falta en Azzo a quien llaman Secreto, luego de algún encuentro con un caballero que resulto ser recluta y unos guardias amigables, se adentran a La Corona de Cobre, a compartir y charlar cosas de cada uno, Secreto toca alguna melodía para ambientar el momento mientras, un local del distrito del rio llamado Aldor aparece, un buen muchacho sin maldad aparente y con astucia, una astucia que pronto se pone a prueba en la bodega junto a una presencia intimidante al que llaman Ocaso, Azzo se acerca a Silenciosa y le enseña algunas señas, ya que Silenciosa es alguien incomunicada, solo conoce la violencia y la fuerza con lo que se desenvuelve siempre fuera de la ciudad, gracias al arte de su espada.

Las horas pasan, Mercer y Ocaso enseñan con un estafermo a Fandar el arte de matar, Silenciosa ya agotada por el tiempo sin descanso se acerca a Fandar para avisarle de su ausencia en ese momento, Mercer la observa y le pide un momento, Silenciosa asiente y saliendo de la bodega, van a un pozo, el pozo donde ella se puso aprueba hace tiempo con Fandar.
Mercer mira a Silenciosa y pregunta -¿Cuanto estas dispuesta a hacer por Amor?-.
Esa pregunta agarra desprevenida a Silenciosa, una pregunta que la altera y la pone nerviosa, ¿Cómo es posible, tan evidente era, tan fácil de notar era?, Silenciosa no podía creerlo, ella intento ocultarlo, ¿como seria posible?, pero Mercer es un hombre viejo y experimentado, talvez se notaba a kilómetros y ella no se dio cuenta, era algo que podía ocultar con silencio pero no podía ocultarlo con acciones.
Fandar le ordena que corte el silencio, que ya fue, Silenciosa pensaba que era algún juego, talvez le estaba tomando el pelo y le escribe en un papel, para que Mercer lea. -Que te importa-.
Pero Mercer no esta jugando, aparece en un abrir y cerrar de ojos atrás de ella y le corta la espalda, ella cae por un momento y se levanta sorprendida sin entender lo que esta pasando, asique hace lo único que sabe hacer, agarrar su espada y atacar, pero Mercer esquiva fácilmente todos sus ataques, es como ver a una niña atacando a su padre, la diferencia de nivel es abrumadora, incluso Ocaso menciona que un arma así no sirve en un espacio tan corto, pero no era la espada el problema, sino ella, su falta de habilidad, lo que le falta crecer.

Entonces Mercer ordena a Fandar a que la use de estafermo, Silenciosa no es capaz de entender lo que pasa, Fandar le hace cortes en las piernas, brazos y varios puntos débiles causándole heridas graves y un dolor que le hace perder el conocimiento, Mercer trata en ese momento sus heridas, su habilidad para hacer daño también lo es para tratarlas y Silenciosa se recompone en ese momento.. Pero Mercer vuelve a hacer la misma pregunta.

Silenciosa no quiere responder su pregunta, el miedo por decir la verdad la atormenta, el miedo por romper su Silencio es grande, entonces Mercer ordena a Ocaso que mate a Fandar, Silenciosa se altera, los nervios recorren todo su cuerpo levantándose con todas las heridas en su cuerpo para proteger a Fandar, Ocaso aparece atrás de Fandar y la agarra del cuello, un simple movimiento y Fandar morirá.
Silenciosa se desespera y rompe su silencio, -No le hagáis daño-, dice en desesperación. Mercer vuelve a repetir su pregunta, ella contesta, -Lo que pueda-, Pero Mercer sabe que no esta diciendo la verdad, sabe que esa no es la respuesta y mira a Ocaso.
Ya no tiene sentido seguir ocultando nada, -Haré todo, por ella-, responde, con una sensación vulnerable, una detestable sensación que odia sentir con las personas, pero en ese momento ahí estaba.
Ocaso libera a Fandar, todo era una lección para Fandar que Mercer le estaba dando.
Silenciosa se lamenta por lo evidente y Fandar niega restándole importancia mientras se recupera, esa noche Silenciosa se va a descansar, a un cuarto de la posada en donde se encuentran, Silenciosa mira el techo intentando asimilar todo, intentando.

Mirándose las heridas, pero no eran las heridas lo que le dolía, sino su corazón, su amor se puso aprueba y el titubeo era presente, preguntándose así misma.
¿Por qué la persona que amo me hizo esto, es real todo o solo es una mascara?
Las manos les tiemblan, ella no seria capaz de dañar a la persona que ama, ¿Por qué al revés si?.
Un conflicto que Silenciosa intenta ignorar y sobrellevar, pretendiendo que nada paso a lo largo de los días mientras intenta seguir como una aventurera mas en los llanos.
Pronto se va a Kazad donde continua su oficio de Herrería, pero ahí se encuentra a su amada, trabajando, ella la lleva a un lugar apartado de las minas y una rabieta le agarra, su amada comprende el dolor por el que pasa y le explica que todo era una prueba, conciliándose en el momento para continuar, a pesar de las heridas, a pesar de las quemaduras que puede provocar esa fogata con su calor reconfortante.
 
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