I - Grandes Sierpes Aliadas
Sarynthalyss
El Corazón del Alba, La Luz de los Mil Saberes
Esta Gran Sierpe Dorada, originaria de Ánsalon y viajera entre mundos y planos, acudió a Toril y más concretamente a Faerûn con la esperanza de, no solo brindar, sino encontrar ayuda para unir a dos mundos en una lucha por su salvación contra la cada vez más inminente llegada de la Reina de la Oscuridad.
Encontró en la alta sacerdotisa Sylwen, portadora de la luz lunar, un espíritu igual. Con las mismas visiones e ideales convocaron una primera toma de contacto en el anfiteatro del Álandor con la esperanza de reunir a más corazones buenos con intenciones puras que se reunieran bajo la supuesta seguridad del Último Umbral, un plano de bolsillo creado como bastión de la resistencia.
Sin embargo, con el nacimiento de la Alianza del Norte también llegó su final. Bálagos, el Soberano de Dragones, emboscó con paciencia y astucia a Sarynthalyss cuando esta aún se escondía tras la ilusión de su apariencia humana. Capturada y sometida, el destino de la Alianza del Norte, conformada por los Enclaves de Tethir y Esmeralda, el Capítulo de la Rosa de Plata, la División de la Nube y la orgullosa Kazad Gromdal, dependería solamente de ellos.
Descripción
Hoy adopta la forma de una silueta dracónica compuesta de cristales y escamas doradas, con alas que parecen vitrales luminosos. Cuando habla, cada palabra fragmenta en ecos que resuenan como campanas ancestrales.
Lealtad
Su corazón fue movido primero por Sylwen, La Portavoz de Oro, y después por Sariel, ambas sacerdotisas de la luna. Su lealtad pasa en primer lugar por ellas, aunque se extiende a todos aquellos miembros de la Alianza del Norte que se atrevieron a luchar contra la oscuridad cuando toda fuente de luz parecía extinguirse.
Iryklathagra
Colmillos Afilados, La Protectora de Amn, Qysara de la Tormenta
Araugauthos
Garrazul, La Heredera de la Tormenta
Poderosa Sierpe Azul de los desiertos de Calim, abatida antaño por los enanos de Khazad Gromdal. Sus restos reposaron durante generaciones sobre la piedra de sus profundidades hasta que, respondiendo a la llamada de la guerra de mano de los antiguos aliados de su madre -y cumpliendo para ellos con la promesa de la misma- su alma fue arrancada de nuevo a través de un Cristal de Almas, devolviéndole la vida.
Cuando Iryklathagra, la Qysara de la Tormenta, descendió sobre Athkatla para ofrecer el regalo de su protección, muchos fueron los que dudaron de su palabra. Sin embargo, solo aquellos que marcharon en representación de la misma volvieron victoriosos. Así se formó el Consejo de la Tormenta, compuesto por miembros ilustres de los Ladrones de las Sombras, los Magos Rojos de Thay, la División Occidental, siempre leal a Amn, y la Arcanum Schola, incluyendo a sus más ilustres magistrado y senescal.
No obstante, y sabedora de los peligros que suponía una guerra abierta sin Bálagos a la vista, Colmillos Afilados no marchó a la batalla sin una garantía. Así pues, depositó toda su fe y confianza en una sola figura: la reconocida Ladrona de las Sombras, Ámbar. Nutrió su alma de confianza, su mente de conocimiento y su cuerpo de poder. Y cuando este estuvo listo, lo utilizó como vasija para su tesoro más preciado; aquel que no estaría a salvo en su guarida: el alma de su propia hija.
Con Iryklathagra en paradero desconocido, no es sino Araugauthos quien cumplirá con la palabra de su madre hacia Amn y su Consejo de la Tormenta. Aunque no olvida la deuda que Khazad Gromdal tiene con ella, ese asunto será para mañana. Hoy, su tormenta se desata contra la Reina de la Oscuridad.
Descripción
Araugauthos, como la mayoría de las sierpes azules, es una dragona grácil y algo más estilizada que el resto de sus congéneres, aunque de proporciones igualmente colosales. Con las alas hendidas por cicatrices eléctricas y algunas partes de su cuerpo perdidas para siempre, mostrando solo la osamenta, su vuelo -al igual que el de su madre- se sostiene gracias a la poderosa ayuda arcana de su incomensurable poder. En sus ojos dorados arden tempestades sin descanso y su voz es un rugido que tiembla de furia contenida de las deudas por saldar.
Lealtad
Aunque guarda odio y rencor hacia aquellos que provienen del Norte, en especial a los robustos de Khazad Gromdal y a la Alianza del Norte por su apoyo al Soberano de Dragones contra su madre, su lealtad hacia el Consejo de la Tormenta y todas las facciones a las que representan se mantiene con más firmeza... Al menos, por el momento. No obstante, no olvida quién ha cargado con la titánica tarea, física, mental y vital de portar su alma como vasija, por lo que siempre tendrá un tanto más en cuenta las opiniones de Ámbar.