DM Onyxia
Loco de los post I
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"—¿Te has enterado? Hoy no venden bayas en el Paseo de Waukeen."
"—¿Es por la crisis? Qué mal está todo, hija mía, qué mal..."
"—No, es peor, dice el tendero que el muchacho que se las traía ha desaparecido..."
—Conversación de dos mujeres acomodadas en el mercado.
"—¿No te falta algo últimamente?"
"—Sí, tener que taparme los puñeteros oídos para no escuchar las canciones desafinadas de Nigel Plumadeoca."
"—Es verdad. ¿Por qué será?¿Ya no para por aquí?"
"—No tengo ni idea, dicen que lleva tres o cuatro días sin aparecer. Nunca pensé que echaría de menos a ese barducho venido a más."
—Dos hombres charlando en las Cinco Jarras.
"—¿Sabes? Hoy no ha venido Darius a jugar a la plaza."
"—¿De veras? ¿Quizás esté enfermo?"
"—No lo sé, pero su mamá parecía muy preocupada cuando la vi esta mañana."
—Dos niños con espadas de madera conversando en las puertas este de Athkatla.
Y es entonces cuando te das cuenta de que, esa espada oxidada que rescataste de aquel extraño tesoro ha ardido cuando no mirabas como si hubiera sido sometida al calor de un fuego entre tus pertenencias. Probablemente te has dado cuenta porque un par de pergaminos que guardabas cerca de la misma están algo quemados o tal vez lo sepas por culpa de ese agujero chamuscado por el que se te han caído diversas monedas de cobre y que ha estado en contacto con ella.
Es un misterio porque, cuando vuelves a tocar la espada rota y oxidada, notas su templada temperatura pero no te quema. Todo parece volver a la normalidad durante días; puede que digas para tus adentros que no es más que un viejo tesoro roto, quizás incluso lo comentes con algún amigo o compañero de camino, aunque es probable que cuando quieras darte cuenta ese pequeño contratiempo se haya convertido en uno mucho mayor. Porque si decidieras depositar la espada rota entre otros desperdicios para deshacerte de ella, descubrirás con sorpresa que al meter de nuevo la mano en tu petate, sigue ahí. Porque tal vez nunca se había ido.
Es un misterio porque, cuando vuelves a tocar la espada rota y oxidada, notas su templada temperatura pero no te quema. Todo parece volver a la normalidad durante días; puede que digas para tus adentros que no es más que un viejo tesoro roto, quizás incluso lo comentes con algún amigo o compañero de camino, aunque es probable que cuando quieras darte cuenta ese pequeño contratiempo se haya convertido en uno mucho mayor. Porque si decidieras depositar la espada rota entre otros desperdicios para deshacerte de ella, descubrirás con sorpresa que al meter de nuevo la mano en tu petate, sigue ahí. Porque tal vez nunca se había ido.
Offtopic :
Sobre el primero de los rumores:
Son conversaciones que, por el momento, quizás para muchos no supongan ninguna alarma en especial. Principalmente teniendo en cuenta que quizás no las escuchéis todas el mismo día (aunque yo las agrupe todas seguidas). Sin embargo podéis reaccionar a alguna de las desapariciones.
Sobre el segundo:
Vosotros sabéis quiénes sois. Poneos en contacto conmigo vía foro o juego y recibiréis indicaciones.
Son conversaciones que, por el momento, quizás para muchos no supongan ninguna alarma en especial. Principalmente teniendo en cuenta que quizás no las escuchéis todas el mismo día (aunque yo las agrupe todas seguidas). Sin embargo podéis reaccionar a alguna de las desapariciones.
Sobre el segundo:
Vosotros sabéis quiénes sois. Poneos en contacto conmigo vía foro o juego y recibiréis indicaciones.

