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El Verdor Centinela

Niennor

Pornorroleador en sequía
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¿Cuál es el verdadero significado del Verdor?

Bueno… La Anciana druida ya no estaba tan segura de conocer la respuesta a esa pregunta después de lo acontecido días mas atrás. Su primer verdor después de su larga época de deambular por el mundo fue magnifico. Se respiraba tranquilidad e inocencia… la gente se divertía y se lo pasaba bien. Claramente esa era una parte importante de esa festividad… la alegría.

Como la primavera… flores de miles de colores vuelven a brotar en los campos y bosques, animales que yacían dormidos se levantan y hierven de actividad. El bosque renace y es una sensación de tremenda felicidad.

Quizás era demasiado joven… eso es lo quería pensar… Quería pensar que su primer verdor fue tan maravilloso por la falta de costumbre de realizarlo. Que con los años se ha hecho mas vieja… y habia considerado la Festividad como un mero ritual mas, un ritual que cada año se realiza y que al final tan solo es algo monótono en la vida de una elfa. Quería pensar… que la tranquila fiesta no había sido utilizada como una herramienta para unos fines, que aunque necesarios, se cumplirían mejor con lentitud y calma en otro momento.

Quizás simplemente fueran las extrañas gentes que se reunieron…

Druidas calmados y sosegados… que solo se dedicaban a cuidar de los invitados ofreciéndoles comida y bebida. Algunos de ellos miembros del circulo de los Paramos… aunque esa idea empezaba a flaquear en su cabeza. Después de la… extraña conversación en Minsor con Sheyfa, Delom y Thodrel… la druida tenía un extraño pensamiento. Delom solía ser una persona bondadosa… y Sheyfa igualmente daba una oportunidad a todas las criaturas sin importar como fueran. Entonces…¿Qué había pasado en esa cueva?

¿Cuando el León de Minsor había hecho mal a los Paramos para que desconfiaran de el con tanta intensidad? Bueno… parte de razón tenían… era un Arcano. Un poderoso arcano, igual que aquel que yace muerto en la sagrada tierra de la arboleda de los Paramos. Los arcanos suelen buscar simplemente el poder nada mas… pero el León nunca entendería el Nodo y Fenia había pedido una oportunidad. A la Archidruida no la gustaba nada de nada que Fenia fuera una Leona blanca… pero sabia que si ella era la guardiana de Andorel eso quedaría relegado a un segundo plano y primero seria druida antes que… una soldado mas de Minsor. Además… sabia que era la única forma de contentar al León y la única oportunidad de que el circulo se alzase.

¿Cuando los hermanos dejaron de confiar unos en otros de tal manera? No… no era eso… había algo mas… algo mas que el Verdor había tenido la amabilidad de mostrar a la vieja druida cuando termino… quizás un ultimo favor antes de esperar al año que viene o quizás solo una curiosa casualidad.

El plan era sencillo… sabia que el León podría ser peligroso y mientras el Nodo no pudiera protegerse solo los bárbaros del oso lo harían. Confiaba en Mada y en Ardeil, si por alguna razón su consideración para con el arcano, que tantas veces la ayudo, estaba equivocada… el nodo tenia mas posibilidades de sobrevivir allí. Nada se atrevería a hacer al descubierto… y cuando el Nodo eligiera senescal… ninguno de sus poderes podría hacerle ningún mal ni a Fenia… ni al Ancla.

Por un instante pensó que esa extraña situación era fruto de la melancolía que irradiaba el antiguo templo de Lurue, pero los sentimientos eran realmente viscosos… tejidos como una pegajosa telaraña que se crea intencionadamente. Los druidas se quejaban del trato… le ponían pegas de manera cabezota, cosa que alegraba a la vieja druida ya que… demostraban tener iniciativa y tomarla creyendo que su decisión era buena… oh bueno… eso en el caso de que tuvieran una decisión…. Claro.

Solo eran pegas… sus soluciones se deshacían como la niebla… rápidamente buscaban otra yendo a antiguos recuerdos y vivencias… pero todas eran inútiles e insípidas. La cosa empeoro algo más cuando se menciono a los centinelas. Ahí… la druida empezó a sospechar. El consejo debería decidir… el consejo de los Paramos.

Esperaba… Esperaba que los centinelas vinieran y pidieran ayuda. Las cosas no eran como antes, no existía una alta arboleda y un enclave que respondiera a los dictados de un consejo de druidas que aparentaban ser más sabios de lo que en verdad resultaron ser. Los centinelas no llegaban, los druidas se movían y ayudaban en la preparación de la arboleda sin esperar ningún tipo de ofrecimiento. La senescala seguía esperando… quizás pensarían que simplemente era una orgullosa que esperaba pacientemente a que la suplicaran su intervención. Poco la importaba que pensaran eso… seguía esperando que el circulo centinela pidiera y otorgara permiso al de los Paramos para actuar y ayudar. Pero no lo hicieron… simplemente algunos druidas parecían moverse… Druidas que debían estar informados del Verdor… druidas que debían haber hablado con los centinelas, que debían haber escuchado a estos, que debían de haber sido informados por ellos… y lo que realmente temía… que fueran unos de ellos.

La elfa sabía que un druida solo podía pertenecer a un círculo, perteneciendo a dos estaba acusado de traicionar a los secretos de su arboleda. Seria cazado y Eliminado. No… no quería pensar eso… los druidas ayudaban por simple bondad con los otrora sus hermanos… solo eso. Simplemente echaban una mano inocentemente a quienes estaban desfavorecidos… si, solo eso. Al menos eso pensaba la joven elfa y anciana druida antes de que el Verdor le mostrara otra cosa distinta.

Ya antes de ir comentaba con el experimentado trotamundos sus miedos, los cuales el parecía compartir. Algo sentía en el Verdor, algo grave, peligroso y terrible. Un antiguo miedo que surgía y que la hacia temblar. Temblar de la misma manera que lo hizo cuando vio aquel Unicornio morir a sus pies mientras suplicaba con su último aliento la ayuda de los druidas.

El Verdor… realmente las conversaciones previas no fueron muy tranquilizadoras… Maiev sucumbía a su sangre de dragona encarándose con el joven Aik que respondía igualmente. No era la intención de ninguno de ellos pero las escamas plateadas no parecían llevarse bien con las rojas… antiguas heridas que nunca se cierran del todo. Al menos ellos debían luchar contra sus instintos… otros simplemente no quieren que ese dolor desaparezca pues no desean olvidar.

El inicio pareció tranquilizarse poco a poco hasta que los centinelas les invitaron a pasar… no… no fueron centinelas…

Delom, Sheyfa, Noril, Thodrel y un extraño bardo, desconocido de momento, parecían… organizar todo. Adornos, flores, comida, bebida… todo lo necesario para la festividad parecía listo y dispuesto. Noril pareció encargarse de la ceremonia como ella misma lo hizo en su día en las granjas cercanas a la alta arboleda… antes de la última batalla contra Luomini.

El bardo empezó a tocar… juraría no haberle visto en su vida. Pero una vez que sus manos tocaron los instrumentos no había ninguna duda. Nadril… el Cuentasueños… Nunca nadie toco tan bien ni tan perfectamente, incluso en esa situación se tranquilizo con la música mientras observaba las caras anonadadas de quienes lo escuchaban. Sonrió un momento imaginando que esa misma cara la tuvo ella muchos años atrás. No le dio importancia… el Bardo la empezó a preocupar durante toda la festividad pues nada hizo ni hablo, otra inquietud mas… otra sospecha que se añadía a la lista de tantas y tantas que la Archidruida tenia en su cabeza. Sospechas que no quería tener, imposibles de evitar como imposible es mojarse cuando te tiras a un lago.

La fiesta comenzó… y como era de prever los grupos se dividieron. Muchos personajes distintos acudieron al evento, y según tenia escuchado, los Maesses siquiera pudieron llegar perdidos en el bosque como la contaron. Bueno… era algo habitual… no estaban acostumbrados a caminar por esos senderos ocultos y cambiantes y la arboleda estaba demasiado bien protegida. Demasiado… ¿Vale la pena acaso protegerse de los enemigos impidiendo que los amigos puedan llegar a ti? Quizás si… quizás no… solo la experiencia respondería una pregunta tan complicada.

Quienes si llegaron fueron ese extraño matrimonio… la paladina Charlotte y el comerciante Bruno. La anciana druida intento esconderse. Claunys no estaba cerca… no quería hacer ninguna locura sin contar con el a su lado y esa Gnoma realmente tenia el sentido del ridículo a un nivel que rozaba lo desagradable. Aun tenia vagos recuerdos de esa fiesta y tenia sospechas de que ella era la que inicio todo el plan. Que raro… cuando había charlado con ella parecía inocente y realmente pacifica… como cambia la gente si es lo que desea.

Otro extraño grupo… Un Licántropo, una exuberante mujer, una semidragona y una Drow… “Reala” tan tranquila y sosegada… no parecía que en realidad fuera ese drow cabezota y temerario. Maldita sea… la Archidruida empezaba a pensar que no había escapado de la oscura antípoda… sino que le habían echado de ella a patadas por sus descabelladas ideas. Ya hablaría con el… vería lo ocurrido… y ayudaría a devolverle su forma. Se la haría raro echarle la regañina con ese aspecto.

“Entupido gato rabicorto” un cariñoso apelativo de su hermanita para Aldarion. Tuvieron un ligero enfrentamiento el otro día después del encontronazo con la dragona… el hizo algo que molesto a Misha… y ella simplemente aprovechaba que estuviera distraído para saltar a su espalda y morderle o arañarle… Ambos eran tan parecidos… cabezotas y prepotentes… se lanzaban de cabeza contra cualquier enemigo sin pensar en las consecuencias. Sabia que en el fondo algo había en Aldarion que a la pantera la atraía, pero prefería no comentar esto ni a ella ni a nadie… apreciaba demasiado su vida como para hacer enfadar a la matriarca del colmillo.

Mek se veia envuelta en los jugueteos del travieso licántropo, se dejaba llevar por ellos como buena hembra complaciente con su macho… con los demás no era tan… amable. Kurt sabía eso bien.

Los paladines tan distintos al entorno simplemente se sentaban y hablaban de sus cosas… enfrascados en dilemas religiosos o señalando algunas zonas del lugar que les llamara la atención. Estaban demasiado lejos como para que les consiguiera oír.

Pero el grupo mas extraño… era el que ella misma integraba.

En compañía de la silenciosa chamana Mada… quizás muy preocupada con los últimos acontecimientos. Sabia que en el poblado del oso quien en verdad mandaba era ella, pues sus consejos y sus visiones guiaban a su pueblo. La fuerza bruta siempre era dominada por una perspicacia mayor… y Mada disponía de ella.

También la extraña y sin duda singular enana Ártica. Sacerdotisa de Silvannus… quien lo iba a decir? Una enana que adorara otra cosa que no fueran el oro o los minerales? Su compañía era agradable… y sus ganas de participar en los juegos intensa.

Pronto se las unió Aiala… la mediana curiosa. Parecía no disfrutar de la fiesta… intentaba conseguir información, enterarse de movimientos, prepararse para posibles batallas… no era momento de eso, ya hablarían en otro lugar. La mediana debería acostumbrarse si quería pasar la prueba. Su cuerpo seguramente estuviera listo para ello pero… ¿También lo estaría su mente?

Finalmente… la más extraña figura en el Verdor… Eamane. Irritante druida cabezota de toscos modales y brutales gestos… ningún acercamiento parecía hacer efecto con ella, era perezosa, vaga, maleducada… pero tenia la cabeza bien organizada y sus ojos veían mucho, mucho mas que los de los mas sabios druidas del circulo.

Mientras conversaba alegremente con las que más cerca de ella estaban, escuchaba a la gente intentar descifrar los acertijos de Noril mientras este gritaba y gritaba moviendo los brazos para dar más énfasis a la celebración. Era un druida también muy especial… como todos… sin duda expresaba sus sentimientos abiertamente a los demás de una manera mas intensa que lo que hubiera sido más correcto. Pero siempre arrancaba una sonrisa de labios de la anciana druida y le apreciaba por ello.

Eamane desapareció… también Aiala… Aldarion llamo la atención de la druida y la chamana retándolas a un juego con consistía, enteramente, en beber hasta el agotamiento… intentando que el alcohol afectara a las hembras para poder llevar a cabo a saber que malicioso y calenturiento plan que su cabeza, apenas utilizada salvo para golpear y derribar cosas, había ideado. Al final la druida apenas consiguió salvarse del licor… las otras mujeres aceptaron el juego hasta caer casi rendidas sobre el mestizo. Sabia que Aldarion era rápido… muy rápido… pero esa vez se dejo aplastar voluntariamente por las jóvenes… y no parecía muy descontento con el resultado.

Un gran caos provocado por los que festejaban, producida que la Senescala apenas consiguiera escuchar y seguir la historia de Sheyfa, una historia que vaticinaba un feliz final. Un final que no se dio y torno triste para pena de la Archidruida. La historia de Sheyfa despertaba en ella pesados recuerdos… pesados y tristes. Se permitió el lujo de apartarse… caminar a un oscuro rincón y sentarse. Cambiando la compañía de ruidosos y felices festejantes… por sombríos recuerdos rememorados por una historia.

Recordó… recordó lo mismo que el cuento narraba, la parte en la que la moribunda elfa pedía clemencia para su amado… lo recordaba, en ese cementerio, en esas criptas…

La tristeza la inundo y apoyo la cabeza entre sus manos, tenia miedo de no poder sostenerse y cualquiera que la viera pensara que algo la pasara. Con esa pose… simplemente simulaba un cansancio de una fiesta que aun no había llegado, y así colocada… se aseguraba una cierta tranquilidad.

Hubiera llorado observando cada una de las imágenes que su mente la ofrecía, pero hacia tiempo que no podía hacerlo… sus lagrimas se agolpaban en sus ojos pero no salían nunca… parecían acumularse, guardarse solo para ser derramadas por ellos dos… Koril y Elca, sus pequeños tesoros escondidos en una fría cueva al cuidado de una familia de tigres.

Solo ellos merecían esas lágrimas, lagrimas que la druida usaba para pedir perdón siempre que iba a verles… perdón por ponerles en peligro, por no estar con ellos, por no poder pasarse abrazada a sus pequeños cuerpos el resto de su existencia. Lagrimas de tristeza, arrepentimiento y miedo que los pequeños no comprendían pero que merecían más que nadie en este mundo.

Quizás Claunys tenia razón… los pequeños necesitaban estar con alguien, alejarse de ella… Jeynaire había abandonado a su hijo y este había hecho gran mal por ese odio. Si eso les pasaba a ellos dos, no se lo perdonaría nunca y ella también caería…

No merecían ese futuro… la anciana druida era un peligro para ellos… mientras fuera senescala todos los de su alrededor sufrían. Pero no… Koril y Elca no… no podían decidir, esta guerra no debería afectarles… tan pequeños e indefensos. No les pondría en peligro, lo mas importante del mundo para ella… eran esos dos pequeños seres.

Una figura se acerco quizás buscando tranquilidad y sosiego en una fiesta que no entendía… hablo con ella durante un rato, preocupado por sus pesares pero sin desear que se los contara… Griffit, el arquero… le recordaba bien, alguna vez quiso ir a alguna clase suya de arco, pero nunca tuvo esa posibilidad… bueno… ahora no las necesitaba, el viejo arco de roble de Delaroix no lo utilizaba. Guardándolo como una reliquia mas que como un arma.

Las penas… como siempre se olvidaron. Los aventureros y amigos empezaron a marchar agotados por el festival. La hoguera se hacia mas pequeña… se apagaba… el Verdor terminaba. Había sido una gran fiesta después de todo… en la tranquilidad se contaron algunas historias que la druida aprovecho para enviar un escondido mensaje a los oídos de quienes deseaba… como hacia siempre. Solo quedaba que esos oídos meditaran y le encontraran sentido a todo el cuento… aunque con parte de el, se conformaba.

La hoguera se apago… las sombras inundaron el lugar y con ellas, sus mas terribles temores. Delom pidió a sus hermanos la realización de un ritual de regeneración para la arboleda centenal... para devolverla la salud que tuvo anteriormente.

NO!

No otra vez! El verdor no tiene ese sentido!

La fiesta termina… la primavera llega… es hora de descansar y de recuperarse de nuevo para seguir trabajando. Tanta impaciencia… tanta presteza… La druida no estaba dispuesta a mancillar ella misma de nuevo una fiesta que solo debe ser eso… una fiesta.

Marcho de allí… miro a los congregados… Duna, Delom, Sheyfa, Noril y Eamane (que misteriosamente apareció en algún momento) se despidió y marcho… creando un portal en un árbol que atravesó para llegar a los paramos.

Se giro y observo tras de si… solo Eamane la siguió por los árboles. La Senescala tenía su respuesta ahora, o al menos eso creía.

Ahora tenía otras muchas preguntas… preguntas importantes que la daban miedo… ¿Por qué? ¿Por qué tan rápido? ¿Acaso recuperar todo es tan importante? ¿Acaso es el poder de la antigua alta arboleda lo que desean? ¿Simplemente el poder? ¿De nuevo lo mismo?

Los centinelas eran mas numerosos… su luz era una promesa que muchos habían aceptado… apagando ligeramente los Paramos. Si… las pequeñas bellotas habían decidido al parecer.

Que estaba ocurriendo con esos druidas? Acaso en verdad pertenecían a los centinelas? O simplemente les ayudaban con todas sus fuerzas y nada mas? A que vienen esos extraños intereses… ese actuar rapido y con contundencia cuando no es momento de hacerlo?

Como viento ella dejaría de soplar para esos árboles para no arrancarles… esperaría a que la tierra no se agrietara y se les tragara… esperaría a que los centinelas y ella misma no cometieran errores pasados, que en un camino cuyo inicio era igual que el que ella recordaba años atrás hubiera algo distinto que evitara tropezar de nuevo.

…Si no era así… ella sabia lo que tenia que hacer. La guerra… Llegaría al bosque de nuevo y Tierra y Viento volverían a luchar.


“Que el bosque llore con sus verdes hojas
Que aullé el viento entre gruesas ramas
Los hijos del bosque sus voces alzan
Guardianes de todo, sus voces claman

Juramento antiguos
Resuenan con fuerza
Voluntades labradas
Con tiento y firmeza

Que los árboles alcen sus voces al cielo
Que sus raíces rompan las rocas del suelo
Sus ojos enseñen a los dos titanes
Que no son diferentes… solo son iguales

¿Qué haréis vosotros hijos del bosque?
¿Qué decidiréis ahora Guardianes de almas?
¿Seguir luchando como enemigos
Hasta que no quede verdaderamente nada?

Viejos que dejan paso a jóvenes
Jóvenes que dejan paso a la vida
Vida que torna de pronto en muerte
¿Es en verdad esta la única salida?

Lagrimas nublan los ojos del viento
La tierra montañas alza de nuevo
¿Permitiréis que una vez mas
Lamentemos los errores luego?

Pequeñas semillas de un bosque nuevo
Que crecen seguras en nuestro suelo
Ni la tierra ni la brisa guíen senderos
Si no parecen estos ser algo sincero

Escuchar mi canto que retumba en el bosque
Pues alzo mi voz por vuestro camino
Mis palabras se escuchen en esta noche
Pues de vosotros depende nuestro destino"



// Felicidades a los que llegaron a llegaron a leer hasta el final ;-) minipunto para vosotros
 

Tyrael Erüvatar

Flequillo canoso de Tesla
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magnifica plasmacion de los sentimientos y pensamientos d la senescala.. confiemos en que algun dia intente ver el de los demas XD
 

Noler

Equipo Técnico
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Woala, me ha enganchado de principio a fin xD

Ya me gustaria ami saber expresar loq ue siente mi personaje asi^^

Despues de leerlo me hubiese gustado ir a la fiesta, aunque creo que es solo para privilegiados ( no se mucho de druidas :s)
 

Biff

Orco del Desolado
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Jajaja que bueno, vi a niennor es una esquinita pero no pense que tuviera miedo de Charlotte, la pobre queria volver a jugar de nuevo a "El rey dice" xD

Buen relato!
 

LoboRojo

Aventurero que viajó solo y sigue vivo
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Sencillamente perfecto , no solo lo lei de principio a fin sino que cuando este llego ansie que no hubiera llegado :roll:.

Ahora una vez mas se porque no me fui tras el privado de despedida a Ulric. Tu eres la razon , sino la unica la mas poderosa para que siga aqui contra viento y marea.
 

LoboRojo

Aventurero que viajó solo y sigue vivo
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Aupa Nie!!! :D para cuando el proximo relato?

Gracias por incluirme en tal magnifico relato :oops:
 

Sihi-chan

Minsorrano sin caminos
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*se queda con la boca abierta*
casi me desmayo al ver tanta letra junta pero lo he conseguido leer XDDD
muy bueno te explicas como un libro abierto aunque no estoy deacuerdo con alguna interpretaciones pero el mundo no es perfecto ^w^

 

Niennor

Pornorroleador en sequía
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// aqui estamos para aclarar dudas ;-) recordar que Niennor puede estar equivocada y considerar cosas que en verdad no son

Pero ya hable con algunos implicados y parecen que ven normal que piense eso (aunque en verdad no sea la realidad lo que Nie piensa)

// y no estoy deprimida! *Llora*

;-D gracias a todos
 

mochilosc

Orco del Desolado
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Juas! buen relato nie .. aunque yo no salgo y estaba por ahi perdio XDDDD
 

Niennor

Pornorroleador en sequía
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Te lo arreglo mañana que se me olvido completamente Ender...

(como no tartamudeas pasas muy desapercivido ;-) )
 

Sam

Liche táctico
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¡Ya me he leído el relato! Un diez, Niennor. Transmites muy bien las emociones del PJ, uno siente lo que ella, desde luego :D

Sam,
 

Duna

Sexta identidad de ladrón cofrade
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Muy buen relato niennor, de los pocos que me leo sinceramente xD. Pero a mi no me mencionas tampoco!! y estuve todo el rato :roll: (bueno si, al final si me mencionas sospechando de mi ).

En fin, larguillo el relato pero merece ser leido. :roll:
 

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