Bajo la Mina
Fripozimer reunió al grupo en el campamento y tras advertirle de los riesgos se encaminaron paralelos al rio camino a Crimmor.
La compañía de este viaje estaba compuesta por: Lufram, Aguntu, Vitrulio, Lux, Ayji, Yhamejo, Fripozimer, Akasia y Orisong.
Una vez dentro pasaron acabando con vulgares Trasgos y Kobolds aliados de la no muerte, posibles acólitos del enemigo que venían a buscar.
Llegaron con facilidad a las puertas elaboradas de la sala donde se esperaba al poderoso enemigo. Una vez más se realizaron advertencias sobre estrategia y cautela esperando que no hubiese que lamentar bajas.
Preparados contra la energía negativa y custodiados contra la muerte entraron como si ellos fuesen una horda de bestias poco elegante y sin mediar palabra buscando tomar desprevenido al enemigo comenzaron a atacarle con el total de su poder.
Mientras los que podían retenerlo cuerpo a cuerpo hacían sus mayores esfuerzos con exiguo resultado, tras ellos, los aliados lanzaban hechizos y virotes buscando herir de algún modo al impertérrito ser que apenas se inmutaba.
Ninguna herida, ninguna demostración de daño alguno. Sin embargo el enemigo cada poco lanzaba hechizos de gran alcance que podrían arrancar la vida de los menos preparados. La confusión y el temor aparecían.
Sin embargo, el grupo supo contener al nigromante para dar tiempo a la retaguardia a sanar y crear astutos planes con los que mermar protecciones y hacer sucumbir a su contrincante.
Sería entonces que vieron las primeras debilidades del enemigo. La perdida de su escudo y las primeras lesiones animaron a atacarle con fuerza aprovechando su flaqueza.
Fue entonces que el enemigo mostró sus artimañas definitivas.
Atrapó primero a Zeniza en un armario, luego a Inti y así lo intentó con otros aunque fue incapaz. Finalmente se metió el dentro del armario.
Pensando que lo tenían atrapado lanzaron ingentes cantidades de conjuros al armario pero rápido se dieron cuenta de que el armario por arte de algún hechizo volvía invulnerable a todo daño externo a lo que hubiere en su interior.
Incapaces de dañar el armario o su interior se reagruparon, sanaron sus heridas y planearon todo lo posible para afrontarlo de nuevo cuando saliese de allí.
Finalmente el enemigo apareció de un salto tras abrir la puerta del armario mágico, preparado para un segundo asalto y claramente debilitado el grupo no tuvo piedad pues el combate fue de una duración extensa y sabían que si no lo daban todo desde el principio para acabar no aguantarían más.
Las heridas del arcano del armario se acrecentaron mucho más rápido que antes, sus lesiones eran ánimo y moral para el equipo lo cual facilitó el último esfuerzo.
Cuando parecía que lo tenían a punto de sucumbir el enemigo huyó sobrepasado por la voluntad de madera férrea que movía al equipo en pro de salvaguardar el orden natural y expulsar a los que la perturban.
Una vez más los guardianes de la naturaleza y sus aliados avanzaban en su camino correspondiendo a su deber.
Salieron de la sala celebrando la victoria. Fripozimer les puso en aviso de que solo habían hecho la primera parte de la investigación que tenía preparada para su diario. Las dudas surgieron con previsiones de desertar pues si esta batalla duró horas, el agotamiento y la previsión de algo peor en las profundidades cuarteaba la fortaleza mental de algunos.
El sonido raudo de unas pequeñas patas fue percibido y algunos sabían lo que significaba. Allí apareció siguiendo el rastro de los verdes guardianes. Las caras cambiaron con alivio pues allí bien se conocía la fuerza de la loba plateada.
Puesta en aviso todos recuperaron las ganas y bajaron a las entrañas de la mina buscando entender que es lo que se gestaba en la nefasta gruta que hospedaba tantos males y enemigos del orden.
Bajaron a un recoveco aparentemente oculto y seguro pero nadie tuvo el valor de descansar pues algunos ruidos inquietantes venían de la planta inferior. El miedo no fue óbice para su preparación y organización a lo cual bajaron primero los que confrontarían la primera línea.
Al pasar Fripozimer se encontró a Lufram y Loreliel enfrentados a unas criaturas serpentinas de gran fuerza y apoyados por portentosas magias que desconocía. Temiendo lo peor se entremetió para repartirse a los enemigos y tratar de encontrarle una via de escape a los heridos.
Cerca de la muerte se libraron por poco, los rostros se tornaron serios. Se miraron unos y otros dudando. Lo mejor fue seguir antes de que los pensamientos hicieran dudar de las habilidades, después de todo, el enfrentamiento se hubiese dado más favorable en un lugar más abierto y controlado.
Tras el uso de cuerdas para asegurar el camino hacia lo incierto llegaron a lo peor del camino.
Las criaturas que al parecer eran Yuan-ti, venenosos y astutos tenían el lugar preparado con trampas y bien vigilado.
Una atroz batalla sumidos en la emboscada tras un paso difícil que requería de cuerdas impedía la retirada. Los Yuan-ti aparecían sin fin, las trampas de cuchillas y veneno saltaban a cada paso y hechizos de amplia área herían incluso a los que se disponían junto al precipicio que limitaba la retaguardia.
La lucha fue feroz por completo, a vida o muerte sabiendo que si el frente caía los más débiles fenecerían al instante.
Las varitas se consumían rápido como papel en el fuego y las sanaciones eran a menudo de emergencia. Un mal traspiés, un golpe de mala suerte podía traer el fin de toda la compañía en segundos.
Contenidos a duras penas, Fripozimer y Lux sanaron a los compañeros malheridos con éxito levantándolos del suelo para su alivio.
Finalmente, tras un intenso debate a contrarreloj mientras los enemigos claramente se estaban preparando para una acometida final contra el grupo, se decidió realizar una ordenada retirada en pro de salvaguardar las vidas de todos y no ponerlas en riesgo más de lo que ya estaban.
En efecto, al cruzar la cuerda de retorno más Yuan-ti esperaban, tuvieron que ver desde el otro lado como Lux caía al suelo malherida en un combate que por suerte termino favorable.
Fripozimer se arrodilló cortó con el bisturí las heridas necrotizadas que impedían el flujo natural de los fluidos internos de Lux y le proporcionó sobre la piel su conocido ungüento natural a la espera de mejora.
Lux se levanto y el druida abrazó con orgullo a su hermana. Regresaron al recoveco que vieron antes para descansar un poco antes de salir de el infesto lugar plagado de esas inteligentes criaturas sin saber después de todo qué es lo que tramaban.
Fuera de la mina volvieron a sonreír con la alegría que produce acabar con la tensión de no saber si será el último día de lucha.
A salvo, partieron todos a descansar cada uno de ellos entendiendo el viaje a su manera y encajando las piezas en el puzle de cometidos, metas y deberes de los que se componen sus motivaciones.
Por su parte, Fripozimer, se llevó una sensación agridulce. Por una parte, vio positivo el descubrimiento y forzar la retirada del nigromante del armario. Por otro lado, sabe que volverá y que los Yuan-ti algo deben estar tramando ahí abajo siendo igual o peor que lo que se maquina en la primera parte de la mina y no lograron alcanzar a saber qué era.
Anotaría Fripozimer en su diario lo descubierto y la futura expedición que algún día llevará para aclarar lo que sucede con la gente serpiente que convive con los alzadores de muertos bajo la roca.
Pensando en si el riesgo al que pone las vidas de los demás merece la pena, ya emprendió su viaje en busca del hedor de la no muerte y poder organizar otro viaje hacia donde el solo no pueda eliminar las incompatibilidades con el orden natural.
Muchas gracias como siempre por venir a estos viajes. La idea es que yo no sepa y a poder ser posible los demás tampoco donde nos metemos ni si vamos preparados, de modo que sea insegura la victoria y se sienta como algo emocionante donde seguir o retirarse siempre se deba valorar. Que sea complicado avanzar me parece divertido, espero que para vosotros también.
Un abrazo a todos por ayudarme con todo esto. También a DM Califa por colaborar con nosotros y ayudarnos con sus superpoderes.
Próximo viaje día: Sábado 1 a partir de las 23:59- Fripozimer les esperará en los Páramos.