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Entre dos cazadores.

R41D3R

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“En el vacío la bestia…



El día que pisé por primera vez la tierra, la primera vez que sentí unas hierbas las cuales no estaban cubiertas por la blanca nieve, me pude dar cuenta. Aquel cálido oasis que me esperaba delante, esperaba por mi… O eso sentía, puesto que era solo un llamado que en mi cabeza resonaba, implorando liberación y libre albedrío… Reclamando la sangre para despertar la tierra. En ese momento lo supe, llegaba una nueva era para mí, una en la que no estaba solo, pero tampoco era bueno acompañado. Una en la que no pasaba frío, pero el frío se adueñaba de los inertes cuerpos de mi alrededor… Un cambio que llegó, y se quedó para perdurar pues ya estaba acaramelado por el paisaje que me rodeaba, por la matanza que se avecinaba…

Recorrí los alrededores de ese lugar, la gente lo llamaba “Capital”. ¿Aquella gran roca albergaba algo dentro? Gente entraba y pasaba, pero algo me di cuenta. Ese lugar no era natural, hasta el punto que lo repudié. Sin embargo lo dejé pasar, ¿qué hago si todo gira alrededor de esa puerta?

Todo era extraño. En el Norte siempre había muerte… Pero aquí vivían felices, y en tranquilidad. Me ofuscaba, me cabreaba, me daba ganas de saltar… Pero debía acechar, encontrar una manada y si no daba con una… Conseguir una fuerza igual a ese conjunto, trascender mi cuerpo, volverme un depredador. Y al final, tras días y días acostumbrándome, entrenando, equipándome y acechando…


…se alimentó de suciedad.”
 

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"Lluvia de delirios....

Podía notarlo. Había una diferencia de vida, distinta, cada vez que giraba mi mirar de un lado a otro. Pobres y ricos, cobardes y valientes, fuertes y débiles... Desde ropas llenas de suciedad, hasta ropas que brillan de tal forma que hacen cerrar tu mirar. Pero no me molestaba el rojo y el negro... ¿Acaso él implorana por la sangre en la oscuridad? ¿Por el acechar y cazar a la presa que se alertaba al ver dos ojos bestiales de un brillo carmesí observándolo con fijez? Lo sentía de la misma magnitud de alguien en ese momento, recorriendo mi cuerpo entero... ¿Estaba todo mal o era yo el que estaba mal? No. Yo solo seguí mis instintos, mis creencias, mis dogmas. Solo me seguí a mí, y a todo aquello que legamos de eras anteriores. Lo natural, lo primitivo, lo primigenio nunca se irá... Y hoy lo reclamamos con uñas y dientes.

Sin embargo... Entre aquellos altos muros, se escondía algo brillante, rojo cual rosa roja, que haría perder mi atención.


... la paz del pensador."
 

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"Despierta libre ya...

La perdí. Desde que me enfrenté a esa gran criatura, la perdí. Por mucho que fuera de un lado a otro, todo era igualmente inferior a ella. Nadia se podía comparar a la emoción que me brindaba, a la fuerza que me regalaba, a la majestuosidad y felicidad que al final me llegaba por parte de ella. No entendía nada, ¿a caso no era mi labor estar para ella? ... La emoción de cazar, desapareció desde que aquel enorme ser cayó frente a mi. Todo estaba mal, pues para lo que yo existía parecía no estar presente. Con lo que marché, lo dejé todo atrás, aunque me arrepintiera.

... brilla tu voluntad ...

Para cuando marché de la capital, todo era diferente. Muchas civilizaciones existen, y diferentes... Pero todas se abren paso entre las entrañas de lo salvaje, y no es algo que se pueda permitir. Sin embargo, fue en una en la que acabé derrotado. Las ganas no existían en mi, mi fuerza no aparecía pues mi fin no me parecía ser suficiente como para derramar una mísera gota de sudor. Fue demasiado tiempo, demasiado tiempo que quedé en una habitación oscura entre cadenas. Pero entonces, dio la casualidad de que pude saborear con mis propias manos mi propia realidad. Era una sensación de plenitud, pues mi fuerza era superior a ellos. ¿No era mi destino únicamente acabar con poderosas presas? ¿Con imposibles cacerías? No... La expulsión de los débiles, mi superioridad ante ellos. Mientras mi cuerpo solamente crujía y mis prendas se desgarraban, solo podía sonreír al entender mi cometido. Seguiré siendo uno de sus Heraldos, y él seguirá siendo la Guía para que los mismísimos dioses tiemblen ante mi. Solo debo ser ambos, solo debo ser yo... Una bestia.

... y pronto tu bondad, arderá."
 
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