Hace algunos dias, los Paramos y sus alrdedores parecen haberse calmado. Los rumores dicen que el bosque vuelve a su natural neutralidad y que las criaturas que lo habitan, los extraños hongos y los ejercitos de fatas han desaparecido.
Los ciudadanos pueden volver a internarse entre la foresta con normalidad, los cazadores, los leñadores, los recolectores vuelven a disponer del bosque para subsistir y no se lamentan perdidas o desapariciones poco comunes (la torpeza y la mala suerte siempre estaran presentes claro).
La ciudad apenas se ha percatado de todo lo sucedido, ya que la imponente guardia de la misma evito que las criaturas amenazaran minimamente sus muros. Para los campesinos y los agricultores la situacion ha mejorado notablemente. Gracias a la intervencion de algunos aventureros bondadosos y sus acciones para traer alimentos, muchas familias han sobrevivido al conflicto.
Los animales vuelven a ser huidizos, el hongo rojo, el hongo marionetista casi ha desaparecido y los pocos que quedan, tienen su comportamiento natural sin riesgos para los habitantes del lugar.
Se dice que los Cazabestias lucharon fieramente contra el ejercito satiro y las bestias purulentas, y vencieron, sacrificando sus vidas por sus ciudadanos y ninguno de ellos ha vuelto a ser visto... incluso sus maquinas montruosas de metal solo son restos destrozados entre la hierba y los arbustos.
Muchos de los dedos señalan a los guardianes del bosque como culpables. agunos les señalan a todos ellos, y sigue existiendo algo de malestar. Otros, en cambio, piensan que solo fueron algunos descarriados de sus sectas y tribus.
Sea como fuere, la Guerra de los Paramos acabo y la civilizacion prevalece una vez mas, demostrando su entereza, su firmeza, su determinacion y su capacidad de supervivencia.-
// Fin de la Trama - Enhorabuena jugadores!
Desde ahora, los Paramos del Alandor dejan de ser una localizacion de trama y se elimina el riesgo de MP en la misma (eso no significa que no podais palmarla porque te caiga encima un oso hambriento, un arbol o un DM resacoso... ya tu sabes, solo se elimina la peligrosidad extra de localizacion de trama)
Gracias por la participacion de todos, quedan algunas escenas importantes, algunas escenas de consecuencias y demas que iremos zanjando poco a poco.
Espero que os lo pasarais bien, fuera emocionante y os mantuviera entretenidos todo este tiempo.
Si aun queda alguna duda, sugerencia, queja, pregunta, etc... asi como aguna investigacion, evaluacion, o uso de algun tipo de "cosa" que lograrais durante la trama ruego contacteis conmigo via Discord (mas facil que os responda por ahi).
Mis agradecimientos a mis compañeros DM por el apoyo, a los pjts buenos por quebrarse la cabeza, a los pjts malvados (a los traviesos tambien) por una excelente aportacion a la trama y a todos los participantes basicamente por gastar un poco de su tiempo en divertirse con nosotros.
Y para dar final a la escena... como buena pelicula taquillera de Marvel... ahi va la escena Post Creditos.
Disfrutenla.
El fuego crepitaba apenas sin fuerza en una enegrecida chimenea de una taberna cualquiera intra muros de la ciudad de la moneda. La luz era suficiente para discernir las figuras que se encontraban alli, la silueta de un hombre sentado en un mullido butacon frente a las llamas y el de una joven que permanecia en pie cerca de él, caminando distraida por el lugar mientras le hablaba.
- Asique... desaparecido, mmm? - la joven observo al hombre sentado frente al fuego, apenas iluminado por unas ambarinas llamas -Muerto, seguramente... verdad?
El hombre no hizo gesto alguno, ninguna palabra salio de sus labios seguramente porque ninguna seria tenida en cuenta o podrian representar un insulto para la joven que preguntaba. La muchacha arrugo el gesto ante el sielncio y chasqueo la lengua molesta.
- Mi Padre era demasiado imprudente, demasiado estupido... creia ser el dueño de todo, que sus hombres eran invencibles, que su armadura no podria ser quebrada o agujereada por las flechas de ningun enemigo... y ya ves - la joven sacudo la cabeza como si se sacudiera una pronta ira y rencor de su propia mente- Idiota... idiota, idiota, idiota! mil veces maldito idiota!
El grito se escucho retumbar en la sala, mas las paredes de piedra del edificio evitaron que las habitaciones contiguas escucharan nada.
- Lo siento, querido... me he dejado llevar... se que no deberia pero, no puedo evitarlo. Era mi padre... mi propio padre! la persona que me crio y que me cuidó! - la joven apreto los dientes y cerro fuertemente los puños.
Ambas figuras miraron al fuego largos minutos... las pequeñas llamas daban poca luz, menos calor... pero eran buenas para ser observadas, para dejar que los malos pensamientos poco a poco desaparecieran como ellas mismas estaban extinguiendose... arderian durante tiempo, aun cuando las llamas ya no existieran serian fuente de calor en forma de cenizas incandescentes.
Finalmente la joven se acerco a la mesa, apartando algunos libros de anatomia, antiguos manuscritos historicos sobre batallas y grandes guerras y algunos manuales. De entre ellos... aparecio una caja de madera, no demasiado engalonada pero de una artesania a destacar, tratando de ser mas hermosa que util. La joven tomo la caja entre sus manos y la acaricio con los dedos. Sabia hace rato lo que habia dentro... lo habia visto segun el joven se la habia entregado, pero la habia cerrado y abierto varias veces en aquella noche, guardando la leve esperanza de que con cada nueva apertura, su interior cambiase.
Una vez mas abrio la caja y contemplo su interior.
En ella un latigo enrrollado en si mismo, con el mango de metal y leves espinas en toda su longitud. La joven lo empuño sacudiendolo suavemente a un lado, sin hcerlo gemir en un restallido... simplemente como si quisiera darse cuenta de que la peculiar arma no estaba dañada o se iba a hacer pedazos con un movimiento.
El cuero se estiro y las espinas metalicas chirriaron entre si, al ver que el latigo se comportaba normalmente, la joven sonrio refugiandose en los recuerdos y en la fiabilidad de la manofactura del objeto, trayendo a su mente la imagen de su antiguo portador, escenas en las que empuñaba ese arma, no lo vio usarlo ni una sola vez en su vida pero.. habia escuchado rumores.
- Encerrada en este cuartucho, por mi seguridad... jamas penso en su seguridad, el nunca fue asi. Yo era su mayor debilidad, el punto que usarian sus enemigos para acabar con el - comento la muchacha mientras suspiraba esta vez si, haciendo al latigo chillar con un gesto fuerte.
El hombre sentado siquiera se altero ante el sonido, ni su cuidado uniforme de los Cazabestias se movio por el relampagueante gesto, demasiado acostumbrado a escuchar el ladrido de la tortuosa herramienta quizas.
- Ahora, nadie me protege.... ahora nadie me cuida... ahora estoy sola - la joven hablaba con un deje triste en sus palabras, caminando hacia el respaldo del asiento en el que el joven mensajero que habia traido el paquete aun ocupaba. - El ya no puede protegerme... cariño
la joven hablo conternura susurrando al oido del muchacho. Alzo un dedo y acaricio el cabello del joven, el suave y sedoso tacto del pelo liso del mensajero.
- Y eso no es todo... - la yema del dedo de la joven continuo la caricia por la sien, la mejilla, los labios del joven... en un sensual gesto que recibia a cambio el leve ceder de la carne del muchacho que disfrutaba de las atenciones - Verdad cariño?
la caricia siguio descendiendo...el travieso dedo rozo la rugosa barba incipiente del hombre, siguiendo su brotar hasta el cuello, mezclando el roce de piel con el duro recortado pelo para luego encontrarse finalmente con el frio metal de la daga que habia clavada en su cuello... profundamente insertada en carne, hueso, piel y la misma madera del respaldo del butacon y que mantenia el cadaver del mensajero inmovil en su posicion.
- Ya no hay quien me proteja... ya no hay quien me aleje de mi Venganza - la joven acaricia suavemente con sus dedos la empuñadura de la daga que habia puesto fin hace horas a la conversacion con el desafortunado joven, transformandolo de un temeroso mensajero a un cadaver inmovil bañado en su propia sangre. - Esa persona de la que me hablaste... esa pesona..
La joven aferro la empuñadura de la daga larga, y la desclavo con un fuerte gesto. El cuerpo del joven colapso y cayo al suelo bañandose en un charco de abundante sangre coagulada.
- Lo matare... por mi padre, por mi venganza... su sangre bañara mi piel, sus intestinos mancharan mis botas y su ultimo latido sera solo para mi - la joven acerco la parte plana de la hoja de su arma a su rostro, dejando que rozara su piel, manchandola con la sangre del cadaver mientras ella cerraba los ojos, como si fueran las manos de una amante que estuvieran a punto de hacerla sucumbir al extasis.
Un instante, todo quedo congelado, ni un gesto, ni un ruido... solo el trotear suave de las llamas extinguiendose, pero en un instante... la joven abrio uno de sus ojos mirando al fuego con un brillo en ellos mucho mas intenso que el de las llamas agonizantes.
- Y todos sus aliados... Seran los siguientes!
"De verdad Tu quieres adiestrar al mejor de los asesinos?
Vas a obligarle a moverse sin hacer el mas minimo ruido?
Enseñarle a matar desde las sombras sin escucharse un gemido?
O mostrarle la debilidad mas importante que tienen sus enemigos?
No...
Si lo que quieres es adiestrar al mejor asesino
Solo debes detener el corazon de su ser mas querido"