DMT Faker
Dungeon Master
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A medida que el día palidece y los contornos de Athkatla se funden en tonos argénteos y azulados, la ciudad de la moneda en su totalidad parece contener la respiración. En las cornisas, las palomas permanecen inmóviles; en las plazas, los vendedores cuchichean de forma frenética. Es el preludio de algo antiguo, ceremonial y sagrado, que pocas veces ha visto la luz lunar de Amn. Las campanas no suenan, pero los adoquines retumban con ecos de un júbilo contenido.
Desde el amanecer, todos los barrios —desde los más altos hasta lo más bajos— se engalanan con guirnaldas flotantes de seda encantada cuyas puntas nunca tocan el suelo. Magísters de la Arcanum Schola tejen sortilegios de ilusionismo en los aleros de los cuales brotan, sin cesar, flores de lirio en tonos carmesí que se curvan como llamas, amarillos que laten como soles encerrados y argénteos que titilan como estrellas suspendidas en el espacio-tiempo. Los pétalos flotan con un ritmo lento, ascendente, y cuanto más cerca de La Jácara Elísea se avanza, más densa y envolvente se vuelve la lluvia de flores.
El Distrito del Puente —protegido de forma incansable, al igual que los demás, por los Magos de Thay— está ahora alfombrado con encajes translúcidos teñidos con vino y nácar por aquellos que portal el estandarte del Waukeenar. Las barcazas han dejado paso a góndolas de espejo que recorren las aguas en silencio, uno que solo rompen sus músicos ocultos por velos de humo iridiscente y que tocan notas que parecen salir directamente del corazón.
El Paseo de Waukeen ha sido transformado. No caminan comerciantes ni cortejos, sino los siervos de la Diosa Lliira, hombres y mujeres que abandonado sus coloridos atavios por ropajes perlados que proyectan sus figuras de forma más alta y grácil, y cuyos rostros se ocultan tras máscaras ornamentadas con lirios argénteos, caminando todos ellos en perfecta armonía con las linternas flotantes. En sus manos, sujetan con solemnidad cajas de cristal encantadas, cuyas facetas reflejan no el entorno, sino escenas de esperanza: familias reencontradas, ciudades reconstruidas y corazones que se abren como las flores en
primavera. Dentro, un único lirio sin color. Sin nombre. Aún durmiente.
Uno, por cada invitado. Las cajas son entregadas sin palabras, con una reverencia leve, como si lo que contienen no fuera una flor, sino un secreto. Al recibirla, se nota una leve pulsación. Un estremecimiento cálido en los dedos. Como si el lirio reconociera a su portador.
Las calles principales de Athkatla se han vuelto casi irreconocibles. Banderolas flotan a mestros del suelo sin sujeción visible y los ríos de gente se deslizan como procesiones de satén vivo. Las familias mercaderes, los siervos de Lliira, Selûne, Sune y el Waukeenar, así como otras personalidades Amnianas visten sus mejores galas: sedas de Calimport, corpiños de Halruaa, paños encantados de Thay y precioso tul de algún lugar desconocido que muta su color según las emociones de quien lo luzca. Y junto a ellos llegan emisarios, diplomáticos y hechiceros de otras ciudades, incluyendo el mismísimo Enclave de Tethyr; todos ellos parecen haber aceptado una cita tácita con el evento que se avecina.
Incluso ha llegado —dicen las habladurías— y bajo estricta discreción un misterioso invitado al que nadie ha visto llegar... Pero sí a su corte. Algunos dicen que se deslizaron por las aguas del Distrito del Puerto en góndolas sin reflejo. Otros, que entró por la bóveda de estrellas de los Jardines de los Mil Senderos de Lliira sin que nadie excepto su Portadora de la Alegría percibiera otra cosa que una brizna de aire. Pero su nombre no se pronuncia.
No todavía.
Desde el amanecer, todos los barrios —desde los más altos hasta lo más bajos— se engalanan con guirnaldas flotantes de seda encantada cuyas puntas nunca tocan el suelo. Magísters de la Arcanum Schola tejen sortilegios de ilusionismo en los aleros de los cuales brotan, sin cesar, flores de lirio en tonos carmesí que se curvan como llamas, amarillos que laten como soles encerrados y argénteos que titilan como estrellas suspendidas en el espacio-tiempo. Los pétalos flotan con un ritmo lento, ascendente, y cuanto más cerca de La Jácara Elísea se avanza, más densa y envolvente se vuelve la lluvia de flores.
El Distrito del Puente —protegido de forma incansable, al igual que los demás, por los Magos de Thay— está ahora alfombrado con encajes translúcidos teñidos con vino y nácar por aquellos que portal el estandarte del Waukeenar. Las barcazas han dejado paso a góndolas de espejo que recorren las aguas en silencio, uno que solo rompen sus músicos ocultos por velos de humo iridiscente y que tocan notas que parecen salir directamente del corazón.
El Paseo de Waukeen ha sido transformado. No caminan comerciantes ni cortejos, sino los siervos de la Diosa Lliira, hombres y mujeres que abandonado sus coloridos atavios por ropajes perlados que proyectan sus figuras de forma más alta y grácil, y cuyos rostros se ocultan tras máscaras ornamentadas con lirios argénteos, caminando todos ellos en perfecta armonía con las linternas flotantes. En sus manos, sujetan con solemnidad cajas de cristal encantadas, cuyas facetas reflejan no el entorno, sino escenas de esperanza: familias reencontradas, ciudades reconstruidas y corazones que se abren como las flores en
Uno, por cada invitado. Las cajas son entregadas sin palabras, con una reverencia leve, como si lo que contienen no fuera una flor, sino un secreto. Al recibirla, se nota una leve pulsación. Un estremecimiento cálido en los dedos. Como si el lirio reconociera a su portador.
Las calles principales de Athkatla se han vuelto casi irreconocibles. Banderolas flotan a mestros del suelo sin sujeción visible y los ríos de gente se deslizan como procesiones de satén vivo. Las familias mercaderes, los siervos de Lliira, Selûne, Sune y el Waukeenar, así como otras personalidades Amnianas visten sus mejores galas: sedas de Calimport, corpiños de Halruaa, paños encantados de Thay y precioso tul de algún lugar desconocido que muta su color según las emociones de quien lo luzca. Y junto a ellos llegan emisarios, diplomáticos y hechiceros de otras ciudades, incluyendo el mismísimo Enclave de Tethyr; todos ellos parecen haber aceptado una cita tácita con el evento que se avecina.
Incluso ha llegado —dicen las habladurías— y bajo estricta discreción un misterioso invitado al que nadie ha visto llegar... Pero sí a su corte. Algunos dicen que se deslizaron por las aguas del Distrito del Puerto en góndolas sin reflejo. Otros, que entró por la bóveda de estrellas de los Jardines de los Mil Senderos de Lliira sin que nadie excepto su Portadora de la Alegría percibiera otra cosa que una brizna de aire. Pero su nombre no se pronuncia.
No todavía.
El Sendero de los Lirios
Cuando el último rayo de luz se funda con el horizonte, los Jardines de los Mil Senderos —corazón palpitante de La Jácara Elísea, morada de la enigmática Dama de la Alegría— abrirán sus portales de hiedra y oro. Los invitados cruzarán el umbral portando lirios sin color, emblema personal de su presencia en esta velada fuera del tiempo. Será entonces cuando la Portavoz de la Alegría dará la bienvenida y alzará el telón de las primeras maravillas: entregas de premios, nombramientos de alto honor y sorpresas que aún susurran entre las hojas de los árboles encantados.
Bajo un cielo bordado de estrellas, y entre copas que tintinean como campanas de cristal, se tejerán encuentros que desafiarán el olvido: desconocidos que parecerán antiguos aliados, palabras que abrirán portales al corazón de nuestros hermanos de tierra y fe y juegos sutiles donde se pondrá a prueba no solo la astucia y el encanto, sino la capacidad de soñar en voz alta.
Un banquete generoso y lleno de historia —sello de la gran cocina Amniana— deleitará los sentidos, mientras desfiles de moda hechizada traerán al presente los rostros más ilustres de estas tierras... Y quizá de otras, de nombres aún no pronunciados.
¿Y después? Tal vez algo más, algo que no habremos de nombrar aún.
Porque ciertas maravillas no se anuncian: Se viven o se pierden. Y entonces sabrás que los lirios comienzan a teñirse, lentamente, con los colores del alma.
Cuando la medianoche roce su punto más alto, el aire cambiará. Un murmullo recorrerá los jardines, los salones quedarán en suspenso y entonces, aparecerá. Aquel o aquella que llega desde más allá del Velo con su corte de seres arcanos y su propósito aún envuelto en misterio.
Se hará una pequeña demostración arcana en su honor, una historia interactiva de saber y luz. Y, tras ese instante, las luces se tornarán de plata viva, las estrellas palidecerán ante su fulgor y vuestros lirios... Florecerán en formas imposibles.
Nada volverá a ser igual. Ni los lirios, ni vosotros.
En los momentos finales, cuando el hechizo haya alcanzado su forma más pura, el Waukeenar alzará su copa para invitar al acto más noble de todos: donar, desde la abundancia, para aquellos que aún caminan en la sombra de la tragedia en Crimmor e Imnescar. Oro ofrecido con propósito, no para el lujo, sino para devolver hogares y sembrar esperanza allí donde parecía marchita.
Y cuando la última nota reverbere en los salones y los jardines respiren la última brisa de la noche, los lirios anunciarán al elegido o elegida. No al más vistoso, ni al más elocuente, sino a aquel que haya abierto su espíritu a los demás y a la magia compartida.
Para él o ella será el obsequio tocado por la Portadora de la Alegría, bendecido por Las Tres y susurrado por quien habita tras el Velo.
Offtopic :
Buenas, mi gente bella. Esto será un evento festivo de rol social, no habrá encuentros ni combate —para quien no le interese el rol social, aviso—. Tendrá lugar el Domingo, 20 de Julio de 2025, a las 20:00h España Península para la entrega de premios de La Batalla por Crimmor, entre los que constarán los personalizados grandes comunicados por privado y también personalizados menores a elegir de entre dos opciones + personalizado misceláneo de rol.
IMPORTANTE
Para el resto del evento, global y abierto a todos aquellos que puedan entrar en Agujas de Oro, empezaremos entre las 21:00 y 21:30, aunque quien guste puede acudir a la entrega de premios también sin ningún problema, simplemente lo advierto para a quien esta primera parte le resulte indiferente por no verse afectado.
La resolución del evento global tendrá lugar con un premio misceláneo para todos por la participación en el mismo, así como un personalizado único para el "vencedor".
Para participar, simplemente podéis escribir aquí roleando que recibís una de las cajas con el lirio sin color si vuestro nivel es 12 o más y sois habitantes de cualquier ciudad Amniana. Si sois nivel 8 o inferior, o vivís fuera de Amn o en otras regiones como el Norte, podéis rolear que compráis uno de los lirios sin color a través de una donación.
Ambas respuestas deberán poner en un off-topic el monto total de la donación/compra.
¡Muchas gracias, nos vemos dentro!
IMPORTANTE
Para el resto del evento, global y abierto a todos aquellos que puedan entrar en Agujas de Oro, empezaremos entre las 21:00 y 21:30, aunque quien guste puede acudir a la entrega de premios también sin ningún problema, simplemente lo advierto para a quien esta primera parte le resulte indiferente por no verse afectado.
La resolución del evento global tendrá lugar con un premio misceláneo para todos por la participación en el mismo, así como un personalizado único para el "vencedor".
Para participar, simplemente podéis escribir aquí roleando que recibís una de las cajas con el lirio sin color si vuestro nivel es 12 o más y sois habitantes de cualquier ciudad Amniana. Si sois nivel 8 o inferior, o vivís fuera de Amn o en otras regiones como el Norte, podéis rolear que compráis uno de los lirios sin color a través de una donación.
Ambas respuestas deberán poner en un off-topic el monto total de la donación/compra.
¡Muchas gracias, nos vemos dentro!




