(Tesis aprobada el 13/11/2022 por el Staff)
Tesis 3: Planos Elementales y de Energía
Escogí este tema para mi tercera tesis con la pretensión de terminar mi carrera de estudiante de la Universidad Myrdon Salasker, debido a nuestra arraigada relación con las energías y los elementos alrededor de la magia; y más para mí con el plano Elemental del Aire, por el cuál sentía necesidad personal de aprender más sobre este.
Para hablar sobre los planos de existencia primero debemos definir un poco lo que son estos, y bastará con unas breves palabras para hacernos una idea: cada uno es un universo con sus propias reglas en cuanto a gravedad, geografía, espacio, magia y hasta moralidad.
Como punto de partida me gustaría hablar del plano Elemental de la Tierra: lugar de riquezas escondidas, hecho de roca, tierra y piedra, la tumba de los codiciosos. Aunque nos encontremos en un lugar de inquebrantable naturaleza sólida, este plano posee una consistencia variable donde podremos encontrar zonas de tierra blanda hasta las vetas de minerales duros y valiosos; con gemas en estado bruto de alto atractivo para los viajeros más avariciosos que quieran conseguirlas sin mucho esfuerzo.
En el plano Elemental de la Tierra nos sentiremos más pesados debido a la alta gravedad, alejada de nuestro plano Material, por lo que la fatiga nos podrá hacer mella rápidamente si no vamos con cuidado. Todos los conjuros y aptitudes sortílegas que sean capaces de manipular o crear piedra y tierra, se podrán considerar potenciados y hasta prolongados debido al estado favorable para estos; no obstante, quedarán obstruidos todos aquellos que tengan que ver con el aire y será imposible utilizarlos.
Entre los habitantes de dicho plano podemos encontrar a los elementales, que forman parte pensante el propio plano, moviéndose con suma facilidad por este a través de la mezcla de roca y tierra de la que está hecha la fisiografía; además de dedicarse a tapar e incluso a restringir los accesos a túneles, grietas y cuevas que pasan por sus reinos. Por otra parte, los dao, genios habitantes del plano Elemental de la Tierra, son ávidos comerciantes de gemas y oro, que vigilan constantemente los peligros naturales y «pensantes»; protegiendo aquellos espacios suficientemente abiertos con la idea de utilizarlos como lugares de comercio con sus socios genios y hasta con otros viajeros. Este plano también es hogar de criaturas con afinidad natural hacia la tierra y piedra, que normalmente sienten comodidad entre túneles o excavaciones de las mismas rocas; son ejemplos los enanos, algunos dragones y hasta gárgolas con una muy limitada capacidad de volar debido a la fuerte gravedad, también los méfits, xorn, incluso gigantes de piedra.
Movernos por el plano no será fácil, pues uno de los mayores peligros es quedarse atrapado de manera accidental en tierra sólida, pudiendo morir por asfixia o incluso por inanición y deshidratación; principal problema que suelen tener los viajeros que se manifiestan de manera aleatoria al caer en cualquier lugar. Nuestra mejor opción será movernos por cuevas y otras zonas despejadas, aun así, vigilantes de no toparnos con uno de los frecuentes derrumbamientos que suelen ocurrir. Por otro lado, si hablamos de sustento, la naturaleza en constante movimiento del plano hace que nada pueda echar raíces el tiempo suficiente como para florecer, incluso si tuviera la suficiente luz; pues no hay ni cielo ni sol, siendo un lugar tan oscuro como la cueva más profunda y que nos obligará a llevar una fuente de luz propia.
El lenguaje nativo es el térraro, un lenguaje tan retumbante que se asimila a un temblor de la tierra, sin embargo y aunque los nativos sean capaces de hablar con los visitantes en otras lenguas, la mayoría no necesitará hacerlo.
Para continuar, me gustaría hablar del plano Elemental del Fuego: lugar de las llamas continuas, olor constante a carne quemada y la iluminación que nunca cesa. El suelo que podremos pisar no será más que un gran revestimiento sin fin de llamas continuas, comprimidas; el aire ondulará con el calor de las tormentas de fuego que parecen no tener fin, y el líquido más común, obviamente, será el magma. El fuego sobrevive sin combustible y ni tan siquiera aire, y los objetos inflamables serán presa de la naturaleza del plano, siendo consumidos rápidamente.
Aunque la gravedad del lugar no jugará en nuestra contra, es cierto que podremos sentirnos raros al pisar el «suelo», hecho de llamas pesadas, cenizas y hasta deshechos, pudiendo proporcionar un paso similar al que podemos encontrar en el plano Material. En este caso, serán maximizados todos los conjuros y aptitudes sortílegas que tengan que ver con el descriptor de fuego, y de modo contrario, la magia quedará obstruida para todo lo que use o cree agua.
Por extraño que parezca dada su gran naturaleza hostil, el plano Elemental del Fuego es uno de los más vivos y poblados, pudiendo encontrar una gran variedad de elementales, ajenos del subtipo fuego y criaturas que usan este mismo elemento. Estos primeros son piezas del propio plano y se mueven como si tuvieran intenciones y voluntades propias, sin estima alguna hacia la carne ni las criaturas frías, atacándolas por el simple hecho de quemarlas y alimentar así las llamas. Entre los ajenos podemos encontrar salamandras, azer y genios ifrit, todos con sus sociedades organizadas y hasta grandes asentamientos, como es el caso de estos últimos mencionados, siendo la Ciudad de Oropel uno de los más conocidos. También se dice que es posible encontrar demonios, con un tráfico regular de información y esclavos entre la Ciudad de Oropel mencionada antes y los Nueve Infiernos, de los planos Infernales.
Movernos de por sí en el plano Elemental del Fuego no será complicado, aunque rápidamente nos veremos hundidos hasta la pantorrilla en el fango ardiente a pesar de que el terreno sea relativamente firme. Del mismo modo, encontraremos que la superficie general se mueve lentamente y fluye como si de un río de magma se tratara, haciendo que haya escasas estructuras permanentes y las pocas queden separadas entre sí. En el caso de las criaturas voladoras, descubrirán que la atmósfera que hay arriba es fina, viéndose así capaces de volar, aunque no tendrán tanta facilidad como las criaturas nativas que lo harán con suma sencillez. Nuestro mayor peligro será el calor, las llamas omnipresentes y el humo caliente y tóxico que hay en el aire, por lo que sin las protecciones adecuadas no seremos más que presas de las llamas en muy poco tiempo. La comida y la bebida también pueden ser un problema, y los nativos la sirven prácticamente calcinada, al igual que el agua y el vino, que se sirven hirviendo. Debido a que el suelo, aire, estructuras e incluso algunos nativos irradian llamas de manera continua, no tendremos problemas con la luz porque esta estará siempre presente. Nuestro sentido más perturbado será el del oído, en algunos lugares donde el «crujir» generado por las presas de las llamas se haga demasiado fuerte.
La lengua nativa de muchos habitantes del plano Elemental del Fuego es el ígnaro, un lenguaje agudo lleno de siseos y hasta chasquidos; además, los nativos que suele tratar con seres de otros planos son capaces de hablar idiomas como el común y hasta el infernal.
Continuaré con el plano Elemental del Agua: un océano dominado por las corrientes y las olas, mar sin suelo ni superficie, iluminado por una iridiscencia difusa. La variedad del agua que hay en el plano pasa por el frío hielo, hirviendo, salada o incluso dulce, sumido todo en cambios perpetuos al verse sacudida por corrientes y mareas. Los asentamientos que conservan estabilidad reposan sobre grandes restos sólidos suspendidos en la interminable masa líquida, meciéndose a la deriva por efecto de las mareas.
En el caso del plano Elemental del Agua, podremos movernos libremente a nuestro antojo, siendo la gravedad algo subjetiva. Los conjuros y aptitudes sortílegas que usen o creen agua estarán prolongadas, haciendo que conjuros como «respiración acuática» duren el doble y nos permitan estar más tiempo; como ya hemos comentado en otros planos en cuanto a magia obstruida, aquí no será distinto y será toda la que contenga descriptor de fuego.
Por contrapartida al plano Elemental del Fuego, encontraremos que el del Agua es un lugar relativamente «benigno», siendo hogar de numerosas criaturas elementales nativas, ajenos con capacidad de respiración acuática y criaturas que pueden sobrevivir en los océanos. Tojanidas, méfits, así como tritones y los marid, siendo estos últimos los más desorganizados de todos los genios, son ejemplos de lo que podemos encontrar; también peces, crustáceos, cefalópodos y hasta criaturas monstruosas a la par que peligrosas como los aboleth y los kraken.
Nuestro movimiento por el plano Elemental del Agua estará determinado en parte por el peso que llevemos encima, pues con poco no haremos más que ascender, pero nos hundiremos lentamente si por el contrario llevamos demasiado. Afortunadamente, la propia resistencia del agua evitará grandes velocidades, así que no correremos el riesgo de golpearnos violentamente con algo tanto si ascendemos como si nos hundimos. Es posible, no obstante, nadar a nuestro antojo, caminar por alguna superficie sólida y hasta «volar», para dichas criaturas que así puedan hacerlo, pero con velocidad y maniobrabilidad reducida. Debido a la naturaleza cambiante del plano por la derivación de las grandes corrientes, no es sencillo encontrar a las comunidades sin el uso de magia de adivinación, aunque tritones y marids pueden sernos buenos guías ya que tienden al buen trato con las criaturas de carne y hueso del plano Material. El carácter fluido del plano puede ser un gran peligro y necesitaremos de algo que nos permita respirar, aunque es posible sobrevivir a corto plazo sin sufrir problemas por la comida y el agua, ya que es posible pescar y hasta encontrar agua potable en algunas zonas. Sentiremos también que la presión no existe, como sí pasa en los océanos del plano Material, por lo que tendremos la posibilidad de bajar a grandes profundidades sin que nos genere consecuencias negativas. En cuanto a nuestra visión, existe una neblina que ilumina levemente todo el mar del plano Elemental del Agua, proporcionándonos una limitada visión hasta cierta distancia gracias a una iridiscencia que dota a todo de un aura azul verdosa; aunque nuestra vista también podrá ser limitada por nubes de sal, alga y otros detritos.
Los nativos del plano Elemental del Agua emplean el acuano como lengua, que es fluida y sutil, llena de dobles sentidos y de juegos de palabras; aunque otras criaturas que tengan trato a menudo con otros seres también serán capaces de hablar el común, infernal, abisal y hasta el celestial.
Me gustaría hablar del plano Elemental del Aire como último de estos, pero no por ello menos importante: abierto como el cielo eterno, un plano vacío con cielo arriba y abajo, de caída perpetua. Encontraremos bancos de nubes de todas las maneras y formas posibles, unos tras otros, a la vez que el viento tira de los viajeros; y se dice que este es el plano más agradable de todos los Interiores y por ello es hogar de una miríada de criaturas que tengan que ver con el aire, pues estas poseen una gran ventaja dada su naturaleza.
A diferencia del resto de planos elementales, aunque de un modo similar al del Agua, este nos obligará a determinar nuestra propia dirección de «abajo» debido al vacío en todas direcciones, teniendo una gravedad totalmente subjetiva, y los objetos no se moverán a no ser que estén sujetos a algún tipo de fuerza. Los conjuros y las aptitudes sortílegas que creen o manipulen el aire se considerarán potenciados, y toda la magia que use o cree tierra será en este caso la que se verá obstruida.
Claramente, la mayoría de vida de este plano se desarrolla en el aire, siendo un lugar en el que la maniobrabilidad y la velocidad son la clave de la supervivencia. Los seres más comunes son los elementales, pero así también los paraelementales que moran en zonas con un clima más extremo, creando de humo y hielo; todos considerándose dueños del plano Elemental del Aire y que no dudarán en perseguir y destruir a los viajeros que provengan de fuera. Los más conocidos que han hecho del plano Elemental del Aire su hogar, son los genios djinn, aunque podemos encontrar carroñeros sagifalcos, mefits, y otras criaturas más «mundanas» como hipogrifos, pegasos, contempladores, esfinges y hasta espíritus. Cabe remarcar que los pájaros y criaturas voladoras sin apenas inteligencia no serán capaces de sobrevivir durante mucho tiempo por la desorientación.
En cuanto a nuestra posibilidad de movernos por el plano, el primer y principal peligro será el de superar el pánico de encontrarnos en medio del aire y sin un terreno claro bajo nuestros pies; y hay historias de numerosos viajeros que han caído en picado hacia su muerte sin darse cuenta de dónde estaban, y mucho menos de saber que podían parar su caída con un simple pensamiento. No obstante, el plano Elemental del Aire no tiene más peligros inherentes salvo las regiones de clima extremo, y aunque la obtención de alimento pude ser un problema, los djinn son los mejores aliados para los viajeros porque estos pueden crear comida, agua y hasta vino. El plano está en constante cambio con los vientos que van desde una ligera brisa que puede ondear nuestras ropas hasta los peligrosos tornados que se mueven por los cielos vacíos, aunque la mayoría serán de fuerza leve o moderada; siendo solo en situaciones muy específicas los momentos en los cuales tengan tanta potencia como para dañar o impedir el movimiento de los viajeros. Nuestros ojos no tendrán problemas para ver, ya que el plano entero está iluminado con una radiación perlada sin un origen definido, como si la materia base de este generara su propia irradiación.
Me gustaría hacer hincapié en lo mencionado antes sobre que el plano Elemental del Aire es el más agradable, y es que hay conocimiento de que muchos magos, hechiceros, clérigos y hasta monjes, han decidido crear un hogar sobre cualquier pedazo de roca o mineral lo suficientemente grande para contener un edificio; y esto es debido a la naturaleza ligera del plano, su gran vacuidad y su entorno, haciendo un lugar ideal para aquellos individuos poderosos que no quieren ser molestados. También es importante remarcar que los djinn, los cuales se han adaptado al plano hasta convertirlo en su reino nativo, tienen sus propias comunidades con fortalezas en lugares de gravedad propia, haciendo de estas «islas flotantes» un buen lugar para los huéspedes provenientes del plano Material.
El lenguaje nativo del plano Elemental del Aire es el aurano, basado en respiraciones que suenan como lentas exhalaciones; pero no será extraño encontrar seres que hablen el común del plano Material, así como el celestial.
Dejado de lado los planos elementales y pasando a los siguientes y restantes de esta tesis, comenzaré por el plano de la Energía Negativa: igual que la noche más oscura, árido y vacío, como si de un hambre que devora almas se tratase. El calor y el vigor han desaparecido en las entrañas del plano, siendo no otra la realidad de que hay poco que ver en el vacío y vacuo lugar, haciendo de este el más hostil de todos los planos Interiores por su gran intolerancia la vida.
Parecido al plano Elemental del Aire, aquí también será decisión nuestra el decidir dónde está «abajo», siendo un lugar de gravedad direccional subjetiva; aunque no servirá el batir de unas alas para movernos, pero sí la capacidad de volar de manera mágica, por ejemplo. La magia mejorada será toda aquella que emplee energía negativa y será maximizada entonces, dejando de manera obstruida, como es obvio, toda aquella que tenga que ver con la energía positiva.
En cuanto a los habitantes de este plano, encontraremos que es de los más vacíos al no tener formas de vida elemental, y los ajenos son tan pocos y están tan dispersos, que la proliferación serán en gran parte de insepultos y los «conocidos» xeg-yi: criaturas alienígenas que parecen ser pensantes, así como un misterio para muchos. Es un lugar agradable para los muertos vivientes y en especial para aquellos que absorben la energía de sus oponentes, como fantasmas, espectros, tumularios además de vampiros poderosos y liches que han convertido el plano en su hogar; siendo la disponibilidad de presas su única limitación, de manera que se dedicarán a la activa búsqueda y encuentro de estas.
Aun cuando consiguiéramos movernos dentro del plano desolado, la oscuridad total y falta de puntos de referencia será un grave problema, haciendo un sitio peligroso de visitar. La naturaleza malevolente y drenadora de almas es otro añadido de todos los que lo cruzan, así como la falta de aire respirable, la imposibilidad de conseguir agua y comida de forma natural, obligando a llevarnos nuestras propias provisiones. El plano ataca de manera natural a cualquier fuente de luz y absorbe esta de manera avariciosa, haciendo que las antorchas y las linternas vean su duración agotada en la mitad de tiempo; pero no serán afectados los conjuros de iluminación dado que su naturaleza contrarrestará el poder entrópico de la energía negativa. Como añadido a la completa y total negrura, el plano también se hará cargo de las tonalidades de colores, haciendo que veamos solo tonalidades grisáceas si llevamos algo de luz; el ambiente opresivo de la noche profunda hará que apenas podamos distinguir algo a nuestro alrededor, siendo imposible calibrar las distancias con todo lo que eso conlleva.
Para dar por finalizada la tesis, no podíamos obviar el plano de la Energía Positiva: el resplandor más allá de toda comparación, máxima expresión de la vida como si fuera el corazón de una estrella. Es similar a un horno de creación continua, como un dominio de brillo que va más allá de las capacidades comprensivas de los ojos mortales; haciendo que la materia y la energía se hinche hasta explotar como una fruta madura y esparciendo así oleadas de gran poder por el plano.
Al igual que su opuesto, el plano de la Energía Positiva también posee una gravedad direccional subjetiva al no tener una superficie clara, siendo también en parte asemejado al plano Elemental del Aire, con la particularidad de que no podremos utilizar el batir de unas alas al no poder provocar esa reacción sin la existencia de aire, pero sí teniendo la posibilidad de utilizar el vuelo mágico. Todos los conjuros y aptitudes sortílegas que usen la energía positiva se verán maximizadas, pero será importante tener en cuenta de que los beneficios de este plano ayudan a la víctima de estos y no a los propios conjuros en sí, por lo que, y por ejemplo, un conjuro de curar enfermedad no obtendrá ganancia pero sí toda la rama de curar heridas. De manera clara y evidente, la magia obstruida en este plano será toda la que tenga que ver la energía negativa, incluidos todos los de infligir.
De nuevo y si recurrimos a la mención de su contrario, pero en este caso para ver una similitud, el plano de la Energía Positiva es un lugar prácticamente vacío y con apenas población nativa al tampoco poseer formas elementales; pero existen los ravid, que tienden a vivir en zonas tranquilas, así como los energones conocidos como xag-ya, comunes del plano y que incluso viven en el corazón del mismo. Cabe mencionar un detalle importante, y es que las criaturas que no se pueden curar de forma normal o que no obtienen ningún beneficio de la energía positiva del plano son también capaces de sobrevivir, como podrían ser los constructos por citar un ejemplo.
En cuanto a movernos por el plano de la Energía Positiva, también podremos ver algunos puntos comunes con el de la Negativa, y es que, a pesar de ser un lugar irremediablemente brillante e iluminado, esta misma no nos permitirá ver con claridad más allá de una distancia corta; haciendo que apreciemos manchas indistinguibles contra un fondo de color blanco, y es por todo esto que no sabremos dónde ir o no encontraremos apenas señales que nos puedan guiar. Sin aire, agua ni comida de forma natural, obligará a todos los viajeros al hecho de traer de algún modo su propia atmósfera o evitar tener que respirar, teniendo que hacer algo parecido a lo primero con las provisiones, para evitar el hambre y la sed. No deberemos dejar engañarnos por la palabra «positiva» para hacernos la falsa creencia de que el plano no es peligroso, ya que nos puede dañar en sí mismo con su radiación, siendo un peligro para los viajeros que llegan a este al hacerles explotar por sobreacumulación de energía si no se va con cuidado.
Se dice que existe un lugar llamado el Hospicio, ubicado en una de las islas que hay por el plano. Este es el hogar de una pequeña comunidad de caballeros sagrados y sanadores dedicados a las artes de curación, siendo una orden legendaria conocida por acoger a personas muy mal heridas y curarlas; conocedores de conjuros y procedimientos para curar dolencias que se consideran incurables.
Sin más que añadir, me gustaría dar por finalizada la tesis tras haber ampliado mi conocimiento sobre los planos elementales y de energía, con la esperanza de que esto pueda llegar a otros que también busquen informarse y transmitir el saber con ello.