Vel
8º Nombre extraño de Onyxia
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Fuego, Sangre y Sombras
Al despuntar el sol en su punto mas alto una comitiva atravesó las enormes y pesadas puertas enmarcadas en la gigantesca murallas de la capital de las bestias.
A su paso entre los gigantes que la guardaban estos parecían diminutos pero su excepcional y abrupta naturaleza se hacia patente cada vez que se alejaban mas y mas de la amurallada ciudad de Murann.
En el frente dos enormes figuras destacaban, el enorme y blindado Shagrat Olog, Consejero y Gran Guardian de Murann. Montado sobre su también exacerbada montura, un jabalí cuyas dimensiones rivalizaban con el los propios mastodontes de los reinos sureños.
Un poco mas atrás un gigantesco minotauro de gran tamaño armado con un hacha que bien podría ser tan grande como un humano adulto, caminaba flanqueado por otros dos minotauros que aunque de menor tamaño también constituían unas criaturas de una envergadura a tener en cuenta.
Tras estos en el centro de la comitiva una mujer de oscuros ropajes, alas membranosas y rojiza cabellera coronada por una enorme cornamenta compuesta por cinco pares de cuernos en forma de corona, montada sobre un corcel negro de exquisitos arreajes de los cuales tiraba un infernal tan grande como deforme a modo de paje.
En los laterales otras dos brutales figuras, una montaña de oscuro metal llamada Marmmog.
Al otro Gorbak, un siervo del los dioses primitivos. Y tras esta Grisna la treceava, una gran figura femenina a la par que musculada armada con una gran espada tan grande como ella cuya mirada alerta no se despegaba de la sombra de la figura central de la comitiva.
Al rededor de la comitiva en una frenética ida y venida, el jinete trasgo Zrug y el gran trasgo rastreador Helvitis, hacían las veces de ojos y oídos previniendo y alertando al grupo de cualquier posible enemigo al que dar caza.
Sobre ellos y lejos de la vista de aquellos cuyos ojos no estuviesen entrenados sobrevolaba el pequeño y astuto Killu Alihuargo, un trasgo malaarita comprometido con la causa imperial que conocía bien aquellas tierras.
Tras varias horas avanzando por grandes extensiones de terrenos deforestados comenzaron a internarse en la frondosidad del bosque que delimitaba con una claridad casi milimétrica en que punto el poder del imperio no había conseguido avanzar mas hasta hacia apenas unas dekhanas.
El bosque se presentaba silencioso a excepción del ruido de las bestias y soldados murannitas que habían instaurado defensas e improvisados campamentos de avanzada.
Finalmente llegaron a un pequeño claro entre verdosos riscos por el musgo que en ellos crecía.
En él se alzaba una milenaria y aparentemente primitiva construcción, una poza aparentemente natural coronada por una construcción megalítica que la rodeaba. Al acercarse y observar con detenimiento podían verse símbolos y runas parcialmente cubiertos por la vegetación.
Entre ellos podían observarse varios grabados que representaban una luna coronada por un semicírculo representando un rayo lunar, el emblema de la diosa élfica de la muerte, los sueños, los cielos y los viajes. Ante ellos estaba nada mas ni nada menos que la poza consagrada de Sehanine Lunarco.
El temor de algunas bestias ante el hecho de profanar un lugar conectado con una diosa relacionada con la muerte era manifiesto, incluso tratándose de una menospreciada diosa elfa. Pero la determinación de la sierva infernal era mayor.
Tras conjurar las protecciones oportunas invocando la impía bendición del Decimo Señor Infernal la semiinfernal con paso firme se interno en el sacro circulo megalítico y comenzó su insidioso ritual evocando a la misma corrupción de su señor.
"Sangre, Fuego y Sombras...
conduce tu impío poder hasta mi
que tu sombra oscurezca sus aguas
que tu fuego marque su piedra
que tu sangre corrompa su esencia"
conduce tu impío poder hasta mi
que tu sombra oscurezca sus aguas
que tu fuego marque su piedra
que tu sangre corrompa su esencia"
Mientras el ritual avanzaba las bestias de Murann guardaban el lugar bajo las ordenes de sus superiores, Shagrat y Garmaruk.
Las horas pasaban y el ritual comenzaba a acercarse cada vez mas y mas al punto en el que su cenit inocularía la macula corrupta del Señor Perdido del Foso en aquel sacro lugar.
Los pájaros y ruidos propios del bosque fueron poco a poco enmudeciendo y pronto se hizo un sepulcral y sordo silencio. Un silencio roto únicamente por el entrechocar de las anillas y placas de las armaduras y armas de las bestias murannies y la inconfundible voz de ultramundo que elevaba sus oscuras plegarias en un incesante salmo de corrupción.
"Sangre, Fuego y Sombras
utiliza a tu humilde sierva como recipiente de tu obra.
que tu impía corrupción mi Señor colme este tierra sin compasión
que el fuego arranque las almas de nuestros enemigos
que la gracia de sus dioses enmudezca y desaparezca ante nuestra determinación.
Que tu macula se hunda en los mas profundo de su corazón."
utiliza a tu humilde sierva como recipiente de tu obra.
que tu impía corrupción mi Señor colme este tierra sin compasión
que el fuego arranque las almas de nuestros enemigos
que la gracia de sus dioses enmudezca y desaparezca ante nuestra determinación.
Que tu macula se hunda en los mas profundo de su corazón."
Las horas continuaron pasando y la noche dio paso al día, pero en el cielo no parecía brillar ningún sol.
En su lugar una rojiza y profana atmosfera cubría el lugar y un viciado aire impregnaba la zona con el agrio olor del azufre.
Gusanos, larvas y demás alimañas surgían del suelo colándose entre los pies de los murannitas en un desesperado intento de huir a ninguna parte.
"Sangre, Fuego y Sombras del baator
acudid al llamado del Decimo Señor
impregnad este lugar con vuestra macula bajo mi comando
Que el rio de sangre fluya hasta esta tierra
que su corrupción corran portando su mancha bajo este manto."
acudid al llamado del Decimo Señor
impregnad este lugar con vuestra macula bajo mi comando
Que el rio de sangre fluya hasta esta tierra
que su corrupción corran portando su mancha bajo este manto."
Las bestias aunque cansadas permanecían alerta apostadas en el claro, expectantes ante la posibilidad de que el enemigo atraído ante las visibles energías infernales del ritual, hiciese acto de presencia.
"Que la luz cese y se convierta en oscuridad,
que la pureza se convierta en inmundicia,
que la rectitud se convierta en insidia,
que lo sacro se convierta en profano."
que la pureza se convierta en inmundicia,
que la rectitud se convierta en insidia,
que lo sacro se convierta en profano."
Sin embargo pese a ello ningún enemigo o habitante del bosque hizo aparición.
El ritual continuo, las energías cada vez mas presentes comenzaron a rasgar el velo entre los planos dejando ver a los presentes leves trazos de los infiernos arrastrando a un estado de puro terror a aquellos cuyas voluntades flaquearon ante el horror.
"Sangre, Fuego y Sombra
Soy tu herramienta mi señor Gargozh,
corrompe este lugar hasta que el mismo aire se convierta en sombras,
impregna este puro lugar con tu macula infernal."
Soy tu herramienta mi señor Gargozh,
corrompe este lugar hasta que el mismo aire se convierta en sombras,
impregna este puro lugar con tu macula infernal."
Justo cuando la primera sombra del ocaso comenzaría a corromper el mortecino día una explosión de energía impía comenzó a brotar del antora sagrado lugar, el burbujeante agua de la poza como si de un caldero se tratase comenzó a teñirse de negro y en una enorme lengua de fuego se abrió manando desde su interior.
El viento se arremolinaba frenético alrededor de la poza desordenando el rojizo cabello de la semiinfernal que se enredaba entre sus numerosos cuernos de ébano.
De pronto, oscuro rayo irrumpió y como si de un virote de negra oscuridad se tratase atravesó el corazón de la poza penetrando hasta lo mas profundo de su santidad con una macula punta de pura corrupción.
El ritual había concluido, Fuego y Sombras habían culminado, la negra esencia de Gargozh había desacralizado el lugar.
Finalizado el ritual la impía sacerdotisa sonrió, permaneciendo en pie durante unos instantes ante su obra y acto seguido cayo al suelo exhausta por el costoso ritual.
Tras ella la Grisna, la guerrera gran trasgo encargada de custodiarla tendía la mano mientras le informaba de la situación del enemigo poco mas al norte donde el resto del contingente Murannie aguardaba.
Sin demorarse ambas se dirigieron al encuentro. Frente a las bestias un nutrido grupo de elfos aguardaban atónitos ante el dantesco escenario...su otrora sagrada poza profanada.
Frente al grupo una figura conocida para la semiinfernal, Anith Sella, sacerdotisa de Sehanine Lunarco...las miradas de ambas se cruzaron y con una media sonrisa sinceramente divertida Velith se pronuncio.
-Vaya vaya... mira que ha traído el viento...bienvenida al impío pozo de Gargozh. ¿Os gusta lo que veis?
Tras esto la sacerdotisa elfa ordeno a su grupo retirarse con rápido y único gesto no sin antes lanzar un mensaje a la oscura sierva de los infiernos manteniendo la mirada fija en ella: volverían a verse y la próxima vez no se retiraría.
Offtopic :
//Relato basado en la escena dirigida por DM Rallito. Agradecimientos tanto a el como a Shagrat, Killu, Garmaruk, Zrug, Marmmog, Helvitis, Grisna y Gorbak por hacerla posible.