Damas y caballeros, buenas noches y bienvenidos a la recientemente remodelada Casa Gáldrim cuyo nuevo salón de actos inauguramos oficialmente durante esta velada.
Dicen que un buen discurso ha de ser breve, adaptado a la audienca y convincente. Prometo cumplir al menos con una de estas tres reglas de oro.
En primer lugar, quisiera agradecer en nombre de la Casa Gáldrim a todos aquellos que, con vuestra presencia nos honráis esta noche. Por supuesto, no quisiera dejar de lado tampoco a quiénes por un motivo u otro no han podido asistir a la celebración.
Cuando hace más de un año dejamos de recibir noticias de las colonias en Maztica supe que el emprendedor pueblo amniano no tardaría en reaccionar. Como amniana de adopción no puedo sino admirar el tesón con el que los habitantes del Dominio de los Mercaderes combaten las adversidades. Os aseguro que, revés tras revés, he visto al pueblo amniano ponerse en pie una y otra vez. Quizás es porque el amniano, con su innegable perspicacia y olfato para el negocio, sabe que de una crisis, temida palabra cuyo significado no siempre es negativo, se puede aprender y salir fortalecido. Y así ha sido. Me refiero a un Pueblo Amniano que no sólo ha sido capaz de recuperar Nueva Amn sino que ha fortalecido sus lazos con el Pueblo Payit.
Amparados por la iniciativa llevada a cabo por la familia Lurraxol, varias de las organizaciones más pujantes del país se embarcaron en un peligroso viaje ultramar hacia lo desconocido con el objetivo de esclarecer los hechos que desencadenaron la pérdida de las comunicaciones con Nueva Amn, apoyar las labores del Ejército y la Armada que con tanto pundonor como bravura estaban defendiendo nuestros territorios y, en última instancia, rescatar a su gobernador, el insigne Cordell. En esta iniciativa, bautizada como la Liga Amniana, tomaron parte Los Grifos, La Orquídea de Ébano, Los Zhentarim, La Legión de Fuego y nuestra Casa Gáldrim. No quisiera dejar de mencionar a la Guardia de la capital que fue capaz de contener las revueltas producidas en la metrópolis a raíz de la escasez de oro, al Pueblo Robusto de Kazäd Grômdal, cuya sabiduría y medios resultaron claves a la hora de procurar los últimos adelantos tecnológicos a nuestras embarcaciones y a todos aquellos espíritus independientes que, de un modo u otro, contribuyeron, una vez más, a que Amn se mantuviera en pie.
Estoy convencida de que todas estas personas que he mencionado podrían contar historias sobre el viaje mucho más emocionantes e interesantes que la que ahora yo estoy contando. Pero os pediría un pequeño ejercicio de abstracción. No penséis en mí como la persona que ha tenido la desgracia de sacar el palito más corto cuando se sorteaba la obligación de tener que escribir un insípido discurso. Pensad en mí como la persona que tenía el deber de condensar en un buen discurso, adaptado a la audiencia, convincente y, por encima de todo, breve, la excelencia del Pueblo Amniano, capaz de reinventarse y elevarse después de cada crisis.
Antes de que demos paso a la actuación de La Eterna Melodía me gustaría hacer hincapié en que esta nueva y reinventada Casa Gáldrim es consciente del peso que la educación y el conocimiento desempeñan en la construcción de un porvenir brillante para el país. Es por ello que os hacemos partícipes de una nueva iniciativa que tiene como finalidad la apertura de una escuela libre en la villa de Purskul. Aquellos interesados en hacer un donativo, pueden realizar sus aportaciones económicas al caballero Erven Naïlo.
Gracias a todos por vuestra atención y disfrutad de la velada.