Nhüadâ Teuivae (Nhuada LuzLunar)
Raza : Elfo Lunar de Siempre Unidos
Deidad : Shevaras , Corelon y Seldarine
Personalidad :
Nhuada es un elfo de carácter templado y paciente en extremo, debido a sus ya 220 años vividos en diferentes puntos de los Reinos es un elfo que analiza las situaciones meticulosamente y si es posible desde un plano alejado, apenas levanta la voz para intercambiar opiniones y tan solo habla cuando es estrictamente necesario.
Su carácter se enciende ante afrentas claras las cuales nunca olvida y ante razas concretas las cuales difícilmente tolera o nunca tolerará : drows o razas trasgoides (orcos y semiorcos incluídos)
Como seguidor del Arquero Negro (Shevaras) es muy complicado verle sonreír y mucho menos verle reír . Disfruta de la naturaleza, de caminar por los bosques y lugares recónditos de los Reinos en soledad o en compañía de sus hermanos, acepta a algunos humanos a los cuales ha aprendido a comprender y podría llegar a entablar amistad con ellos sin problema.
Historia:
Este elfo es nativo de la isla Siempre Unidos, nació y creció en el seno de una familia de artesanos. Desde muy pequeño fue aleccionado en el arte de la orfebrería y la artesanía arcana debido a sus aptitudes.
Su familia los LuzLunar son expertos artesanos y se han entregado durante generaciones a las creaciones más solícitas de la Isla nación, concretamente especializados en la Arquería Arcana.
En sus primeros cien años mientras se forjaba como artesano nació su curiosidad y posteriormente su devoción por la creación de estos objetos hasta tal punto que pronto se le vieron aptitudes para usarlos más allá del uso común y obligatorio que todo elfo tiene de este arma. Nhuada pronto comprendió que sus pasos iban más allá de la artesanía arcana y pasó a instruirse en el Akh-Velahr de Siempre Unidos como recluta.
Pasados los años llegó a formar parte de los batidores del ejército y de un regimiento del mismo, La Lluvia Silenciosa del Pueblo, parte de la sección de arqueros del ejército, una unidad centrada en el sigilo y el ocultamiento para infiltrarse en líneas enemigas y acabar con focos concretos de enemigos, ya sean líderes o bestias concretas.
Sus décadas en “La Lluvia” le dieron destreza y conocimientos en el arte de la guerra, una posición que disfrutó durante su estadía en Eternion como artesano y militar que tras mucho tiempo se vió nublada por una misión nueva y distinta. Se requería de las habilidades de algunos elfos para viajar a las sombras de la antigua Cormanzor y emprender un servicio como guardián de tumbas, algo que no le agradaba demasiado.
En la lejana Cormanthor pasó a servir en un pequeño grupo de batidores de Shevaras, un grupo centrado en cuidar de los accesos de la infraoscuridad y de la creciente aparición de los traidores (drows) en la superficie. Pasó décadas templando sus habilidades y viendo morir a algunos de sus compañeros a manos de virotes envenenados y hojas de adamantina. . . Su odio por los drows no hizo sino acrecentar y llevar a cabo una solemne promesa:
“El mundo en el que vivían era un lugar único y hermoso , quizá sería digno de verlo tal y como es cuando el último drow de los Reinos esté muerto” tras este juramento vendó sus ojos con tela de Damasco para distorsionar ligeramente lo que le rodea ( // a efectos on rol esa tela no permite ver los ojos del elfo excepto estando muy cerca de él y a él le permite ver bien aunque pierde claridad con ella puesta. Estas telas suelen ser portadas también en Sacerdotes de Tyr para representar su ceguera --> Fuente : Manual que describe los Dioses, Caja Gris de Reinos Olvidados)
En Cormanzor conoció a quienes serían las personas más allegadas, la dama Earia de Corelon,el caballero Hyldor-Hen y el incansable Kael´thas de Siempre Unidos. Los tres junto con algunos hermanos más fueron enviados a las tierras del Weldath por mandato de la Dama Triste Amlauril.