Novedades

Hilos del Destino

Meivel

Minsorrano sin caminos
Registrado
30/10/25
Mensajes
124
La joven guerrera enciende una vela con cuidado y la deja sobre la mesa. La habitación en la que se encuentra es sencilla, nada resalta especialmente y eso la ayuda a no distraerse.

Tiene el cuerpo molido por los kilómetros de marcha, las botas cubiertas de polvo seco y esa tensión en los hombros que tarda horas en marcharse tras dejar las armas. Cualquiera en su lugar se dejaría caer en el colchón y cerraría los ojos hasta el amanecer, pero algo en su interior le dice que si no escribe aquellos pensamientos que afloran, el tiempo, el cansancio o un golpe mal dado en el próximo combate le robarán los detalles.

Y no quiere olvidarlos.

En este mundo, donde hoy estás aquí y mañana te entierra un desprendimiento en una ruina olvidada, la memoria es lo único que nos pertenece de verdad y por eso lleva ya un tiempo haciendo garabatos en su cuaderno y escribiendo frases sueltas y pensamientos que afloran sobre aquellos a quienes suele acompañar.

Ha conocido a mucha gente desde que llegó a Amn. Algunos han sido solo una brisa pasajera, pero otros se han quedado grabados a fuego. Cuando llegó a aquellas tierras, nunca lo hizo pensando que terminaría apreciando y sintiendo lo que sentía por aquellos cuyos nombres ahora dejaba escritos.​

sarataberna.jpg



Offtopic :
Me reservo este espacio para ir haciendo relatillos sobre aquellos pjs con los que Saravel se relaciona, siente curiosidad o bien despiertan en ella instintos asesinos 🤭
 

Meivel

Minsorrano sin caminos
Registrado
30/10/25
Mensajes
124
KRAVEN VALDROW

Kraven.jpg

Kraven es de esa clase de personas que no necesita esforzarse mucho para dejar huella. Es fácil hablar con él, fácil reírse y fácil enfadarse.

Todavía me duele el pecho si cierro los ojos y recuerdo aquella expedición, en las profundidades de una cueva húmeda y con aire cargado, donde su mente fue dominada y sus filos enviados a mí. Ni si quiera me dio tiempo a verle venir, pestañeé y lo tenía encima...
Sé que se sintió culpable durante un tiempo, pero por suerte todo quedó en un par de días de dolores y malestar.

Me gusta cuando sonríe, sus ojos se afilan y parece que vaya a devorarte. Es un sinvergüenza y lo sabe, sin pelos en la lengua y sin pudor alguno cuando habla.
Me tiene la medida bien cogida y aprovecha toda oportunidad para sacarme los colores... Nunca me han gustado los hombres zalameros pero él lo hace con tanta clase que al final se vuelve adictivo.

Podría decirse que es un embaucador, pero lo cierto es que también he podido tener conversaciones importantes con él... Es inteligente, sabe lo que quiere y tiene las cosas claras. A veces hace falta alguien así cerca para esclarecer tus dudas, alguien que no te diga lo que quieres oír sino lo que necesitas escuchar.
Alguien que no se preocupe por la dureza de las palabras cuando son ciertas, que no adorne las verdades ni se desentienda de los problemas.

Sé que esconde algunos secretos, lo noto en sus silencios, en sus sonrisas pícaras cuando pregunto de más, pero... ¿Quién no guarda algo para sí mismo en este mundo?​

KravenySara.jpg

La reciente Fiesta de la Alegría ha marcado un antes y un después en nuestra amistad. Lo cierto es que no tenía demasiadas ganas de ir... muchas cosas estaban pasando y mi cabeza iba a estallar... pero entonces apareció, afiló una de sus bonitas sonrisas y me ofreció el brazo. Estuvimos juntos toda la celebración. Bebimos, reímos y hablamos.... hablamos mucho... creo que nunca había hablado tanto con él ni había sido tan sincera.

Quisiera culpar al alcohol... es algo que suelo hacer cuando bebo de más, pero lo cierto es que la bebida no me hace hablar ni pronunciar en voz alta mis sentimientos... el alcohol me marea, me vuelve impulsiva y quizá un poco atrevida... Hablé porque con él me siento cómoda, siento que no va a juzgarme ni a emitir reproches. Él tan solo escucha y opina de manera desenfadada, convencido de cada palabra que pronuncia.
Esa es la clase de seguridad que se transmite, que se contagia... sin duda es un buen confidente.

Le aprecio mucho, a pesar de que no compartimos mucho tiempo. Es alguien que siempre me saca una sonrisa cuando le veo aparecer.
Lo único que lamento es que él no sea igual de abierto y sincero conmigo. Puede que me tenga cariño, pero sé que no es suficiente para que la confianza sea recíproca.

*Se aprecia una nota chiquitita en un lateral* Qué guapo es el jodío...

Offtopic :
 
Última edición:

Meivel

Minsorrano sin caminos
Registrado
30/10/25
Mensajes
124
Balus G. Whistle

Balus5.jpg


Si hace apenas un año alguien se hubiera atrevido a decirme que terminaría llamando "amigo" a un gnomo, probablemente me habría muerto de la risa. Me habría parecido una broma o una tomadura de pelo, no porque tenga algo en contra de los gnomos (que no es el caso) sino porque nunca, en mis veintitrés años, me había relacionado antes con uno. Sin embargo, aquí estoy, admitiendo que este pequeño, sabiondo y desesperantemente espabilado señor, se ha convertido, casi sin darme cuenta, en mi mayor confidente.

A veces me detengo a observarlo y me asombra pensar que, ahora mismo, Balus es la persona que mejor me conoce. Lo nuestro es esa clase de amistad extraña y valiosa en la que las palabras suelen sobrar, existe un hilo invisible entre nosotros que hace que el silencio nunca sea incómodo. A veces, solo con cruzar una mirada, él ya es capaz de percibir el nudo que traigo en la garganta o la duda que me ronda la cabeza.

No se anda con rodeos. Me pregunta siempre de forma directa, con esa honestidad brutal de quien no tiene tiempo que perder en cortesías. Y el cabrito tiene un don, me sonsaca todo lo que quiere sin apenas esfuerzo. A veces ni siquiera necesito articular palabra, se queda ahí, observándome con esa curiosidad analítica, y simplemente confirma sus sospechas. Lee las respuestas en el brillo de mis ojos, en el rubor repentino de mis mejillas o en esa sonrisa ladina que intento esconder sin éxito.
A veces me pregunto si es esto lo que hace la magia de verdad. ¿Consiste en eso? ¿En tener la capacidad de ver a través de los demás como si fueran de cristal?

Por suerte, esa transparencia es mutua. Él no teme mostrarse vulnerable, hablar de lo que siente o de las sombras que a veces le perturban. Sabe que ha encontrado en mí un refugio, alguien en quien volcar sus largos años de preocupaciones sin miedo a juicios, reproches o malentendidos. Pasamos horas hablando de todo y de nada, pero sobre todo, de quiénes somos y en quiénes nos estamos convirtiendo.
Supongo que su longevidad le otorga una perspectiva que a mí aún me escapa; es sabio por naturaleza, y cada charla con él me deja un poso de reflexión que me acompaña durante días.​

balusysara.jpg

Me hace reír, incluso con sus pullas... unas que por cierto lanza con una puntería preocupante y no son precisamente pocas. Aún así nunca las tomo a mal porque su sinceridad afilada siempre me recuerda que la amistad también es saber reírse de uno mismo.

Nuestros caminos se han separado recientemente, y este tiempo sin vernos se me está haciendo extrañamente largo. Echo de menos su presencia constante, el eco de sus pasos menudos y, sobre todo, esa complicidad que ya no encuentro en nadie más. Necesitaba tiempo para pensar, para sanar heridas internas... y decidió irse una temporada. Aunque estemos lejos, sigo sintiendo su mirada inquisitiva cada vez que dudo y no puedo evitar preguntarme en silencio "¿Qué me diría Balus?"

Espero que esté bien y que nuestros días puedan encontrar la forma de volver a coincidir.​

Offtopic :
@BalaPerdida
Habrá que hablar con nuestros jefes y que alguno se cambie el turno xD Echo de menos al gnomito :(
 

Meivel

Minsorrano sin caminos
Registrado
30/10/25
Mensajes
124
ZYON ASBHY

ZyonAsbhy.jpg

Zyon... ¿Qué podría decir de él que no sepa ya todo el mundo que se ha cruzado en su camino? Es, sin ninguna duda, el mejor hombre que he conocido en mi vida.
Es bueno, sincero, directo, de esos que van siempre de frente, sin dobleces ni segundas intenciones. Es transparente y sencillo, alguien que se vuelca al doscientos por ciento en todo lo que hace, dándolo todo sin esperar nada a cambio (bueno, casi nunca). Con el tiempo, se ha convertido en esa clase de persona que todo el mundo quiere tener cerca. Y eso que tiene un carácter complicado, es un bruto al hablar y no se calla una verdad ni bajo amenaza. Pero precisamente por esa falta de filtros la gente sabe que con él todo es de verdad.

No sabe lo que es achantarse ante las dificultades. Cuando las cosas se ponen feas, da un paso al frente y las encara con la cabeza bien alta. Si cree que su fuerza, su destreza o sus conocimientos pueden inclinar la balanza y ayudar a alguien, acude a la llamada sin vacilar un segundo. No le importa que las probabilidades estén en su contra, si hay una batalla que librar y siente que debe estar ahí, marchará hacia ella aunque en el fondo no esté nada seguro de si saldrán con vida.

Admito que me trae de cabeza. Me hace sufrir más de lo que me gustaría y me deja con el corazón en un puño cada vez que se marcha a una de esas incursiones peligrosas. Las horas de espera se hacen eternas, pero, al final, siempre vuelve. Cumple su palabra de regresar a mi lado sin importar lo complicada que haya sido la contienda. Una y otra vez. Sin fallo.

Suele decir que le ha tocado la lotería conmigo, pero la realidad es que la verdadera afortunada soy yo. A veces pienso que mi caballero de brillante armadura ha sido enviado por los mismísimos dioses para enseñarme lo que es un amor de verdad, de los que no piden nada y lo dan todo. Con él me siento única, valorada de un modo que ni siquiera sabía que existía y capaz de experimentar cosas que jamás había sentido. Consigue hacerme reír en los peores momentos, me entiende casi sin hablar y se apunta a cualquier tontería que se me pase por la cabeza. Me cuida, me consiente y se preocupa por mí constantemente. Sé que no debería presumir tanto de ello, pero para qué voy a mentir, me encanta que lo haga.

Cuando llegué a Amn estaba rota. Nunca vine con idea de quedarme, ni si quiera pretendía pasar mucho tiempo en estas tierras. Pero entonces le conocí, nuestros caminos se mezclaron y todo cuanto creía saber del mundo, de los hombres y del amor cambió radicalmente.
Me quiso desde el primer segundo, de golpe y sin guardarse nada para después. No puso condiciones, no midió las consecuencias ni esperó a que las cosas fueran fáciles o perfectas... me aceptó con todo lo que traía encima, sin vergüenza y sin rodeos. Y yo, que iba con el escudo levantado, me terminé enamorando de una forma tan bestia que me desarmó por completo, algo que jamás habría creído posible.

Zyon es mi norte y mi sur, mi refugio, el motivo por el que Amn dejó de ser un lugar de paso para convertirse en mi hogar. Sé que el camino que tiene por delante nunca será tranquilo, pero ya no me asusta el futuro porque sé que, mientras estemos juntos, no habrá batalla lo suficientemente dura ni tormenta que no podamos superar. Él es mi fuerza, mi paz en mitad del caos y el hombre con el que quiero compartir cada victoria y cada cicatriz que nos traiga la vida.

No sé qué nos deparará el futuro ni cuánto tiempo nos permitirá la vida estar juntos. Pero si de algo estoy completamente segura, es de que, pase lo que pase, mi lugar en el mundo estará a su lado.
Por y para siempre​

Zyvel.jpg


Offtopic :
 

Meivel

Minsorrano sin caminos
Registrado
30/10/25
Mensajes
124
KHARRAM CRESTAROCA

1000167961.jpg


Todavía recuerdo con claridad la primera vez que vi a Kharram. Destacaba de inmediato, no por su tamaño, sino por su energía, su euforia y su forma absoluta de entregarse a la vida. Sonreía sin miedo ni vergüenza, y reía a carcajadas tan alto que la gente por la calle se detenía a mirarle, sorprendida por semejante descaro.

A la herrería de mi padre acudían enanos de vez en cuando. Solían ser viajeros que iban de paso por la ciudad y buscaban a alguien de confianza que reforzase sus martillos o afilase sus hachas. Casi todos respondían al mismo patrón. Hombres serios, hoscos, de pocas palabras y bastante bravucones. Kharram no se parecía en nada a ninguno de ellos, él era diferente, tenía algo especial desde el primer momento.

Mi primera aventura a su lado nos llevó hasta el cementerio de Athkatla. El Padre Cars iba a evaluarlo, pues Kharram había presentado una petición formal para unirse a la Orden del Guantelete. Me dejaron acompañarles y resulto ser toda una experiencia. Combatir a su lado se sintió absurdamente natural, como si fuera un compañero de toda la vida con el que ya hubiera compartido mil batallas previas. Kharram también lo sintió así. Me dijo que hacíamos un buen equipo y, al oírlo, no me cupo la menor duda de que tenía razón.

Al final, su camino no llegó a entrelazarse con la Orden y decidió crear su propia organización. Recuerdo perfectamente el cartel que preparó, era sencillo, directo, casi ingenuo. A Kharram no se le daba especialmente bien escribir, pero eso nunca lo detuvo. Volcaba cada pensamiento que cruzaba su mente, por pequeño e innecesario que fuese, en sus escritos y luego los colgaba en los tablones de anuncios de media ciudad.

Aquella primera empresa no llegó a buen puerto y la idea inicial que tenía en la cabeza se fue difuminando con los días, pero con el tiempo encontró exactamente lo que buscaba en la Alianza del Baluarte Ígneo. Fue allí donde nos convertimos en compañeros de verdad, camaradas compartiendo un mismo trayecto en el que nuestros caminos terminaron por unirse del todo. La sonrisa que puso cuando Zyon le entregó el anillo fue algo digno de ver. Reflejaba todo el orgullo y la ilusión que ese gesto significaba para él. Era algo puro, simple y sincero. Tan característico de él.

Era un hombre profundamente alegre y bueno. Quería tenderle la mano a cualquiera que lo necesitara, quería proteger a los demás, estar presente en el mundo y marcar una diferencia real. Sobre todo, quería vivir y disfrutar de cada día.
Pero los dioses, el destino o el simple azar no siempre entienden de deseos ni de esperanzas.

Kharram murió en la batalla del Norte.

La noticia de su muerte me dejó el cuerpo helado. Se sintió irreal, una pesadilla absurda. Sus heridas eran demasiado graves y, a pesar de tener un cuerpo robusto, hecho para el combate y preparado para soportar todo tipo de golpes y embestidas, no pudo resistir el daño interno con el que aquella maldita batalla le condenó. El silencio pesado que trajo su ausencia nos derribó a muchos. Sé que no todos lo expresaron con palabras, pero a todos nos dolió profundamente.

Y todavía duele. Duele especialmente cada vez que alguien alza una jarra hacia el cielo en la taberna y grita un «¡JA!» en su honor.
Fue muy poco el tiempo que ese enano necesitó para ganarse un sitio en el corazón de los amnianos, y tengo absolutamente claro que tendrá que pasar mucho, muchísimo tiempo para que su nombre se pierda en el olvido.

Mi querido Kharram... espero que estés donde estés hayas podido encontrar la paz y la felicidad que tanto te merecías en vida.
Yo no me olvidaré nunca de ti.


PD: JA!


Offtopic :
@MotiSJL 🤭
Te robé la imagen, espero que no te importe =P
 

MotiSJL

Orco del Desolado
Registrado
8/4/26
Mensajes
102
// Gracias por la dedicatoria a Kharram y por supuesto que no me importa que hayas pillado la imagen ❤️
 

Meivel

Minsorrano sin caminos
Registrado
30/10/25
Mensajes
124
KAELYRA VALENNE

Kaely.jpg

Si hubiera que elegir un solo término para definir a Kaely, "salvaje" sería, sin duda, el más certero. Cuando pisó las tierras de Amn por primera vez no era más que una muchacha desorientada, ajena a la rigidez de los modales, a los protocolos sociales y a las dinámicas de una civilización que no entendía.

Durante un tiempo permaneció bajo el amparo de aquellos a quienes aprendió a llamar familia, encontrando en ellos una protección que la mantuvo a salvo. Sin embargo, poco a poco fue rompiendo la seguridad de ese refugio y comenzó a descubrir quién era ella en realidad y de lo que era capaz. Solo al enfrentarse al mundo por sus propios medios, sin ataduras ni intermediarios, logró encontrar su propio lugar y la compostura que nace de la independencia.

Kaely es una mujer fuerte, directa e implacable. Posee una determinación absoluta, cuando se fija un objetivo nada se interpone en su camino, y cualquiera que intente obstaculizar sus metas se encontrará de frente con un problema grave.

Para la inmensa mayoría de las personas, se muestra distante, protegida tras una sólida coraza de frialdad e indiferencia calculada. Sin embargo, aquellos pocos afortunados que logran ganarse su confianza y traspasar esa barrera descubren una faceta completamente distinta, una mujer cercana, cálida e incluso cariñosa con quienes de verdad le importan.

Conmigo mantuvo la cautela desde el principio. Durante algún tiempo se dedicó a tantear el terreno, observándome en silencio y midiendo con prudencia hasta dónde estaba dispuesta a abrirse o cuánto de su confianza me entregaba. Sin embargo, a medida que las vivencias se acumularon, terminamos por construir una complicidad muy similar a la de dos hermanas.

Poco a poco, la distancia dio paso a una cercanía sincera marcada por las risas compartidas, las confidencias al caer la noche y pequeños gestos de afecto genuino. Nos curtimos juntas en las batallas, en las duras jornadas de entrenamiento, pero también en los momentos de descanso, compartiendo charlas interminables y comentando los rumores que cruzaban nuestro camino.

Kaelyra ha terminado por convertirse en alguien muy importante en mi vida. Es una de las personas a las que busco inconscientemente en los caminos cuando la soledad aprieta, de las pocas que logran sacarme una sonrisa franca con solo aparecer, y de las primeras en quien pienso cada vez que me ocurre algo divertido y siento la necesidad inmediata de compartirlo.
Mi historial con las amistades no es precisamente el ideal. Cargo con mi propio pasado y, por lo mismo, no suelo otorgar mi confianza a cualquiera de forma ligera. Sin embargo, con ella hice una excepción. Desde el principio intuí que permitirme esa complicidad y esa cercanía me traería algo positivo, un atisbo de verdadera alegría. Y no me equivoqué, así fue en cada uno de los momentos que compartimos.

He llorado de la risa estando con ella. He sangrado a su lado. He entendido sus intenciones con solo mirarla. Ha estado conmigo en momentos delicados y no se ha tragado palabras hirientes cuando las ha creído necesarias.

Kaely es auténtica. Posee esa clase de autenticidad que asusta. Esa clase que o amas o detestas. No hay punto medio.​

SarayKaely.jpg

Nuestros caminos no siempre transitan la misma senda. Con el paso del tiempo, fui comprendiendo que los objetivos de cada una y los deseos que mueven nuestros pasos difieren en gran medida. Sin embargo, aunque la vida insista en mantenernos distanciadas durante largas noches, aunque los encargos nos lleven a rincones opuestos y las dekhanas se esfumen una tras otra sin darnos tregua, mantengo una certeza absoluta: el día que volvamos a cruzarnos, la distancia acumulada se disolverá al instante y será como si ayer mismo hubiésemos llorado de la risa mientras compartíamos la última cerveza.​


Offtopic :
@Redention I miss you ❤
 
Última edición:
Arriba